viernes, 11 de septiembre de 2015

SOLEDAD... TRISTEZA... DEPRESIÓN


Soledad… tristeza… depresión



La soledad, la tristeza y la depresión hacen parte de un mismo problema que parece aquejar a la sociedad de manera cada vez más pronunciada. No es difícil encontrar personas que se quejan de su soledad, o de la impotencia de no poder arreglar las cosas que les causan tristeza o algo más profundo.

Poniendo de presente que la depresión debe ser atendida cuando menos por profesionales especializados, yo quiero compartirles algunas indicaciones que pueden ser de ayuda para encontrar caminos de vida para las personas que se sienten en medio de un hueco negro, húmedo y frío.

Tenga presente que los siguientes consejos no reemplazan una terapia ni son de universal aplicación.

1. Establece tus rutinas
Hay que recomponer las rutinas: sueño, vigilia, alimentación, ejercicio (al principio caminar es un excelente primer paso al respecto); en general, empezar por apersonarse de la propia vida, comenzando por las conductas de auto cuidado.

2. Vive el presente
Hay que enfocarse en el presente, porque el pasado no se puede cambiar y el futuro no existe. Si la persona se queda mirando las dificultades anteriores, se frustra y si piensa en lo que está por venir, se angustia.

3. Ve paso a paso, gradualmente
Comenzar con un paso a la vez: no pretender solucionar todos los líos en una sola tarde, porque de nuevo, se va a presentar angustia al sentir que hay tantas cosas pendientes.

4. Presta servicios, experimenta que eres útil
Experimentar la dicha de ser útil: una persona aún con depresión puede prestar un servicio a los demás, así sea mínimo. Esa experiencia de ayudar a paliar el dolor del otro, o de ayudarlo a ser feliz, es algo muy sanador, porque entre otras cosas, induce a la persona para que deje de mirar todo el tiempo sus propios problemas, y se engolosine auto compadeciéndose.

5. Busca ayuda espiritual y terapia
El apoyo espiritual y terapéutico es especialmente necesario, para dejar el pasado atrás, perdonar a los demás y perdonarse a sí mismo, así como para construir una agenda que permita afrontar el futuro con esperanza.

Mentiría quien diga que una depresión o aún una tristeza es algo que se arregla en un fin de semana, pero la experiencia muestra que apoyados especialmente en el último numeral, las personas sí pueden superar esta dificultades y reencontrarse con su vida.


© Saulo Medina Ferrer - RenL

TÚ, VEN A MÍ PORQUE TE VEO AGOBIADO Y AFLIGIDO


Tú, ven a Mí porque te veo agobiado y afligido
¿Cómo es que Tú, colgado de la Cruz, aún te preocupas de mí y de mis sufrimientos?


Por: P. Eduardo Rodríguez | Fuente: reinadelcielo.org 




Hoy quiero hacerles un pedido personal, uno que tiene la trascendencia de darle valor a la vida que vivimos, de tal modo que al final encontremos sentido a todo el sufrimiento por el que hemos pasado.

Todos nosotros vivimos enormes alegrías a lo largo de nuestra existencia, y es en esos momentos en que debiéramos mirar al Cielo y proclamar con los brazos bien abiertos “Gracias mi Señor”. Lamentablemente, las más de las veces estamos tan ocupados “disfrutando el momento” que ni nos acordamos de quien es el Autor de nuestra existencia.

Pero, todos nosotros también pasamos por instantes de dolor, angustia, sufrimiento. Épocas en que nos sentimos inseguros sobre nuestro futuro o del de los que mas amamos, por razones de enfermedad, trabajo o persecuciones. También a veces sufrimos la traición de gente cercana, o el desencuentro, o la incomprensión. ¿Qué hacemos en esos momentos?

Hacemos muchas cosas, como quejarnos, desesperarnos, añorar los momentos en que no teníamos ese problema, caer en un estado de depresión constante. De a poco nos vamos alejando del Amor de Dios, y hasta pensamos que El por algún motivo se ha enojado con nosotros. ¿O quizás esté ocupado haciendo otras cosas? La confusión avanza, erosiona nuestra alma como una tormenta de arena que carcome y arranca de a pedacitos nuestra seguridad de ser amados por Dios.

Estos momentos de sufrimiento nos turban de tal modo que nos hacen olvidar que Jesús murió por nosotros, rebajándose a las vejaciones más inimaginables, permitiéndolo todo porque de ese modo nos daba la Salvación. Yo sé que es difícil hacerlo, pero es en esos instantes en que debemos elevar la mirada y ver los Ojos tristes de nuestro Maestro, colgado del Madero Santo, que nos dice:

“Tú, ven a Mi porque te veo agobiado y afligido”

¿Cómo es que Tú, colgado de la Cruz, aún te preocupas de mí y de mis sufrimientos? ¡Este gesto Tuyo me da una medida plena de Tu Amor por mi alma pobre y despojada de todo mérito! Así, en Tu Mirada, Señor, veo reflejado mi anhelo de estar en Tus Brazos. De bajarte de ese Madero, y subirme yo allí, para que puedas descansar aunque más no sea un poco. Hace falta mucho valor para hacerlo, lo sé, pero no soy yo el que va a realizar esa proeza de amor, sino que eres Tú el que me iluminará y sacará de este pozo oscuro en el que me encuentro hundido en este momento.

Es en estos diálogos de amor donde comprendemos que el sufrimiento nos lleva a la salvación, porque es allí donde nos configuramos a Cristo, a ese Hombre que se elevó sobre el mundo, clavado y traspasado por una lanza.

Sabemos bien lo difícil que es pasar por esta vida y entrar directamente al Reino, porque sólo por la Misericordia de Dios algunas santas personas pueden hacerlo. Para los demás, nos queda la esperanza de al menos ir al lugar de la purificación, para limpiar las manchas que quedarán en nuestra alma durante esta vida, de tal modo de poder llegar a contemplar el Rostro de Dios un día.

El Purgatorio no es un lugar grato, pese a que quienes allí van ya están salvados, lo que no puede compararse a ningún bien terrenal. Pero, también sabemos que el sufrimiento en vida, cuando es entregado en ofrenda a Dios, nos purifica y reduce las penas del Purgatorio. Por eso es que el dolor aquí es mucho menos intenso que el que sufriríamos allá, una vez pasada la puerta que separa esta vida de la eternidad.

Mi pedido hoy es que des valor al dolor, que comprendas que los sufrimientos de cualquier naturaleza se transforman en purificación de tu alma, si es que así lo comprendes y lo ofreces en oblación a nuestro Señor. Si simplemente nos quejamos y lamentamos del dolor, habrá sido dolor en vano, nada más que dolor del mundo. Jesús nos dijo “vengan a Mi los que están agobiados y  afligidos”. Su Palabra nos enseña que el dolor y las preocupaciones son una forma de llegar al Sagrado Corazón que el Padre nos ha preparado.

Por eso cuando sufras, alza tus ojos al cielo y di: “Venga a nosotros Tu Reino”

IMÁGENES DE LA VIRGEN MARÍA CON MENSAJES







LA CARRETA VACÍA



LA CARRETA VACÍA


Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
- ¿Además del cantar de los pájaros, escuchas alguna cosa más?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
Estoy escuchando el ruido de una carreta.
- Eso es - dijo mi padre- Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre.: - ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?
Entonces mi padre respondió: - Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y menospreciando a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:
Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Y nadie está más vacío que aquel que está lleno de egoísmo, de un supuesto Mi Mismo.

"ENVEJECER ES OBLIGATORIO, MADURAR ES OPCIONAL"

PROHIBIDO QUEJARSE


Prohibido quejarse



Pensaba que mi vida no iba bien. Sentía que algo siempre me faltaba. Entonces hablé con Dios.

- Me quejé de lo que me salió mal en el trabajo, pero no agradecí las manos que tengo para trabajar y el hecho de poder tener un trabajo que sustenta mi vida.

- Me quejé de tener que soportar el ruido de mis hermanos, pero no agradecí el hecho de tener una familia.

- Me quejé cuando no tenía lo que más me gustaba para comer, pero olvidé agradecer el hecho de tener qué comer.

- Me quejé de mi salario, cuando millones ni siquiera tienen uno por estar desocupados.

- Me quejé porque no apagaban la luz de mi cuarto al salir, pero no pensé en que muchos no tienen hogar donde tener alguna luz encendida.

- Me quejé de no poder dormir un poquito más, olvidando a quienes darían todo por tener su cuerpo sano para poder levantarse.

- Me quejé porque mi madre me reprendía, cuando millones desearían tenerla viva para poder honrarla y abrazarla.

- Me quejé porque no tenía tiempo, cuando me solicitaron dar una charla sobre Jesucristo, olvidando el privilegio que es poder hablar a otros de Su infinito Amor.

- Me quejé porque mi tren llegó tarde. Olvidé que hay millones de personas que han tenido que abandonar su casa y sus pertenencias, por sufrir persecución religiosa o por huir de la guerra, que viajan en tren buscando refugiarse en países más prósperos.

Dios me iluminó en esa conversación y entonces comprendí mi egoísmo y lo ingrato que he sido con Él. Fue cuando entonces comencé a agradecerle todas las cosas que había olvidado, y aún más de aquellas por las que tanto me quejaba.

Recuerda este proverbio: "Pobre del que, al final del día, no sepa qué agradecer ni a Quien".

¡Que Dios bendiga tu día! Y ya sabes... ¡no te quejes!

jueves, 10 de septiembre de 2015

EL EVANGELIO DE HOY: JUEVES 10 DE SEPTIEMBRE DEL 2015


Con la medida con que midan, se les medirá
Tiempo Ordinario

Lucas 6, 27-38. Tiempo Ordinario. Ir sobre el camino de Jesús, que es el amor; ser misericordiosos como el Padre es misericordioso. 


Por: María Cruz | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Lucas 6, 27-38
En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: «Pero yo os digo a los que me escucháis: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien, bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difamen. Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la túnica. A todo el que te pida, da, y al que tome lo tuyo, no se lo reclames. Y lo que queráis que os hagan los hombres, hacédselo vosotros igualmente. Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores aman a los que les aman. Si hacéis bien a los que os lo hacen a vosotros, ¿qué mérito tenéis? ¡También los pecadores hacen otro tanto! Si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir lo correspondiente. Más bien, amad a vuestros enemigos; haced el bien, y prestad sin esperar nada a cambio; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los ingratos y los perversos. «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá». 

Oración introductoria
Gracias, Señor, porque conoces mi debilidad y aún así me llamas a la santidad. Te suplico que mi oración me llene de confianza, no en mi esfuerzo o virtud, sino en tu inmensa misericordia, en tu compasión para conmigo y en tu gracia que hace que todo sea posible.

Petición
Señor, ayúdame a no defraudarte y a corresponderte buscando la perfección en mi amor, hoy más que ayer.

Meditación del Papa
Es darse a sí mismo, dar el corazón, precisamente a los que no nos quieren, que nos hacen mal, a los enemigos. Esta es la novedad del Evangelio. Jesús nos muestra que no hay mérito en amar a quien nos ama, porque eso también lo hacen los pecadores. Los cristianos, sin embargo, estamos llamados a amar a nuestros enemigos. Hacer el bien y prestar sin esperar nada a cambio, sin intereses y la recompensa será grande. El Evangelio es una novedad. Una novedad difícil de llevar adelante. Pero significa ir detrás de Jesús.
Y podríamos decir: '¡Pero, yo... yo no creo que sea capaz de hacerlo!' - 'Si no lo crees, es tu problema, pero el camino cristiano es este. Este es el camino que Jesús nos enseña.  '¿Y qué debo esperar?' Ir sobre el camino de Jesús, que es la misericordia; ser misericordiosos como el Padre es misericordioso. Solamente con un corazón misericordioso podremos hacer todo aquello que el Señor nos aconseja. Hasta el final. La vida cristiana no es una vida auto referencial; es una vida que sale de sí misma para darse a los otros. Es un don, es amor, y el amor no vuelve sobre sí mismo, no es egoísta: se da. (Cf Homilía de S.S. Francisco,  11 de septiembre de 2014, en Santa Marta).

Reflexión
En nuestra sociedad, amamos a los que nos aman; hacemos el bien a quienes nos lo hacen y prestamos a quienes sabemos nos lo van a devolver. Una conducta muy razonada, que no compromete en nada. Pero obrando así, ¿qué es lo que nos distingue de los que no tienen fe?. Al cristiano se le pide un "plus" en su vida: amar al prójimo, hacer el bien y prestar sin esperar recompensa, pues eso es lo que hace Dios con nosotros, que nos ama primero para que nosotros le amemos.

Tenemos que adelantarnos a hacer el bien, para despertar en el corazón de los otros sentimientos de perdón, de entrega, de generosidad, paz y gozo; así nos vamos pareciendo al Padre del cielo y vamos formando en la tierra la familia de los hijos.

Propósito
Transformar los problemas y conflictos del día de hoy en oportunidades para crecer en la confianza en la providencia de Dios.

Diálogo con Cristo 
Señor, Dios Todopoderoso, rico en misericordia y perdón, mira nuestra torpeza para amar, nuestra poca generosidad en la entrega y nuestra dificultad a la hora de perdonar. Te pedimos nos concedas un corazón misericordioso que se compadezca de las necesidades de nuestros hermanos.

LA VERDADERA RIQUEZA


LA VERDADERA RIQUEZA




Si hubiera un banco que te acreditara en tu cuenta 86.400 monedas cada mañana, que no transfiriera el saldo disponible de un día al siguiente, que no te permitiera conservar efectivo y, al final del día, cancelara la parte de esa cantidad que no hubieras usado...  ¿Qué harías?

Por supuesto, sacar cada día hasta el último céntimo y aprovechar todo el dinero.

Pues bien, tal banco existe y se llama TIEMPO.

Cada día te acredita 86.400 segundos y cada noche da por perdidos cuantos hayas dejado de emplear provechosamente.

Nunca trasfiere saldos, ni permite que los acumules.

Cuando no usas lo disponible ese día, el único que pierde eres tú.

No existe recuperación de fondos y tampoco es posible girar cheques sobre el mañana.

¡De cada persona depende invertir este precioso caudal de horas, minutos y segundos para obtener los máximos dividendos en cuanto a salud, felicidad y éxito!

San Francisco de Asis decía: "Yo necesito pocas cosas y las pocas que necesito, las necesito poco".

¡Aprovecha bien tu valioso tiempo!

POR 25 CENTAVOS


POR 25 CENTAVOS



Hace años un sacerdote se mudó a Houston, Texas. Al llegar, subió un autobús para ir al centro de la ciudad. Al sentarse, descubrió que el chofer le había dado una moneda de 25 centavos de más en el cambio. Mientras consideraba qué hacer, pensó para sí mismo:

"¡Bah!, olvídalo, son solo 25 centavos. ¿Quién se va a preocupar por tan poca cantidad? Acéptalo como un regalo de Dios".

Pero cuando llegó a su parada, se detuvo y, pensando de nuevo, decidió darle la moneda al conductor diciéndole:

"Tome, me dio usted 25 centavos de más". El conductor, con una sonrisa, le respondió: "Sé que es el nuevo sacerdote del pueblo. Estaba pensando regresar a la Iglesia y quería ver qué haría usted si yo le daba cambio de más".

Se bajó el sacerdote sacudido por dentro y pensó: "¡Oh, Dios mío!, por poco te vendo por 25 centavos."

10 FRASES DE LOS PADRES DE LA IGLESIA QUE AUMENTARÁN TU AMOR POR LA EUCARISTÍA



10 frases de los Padres de la Iglesia que aumentarán tu amor por la Eucaristía


El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Jn 6,56


Por: Daniel Prieto | Fuente: Catholic-link.com 



Se puede decir que el anhelo de algo –un objeto, un alimento o una bebida- capaz de otorgarnos vida eterna, o eterna juventud, está radicado en lo más profundo del corazón del hombre. Esta aspiración ha estado siempre presente; en los poemas más antiguos de la humanidad se pueden encontrar vestigios de ese impulso titánico del hombre por superarse a sí mismo, por superar los límites de su creaturalidad y así alzarse sobre el sufrimiento y la muerte para alcanzar la talla de Dios.

Esos límites que tanto nos inquietan y contra los que nos estrellamos, no hacen que incrementar nuestra rebeldía y nuestro deseo de alcanzar el infinito. Este fue el caso del rey Gilgamesh que, como cuenta el poema épico más antiguo hasta ahora encontrado, al perder a su mejor amigo decía desconsolado: “¿Cómo puedo permanecer silencioso; cómo puedo lograr el reposo? Él está ahora convertido en polvo y yo también moriré y quedaré yerto en la tierra por siempre jamás”.
Todo su ser se rebelaba ante la muerte. Su corazón anhelaba la inmortalidad de los dioses. Así, decidió emprender un viaje para hallar al único hombre al que le había sido concedida tal prerrogativa. Pero luego de lograr su objetivo, el viejo inmortal le comunicó que su deseo era imposible, pues se trataba de un regalo único e irrepetible.  Como consuelo en cambio, el viejo eterno le reveló como podía hacerse de una planta que tenía la facultad de rejuvenecer a las personas. El rey entonces partió en pos de ella, sumergiéndose en las profundidades del mar como le había sido indicado. Luego de hallarla y antes de comerla, decidió darse un baño, pero mientras lo hacía una astuta serpiente se acercó y se la robó, cambiando de piel inmediatamente. Gilgamesh lloró desconsolado, acaso aceptando entre sollozos su inexorable destino como creatura: envejecer, sufrir y morir como su querido amigo.

El final de la historia demuestra con gran sensatez cómo al parecer al  hombre no le queda otro remedio que aceptar su condición. Sin embargo, nuestro anhelo de trascendencia sigue allí intacto, latiendo e inquietando nuestro dolido corazón.
¿Será todo un juego de ilusiones que debemos suprimir? O por el contrario, ¿Se compadecerá Dios y buscará el modo de satisfacer esa semilla de eternidad que crece y se ramifica capturando en creciente intensidad nuestros sueños y deseos? ¿Nuestra vocación es vivir para siempre como reyes destronados, en una frustración sin resolución o llegará el día en que seremos coronados y sentados a la mesa del Rey de los cielos?
El Cristianismo proclama la buena noticia y nos da una respuesta esperanzadora. Dios sí se ha compadecido. Su misericordia es infinita. El deseo inscrito en nuestro corazón no es expresión de un deseo impotente, cual fruto de una sarcástica maldición o de un sueño irrealizable. El deseo del hombre es más bien la intuición de un evento que ha de cumplirse; de un evento para el que fuimos destinados desde toda la eternidad. Un evento que en realidad ya se cumplió. Es la buena noticia: Dios ha bajado a la tierra, porque el hombre es capaz de Dios. Dios baja, porque nos ama. ¡Baja Dios! No para darnos una planta que rejuvenece o un nuevo alimento que sacie nuestra hambre física, como aquel maná del cielo que solo puede prolongar nuestra vida por algunos años más; baja en vez para dar cumplimiento a lo imposible. Baja para darse a sí mismo como alimento. Para que comiéndolo como dice San Agustín seamos asimilados y transformados en Él, en Dios:  
 Manjar soy de grandes: crece y me comerás. Ni tú me mudarás en ti como al manjar de tu carne, sino tú te mudarás en mí.

He aquí la radical novedad. He aquí el evento inverosímil que es digno de ser creído, porque jamás pudo ser imaginado por mente humana. Se advera lo que excede toda pretensión y posibilidad de comprensión. El misterio grande, terrible, hermoso: Dios se ha hecho carne y sangre, para ser inmolado y transformado en alimento de comunión, en bebida de cohesión de las partes dispersas. Dios se ha hecho él mismo lo más pequeño del cosmos, para ser consumido; para asumir y  elevar desde dentro todo, desde lo más íntimo. Dios se convierte en alimento al alcance de la mano para elevarnos a la altura de Dios.

Hay un hombre, un fragmento, que es paradójicamente el todo. Lo afirma con una radicalidad y una autoridad, nunca antes vistas: «Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo Jesús les dijo: “En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día”».  (Jn6,51-54).

El Cristianismo proclama la buena noticia y nos da una respuesta esperanzadora. Dios se ha compadecido. Nuestro hambre y sed de eternidad son auténtica expresión de una promesa que se ha cumplido; de una vocación que llegará a su plenitud. Dios baja. Baja Dios. Tenían razón los antiguos en intuir que la inmortalidad es un regalo irrepetible. Sí, solo un hombre es y ha sido capaz de superar la muerte para alcanzar la eternidad. Lo que nunca imaginaron (nunca hubiesen podido) es que aquel hombre al ser también Dios, podía asumirnos en su Cuerpo, haciéndonos uno con Él, participándonos de su resurrección.

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.Jn6,56.


LA NULIDAD MATRIMONIAL

Nulidad Matrimonial
La nulidad matrimonial es una declaración sobre la invalidez del matrimonio 



Fuente: Catholic.net 




Por explicarlo de un modo sencillo, para que un matrimonio sea válido debe ser realizado en forma válida, entre personas hábiles y además que sean capaces de prestar consentimiento

Qué no es una nulidad matrimonial

• No es un divorcio eclesiástico
• No es algo para ricos o famosos
• No es un artificio para resolver fracasos
matrimoniales
• No es un proceso para enfrentar a
los esposos
• No es una declaración de culpabilidad
• No es causa de perjuicios innecesarios
a los hijos

Qué es la nulidad matrimonial

• Una declaración sobre la validez
del matrimonio
• Un derecho de los fieles, el de conocer
si están o no verdaderamente
casados
• Un modo de regularizar la situación
de los fieles en la Iglesia
• Un servicio de la Iglesia a la dignidad
del Matrimonio
• Un medio para conocer si un matrimonio
se constituyó verdaderamente
• Un instrumento de paz para los
fieles

Cómo se pide

• Conviene hablar con el Párroco o
con un sacerdote conocido.
• Dirigirse después al Tribunal diocesano.
• El Secretario General del Tribunal
informa de todos los pasos que hay
que seguir.

Cuanto tarda

En circunstancias normales en el caso del Tribunal Eclesiástico Metropolitano de Madrid una causa puede tardar entre año y
medio y dos años.

Causas más frecuentes

•Grave inmadurez
•Incapacidad para ser esposos y
padres.
•Grave irresponsabilidad
•Otros trastornos psíquicos
•No querer casarse para siempre
•No querer tener hijos
•Casarse obligado por fuertes
presiones
•Poner una condición de futuro.

Algunos síntomas

•Adicciones: Alcoholismo,
drogadicción, ludopatía...
•Fuerte dependencia de la familia.
•Alteraciones psicológicas importantes.
•Malos tratos.
•Anorexia.
•Embarazos en el noviazgo.
•Conductas anticonceptivas.
•Infidelidad.
•Aversión a la Iglesia.

Las causas de nulidad matrimonial

Por explicarlo de un modo sencillo, para que un matrimonio sea válido debe ser realizado en forma válida, entre personas hábiles y además que sean capaces de prestar consentimiento. En sentido contrario, las causas de nulidad son el defecto de forma, o celebrado con impedimento o con vicio de consentimiento. Cada uno de estas tres causas generales se divide también en varios tipos. La terminología canonística habla de caput nullitatis, o capítulo de nulidad, para referirse a cada motivo de nulidad. Se ofrece aquí un elenco general de los caput de nulidad de los matrimonios canónicos. En esta relación se pretende sólo enunciar las causas de nulidad a título exclusivamente orientativo; no se pretende, a través de este artículo, analizar exhaustivamente cada una de ellas. Para poder determinar si un matrimonio es nulo, debe realizarse un proceso judicial ante el juez competente, al que se le deben aportar las pruebas pertinentes, y en el que deben intervenir todas las partes procesales, como son el promotor de justicia y el defensor del vínculo. No es posible, por lo tanto, pretender que, a través de unas pocas líneas, el lector sea capaz de obtener conclusiones definitivas sobre una determinada situación.
Por otro lado, las circunstancias de los católicos en el mundo moderno son tan diversas, que es imposible recogerlas todas en este artículo. Por eso, se recomienda que quien quiera conocer exactamente algún capítulo de nulidad, o consultar algún caso concreto, examine el canon correspondiente que se cita, además de acudir a un experto en la materia.

Nulidades derivadas de impedimentos

Impedimentos que nacen de circunstancias personales

· Impedimento de edad (16 años para el varón y 14 para la mujer): c. 1083
· Impedimento de impotencia antecedente y perpetua: c. 1084

Impedimentos que nacen de causas jurídicas

· Impedimento de vínculo o ligamen: c. 1085
· Impedimento de disparidad de cultos: c. 1086
· Impedimento de orden sagrado: c. 1087
· Impedimento de voto público y perpetuo de castidad en un instituto religioso: c. 1088

Impedimentos que nacen de delitos

· Impedimento de rapto: c. 1089
· Impedimento de crimen: c. 1090

Impedimentos de parentesco

· Impedimento de consanguinidad: c. 1091
· Impedimento de afinidad: c. 1092
· Impedimento de pública honestidad: c. 1093
· Impedimento de parentesco legal: c. 1094

Nulidades por vicio de consentimiento

· Nulidad por carecer de uso de razón: canon 1095, 1º
· Nulidad por grave defecto de discreción de juicio: canon 1095, 2º
· Nulidad por incapacidad de asumirlas obligaciones esenciales del matrimonio por causas de naturaleza psíquica (incapacitas assumendi): canon 1095, 3º
· Ignorancia de las propiedades esenciales del matrimonio: canon 1096.
· Error acerca de la persona: canon 1097 § 1
· Error acerca de una cualidad de la persona directa y principalmente pretendida (error redundans): canon 1097 § 2
· Dolo provocado para obtener el consentimiento: canon 1098.
· Error determinanteacerca de la unidad, de la indisolubilidad o de la dignidad sacramental del matrimonio (error determinans): canon 1099.
· Simulación total del matrimonio o exclusión de una propiedad esencial: canon 1101
· Nulidad por atentar matrimonio bajo condición de futuro (canon 1102 § 1) o bajo condición de pasado o de presente que no se verifica (canon 1102 § 2).
· Matrimonio contraído por violencia o por miedo grave: canon 1103.

Nulidades por defecto de forma

· Matrimonio nulo por celebrarse sin la asistencia del ordinario del lugar o párroco, o sin su delegación: canon 1108.
· Matrimonio por procurador nulo por vicio del mandato: canon 1105.
.Matrimonio nulo por falta de uno o de los dos testigos: canon 1108.

Si quieres más informació sobre este tema visita la página del Tribunal Eclesiástico Metropolitano de Madrid aquí
Tribunal Eclesíastico Interdiocesano de México aquí
Visita también el blog MATRIMONIONULO

LA FAMILIA DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA


La familia de la Madre Teresa
Su obra es un mensaje de amor

Junto a los miembros de las cinco ramas de la congregación, hay miles de voluntarios, de toda raza, religión y clase social 


Por: Arzobispado de Lima | Fuente: www.missionariesofcharity.com 



La familia espiritual surgida de la espiritualidad de la Madre Teresa se compone en estos momentos de cinco ramas. Ante todo, están las Misioneras de la Caridad, la rama más numerosa y conocida. Fundadas en 1948 por la Madre, hoy son unas 4.500 religiosas.

Los Hermanos Misioneros de la Caridad, fueron fundados por la Madre Teresa y el Hermano Andrew el 25 de marzo de 1963. En estos momentos son unos 400 y se dedican a obras de caridad para las que son particularmente aptos los hombres: leproserías para hombres, casas de acogida para toxicómanos, enfermos de sida, alcohólicos, ex detenidos, etc.

La rama contemplativa femenina de las Misioneras de la Caridad fue fundada por la Madre Teresa y por sor Nirmala el 25 de junio de 1976 en Brox, Nueva York. Las hermanas, unas cien, no son de estricta clausura, sino que, como decía su fundadora, son «contemplativas en el mundo». Si bien dedican gran parte de la jornada y en ocasiones de la noche a la oración, y a la adoración eucarística, ofrecen entre tres y cinco horas a la entrega a los más pobres entre los pobres.

La rama contemplativa masculina fue fundada el 19 de marzo por la Madre Teresa y el padre Sebastian. Los hermanos, hoy unos treinta, viven la Palabra de Dios en la pobreza, la humildad y la alegría de la adoración de Jesucristo Eucaristía y en el servicio de los más pobres en las cárceles, los hospitales, las calles, entre los nómadas.

Los sacerdotes Misioneros de la Caridad fueron fundados por la Madre Teresa y el padre Joseph Langford el 26 de junio de 1984. La Madre Teresa comprendió que la pobreza más profunda de los hombres es la espiritual y sólo puede ser erradicada con el ministerio sacerdotal de Jesús. En este espíritu, la comunidad religiosa de los sacerdotes (hoy son unos 25), desempeña su ministerio en las calles, las barracas, en las afueras de las grandes ciudades.

Junto a los miembros de las cinco ramas de la congregación, hay miles de voluntarios, de toda raza, religión, clase social, que comparten su trabajo y espíritu.

Hermana Nirmala, sucesora de la Madre Teresa
En marzo de 1997 la Hermana Nirmala sucedió a la Madre Teresa como superiora de las Misioneras de la Caridad. Su nombre es Nirmala Joshi y ella proviene de una familia brahmana.

Nació en 1934 en Ranchi, al este del estado de Bihar, India, donde sus padres habían emigrado desde Nepal, Asia. La Hermana Nirmala es hija de un oficial del Ejército indio, originario de Nepal. Recibió su enseñanza de misioneros cristianos en la ciudad oriental de Patna, India, pero continuó siendo hindú hasta los 24 años cuando se enteró de la obra de la Madre Teresa y se convirtió al catolicismo. La Hermana Nirmala obtuvo una maestría en ciencias políticas en una universidad de la India y además se capacitó como abogada. Fue una de las primeras monjas que encabezó una misión extranjera cuando fue a Panamá, América Central.

Más adelante, -pero antes que la eligieran sucesora de la Madre Teresa-, encabezó misiones en Europa y Washington, D.C., U.S.A. Su sede era Calcuta, India, donde tenía a su cargo el "Contemplative Wing" de la orden, donde las monjas dedican su vida a la meditación.

Hermana Mary Prema
La hermana de origen alemán Mary Prema fue elegida, en marzo de 2009, como nueva superiora de las Misioneras de la Caridad, la congregación fundada por la beata Teresa de Calcuta, según dio a conocer la propia orden religiosa.
La nueva Superiora sustituyó así a la hermana Nirmala Joshi, que dirigía la congregación desde la muerte de la fundadora, en 1997. Sor Nirmala había sido reelegida por tercera vez, pero según fuentes de la Congregación, ella misma pidió ser relevada de sus obligaciones, por razones de salud y por su deseo de dedicarse a una vida más contemplativa dentro de las Misioneras de la Caridad.
De haber sido elegida por tercera vez, la elección habría debido ser aprobada por el Papa, ya que los estatutos de la congregación prevén en principio sólo una reelección.


Biografía de la Madre Teresa de Calcuta

La Madre Teresa es albanesa de nacimiento y su nombre original es Agnes Gonxha Bojaxhiu. En el año 1948 la Madre Teresa adquirió la ciudadanía hindú. A los 18 años de edad, la Madre Teresa ingresó a la Orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto en Irlanda. Recibió su formación religiosa en Dublín, Irlanda y en Dardjiling, India.

En el año 1931, la Madre Teresa tomó el nombre de Teresa en honor a una monja francesa, Thérèse Martin quien fue canonizada en 1927 con el título de Santa Thérèse de Lisieux. En el año 1937 la Madre Teresa tomó los votos religiosos y enseñó por 20 años en el Colegio Santa María en Calcuta, India y en el año 1946, precisamente el 10 de setiembre, recibió otro llamado de Dios, el servicio hacia los más pobres. En el año 1948, el Papa Pio XII le concedió a la Madre Teresa permiso para dejar sus funciones como monja independiente y empezó a compartir su vida en las calles de Calcuta con los más pobres, los enfermos y los hambrientos.

La Madre Teresa fundó una congregación llamada las Misioneras de la Caridad. Su trabajo inicial fue el de enseñar a leer a los niños pobres de la calle. En el año 1950, la Madre Teresa empezó a ayudar a las personas enfermas de lepra. En el año 1965, el Papa Pablo VI colocó a la congregación de las Misioneras de la Caridad bajo el control del Papado y autorizó a la Madre Teresa a expandir la Orden religiosa en otros países. Alrededor de todo el mundo se abrieron centros para atender leprosos, ancianos, ciegos y personas que padecen del SIDA y se fundaron escuelas y orfanatos para los pobres y niños abandonados.

La Madre Teresa merece un lugar especial en esta red gigantesca de comunicación porque su obra es un mensaje de amor. Su trabajo demuestra que una convicción verdadera siempre está acompañada por una acción, que el amor en acción es servicio. Ganó el Premio Nobel de la Paz en el año 1979 contra su voluntad pero que agradeció en nombre de los más pobres entre los pobres.

 
CONTACTO

Puedes escribirles aquí: mtc@motherteresa.org
Conoce su página web: Madre Teresa de Calcuta
Visita la página web de los Padres Misioneros de la Caridad en México

PRESENCIA VIVA.. PLENITUD DE VIDA, JESÚS EUCARISTÍA


Presencia viva....plenitud de vida
Estar alertas para conocerte, que no estemos distraídos con una y mil cositas que no tienen valor.


Por: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net 




Cuando estoy en tu presencia, Señor, ahí, desde el Sagrario donde me miras y me escuchas... me da gusto recordar pasajes de tu vida y pienso que a ti te gusta... ¿Recordamos?

Ya resucitado te apareces a tus amigos, a los que tanto quisiste, a los que se durmieron cuando les pediste que velasen mientras sudabas sangre y estabas lleno de tristeza...

En la primicia de tu resurrección te apareciste a la mujer pecadora, porque ya arrepentida, te amaba en entrega total,... a tus seguidores en el camino de Emaús que iban decepcionados tras la muerte del Maestro, porque eran pesimistas y en su corazón solo tenían tristeza y desánimo..., al amigo que no creyó lo que le contaron sus compañeros ... y tuvo que meter sus dedos en tus llagas y la mano en tu herida palpitante para creer, e hizo que tu, Jesús, le dijeras: - "Tomás, porque has visto has creído. Dichosos los que creen sin ver"

Y en ese momento nos llamaste dichosos y bienaventurados a todos los que en el tiempo y la distancia creemos en Ti por la fuerza y la gracia de la fe.

Te volviste a aparecer una y otro vez después de tu resurrección...no como un fantasma, no como fue la resurrección de Lázaro, que a pesar del milagro de volver a la vida, quedó sujeto a volver a morir. No como algo irreal e intocable, no, te presentaste con una realidad tangible y transfigurado al mismo tiempo. Tu ya no pertenecías a la Tierra pero vivías en ella.

Eras presencia viva, plenitud de vida.

Y como queriendo demostrar que no eras una aparición, un fantasma o figuración de las mentes de tus discípulos, te sientas con ellos, conversas con sencillez y les pides de comer....

Hubo en tu tercer encuentro, un cuadro bellísimo.

Estaban pescando. No sacaban nada. Todo la noche fatigosa y sin ningún logro.

Al amanecer, la figura de un hombre joven, en la playa, les hace señas. Se acercan, El les dice: - "Muchachos, teneís algo que comer? " ( Jn 21,5). Estaban malhumorados y te contestaron, que no. Y les dijiste: - "Echad la red a la derecha y hallareís". Así lo habían estado haciendo toda la noche pero obedecieron en silencio, quizá recordando otra ocasión parecida... ¡y las redes se llenaron!

Volvieron a mirar a la orilla buscando al desconocido y te vieron encendiendo la hoguera. Todos los corazones latían fuerte por el mismo pensamiento y Juan fue el que habló :- "Es El, el Señor!

Pedro no pudo contener su carácter vehemente y se arrojó al agua con la túnica arrollada al cuello y cuando llegó a la orilla se la puso y corrió hacia Ti.

Luego se les unieron los demás , felices y seguros. Allí estabas Tu, el resucitado pero asando un pez, como antes, como un viejo y querido amigo, como el Maestro de siempre, sencillo, tierno, bondadoso, con tu mismo estilo de mansedumbre y con la misma forma, tan especial, de partir y repartir el pan.

Y Tu, Jesús, te acercas a nosotros así, en mil formas diferentes.

Te vemos en el que nos pide pan, en el que nos pide ayuda. Tenemos que estar alertas para conocerte, que no estemos distraídos con "una y mil cositas que no tienen valor".... y no tengamos que experimentar la tristeza de que LLEGASTE Y PASASTE DE LARGO.

Que tuviste ganas no solo de comer con nosotros sino de ser nuestro alimento.... y tocaste a nuestra puerta y.... ¡no te reconocimos!.

Tu que eres, Señor, presencia viva, plenitud de vida. ¡Ayúdanos, Señor!
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