domingo, 2 de agosto de 2020

ATENTADO EN CATEDRAL DE NICARAGUA - DÍA DE ORACIÓN, SILENCIO Y SÚPLICA


Nicaragua: Cardenal convoca a día de oración, silencio y súplica por atentado en catedral
Redacción ACI Prensa
 Crédito: Javier Ruiz - Arquidiócesis de Managua




El Arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo Brenes, convocó a los sacerdotes y fieles de Nicaragua para que este domingo 2 de agosto sea un día “de oración, silencio, llanto y súplica”, como acto de desagravio por el atentado que sufrió la Catedral el viernes.

“Les convoco a un día de oración, silencio, llanto y súplica por el ultraje, irrespeto, sacrilegio y profanación a Jesús en su presencia real del Santísimo Sacramento y ante la destruida y calcinada imagen de la Sangre de Cristo y mirando la Cruz que permanece en pie, aferrarnos a ella y clamar como lo hizo Él desde el Calvario y que lo han repetido muchos cristianos en el mundo, ‘perdónalos, porque no saben lo que hacen’, ‘Señor, ten misericordia de tu pueblo’”, expresó el Cardenal Brenes en un mensaje publicado el 1 agosto.


En su mensaje titulado “Domingo de rogativa y silencio como acto de desagravio”, el Purpurado calificó al atentado como una “acción demoniaca” que “no solo ha herido a Jesús en el Santísimo Sacramento, a la consagrada y venerada Imagen de la Sangre de Cristo, a su capilla, lugar de culto, a nuestra Iglesia Catedral, templo madre de nuestra Arquidiócesis, sino también a todos nosotros sacerdotes, religiosos, religiosas, fieles católicos, devotos de esta consagrada imagen, hombres y mujeres cercanos de buena voluntad”.


Frente al sacrilegio, el Cardenal Brenes exhortó a los fieles para que este 2 de agosto, ya sea que se encuentren en parroquias, capillas, sus hogares o usando las redes sociales, realicen con fe: “Un domingo de silencio espiritual”, “intención en las Eucaristías y otros actos piadosos de adoración”, “oración mirando al Crucificado, y escuchándole”, “ayuno, reparación y súplica”.

Así también, pidió “paz en nuestro corazón, para no caer en la tentación de la provocación y odio”, y el “rezo del Santo Rosario, para que nuestra Madre al pie de la Cruz, nos sostenga”.

“Cuenten siempre con mis oraciones”, concluye el mensaje del Cardenal Brenes.

El 31 de julio, una persona no identificada ingresó a una de las capillas de la Catedral de Managua (Nicaragua) y lanzó una bomba molotov que provocó un incendio y destruyó el sagrario y la imagen de la Sangre de Cristo, un hecho que ha sido calificado de “acto de terrorismo” por el Cardenal Leopoldo Brenes.

Se trata de “un acto de profanación totalmente condenable, por lo que debemos permanecer en constante oración para derrotar a las fuerzas malignas”, expresó la Arquidiócesis de Managua en un comunicado.

En la capilla se ubica el Santísimo en su sagrario, y la consagrada y venerada imagen de la Sangre de Cristo, de casi 400 años de antigüedad y ante la cual San Juan Pablo II se arrodilló en su segunda visita a la ciudad en febrero de 1996.

Recientemente, se han producido otros ataques contra capillas en Nicaragua. El más reciente es el producido el 29 de julio, cuando desconocidos profanaron con “saña y odio” la capilla de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en el municipio de Nindirí, en Masaya.

Similarmente, el 27 de julio, desconocidos arrastraron por el suelo el Sagrario de Jesús Sacramentado del Sagrario de la Capilla Nuestra Señora del Carmen, ubicada en la Parroquia Nuestro Señor de Veracruz, Masaya. El párroco, P. Pablo Villafranca, señaló que durante el ataque, destruyeron parte de los muebles y robaron bienes materiales.

PAPA FRACISCO INVITA A JÓVENES REUNIDOS EN MEDJUGORJE A SER TESTIMONIOS DE CRISTO


Papa Francisco invita a jóvenes reunidos en Medjugorje a ser testimonios de Cristo
POR MERCEDES DE LA TORRE | ACI Prensa
 Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa




El Papa Francisco envió un mensaje a los jóvenes reunidos en Medjugorje por el festival anual “Vengan y vean” en el que los animó a imitar a la Virgen María para que “la luz de la esperanza no se apague”.

En el texto enviado al Nuncio Apostólico en Bosnia Herzegovina, Mons. Luis Pezzuto, que fue leído por la noche del 1 de agosto, el Santo Padre destacó que el encuentro anual de jóvenes en Medjugorje es “un tiempo rico de oración, de catequesis, de fraternidad” y que ofrece “la posibilidad de encontrar a Jesucristo vivo, especialmente en la Eucaristía, celebrada y adorada, y en la Reconciliación”.


Al referirse a la Eucaristía, el Papa señaló a los jóvenes que “ayuda a descubrir otro modo de vivir, distinto a lo que ofrece la cultura del provisional, según la cual nada puede ser definitivo, sino que cuenta solamente el gozar el momento presente”.

Además, el Santo Padre dijo sobre el título del festival “Vengan y vean” que son palabras que Jesús dice a sus discípulos en el Evangelio de San Juan y que indican “un itinerario de fe con finalidad al ‘ver’, es decir, hacer experiencia del Señor y, gracias a Él, ver el sentido pleno y definitivo de nuestra existencia”.

Por ello, el Papa recordó que “el grande modelo de la Iglesia del corazón joven, lista a seguir a Cristo con frescura y docilidad, permanece siempre la Virgen María” y agregó que “su ‘si’ significa involucrarse y arriesgar, sin otra garantía que la certeza de ser portadora de una promesa” y que “su ‘he aquí la sierva del Señor’ es el ejemplo más hermoso que nos describe qué sucede cuando el hombre, en su libertad, se abandona en las manos de Dios”.

“Que este ejemplo les fascine y les guíe!”, animó el Papa quien recordó que “María es la Madre que nos cuida, a sus hijos, que caminamos en la vida a menudo cansados, necesitados, pero con el deseo de que la luz de la esperanza no se apague. Esto es lo que queremos: que la luz de la esperanza no se apague. Nuestra Madre mira a este pueblo peregrino, pueblo joven que ella ama, que la busca haciendo silencio en su corazón a pesar del hecho de que en el camino hay tanto ruido, conversaciones y distracciones”, afirmó.

Por ello, el Santo Padre invitó a los jóvenes a “correr atraídos hacia aquel Rostro tan querido, que adoramos en la santa Eucaristía y que reconocemos en la carne del hermano sufriente” por lo que confió a todos a la intercesión de la Beata Virgen María para invocar “luz y fuerza al Espíritu Santo para que puedan ser verdaderos testimonios de Cristo”.

EL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 2 DE AGOSTO DE 2020


Lecturas de hoy Domingo 18º del Tiempo Ordinario - Ciclo A
Hoy, domingo, 2 de agosto de 2020



Primera lectura
Lectura del libro de Isaías (55,1-3):

Así dice el Señor: «Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí: escuchadme, y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David.»

Palabra de Dios


Salmo
Sal 144

R/. Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Los ojos de todos te están aguardando,
tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano,
y sacias de favores a todo viviente. R/.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.


Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 
(8,35.37-39):

¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,13-21):

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.»
Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»
Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.»
Les dijo: «Traédmelos.»
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor




Comentario al Evangelio de hoy domingo, 2 de agosto de 2020
Enrique Martínez de la Lama-Noriega, cmf


DADLES VOSOTROS DE COMER


La “gente” que hoy rodea, e incluso «acosa» un poco a Jesús -cuando él necesita un lugar solitario, tranquilo y apartado-, está tan interesada en escucharle, en pasar tiempo con él, que no les ha importado darse una buena caminata hasta dar con él. No les preocupa el reloj, ni el estómago, ni alejarse de sus casas... Se han olvidado de sus propias necesidades y urgencias... O si se quiere, lo han relativizado todo poniendo en primer lugar al Señor. Y se verán gratamente sorprendidos porque Jesús, en cambio, sí que cae en la cuenta de todas esas cosas, y se ocupa ellas. No es un «predicador» al uso. No se limita a llenar la cabeza de discursos y palabras... ¡y ya está! Primero las personas y sus necesidades. Y empieza por atender a los enfermos.

    O dicho de otra manera: El mensaje de Jesús, que habla de un Dios que se preocupa del hombre, le lleva al terreno práctico: esta gente tiene unas necesidades muy concretas ahora mismo. El Reino de Dios que anuncia Jesús tiene que ver con todo esto, con lo que les pasa en ese momento, con lo que necesita la gente. Las cosas de Jesús y del Reino no son simples teorías, o doctrina, ni están alejadas de su realidad concreta. Tienen que ver con su ahora. Y ahora algunos están enfermos, y muchos tienen hambre.

     • Jesús está cansado. Y podemos dar por supuesto que también está triste e impactado porque acaban de matar a Juan Bautista. Y pretendía estar a solas con sus amigos más íntimos para comprender, interpretar y dejarse cuestionar por lo que ha pasado. Jesús profundiza en las cosas, en los acontecimientos. No se limita al chismorreo de la noticia, a quejarse contra Herodes, a hacer un acto público de condena: se pregunta qué significa aquello, cómo le afecta, cuál ha de ser su reacción... No le costará darse cuenta de que a partir de ahora el centro de atención y de acoso será él... 

    Sin embargo, su cansancio, su tristeza y su necesidad de reflexionar y estar un poco a solas... no le impide darse cuenta de la necesidad de la gente, sentir compasión y hacer algo por ella. No dice, hace. La palabra que ha elegido Mateo no es ni «lástima» ni «pena»: es “compasión”, que significa sufrir con ellos y buscar una solución (actuar): es la misma palabra que había usado antes en unas de las bienaventuranzas.



     • Los discípulos, que andaban también escuchando a Jesús, se dan cuenta de que se ha hecho tarde, y del hambre de la gente (seguramente también ellos están deseando que les dejen tranquilos) y le piden a Jesús que termine ya con actividad. Ya se ve que no se enteran demasiado de lo que Jesús quiere transmitir con sus acciones y palabras. Aunque sí podemos apreciar en ellos lo siguiente:

- Primero está el «darse cuenta». Jesús vio a la gente y se dio cuenta de que sufría. Por su parte, los discípulos se han dado cuenta de que se ha hecho tarde y hay que comer. Darse cuenta de lo que les pasa a los otros, por delante de lo que me pase a mí es algo propio de Jesús y de los seguidores de Jesús. 

- Segundo: plantear esas necesidades descubiertas al propio Jesús, y se les ocurre hacer una propuesta. No muy acertada, aunque parece de sentido común: Son muchos, nosotros/yo apenas tengo nada, o tengo el mismo problema que ellos, así que: «que se vayan a sus casas, a sus países, a sus gobiernos, al ayuntamiento, a los suyos, a donde sea...» para que puedan solucionarlo.

- Tercero: Jesús les invita a hacerse cargo para encontrar una solución: Mira a ver lo que tienes/tenéis, lo que está en vuestra mano hacer. Esto es asunto tuyo y nuestro y de todos. No es sólo un problema de la gente. Y resulta que los discípulos consiguieron mucho más de lo que creían. Aquella pobre gente necesitada también aportaría lo suyo, sus "pocos"... Entre unos y otros... Jesús ha sido la mediación necesaria para ver las cosas desde otra perspectiva.

     • Los criterios de los discípulos no son los criterios de Jesús. Como los criterios de la sociedad, en general, y su modo de resolver los problemas, no son exactamente los de los cristianos. Unos conjugan los verbos «despedir» (echar, quitar de la vista, reducir personal, optimizar, devolver a sus países...) y «comprar» (que se apañe cada uno con lo que tiene, que cada cual se busque la vida), «no hay para todos» (es decir: no se puede hacer nada, no queremos repartir/compartir, primero los de casa/país)... 

    Pero Jesús nos habla continuamente de comunión, de compartir, de fraternidad, de construir comunidad, de ponerse al lado de los débiles, enfermos y necesitados... Si les “echamos”, si les decimos que vayan a “comprarse” (el dinero lo primero que hace es establecer diferencias, entre quien tiene/no tiene, tiene más/tiene menos), si pensamos que no es problema nuestro... es que no nos hemos enterado de nada de lo que Jesús ofrece y pretende de nosotros. 

Por eso Jesús procura enseñar a los discípulos y también, claro a todos nosotros:

- Nada de que se vayan, de que no nos molesten, de que “no es asunto nuestro”

- Que les «demos». El verbo «dar» es un de los favoritos de Jesús

- Que pongamos a su disposición nuestros «pocos» para compartir. Cuando Jesús “levanta los ojos al cielo y pronuncia la bendición” (como en la Eucaristía) no está haciendo un gesto mágico: está reconociendo que los alimentos son de Dios, y por lo tanto son de todos, y están para ser compartidos y repartidos, de modo que todos queden satisfechos, y no se desperdicie nada («recogieron lo que sobró»). Por eso cada Eucaristía nos debiera aligerar el bolsillo y el corazón, y aumentar la solidaridad... O será cualquier cosa menos la Cena de Jesús. Aún más: esta «Pre-Eucaristía»-Multiplicación solo fue posible cuando los discípulos empezaron a hacerse cargo de la gente. Jesús ya lo había hecho antes. Pero faltaban ellos.

- Y por último: del mismo modo que en nuestras celebraciones bendecimos a Dios por los alimentos que luego compartiremos en la mesa del altar, no debiéramos perder la costumbre de bendecir a Dios antes de comer en nuestras casas; o de darle las gracias por los dones que recibimos cada día. No es que agradezcamos a Dios el tener comida, como si fuéramos mejores que quienes no la tienen,... sino de hacernos más responsables de trabajar para que a todos llegue lo mismo de lo que nosotros disfrutamos.Porque los dones de Dios son siempre para todos, para que a nadie le falte lo necesario.

          No es muy difícil partir de esta reflexión para volver nuestra mirada a lo que está pasando en nuestro mundo y en nuestras comunidades, por culpa de esta pandemia: soledad, hambre, paro, abusos, injusticia, explotación... Para preguntarnos serenamente y seriamente lo que nos pide el Señor como cristianos, como comunidades, como Iglesia. No hacerlo así supondría desvirtuar el Evangelio y hacerlo «increíble» para las gentes de hoy. Y sería falsear la Eucaristía.

Enrique Martínez de la Lama-Noriega, cmf 

Imagen de José María Morillo

SANTORAL DE HOY 2 DE AGOSTO DE 2020

Alfreda, SantaAlfreda, Santa
Princesa, 2 de agosto
Leoncio Pérez Nebreda, BeatoLeoncio Pérez Nebreda, Beato
Sacerdote y Mártir, 2 de Agosto
Justino Russolillo, BeatoJustino Russolillo, Beato
Sacerdote y Fundador, 2 de agosto
Francisco Calvo Burillo, BeatoFrancisco Calvo Burillo, Beato
Presbítero y Mártir, 2 de agosto
Francisco Tomás Serer, BeatoFrancisco Tomás Serer, Beato
Presbítero y Mártir, 2 de agosto
Esteban I, SantoEsteban I, Santo
XXIII Papa, 2 de agosto
Pedro de Osma, SantoPedro de Osma, Santo
Monje y Obispo, 2 de agosto
Juana de Aza, BeataJuana de Aza, Beata
Madre de Santo Domingo, 2 de agosto
Pedro Julián Eymard, SantoPedro Julián Eymard, Santo
Memoria Litúrgica, 2 de agosoto
Ceferino Giménez Malla, BeatoCeferino Giménez Malla, Beato
Un gitano en los altares, 2 de agosto
Eusebio de Vercelli, SantoEusebio de Vercelli, Santo
Memoria Litúrgica, 2 de agosto
Nuestra Señora de los Ángeles Nuestra Señora de los Ángeles
Patrona de Costa Rica, 2 de agosto

FELIZ DOMINGO!!!!





sábado, 1 de agosto de 2020

LAS GLORIAS DE MARÍA, SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO - PARA DESCARGAR


Las Glorias de María


Piadoso lector, si como lo espero, es de tu agrado esta mi obrita, te ruego me encomiendes a la Virgen santa para que me dé una gran confianza en su protección. Pide para mí esta gracia, que yo pediré para ti también, quien quiera que seas que me hagas esta caridad, las mismas gracias.

Dichoso el que se aferra con amor y confianza a estas dos áncoras de salvación, quiero decir a Jesús y a María; ciertamente que no se perderá.

Digamos, pues, de corazón juntos, lector mío, con el devoto Alonso
Rodríguez: “Jesús y María, mis dulcísimos amores, por vosotros padezca, por vosotros muera; que sea todo vuestro y nada mío”. Amemos a Jesús y a María y hagámonos santos, que no hay mayor dicha que podamos esperar y obtener de Dios.

HOY CELEBRAMOS A SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO, 1 DE DICIEMBRE


San Alfonso María de Ligorio
1 de Agosto



San Alfonso nació cerca de Nápoles el 27 de septiembre de 1696. Siendo aún niño fue visitado por San Francisco Jerónimo el cual lo bendijo y predijo para él grandes bendiciones y sabiduría. A los 16 años, caso excepcional obtiene el grado de doctor en ambos derechos, civil y canónico, con notas sobresalientes en todos sus estudios.

Para conservar la pureza de su alma escogió un director espiritual, visitaba frecuentemente a Jesús Sacramentado, rezaba con gran devoción a la Virgen y huía de todos los que tuvieran malas conversaciones.

Su padre, que deseaba hacer de él un brillante político, lo hizo estudiar varios idiomas modernos, aprender música, artes y detalles de la vida caballeresca. Como abogado, el santo obtenía importantes triunfos; sin embargo, no lo dejaba satisfecho ante el gran peligro que en el mundo existe de ofender a Dios.

Por revelación divina, San Alfonso abandona todo y decide convertirse en apóstol incansable del Señor Jesús. La tarea no fue fácil; tuvo que enfrentar, con gran lucha espiritual, a su padre y familia, a sus amigos y así mismo. Al fin, a los 30 años de edad logra ser ordenado sacerdote, y desde entonces se dedicó a trabajar con las gentes de los barrios más pobres de Nápoles y de otras ciudades, a quienes les enseñaba el catecismo.

El 9 de noviembre de 1752 fundó, junto con otros sacerdotes, la Congregación del Santísimo Redentor (o Padres Redentoristas), y siguiendo el ejemplo de Jesús se dedicaron a recorrer ciudades, pueblos y campos predicando el evangelio. Por 30 años, con su equipo de misioneros, el santo recorrió campos, pueblos, ciudades, provincias, permaneciendo en cada sitio 10 o 15 días predicando, para que no quedara ningún grupo sin ser instruido y atendido espiritualmente.

San Alfonso fue un escritor muy prolífico; al morir dejó 111 libros y opúsculos impresos y 2 mil manuscritos. Durante su vida vio 402 ediciones de sus obras.

En 1762 el Papa lo nombró obispo de Santa Agueda. San Alfonso, quien no deseaba asumir el cargo, aceptó con humildad y obediencia, permaneciendo al frente de la diócesis por 13 años donde predicó el Evangelio, formó grupos de misioneros y dio catequecis a los más pequeños y necesitados.

Sus ultimos años fueron llenos de sufrimientos y enfermedades dolorosas; el santo soportó pacientemente todos estos males, rezando siempre por la conversión de los pecadores y por su propia santidad. San Alfonso muere el 1 de agosto de 1787, a la edad de 90 años. El Papa Gregorio XVI lo declara Santo en 1839. El Papa Pío IX lo declara Doctor de la Iglesia en 1875.




EL EVANGELIO DE HOY SÁBADO 1 DE AGOSTO DE 2020 - SAN ALFONSO MARÍA LIGORIO


Decimoséptima semana del Tiempo Ordinario - Año Par
Hoy es: San Alfonso Mª de Ligorio (1 de Agosto de 2020)


“ La gente lo tenía por profeta ”


Primera lectura
Lectura de la profecía de Jeremías 26, 11-16. 24
En aquellos días, los sacerdotes y los profetas dijeron a los magistrados y a la gente:
«Este hombre es reo de muerte, pues ha profetizado contra esta ciudad, como lo habéis podido oír vosotros mismos».
Jeremías respondió a los magistrados y a todos los presentes:
«El Señor me ha enviado a profetizar contra este templo y esta ciudad todo lo que acabáis de oír.
Ahora bien, si enmendáis vuestra conducta y vuestras acciones y escucháis la voz del Señor vuestro Dios, el Señor se arrepentirá de la amenaza que ha pronunciado contra vosotros.
Yo, por mi parte, estoy en vuestras manos: haced de mí lo que mejor os parezca.
Pero sabedlo bien: si me matáis, os haréis responsables de sangre inocente, que caerá sobre vosotros, sobre esta ciudad y sobre sus habitantes. Porque es cierto que el Señor me ha enviado para que os comunique personalmente estas palabras».
Los magistrados del pueblo dijeron a los sacerdotes y a los profetas:
«Este hombre no es reo de muerte, pues nos ha hablado en nombre del Señor nuestro Dios».
Entonces Ajicán, hijo de Safán, se hizo cargo de Jeremías para que no lo entregaran al pueblo y le dieran muerte.




Salmo
Sal 68, 15-16. 30-31. 33-34 R/. 
En el día de la gracia, escúchame, Señor.


Arráncame del cieno, que no me hunda;
líbrame de los que me aborrecen,
y de las aguas sin fondo.
Que no me arrastre la corriente,
que no me trague el torbellino,
que no se cierre la poza sobre mi. R/.

Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/.

Miradlo, los humildes, y alegraos;
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R/.


Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 14, 1-12

En aquel tiempo, oyó el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus cortesanos:
«Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él». Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta.
El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.
Ella, instigada por su madre, le dijo:
«Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
El rey lo sintió, pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran, y mandó decapitar a Juan en la cárcel.
Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.
Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.


Reflexión del Evangelio de hoy
Me ha enviado el Señor a predicar la palabra


Vemos en este relato el trato que da el pueblo de Israel a sus profetas, prólogo de lo que harán con el mayor de los enviados, el Hijo de Dios.

Pero aun sabiendo Jeremías que la empresa que le manda el Señor no será grata para los habitantes de Judá, él no puede dejar de cumplir su mandato.

En esta lectura vemos dos actitudes a destacar: los que no reconocen la autoridad de Jeremías, y los que sí. ¿De cuáles somos nosotros? ¿Vemos en los demás la mano de Dios? ¿Reconocemos y aceptamos cuando alguien nos habla en nombre del Señor?

Por otra parte, vemos la fuerza con la que Jeremías habla al pueblo, no puede por menos que cumplir con lo que le ha sido encomendado, y acepta las consecuencias. Esto también nos lleva a preguntarnos si somos capaces de cumplir con lo que el Señor nos pide, si, aun sabiendo las consecuencias que para nuestra vida puede tener, aceptamos ser instrumento de Dios.

Ahora que estamos en un período de relax y de familia, busquemos unos minutos para reflexionar y preguntarle a Dios… ¿qué quieres de mí en el ahora de mi vida?


Juan el Bautista precede a Jesús y anticipa su final
En esta lectura que la Iglesia nos proclama en medio del tiempo ordinario, al igual que hemos podido ver en la lectura anterior, la Iglesia proclama la suerte que corren los que aceptan ser “voceros del Señor”.

Juan el Bautista, el que precede a Jesús y allana su camino, el que lo reconoce y lo muestra a la humanidad, muere por el egoísmo y la cobardía de los hombres. También en su muerte precede a Jesús, y anticipa lo que será su final.

Los seres humanos contamos con muchos valores, muchas actitudes positivas que pueden hacernos ser personas integras, coherentes, responsables… Pero también con actitudes que pueden destrozarnos como personas y hacer mucho daño a los demás.

Vemos cómo Herodes, a pesar de sus convicciones, tiene que ir en contra de ellas por su egoísmo y falta de justicia.

Un reto el que hoy se nos presenta… ¿Cuántas veces nuestros egoísmos nos hacen actuar como a Herodes, cambiando de opinión para quedar bien, para caer bien a los demás?

Criticar, despreciar, murmurar en contra de alguien es condenar, matar metafóricamente a esa persona; desvelar algún secreto confiado, es destruirla, destrozarla. ¡Qué fácil es la murmuración! ¡Qué destructiva es la crítica!

Reconocer y aceptar a los profetas de hoy, los profetas del siglo XXI, es difícil, nos lleva muchas veces a desear ser como ellos, y caemos en el descredito para ser nosotros ensalzados. Lamentablemente esto es muy fácil encontrarlo en las familias, en las comunidades, en los grupos de fe.

Ojalá podamos ver en los demás la mano de Dios, aceptarla y dar gracias por los dones que cada uno tenemos, así nuestras vidas serán mucho más ricas y nos fortaleceremos todos con los dones. Seremos la Iglesia que Jesucristo quiso.




Dña. Rosa María García O.P. y D. José Llópez O.P.
Fraternidad Laical de Santo Domingo de Torrent, Valencia.

SANTORAL DE HOY SÁBADO 1 DE AGOSTO DE 2020

Félix de Girona, SantoFélix de Girona, Santo
Mártir, 1 de agosto
Vicente Montserrat Millán, BeatoVicente Montserrat Millán, Beato
Sacerdote y Mártir, 1 de agosto
Fe, Esperanza y Caridad SantasFe, Esperanza y Caridad Santas
Mártires, 1 de agosto,
Gerhard (Gerardo) Hirschfelder, BeatoGerhard (Gerardo) Hirschfelder, Beato
Sacerdote y Mártir, 1 de agosto
Ethelwold, SantoEthelwold, Santo
Obispo, 1 de agosto
Emerico de Quart, BeatoEmerico de Quart, Beato
Obispo, 1 de agosto
Pedro Fabro (o Favre), SantoPedro Fabro (o Favre), Santo
Primer Sacerdote Jesuita, 1 de agosto
Gaudencio (Benito Iñiguez de Heredia Alzola), BeatoGaudencio (Benito Iñiguez de Heredia Alzola), Beato
Religioso y Mártir, 1 de agosto
Siete Hermanos Macabeos,  SantosSiete Hermanos Macabeos, Santos
Mártires, 1 de agosto
Juan Bufalari de Rieti, BeatoJuan Bufalari de Rieti, Beato
Eremita Agustino, 1 de agosto
Alfonso María de Ligorio, SantoAlfonso María de Ligorio, Santo
Memoria Litúrgica, 1 de agosto

¡BIENVENIDO AGOSTO!






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