domingo, 13 de enero de 2019

5 COSAS QUE TAL VEZ NO SABÍAS DEL BAUTISMO CATÓLICO


5 cosas que tal vez no sabías del Bautismo católico
Redacción ACI Prensa




“Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión”, dice el Catecismo de la Iglesia Católica (CCI 1213).

Te presentamos 5 cosas que tal vez no sabías de este sacramento, puerta para los otros sacramentos.

1. Se inició con los Apóstoles

“Desde el día de Pentecostés la Iglesia ha celebrado y administrado el santo Bautismo. En efecto, san Pedro declara a la multitud conmovida por su predicación: ‘Convertíos [...] y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo’ (Hch 2,38)” (CCI 1226).

San Higinio, pontífice aproximadamente entre los años 138 al 142, instituyó el padrino y la madrina en el bautismo de los recién nacidos para que guíen a los pequeños en la vida cristiana.


2. Tiene varios nombres

Bautizar, del griego “baptizein”, significa “sumergir” o “introducir dentro del agua”. Esta inmersión simboliza el acto “el acto de sepultar al catecúmeno en la muerte de Cristo, de donde sale por la resurrección con Él” (CCI 1214).

Este sacramento también es llamado “baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo”, así como “iluminación” porque el bautizado se convierte en “hijo de la luz”.

San Gregorio Nacianceno decía que es “Don, porque es conferido a los que no aportan nada; gracia, porque es dado incluso a culpables; bautismo, porque el pecado es sepultado en el agua; unción, porque es sagrado y real (tales son los que son ungidos); iluminación, porque es luz resplandeciente; vestidura, porque cubre nuestra vergüenza; baño, porque lava; sello, porque nos guarda y es el signo de la soberanía de Dios”.

3. Se renueva cada año

“En todos los bautizados, niños o adultos, la fe debe crecer después del Bautismo. Por eso, la Iglesia celebra cada año en la vigilia pascual la renovación de las promesas del Bautismo. La preparación al Bautismo sólo conduce al umbral de la vida nueva. El Bautismo es la fuente de la vida nueva en Cristo, de la cual brota toda la vida cristiana” (CCI 1254).


4. Un no bautizado también puede bautizar

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica (1256) que “son ministros ordinarios del Bautismo el obispo y el presbítero y, en la Iglesia latina, también el diácono (cf CIC, can. 861,1; CCEO, can. 677,1). En caso de necesidad, cualquier persona, incluso no bautizada, puede bautizar (cf CIC can. 861, § 2) si tiene la intención requerida y utiliza la fórmula bautismal trinitaria”.

“La intención requerida consiste en querer hacer lo que hace la Iglesia al bautizar. La Iglesia ve la razón de esta posibilidad en la voluntad salvífica universal de Dios (cf 1 Tm 2,4) y en la necesidad del Bautismo para la salvación (cf Mc 16,16)”(CCI 1253).

5. Es un sello único y permanente

“El Bautismo imprime en el cristiano un sello espiritual indeleble (character) de su pertenencia a Cristo. Este sello no es borrado por ningún pecado, aunque el pecado impida al Bautismo dar frutos de salvación (cf DS 1609-1619). Dado una vez por todas, el Bautismo no puede ser reiterado” (CCI 1272).

EL BAUTISMO DEL SEÑOR: INICIAR LA REACCIÓN


INICIAR LA REACCIÓN



El Bautista no permite que la gente lo confunda con el Mesías. Conoce sus límites y los reconoce. Hay alguien más fuerte y decisivo que él. El único al que el pueblo ha de acoger. La razón es clara. El Bautista les ofrece un bautismo de agua. Solo Jesús, el Mesías, los «bautizará con el Espíritu Santo y con fuego».

A juicio de no pocos observadores, el mayor problema de la Iglesia de hoy es «la mediocridad espiritual». La Iglesia no posee el vigor espiritual que necesita para enfrentarse a los retos del momento actual. Cada vez es más patente. Necesitamos ser bautizados por Jesús con su fuego y su Espíritu.

En no pocos cristianos esta creciendo el miedo a todo lo que pueda llevarnos a una renovación. Se insiste mucho en la continuidad para conservar el pasado, pero no nos preocupamos de escuchar las llamadas del Espíritu para preparar el futuro. Poco a poco nos estamos quedando ciegos para leer los «signos de los tiempos».

Se da primacía a certezas y creencias para robustecer la fe y lograr una mayor cohesión eclesial frente a la sociedad moderna, pero con frecuencia no se cultiva la adhesión viva a Jesús. ¿Se nos ha olvidado que él es más fuerte que todos nosotros? La doctrina religiosa, expuesta casi siempre con categorías premodernas, no toca los corazones ni convierte nuestras vidas.

Abandonado el aliento renovador del Concilio, se ha ido apagando la alegría en sectores importantes del pueblo cristiano, para dar paso a la resignación. De manera callada pero palpable va creciendo el desafecto y la separación entre la institución eclesial y no pocos cristianos.

Es urgente crear cuanto antes un clima más amable y cordial. Cualquiera no podrá despertar en el pueblo sencillo la ilusión perdida. Necesitamos volver a las raíces de nuestra fe. Ponernos en contacto con el Evangelio. Alimentarnos de las palabras de Jesús que son «espíritu y vida».

Dentro de unos años, nuestras comunidades cristianas serán muy pequeñas. En muchas parroquias no habrá ya presbíteros de forma permanente. Que importante es cuidar desde ahora un núcleo de creyentes en torno al Evangelio. Ellos mantendrán vivo el Espíritu de Jesús entre nosotros. Todo será más humilde, pero también más evangélico.

A nosotros se nos pide iniciar ya la reacción. Lo mejor que podemos dejar en herencia a las futuras generaciones es un amor nuevo a Jesús y una fe más centrada en su persona y su proyecto. Lo demás es más secundario. Si viven desde el Espíritu de Jesús, encontrarán caminos nuevos.


Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Lc (3,15-16.21-22)

EL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 13 DE ENERO 2019 - EL BAUTISMO DEL SEÑOR


Lecturas de hoy Bautismo del Señor - Ciclo C
 Hoy, domingo, 13 de enero de 2019


Primera lectura
Lectura del libro del profeta Isaías (42,1-4.6-7):

Mirad a mi Siervo,
a quien sostengo;
mi elegido, en quien me complazco.
He puesto mi espíritu sobre él,
manifestará la justicia a las naciones.
No gritará, no clamará,
no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará,
la mecha vacilante no la apagará.
Manifestará la justicia con verdad.
No vacilará ni se quebrará,
hasta implantar la justicia en el país.
En su ley esperan las islas.
«Yo, el Señor,
te he llamado en mi justicia,
te cogí de la mano, te formé
e hice de ti alianza de un pueblo
y luz de las naciones,
para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la cárcel,
de la prisión a los que habitan en tinieblas».
Palabra de Dios


Salmo
Sal 28

R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz

V/. Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R/.

V/. La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R/.

V/. El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»
El Señor se sienta sobre las aguas del diluvio,
el Señor se sienta como rey eterno. R/.

Segunda lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (10,34-38):

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
«Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los hijos de Israel, anunciando la Buena Nueva de la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.
Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».

Palabra de Dios

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (3,15-16.21-22):

EN aquel tiempo, el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:
«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego».
Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajó el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma y vino una voz del cielo:
«Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco».

Palabra del Señor




Comentario al Evangelio de hoy domingo, 13 de enero de 2019
 Fernando Torres cmf


El niño se nos ha hecho mayor

      El Bautismo del Señor, la fiesta que hoy celebramos, marca el comienzo de la vida pública de Jesús. No sabemos exactamente cuántos años tenía en ese momento. La tradición nos dice que unos treinta. En todo caso, parece ser que Jesús vivió unos cuantos años una vida escondida, sin manifestarse como el Mesías, sin hablar de su misión a los que se acercaban a él, sin diferenciarse en nada de otro judío más de los que vivían en Galilea en su tiempo. 

      Pero, de repente, algo sucede que un día le hace salir de su casa, dejar la tranquilidad del hogar familiar, del trabajo seguro, de la compañía de sus conocidos y familiares, y acercarse a Juan el Bautista. Posiblemente la fama de éste se había extendido ya por toda Judea y Galilea. Predicaba la inminencia de la venida del Mesías e invitaba al pueblo a convertirse de sus malos caminos para prepararse ante su venida cercana. 

      ¿Qué pensó Jesús ante esa predicación? No lo sabemos, pero está claro que ante Juan tomó conciencia de quién era, de cuál era su misión. Se dio cuenta de que había llegado el tiempo de dejar su casa y de salir a los caminos para predicar el Reino de Dios. No fueron las decisiones insustanciales de un niño. Fue una decisión seria y radical de una persona adulta que toma las riendas de su vida y se dirige a donde quiere. Su destino final, la muerte en cruz, no fue un accidente. Fue el fruto de esta decisión de Jesús de poner toda su vida al servicio del Reino.

      El Bautismo de Jesús marca ese momento trascendental, de cambio, que determina el futuro de Jesús. Antes de su bautismo, es seguro que Jesús se dedicó muy seriamente a pensar en su vida, en su misión. Cuando lo vio claro, entonces se decidió. Se presentó a Juan y se hizo bautizar. Y del mismo cielo le llegó la confirmación de su misión: “Tú eres mi Hijo, el amado”. A partir de entonces su vida dio un vuelco total. 

      Nosotros fuimos bautizados de recién nacidos. No fue fruto de nuestra decisión sino de la de nuestros padres. Pero nunca es tarde para pensar si realmente queremos asumir aquel bautismo como nuestro. Para decirlo de una forma simple: ¿Queremos ser de verdad cristianos? Porque no vale la pena quedarnos en la mera mediocridad. Tenemos que tomarnos nuestra vida en serio y no ser cristianos de domingo sino de todos los días y de todas las horas. 



Para la reflexión

      ¿Qué recuerdo tengo de las ceremonias de Bautismo a las que he asistido? ¿Qué pienso de mi propio Bautismo? ¿Qué significa para mí ser cristiano? ¿Basta con ir a misa los domingos, quizá ni siquiera todos, o ser cristiano significa algo más?

HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO EN LA FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR


Homilía del Papa Francisco en la fiesta del Bautismo del Señor
Redacción ACI Prensa





Como es habitual en la fiesta del Bautismo del Señor, el Papa Francisco presidió la Misa en la Capilla Sixtina en el Vaticano en la que bautizó esta vez a 27 bebés: 12 niños y 15 niñas.

A continuación, la homilía que el Santo Padre pronunció de manera improvisada:

Al inicio de la ceremonia se les hizo una pregunta: “¿Qué piden para vuestros hijos?” Y todos ustedes han dicho: “La fe”. Ustedes piden a la Iglesia la fe para vuestros hijos, y hoy ellos recibirán el Espíritu Santo y el don de la fe cada uno en el propio corazón, en la propia alma. Pero esta vez luego debe desarrollarse, debe crecer.


Sí, alguno puede decirme: “Sí, sí, deben estudiarla”. Sí, cuando vayamos al catecismo estudiaremos bien la fe, aprenderemos la catequesis. Pero antes que estudiarla, la fe es transmitida, y esto es un trabajo que les toca a ustedes. Es una tarea que ustedes reciben: transmitir la fe, la transmisión de la fe. Y esto se hace en casa porque la fe siempre va transmitida “en dialecto”: el dialecto de la familia, el dialecto de la casa, en el clima de la casa.

Esta es vuestra tarea: transmitir la fe con el ejemplo, con las palabras, enseñando a hacer la señal de la cruz. Esto es importante. Vean, hay niños que no saben hacer la señal de la cruz. “Haz la señal de la cruz”, y hacen una cosa asi, que no se entiende qué cosa es. Para comenzar enséñenles esto.

Pero lo importante es transmitir la fe con vuestra vida de fe: que vean el amor de los esposos, que vean la paz de la casa, que vean que Jesús está allí. Y me permito un consejo –perdónenme, pero les aconsejo esto– no peleen nunca delante de los niños, nunca. Es normal que los esposos peleen, es normal. Sería extraño lo contrario. Háganlo, pero que ellos no escuchen, que ellos no vean.

Ustedes no saben la angustia que recibe un niño cuando ve pelear a sus padres. Esto, me permito, es un consejo que los ayudará a transnitir la fe. ¿Es malo pelear? No siempre, pero es normal, es normal. Pero que los niños no vean, no escuchen, por la angustia.

Y ahora continuaremos la ceremonia del Bautismo, pero tengan esto en mente: vuestra tarea es transmitirles la fe. Transmitirla en casa, porque allí se aprende la fe, luego se estudia en la catequesis, pero en casa se recibe la fe.


Y antes de seguir quisiera decirles otra cosa: ustedes saben que los niños se sienten hoy en un ambiente que es extraño: un poco caluroso, están cubiertos. Y sienten el aire soficante. Luego lloran porque tienen hambre. Es un tercer mnotivo para llorar, es un “llanto preventivo”. Una cosa extraña: no saben qué cosa sucederá y piensan: “Yo lloro primero, luego veremos”. Es una defensa.

Les digo, que estén cómodos. Estén atentos a no cubrirlos demasiado. Y si lloran por hambre, amamántelos. A las madres les digo: Amamanten a los niños, tranquilas, el Señor quiere esto porque, ¿dónde está el peligro? En que ellos también tienen una vocación polifónica: comienza a llorar uno y el otro hace el contrapunto, y luego otros ¡y al final tenemos un coro de llanto!

Y así continuamos en esta ceremonia, en paz, con la consciencia de que les toca a ustedes la transmisión de la fe.

ORACIÓN DE SAN JUAN PABLO II EN EL SITIO DEL BAUTISMO DEL SEÑOR


Oración de San Juan Pablo II 
en el Sitio del Bautismo del Señor
Fuente: Aciprensa




En el Evangelio de San Lucas leemos "Que la Palabra de Dios bajó sobre Juan, Hijo de Zacarías, en el desierto. Y él recorrió toda la región del Jordán, predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados" (3, 2-3). Aquí, en el Río Jordán, cuyas orillas han sido visitadas por multitudes de peregrinos que rinden honor al Bautismo del Señor, también yo elevo mi corazón en oración:

¡Gloria a ti, oh Padre, Dios de Abraham, Isaac y Jaco
Tú has enviado a tus siervos, los profetas
a proclamare tu palabra de amor fiel
y a llamar a tu pueblo al arrepentimiento.
A las orillas del Río Jordán,
Has suscitado a Juan el Bautista,
una voz que grita en el desierto,
enviado a toda la región del Jordán,
a preparar el camino del Señor,
a anunciar la venida de Cristo.
¡Gloria a ti, oh Cristo, Hijo de Dios!
Has venido a las aguas del Jordán
Para ser bautizado por manos de Juan.
Sobre ti el Espíritu descendió como una paloma.
Sobre ti se abrieron los cielos,
Y se escuchó la voz del Padre:
"Este es mi Hijo, el Predilecto!"
Del río bendecido con tu presencia
Has partido para bautizar no sólo con el agua
sino con fuego y Espíritu Santo.
¡Gloria a ti, oh Espíritu Santo, Señor!
Por tu poder la Iglesia es bautizada,
Descendiendo con Cristo en la muerte
Y resurgiendo junto a él a una nueva vida.
Por tu poder, nos vemos liberados del pecado
para convertirnos en hijos de Dios,
el glorioso cuerpo de Cristo.
Por tu poder, todo temor es vencido,
Y es predicado el Evangelio del amor
En cada rincón de la tierra,
para la gloria de Dios,
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,
a Él todo honor en este Año Jubilar
y en todos los siglos por venir. Amén.

S.S. Juan Pablo II

21 de marzo del 2000

HOY LA IGLESIA CELEBRA EL BAUTISMO DEL SEÑOR, 13 DE ENERO 2019


Hoy la Iglesia celebra el Bautismo del Señor
Redacción ACI Prensa





“Cuando se lava el Salvador, se purifica toda el agua necesaria para nuestro bautismo y queda limpia la fuente, para que pueda luego administrarse a los pueblos que habían de venir a la gracia de aquel baño”, dijo San Máximo de Turín en el Siglo V al referirse al Bautismo del Señor que la Iglesia celebra hoy.

Con el Bautismo del Señor se concluye la temporada de Navidad y la Iglesia nos invita a mirar la humildad de Jesús que se convierte en una epifanía (manifestación) de la Santísima Trinidad.


“Juan está bautizando, y Cristo se acerca; tal vez para santificar al mismo por quien va a ser bautizado; y sin duda para sepultar en las aguas a todo el viejo Adán, santificando el Jordán antes de nosotros y por nuestra causa; y así, el Señor, que era espíritu y carne, nos consagra mediante el Espíritu y el agua”, manifestó San Gregorio Nacianceno en uno de sus sermones.

“También el Espíritu da testimonio de la divinidad, acudiendo en favor de quien es su semejante; y la voz desciende del cielo, pues del cielo procede precisamente Aquel de quien se daba testimonio”, añadió el Santo.

Evangelio: Lucas 3,15-16.21-22

En aquel tiempo, el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a a todos: - 'Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajó el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma, y vino un voz del cielo: - ´'Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco'”.

FELIZ DOMINGO!!




viernes, 11 de enero de 2019

SALVADO DEL ABISMO


Salvado del abismo




Suceden cosas en la vida que te hacen sufrir mucho, pero después de poco o de mucho tiempo adviertes que fue lo mejor que te pudo pasar. Como aquel señor que llegó tarde al aeropuerto por un embotellamiento de tránsito. Estaba todavía lamentándolo con un amigo, cuando se propaló la noticia de que el avión apenas remontado se precipitó fatalmente a tierra.

El pintor inglés Thornbill recibió el honroso encargo de pintar el interior de la cúpula de la catedral de San Pablo en Londres. Luego de muchos meses de arduo trabajo terminó este importante compromiso. Para mirar bien su obra de arte retrocedió poco a poco sobre el andamio para apreciarla en su conjunto. Sin darse cuenta estaba llegando al borde del andamio en lo alto de la cúpula. Medio paso más y hubiera caído fatalmente. Uno de sus ayudantes de inmediato tomó un pincel y empezó a pintar una raya horrible a través del cuadro. Indignado el pintor se lanzó hacia el culpable para arrancarle el pincel. Pero su ira se convirtió en gratitud cuando éste le dijo: "Te salvé la vida, pues corriste hacia delante y te alejaste del abismo".

A veces Dios hace lo mismo con nosotros: para salvarnos de desgracias irreparables dispone algún acontecimiento que nos duele, pero que en su designio de amor nos hará crecer en madurez, o superar un vicio que nos esclaviza, o prescindir de una amistad peligrosa, o abrir la mente a enfoques más generosos y altruistas… Confía en el Señor que te ama.



* Enviado por el P. Natalio

LA HORA DE LOS ABUELOS


La hora de los abuelos
Protagonistas importantes en la educación de los nietos


Por: Manuel Caballero Chavero | Fuente: http://www.sontushijos.org 




En otras épocas históricas la importancia e influencia de los mayores en la sociedad de su tiempo llegó a ser de gran importancia. En nuestra sociedad y por motivos distintos vuelven a tener un protagonismo del que no se debe hacer dejación. En primer lugar, y por suponer un numeroso colectivo, al ser sujetos con derecho a voto tienen la obligación de aportar a la sociedad su experiencia y sabiduría colaborando en los cambios de la sociedad. En segundo lugar, y debido a la temprana edad de jubilación, a el aumento en la prolongación de la vida, a la situación de pluriempleo de los hijos y a la experiencia y sabiduría acumulada, los abuelos de esta generación estamos llamados a prestar un gran servicio a nuestros hijos y por tanto a esta sociedad, a través de la educación de nuestros nietos.

Protagonistas importantes en la educación de los nietos

Si es cierto que la educación es fruto del amor y del cariño, los abuelos estamos en extraordinarias condiciones de colaborar con nuestros hijos en estos aspectos de la educación que constituyen la base y cimiento para el desarrollo armónico de la personalidad de todo individuo. Estos valores educativos se transmiten por ósmosis, por contacto físico, a través de la convivencia en el trato diario. De todos es sabido la íntima relación cariñosa y de “complicidad” y entendimiento que se establece entre abuelos y nietos. Nuestros hijos, en la mayoría de los casos, por motivos laborales principalmente, no disponen del tiempo necesario para realizar esta labor en un clima de sosiego, paciencia y serenidad, tan necesarios en el proceso formativo. Sería una actitud demasiado egoísta plantearse esta etapa de la vida como premio y descanso al trabajo realizado hasta ahora desentendiéndose de los problemas que nos rodean. Los abuelos estamos obligados, por vocación, a seguir prestando nuestro mejor servicio para la consecución de una sociedad mas justa, solidaria y más humana, a través de la familia concreta en la que nos desenvolvemos.

Otra condición necesaria para educar, junto con el tiempo suficiente para poder hacerlo, es poseer y haber experimentado los valores que se pretenden transmitir, valores que ennoblecen al ser humano y le dan sentido a su existencia.

1.-Experiencia y sabiduría

A lo largo de los años hemos ido adquiriendo la sabiduría suficiente para ser verdaderos maestros en el conocimiento de los valores verdaderos y de los caminos que llevan a la verdadera felicidad.

Por esto los ancianos siempre estuvieron revestidos de una especial dignidad en todas las culturas históricas, por considerarles dotados del conocimiento de la ciencia de la vida, es decir, poseedores de la sabiduría. Sabiduría que es sinónimo de prudencia, tan necesaria en el actuar humano. Se dice que “sabio no es sólo el que conoce las cosas, sino el que sabe ordenarlas con vistas a su último fin”.

No podemos privar a nuestros nietos de esta riqueza que hemos ido acumulando a lo largo de los años y que constituye nuestro mayor tesoro, la mejor herencia que podemos trasmitirles.

2.- Savia y fortaleza

Pero la influencia de los abuelos en la familia no se agota con nuestra colaboración en la educación de los nietos, sino que llega más allá.

Por todo lo anteriormente dicho debemos ser para nuestras respectivas familias lo que las raíces y el tronco son para los árboles: alimento y sostén. Lo más bonito y agradable de los árboles son las ramas, las flores y los frutos. Pero nada de esto sería posible sin la sabia que aportan las raíces y sin la fortaleza y el apoyo del tronco. En una sociedad donde todo se tambalea, la firmeza de los mayores en la defensa de los valores humanos y sobrenaturales que sostienen y enriquecen a la sociedad, se hacen actualmente imprescindibles. Nuestro testimonio de fidelidad a los compromisos que un día, ya lejano, sellamos con un “sí quiero”, deben ser guía y orientación en la actuación de nuestros hijos y de nuestros nietos Es este un servicio que nosotros debemos prestar y que esta sociedad demanda a gritos.

3.- En presencia de Dios

Poniendo a Dios por testigo iniciamos esta gran aventura de crear una familia. Y se multiplicaron los frutos: primero, los hijos, y después los segundos frutos del amor matrimonial, los nietos. Y se llenaron de vida y alegría nuestros hogares. Me alegra comprobar que se cumplió lo que en aquel momento, el Sacerdote que representaba a Dios en ese acto, nos deseó con palabras de la Sagrada Escritura:

“Que vuestra unión sea fecunda, que seáis padres de probada virtud, y que veáis, ambos, los hijos de vuestros hijos hasta la tercera y cuarta generación”.

LA CURACIÓN DEL LEPROSO


La curación del leproso
Por: P. Enrique Cases | Fuente: Catholic.net 




Entre los milagros que llevaron a muchos a creer y que mueven a Nicodemo a hablar con Jesús está la curación del leproso. Los evangelistas no señalan expresamente que fue en aquellos días, y lo sitúan de un modo inconcreto en una ciudad, pero parece muy probable que sea el Simón leproso el mismo que invitará a Jesús a comer unos días antes de la tercera pascua en Betania. Debía ser un personaje más o menos importante. La proximidad pudo conmover más a Nicodemo que procura enterarse del mensaje de Jesús y de su misma persona.

"Y vino hacia Él un leproso que, rogándole de rodillas, le decía: Si quieres, puedes limpiarme. Y compadecido, extendió la mano, le tocó y le dijo: Quiero, queda limpio. Y al momento, desapareció de él la lepra y quedó limpio. Le conminó y enseguida lo despidió, diciéndole: Mira, no digas nada a nadie; pero anda, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio. Sin embargo, una vez que se fue, comenzó a proclamar y a divulgar la noticia, hasta el punto de que ya no podía entrar abiertamente en ciudad alguna, sino que se quedaba fuera, en lugares apartados. Pero acudían a Él de todas partes" (Mc).


Verificar la curación

La lepra es una enfermedad especialmente grave, pues junto a las llagas que deforman el cuerpo y que llevan lentamente a la muerte, se cría que era contagiosa y, por ello el leproso está sometido a prohibiciones como el acercarse a los sanos bajo pena de lapidación. Si se producía una curación tenía que se verificada por los sacerdotes. Era fácil ver en esta enfermedad la triste condición del pecador.


Acto de fe

El leproso acude a Jesús, con riesgo de su vida, con una petición humilde y dolorida: "si quieres, puedes limpiarme" Es un acto de fe, pues afirma que puede curarle, que está en su poder, y desea que esté también en su querer. Jesús no investiga su fe, la ve. Y accede rápidamente, lo toca con todo lo que esto llevaba de contaminarse legal y físicamente, dice "quiero, sé limpio", y se cura. La inmediata petición de discreción sorprende, pues muchos otros milagros son hechos para que crean los presentes; aquí hay silencio, quizá porque, en este caso, la lepra no era aún publica, o por otra razón que los evangelistas callan. Sí se le pide que vaya a los sacerdotes. No dice si siguió como discípulo; pero todo parece indicar que no sólo lo fue, sino que se cuenta entre el grupo de incondicionales, o amigos, si se quiere expresar así. Jesús quiere discreción para que no se malogren el crecimiento de sus primeras acciones en Judea.

UN RATITO CON EL ESPÍRITU SANTO - LA VIDA DEL CUERPO, LA VIDA DEL ALMA


UN RATITO CON EL ESPÍRITU SANTO
La vida del cuerpo - La vida del alma




El ser humano es "unidad de cuerpo y alma". El libro del Génesis, por ejemplo, nos dice que Dios creó a Adán modelándolo primero en barro y luego soplando sobre él (cf. Gn 2,7). Esto quiere decir que la persona humana tiene una dimensión material (su cuerpo) y otra espiritual  (su alma). Esta última es inmortal y abierta a Dios.

Hay muchas necesidades corporales que debemos satisfacer. Por ejemplo: comer, dormir, vestirse, etc. No somos "angelitos", ya que tenemos un cuerpo vivificado, debemos preocuparnos para que nadie carezca de los bienes materiales necesarios. ¡Es una vergüenza para la sociedad que existan personas viviendo en la miseria!


La vida del alma

Ahora bien, atender las necesidades materiales no es todo, pues tenemos un alma. Y es una pena que mucha gente se haya olvidado de esta verdad. Incluso personas que declaran ser católicas viven solo preocupadas de las cosas materiales, y descuidan totalmente las necesidades espirituales.

Cuando no saciamos las necesidades espirituales de nuestra alma, esta se "enfría" o están como muerta. Es lo que se llama "falta de vida interior". No debemos de estar nunca en esa situación. Si descuidamos la vida interior nos ponemos en peligro de perder el cielo que e es lo que Dios quiere para nosotros. (cf. Flp 3,20)


P. Carlos Rosell De Almeida

UN RATITO CON SAN JOSÉ: EXPRESIONES A SAN JOSÉ


UN RATITO CON SAN JOSÉ
Expresiones a San José



A San José, la piedad de la Iglesia le llama de varias formas. Todas ellas muy bonitas y que podemos usara para rezarles. Así, por ejemplo, vamos a señala algunas: "Custodio casto de María", "Padre nutricio del Hijo de Dios", "Solícito defensor de Cristo", "Jefe de la Sagrada Familia",  "Espejo de paciencia", "Honra de la vida doméstica", "Modelo de los obreros",  "Amparo de las familias", "Esperanza de los enfermos",  "Abogado de los moribundos", "Terror de los demonios", etc.

Sería muy provechoso para nuestra vida espiritual que todos los días usáramos algunas de estas expresiones para acudir a San José. Quisiera dejarles un consejo; acudan siempre a San José, él les ayudará a estar en compañía de Jesús y María.


P. Carlos Rosell De Almeida

PAPA FRANCISCO: LOS SALESIANOS ME HAN FORMADO EN LA BELLEZA, EL TRABAJO Y LA ALEGRÍA


Papa Francisco: Los salesianos me han formado en la belleza, el trabajo y la alegría
Redacción ACI Prensa
 Foto: Vatican Media



El Papa Francisco recordó su experiencia educativa con los salesianos en el Colegio Wilfrid Barón de los Santos Ángeles, en la ciudad argentina de Ramos Mejía, donde curso Sexta Elemental, y reconoció que allí “tuve la suerte de vivir y de disfrutar también yo del clima de alegría y de familia”.

“Los salesianos me han formado en la belleza, el trabajo y en el estar muy alegre, y ese es vuestro carisma”, aseguró.

El Santo Padre realizó estas declaraciones en el prólogo al libro “Evangelii gaudium con Don Bosco”, publicado en lengua italiana por Elledici, donde la Familia Salesiana analiza en clave educativo-pastoral el mensaje del Papa Francisco en su exhortación apostólica “Evangelii gaudium”.

En el prólogo, el Pontífice destaca que lo salesianos “me han ayudado a crecer sin miedo, sin obsesiones. Me han ayudado a ir adelante en la alegría y en la oración. Como tuve ocasión de recordaros en la visita a la Basílica de María Auxiliadora, el 21 de junio de 2015, vuelvo a recomendaros tres amores blancos de Don Bosco: La Virgen, la Eucaristía y el Papa”.

Resaltó que Don Bosco “se confiaba a Dios rezando a la Virgen y aquella confianza en María le daba la valentía para afrontar los desafíos y los peligros de la vida y de su misión”.

“La Eucaristía, como segundo amor de Don Bosco, debe recordaros que hay que iniciar a los muchachos en la práctica de la liturgia, bien vivida, para ayudarlos a entrar en el misterio eucarístico y no olvidar la Adoración”.

Finalmente, “el amor al Papa: no es sólo amor por su persona, sino por Pedro como cabeza de la Iglesia y como representante de Cristo y esposo de la Iglesia. Detrás de ese amor blanco por el Papa está el amor por la Iglesia”.

Asimismo, señaló que los salesianos “sois afortunados porque vuestro fundador, Don Bosco, no era un santo de cara de ‘viernes santo’, triste, enfadado… Por el contrario, era de ‘domingo de Pascua’. Siempre alegre, acogedor a pesar de las mil fatigas y dificultades que lo asediaban continuamente”.

“No en vano para él la santidad consistía en estar ‘muy alegres’. Podemos definirlo, por lo tanto, como un ‘portador sano’ de aquella ‘alegría del Evangelio’”.

El mensaje de Don Bosco “fue un mensaje revolucionario en un tiempo en el cual los sacerdotes vivían con desapego la vida del pueblo. La ‘alta medida de la vida cristiana’ Don Bosco la pone en práctica entrando en la ‘periferia social y existencial’ que crecía en el Torino del siglo XIX, capital de Italia y ciudad industrial, que atraía a cientos de muchachos en busca de trabajo”.

Don Bosco “descendía a las calles, entraba en las canteras, en las fábricas y en las cárceles y allí se encontraba con chicos abandonados, a merced de los padrones del trabajo sin escrúpulos. Llevaba la alegría y la sanación del verdadero educador a todos los muchachos que arrancaba de la calle, los cuales encontraban en Valdocco –el primer Oratorio fundado por Don Bosco– un oasis de serenidad y el lugar en el cual aprendían a ser ‘buenos cristianos y ciudadanos honestos’”.

Hoy, el salesiano “está llamado a acudir al encuentro de las periferias del mundo y de la historia, las periferias del trabajo y de la familia, de la cultura y de la economía, que tienen necesidad de ser curadas”.

“El salesiano –continuó Francisco– es un educador que abraza las fragilidades de los chicos que viven en la marginación y sin futuro, se inclina sobre sus heridas y las sana como un buen samaritano. El salesiano también es optimista por naturaleza, sabe proteger a los muchachos con realismo positivo”.

“Como enseñaba Don Bosco, el salesiano reconoce en cada uno de ellos, incluso en los más rebeldes y descontrolados, ‘aquel punto de acceso al bien’ sobre el cual trabajar con paciencia y confianza”.

Por último, subrayó que “el salesiano es portador de la alegría que nace de la noticia de que Jesucristo ha resucitado y que es inclusiva de toda condición humana. De hecho, Dios no excluye a nadie. Para amarnos no pide que seamos perfectos, y no nos pide permiso para amarnos. Nos ama y nos perdona”.

ESTAS SON LAS FECHAS EN QUE EL PAPA FRANCISCO VISITARÁ RUMANÍA


Estas son las fechas en que el Papa Francisco visitará Rumanía
POR MERCEDES DE LA TORRE | ACI Prensa





El Papa Francisco viajará a Rumanía del 31 de mayo al 2 de junio, según lo informó el Director interino de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, este viernes 11 de enero.

La declaración oficial indica que “acogiendo la invitación del Presidente, de las autoridades del Estado y de la Iglesia Católica en Rumanía, Su Santidad el Papa Francisco realizará un Viaje Apostólico al país del 31 de mayo al 2 de junio de 2019, para visitar las ciudades de Bucarest, Iaşi, Blaj y el Santuario mariano de Șumuleu Ciuc”.

El lema de la visita es “Caminamos juntos” y el logotipo representa el pueblo de Dios de Rumanía que camina baja la protección de la Virgen con los colores de la bandera: azul, amarillo y rojo.

“Rumanía es llamada frecuentemente ‘jardín de la Madre de Dios’, término apreciado por todos los fieles y que fue usada también por San Juan Pablo II durante la visita de 1999. La visita del Papa Francisco retoma esta acentuación mariana, invitando a unir todas las fuerzas bajo el mantel protector de la Virgen”, señala la nota vaticana.

El Papa Francisco había anunciado sus intenciones de realizar un viaje a Rumanía durante la visita ad limina de los Obispos del país en noviembre de 2018.

En la ciudad de Bucarest, la capital, el Papa se reunirá con el Patriarca ortodoxo Daniel; en Blaj, fue donde se realizó la primera traducción al rumano de la Biblia, publicada en 1795 con la doble versión en caracteres cirílicos y latinos; en Iasi fue la primera diócesis latina del país, junto a Bucarest fueron constituidas por el Papa León XIII en 1883 y Miercurea Ciuc en la región de Transilvania donde celebrará la Misa en el monasterio de Csiksomlyoi, localizada en Simulea Ciuc.

San Juan Pablo II visitó Rumanía del 7 al 9 de mayo de 1999 y allí tuvo un encuentro histórico con el entonces Patriarca ortodoxo Teoctist. Durante el viaje, recordó a los siete mártires greco católicos durante una Divina Liturgia celebrada en rito greco católico en la Catedral de San José en Bucarest.

En su homilía, San Juan Pablo II dijo afirmó que fue a rendir homenaje al pueblo rumano “a los hermanos y hermanas que han consagrado esta tierra con el testimonio de su fe, haciendo florecer en ella una civilización inspirada en el evangelio de Cristo; a un pueblo cristiano orgulloso de su identidad, defendida con frecuencia a un precio muy elevado, en las tribulaciones y en las vicisitudes que han marcado su existencia”.

EL EVANGELIO DE HOY VIERNES 11 DE ENERO 2019


Lecturas de hoy 11 de Enero. Feria de Navidad
 Hoy, viernes, 11 de enero de 2019



Primera lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (5,5-13):

¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los testigos: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo. Si aceptamos el testimonio humano, más fuerza tiene el testimonio de Dios. Éste es el testimonio de Dios, un testimonio acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios tiene dentro el testimonio. Quien no cree a Dios le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y éste es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo tiene la vida, quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 147,12-13.14-15.19-20

R/. Glorifica al Señor, Jerusalén

Glorifica al Señor, Jerusalén; 
alaba a tu Dios, Sión: 
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, 
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.

Ha puesto paz en tus fronteras, 
te sacia con flor de harina. 
Él envía su mensaje a la tierra, 
y su palabra corre veloz. R/. 

Anuncia su palabra a Jacob, 
sus decretos y mandatos a Israel; 
con ninguna nación obró así, 
ni les dio a conocer sus mandatos. R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,12-16):

Una vez, estando Jesús en un pueblo, se presentó un hombre lleno de lepra; al ver a Jesús cayó rostro a tierra y le suplicó: «Señor, si quieres puedes limpiarme.» 
Y Jesús extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero, queda limpio.» Y en seguida le dejó la lepra. 
Jesús le recomendó que no lo dijera a nadie, y añadió: «Ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés para que les conste.» 
Se hablaba de él cada vez más, y acudía mucha gente a oírle y a que los curara de sus enfermedades. Pero él solía retirarse a despoblado para orar.

Palabra del Señor




Comentario al Evangelio de hoy viernes, 11 de enero de 2019
 Alejandro, C. M. F.


Queridos amigos, paz y bien.

“Si quieres, puedes limpiarme”. ¡Cuánta fe en esas palabras! Ya me gustaría a mí tener esa fe. No es posible imagina el sufrimiento de los leprosos. Hoy en día la lepra sigue siendo una enfermedad que produce rechazo. Hay medicamentos que retardan sus devastadores efectos, pero no están al alcance de todos. 

En la época de Jesús, la lepra era mucho peor, porque se creía un castigo de Dios. Se sumaban varios rechazos: el de la familia, el de la comunidad, el del templo… Eran impuros a todos los niveles. Quizá por eso la petición que hace el leproso a Jesús suena tan dramática, tan llena de confianza y a la vez tan desesperada.

Cuando Jesús cura al leproso, le da mucho más que la salud. Le reintegra a la sociedad, le permite volver a la familia, a la sociedad, la posibilidad de volver a dar gloria a Dios en el templo. 

Sabemos que lo que leemos en el Evangelio no ha sido recogido para leerlo y ya. Se trata de pasar a la acción (Iglesia en salida, en palabras del Papa Francisco). Se trata de acercarnos a los leprosos de nuestro tiempo. Hay muchos enfermos, víctimas de la violencia y de la guerra, personas mayores, solitarios… Jesús quiere curarlos a través de nuestra acción. También hoy los seguidores de Jesús se ocupan de los leprosos, de los que padecen sida, de los enfermos a quienes nadie quiere cuidar. Al obrar de este modo, restauran la dignidad incomparable de los hijos de Dios. Dignidad que nadie ni nada puede arrebatarles porque en sus enfermedades y miserias es el mismo Dios quien reclama nuestra solidaridad y nuestro amor.

Por cierto, como Jesús, que no se nos olvide orar, para poder hacer esto. Sin oración, no hay nada que hacer. 

Vuestro hermano en la fe,
Alejandro, C. M. F.

BUENOS DÍAS




jueves, 10 de enero de 2019

EL CARRITO DEL SÚPER


El carrito del súper



Nuestros actos, aunque insignificantes, pueden influir positivamente en los demás. Veamos algo tan simple como volver a su lugar el carrito del súper que hemos usado. No parece una gran cosa, ¿verdad? Pero observemos algo que realmente ha sucedido.

Un hombre y su pequeño hijo fueron de compras y, cuando cargaban los comestibles en el auto, el padre le dijo al niño que volviera el carrito a su lugar. “Vamos, papá”, respondió el hijo. “Hay carros por todos lados, nadie los pone de vuelta en su lugar. Para eso tienen empleados que lo hacen”. El padre dudó un momento, pensando si valía la pena continuar la discusión. Pero luego vio que unas parejas de ancianos iban juntos llevando de vuelta el carrito que habían usado. Entonces le dijo al niño: “Hijo, hay dos clases de personas en el mundo: los que ponen los carritos de vuelta en su lugar, y los que no lo hacen. Nosotros somos del primer grupo”.

Seguramente la pareja de ancianos no se enteró de qué modo su buena acción había influido en la educación de un niño. El muchachito no se olvidará de esa lección. Esta anécdota nos recuerda que nuestros actos pueden influir en los demás. Albert Einstein escribió: “Dar ejemplo no es la forma principal de influir en los demás, sencillamente es la única forma”. Amigo/a, persiste en dar buenos ejemplos.



* Enviado por el P. Natalio
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