jueves, 3 de septiembre de 2015

CLAVE PARA DISTINGUIR EL BIEN DEL MAL


Clave para distinguir el bien del mal
Para comprender la línea de demarcación entre el bien y el mal hay que escuchar la voz del Creador. Sólo si aparece Dios hay luz, hay esperanza


Por: Redacción / Varios | Fuente: Catholic.net 




Un mundo en el que Dios no existe se convierte en todo caso en un mundo de la arbitrariedad y el egoísmo,

Para comprender la línea de demarcación entre el bien y el mal hay que escuchar la voz del Creador.  Sólo si aparece Dios hay luz, hay esperanza . Nuestra vida tiene un sentido que no podemos inventar nosotros, nos precede, nos lleva.

Hoy la moral y la religión «prácticamente han sido expulsadas» y «el único criterio último de moralidad y también de religión es el sujeto, la conciencia subjetiva que no reconoce otras instancias». «Pero de este modo el sujeto se convierte en una realidad aislada y cambian día a día los parámetros» de la vida moral.

Hoy se confunde el bien y el mal «con sentirse bien o sentirse mal» «Al final, sólo decide el sujeto, con su sentimiento, sus experiencias, con los eventuales criterios que han encontrado».

El Papa invitó a presentar los caminos que incluso la «conciencia laica puede ver fácilmente y a tratar de guiar hacia las voces más profundas, a la voz de la conciencia, que se comunica en la gran tradición de la oración y de la vida moral de la Iglesia.

«En la tradición cristiana, «conciencia» quiere decir «con-ciencia»: es decir, nuestro ser está abierto, puede escuchar la voz del mismo ser, la voz de Dios».  «Por tanto, la voz de los grandes valores está inscrita en nuestro ser y la grandeza del hombre consiste propio en el hecho de no estar encerrado en sí mismo, en no quedar reducido a lo material, cuantificable, sino en estar abierto interiormente a lo esencial».

«En la profundidad de nuestro ser podemos escuchar no sólo las necesidades del momento, no sólo lo material, sino también escuchar la voz del mismo Creador y de este modo se puede conocer qué es el bien y qué es el mal». «Pero, obviamente esta capacidad de escucha debe educarse y desarrollarse». «Y precisamente éste es el anuncio al que estamos comprometidos en la Iglesia: desarrollar esta capacidad elevadísima donada por Dios al hombre de escuchar al voz de la verdad, la voz de los valores»

¿Cómo puedo distinguir entre el bien y el mal?
La conciencia nos ordena en el momento oportuno, practicar el bien y evitar el mal.

4 Preguntas basadas en 3 versículos en 1Corintios:
A) ”Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen” (1Corintios 6:12).

Pregunta 1:
¿Esto que estoy por hacer es un bien para mi alma, mente y cuerpo?

B) ”Todas las cosas me son lícitas…mas yo no me dejaré dominar de ninguna” (1Corintiios 6:12).

Pregunta 2:
¿Me somete a su poder?

C) ”Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano”. (1Corintios 8:13).

Pregunta 3:
¿Hiere a otros?

D) ”Si pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, Hacedlo todo para la gloria de Dios” (1Corintios 10:31).

Pregunta 4:
¿Glorifica a Dios?

Por último quiero indicar que a estás 4 preguntas le podemos añadir otra pregunta más
¿Jesús Haría esto en mi lugar?


Algunos medios concretos:

• Aprender a escuchar la voz de la conciencia y obedecerla siempre.

• Conocer las enseñanzas del magisterio de la Iglesia.

• Estudiar el catecismo

• Aprender a orar para escuchar la voluntad de Dios.

• Confesión frecuente (sincera y profunda)

• Acudir a un director espiritual

• Hacer un examen de conciencia diario antes de acostarnos

. Formación en virtudes y valores

. Coherencia de vida

• Reflexionar antes de actuar

• Asumir las consecuencias de nuestros actos

• Procurar vivir de acuerdo con lo que creemos

• “Que tu sí sea sí y tu no sea no”.

• Cumplir siempre lo que prometemos

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