lunes, 27 de febrero de 2017

EL EVANGELIO DE HOY LUNES 27 DE FEBRERO DEL 2017


Cuando las riquezas son un obstáculo
San Marcos 10, 17-27. VIII Lunes de Tiempo Ordinario. Ciclo A.


Por: H. Adrián Olvera de la Cruz LC | Fuente: www.missionkits.org 



En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Dame la gracia, Señor, de callar el ruido de mis pensamientos, de mi corazón y sólo escuchar tu silencio. Ahí donde sólo estamos Tú y yo…
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Marcos 10, 17-27
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?” Jesús le contestó: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre”.
Entonces él le contestó: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven”. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme”. Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: “Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!”. Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: “Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios”.
Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: “Entonces, ¿quién puede salvarse?” Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: “Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Grande misterio es la libertad del hombre; capaz de rechazar aun lo que más desea. Es un grande y hermoso misterio…Sólo en la libertad puede existir el amor.
Dios ve, ama; fija su mirada e invita. Nunca presiona. Muestra el camino del amor tal como es: radical. El amor es donación total. Al verlo de frente, el hombre pide más…más amor. Al encontrarse, no con migajas de amor, sino con el verdadero amor…siente vértigo, siente miedo.
¿Qué habrá pasado con aquel joven? Sabía que lo que buscaba sólo en Cristo se encontraba. Sabía que aquello que tenía, no satisfacía lo que su alma pedía. Aun así pone en acto su libertad y escoge las migajas de amor. Escoge las cosas de Dios pero no a Dios.
¿Qué habrá pasado con aquel joven?No lo sé…pero lo entiendo; lo comprendo. El amor verdadero da vértigo. El abandonarse en Dios es sencillo pero no es fácil. La cima es muy alta y no se sabe dónde se caerá. La libertad escoge quedarse y no lanzarse hacia el amor. Este abandono en Ti no lo puedo hacer sin Ti; es imposible para mí.
Llévame de la mano, Señor. No dejes de fijar en mí tu mirada de amor. Quiero decirte siempre sí…lo deseo, de verdad lo quiero. Soy débil y mi pobre amor es lo que te entrego.
¿Qué habrá pasado con aquel joven?... ¿Aquél a quien Dios miró con amor…aquél a quien Dios invitó? Sé que ese joven puedo ser yo…Aquél que escoge las cosas de Dios, pero no a Dios.
¿Qué hubiera pasado si te hubiera dicho sí Señor? Creo que eso sí lo puedo saber…Ayúdame a que siempre opte por Ti, Señor…
«Las riquezas no son algo absoluto. Algunos creen en lo se llama la teología de la prosperidad, es decir, Dios te hace ver que tú eres justo si te da muchas riquezas. Pero es un error. Por ello también el salmista dice: “A las riquezas no apeguéis e corazón”. Y es este precisamente el problema que implica a cada uno de nosotros: ¿está mi corazón apegado a las riquezas, o no? ¿Cómo es mi relación con la riqueza?. Al respecto Jesús habla de “servir: no se puede servir a Dios y a las riquezas; son opuestos. En sí mismas son buenas, pero si tú prefieres servir a Dios, las riquezas pasan a un segundo plano: al sitio justo. En el episodio evangélico del joven rico que Jesús amó, porque era justo, él era bueno pero estaba apegado a las riquezas y esas riquezas, al final, para él se convirtieron en cadenas que le quitaron la libertad de seguir a Jesús.»
(Homilía de S.S. Francisco, 19 de mayo de 2016, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Rezar un Angelusa lo largo del día pidiéndole a María que me enseñe a decir sí, con alegría y amor, a aquello que Dios me pida y me pueda pedir.

Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

FELIZ SEMANA

domingo, 26 de febrero de 2017

CALENDARIO DE CUARESMA 2017


EL PAN DE CADA DÍA


El pan de cada día




La Biblia contiene la palabra sagrada escrita por autores elegidos e inspirados por Dios. Sabía él muy bien en medio de qué tinieblas se encontrarían sus hijos en los años venideros, y por amor a cada uno de nosotros asistió con dones especiales a los escritores del libro santo para que escribieran todo y solo lo que él les inspiraba. Son cartas de amor de Dios a nosotros.

Cuentan que el emperador romano había prohibido con la amenaza de severos castigos a los cristianos que tuvieran una Biblia en su casa. Pero muchos cristianos la guardaban a pesar de todo y la leían a escondidas. Un día entró al pueblo un contingente de policías para revisar casa por casa. Una mujer que los veía llegar tuvo una idea ingeniosa. Ya que estaba justo preparando la masa para hornear el pan para la semana tomó la Biblia la envolvió en la masa y la introdujo en el horno. Cuando entraron los policías a la casa no encontraron Biblia alguna en la casa. Vieron nada más que pan horneándose. Al día siguiente la madre sacó el pan del horno para servirlo a la familia. En medio del pan la Biblia estaba perfectamente conservada.

Vigorízate cada día con el pan de la Palabra. Te sugiero que pongas en un lugar visible el libro sagrado. Elige un rinconcito de Dios en tu casa. En una mesita con algunas imágenes o estatuas de Jesús, María y tus santos patronos, que esté también la Biblia adornada con flores, velas, o ikebanas… Y que de día en día crezcas en amor y vivencia de la Palabra de Dios.


* Enviado por el P. Natalio

LA SEÑAL DE LA CRUZ


LA SEÑAL DE LA CRUZ



Al hacer la señal de la Cruz y pronunciando estas misteriosas palabras “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, me comprometo a obrar:

• En el nombre del Padre que me ha creado.

• En el nombre del Hijo que me ha redimido.

• En el nombre del Espíritu Santo que me santifica.

En una palabra: a actuar como hija o hijo de Dios. Este signo es la señal de la consagración de toda mi persona:

+ Al tocar mi frente ofrezco a Dios todos mis pensamientos.

+ Al tocar mi pecho consagro a Dios los sentimientos de mi corazón.

+ Al tocar mi hombro izquierdo le entrego todas mis penas y mi corazón.

+ Al tocar mi hombro derecho le consagro mis acciones.

La señal de la Cruz es en sí misma fuente de grandes gracias. Debo considerarla como la mejor preparación a la oración, pero ya es en sí misma una oración, y de las más impresionantes.

Es una bendición. Y si me emociona ser bendecido por el Papa, por un Obispo… ¡Cuánto más ser bendecido por el mismo Dios!

FRUTOS DEL PERDÓN


Frutos del perdón


Perdonar es más propio de Dios cuya misericordia es infinita, que del hombre que tan fácilmente se deja arrastrar a la venganza. Pero hay ejemplos de personas que, buscando inspiración y fuerza en Jesús, incluso murieron perdonando a sus verdugos. Te ofrezco hoy un texto encontrado en un pedazo de papel en el campo de concentración de Robensburg, luego de la Segunda Guerra Mundial:

Acuérdate, Señor, no sólo de los hombres y mujeres de buena voluntad, sino también de los de mala voluntad. No recuerdes tan sólo el sufrimiento que nos han causado; recuerda también los frutos que hemos dado gracias a ese sufrimiento: la camaradería, la lealtad, la generosidad, la humildad, el valor y la grandeza de ánimo que todo ello ha conseguido inspirar. Y cuando los llames a ellos a juicio, haz que esos frutos que hemos dado sirvan para su recompensa y perdón.

Emocionante testimonio de creyentes que transformaron una situación injusta y terrible, en ocasión de crecimiento espiritual y de fraternidad humana. Para perdonar necesitas pedir al Espíritu Santo que derrame el mismo amor de Dios en tu corazón. Ese amor cambia el corazón para poder cumplir el precepto de perdonar a los que nos hacen el mal. Mañana estoy contigo, si Dios quiere. Y que él te bendiga.


* Enviado por el P. Natalio

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 26 DE FEBRERO


Los cinco minutos de María
Febrero 26



La madre se entrega al hijo sin límites ni condiciones ni restricciones. María, Madre de Jesús, se entregó a Él de esa forma; vivió para Él, preocupada por Él y por sus cosas.

Cuando a los doce años lo perdió en el templo sufrió un hondo dolor en su Corazón de Madre.

En tu vida cristiana, debes preocuparte por Jesús y por sus intereses. Él quiere salvar a los hombres; no pierdas tu empeño y tu ilusión de vivir entregado a la obra redentora de Jesucristo. Que nada haya en tu vida que no quede bajo la influencia de Jesucristo, que no sea animado por su Espíritu.

María, tú que eras amiga de los Apóstoles que seguían a Jesús, sé también amiga de los apóstoles de hoy.



* P. Alfonso Milagro

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 26 DE FEBRERO 2017





NO A LA IDOLATRÍA DEL DINERO

El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es para Jesús el mayor enemigo para construir ese mundo más digno, justo y solidario que quiere Dios. Hace ya veinte siglos que el Profeta de Galilea denunció de manera rotunda que el culto al Dinero será siempre el mayor obstáculo que encontrará la humanidad para progresar hacia una convivencia más humana.

La lógica de Jesús es aplastante: «No podéis servir a Dios y al Dinero». Dios no puede reinar en el mundo y ser Padre de todos sin reclamar justicia para los que son excluidos de una vida digna. Por eso no pueden trabajar por ese mundo más humano querido por Dios los que, dominados por el ansia de acumular riqueza, promueven una economía que excluye a los más débiles y los abandona en el hambre y la miseria.

Es sorprendente lo que está sucediendo con el papa Francisco. Mientras los medios de comunicación y las redes sociales que circulan por internet nos informan, con toda clase de detalles, de los gestos más pequeños de su personalidad admirable, se oculta de modo vergonzoso su grito más urgente a toda la humanidad: «No a una economía de la exclusión y la iniquidad. Esa economía mata».

Francisco no necesita largas argumentaciones ni profundos análisis para exponer su pensamiento. Sabe resumir su indignación en palabras claras y expresivas que podrían abrir el informativo de cualquier telediario o ser titular de la prensa en cualquier país. Solo algunos ejemplos.

«No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano en medio de la calle y que sí lo sea la caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad».

Vivimos «en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano». Como consecuencia, «mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz».

«La cultura del bienestar nos anestesia, y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un espectáculo que de ninguna manera nos altera».

Cuando le han acusado de comunista, el papa ha respondido de manera rotunda: «Este mensaje no es marxismo, sino Evangelio puro» Un mensaje que tiene que tener eco permanente en nuestras comunidades cristianas. Lo contrario podría ser signo de lo que dice el papa: «Nos estamos volviendo incapaces de compadecernos de los clamores de los otros y ya no lloramos ante el drama de los demás».


Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Mt 5,38-48

PAPA FRANCISCO: DIOS NUNCA DECEPCIONA A QUIEN SE AFERRA A ÉL


Papa Francisco: Dios nunca decepciona y quien se aferra a Él no se cae
Por Miguel Pérez Pichel





VATICANO, 26 Feb. 17 / 07:23 am (ACI).- Los amigos pueden decepcionar pero “Dios nunca decepciona”, dijo el Papa Francisco durante el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro este domingo 26 de febrero en el Vaticano.

“Dios es fiel, es un padre fiel, es un amigo fiel, es un aliado fiel”. “¡Quien se aferra a Dios no se cae nunca! Dios es nuestra defensa contra el mal que está al acecho”, afirmó Francisco.

El Santo Padre explicó que la mirada de Dios es una “mirada benéfica y afectuosa que permanece cotidianamente en vigilia por nuestras vidas. Vidas que transcurren bajo el peso de tantas preocupaciones que amenazan con quitarnos la serenidad y el equilibrio. Pero esta ansiedad es a menudo inútil, porque no puede cambiar el curso de los acontecimientos”.

“Jesús nos exhorta con insistencia a no preocuparnos del mañana –señaló Francisco–, recordando que por encima de todo hay un Padre amoroso que no se olvida nunca de sus hijos. Fiarse de Él no resuelve mágicamente los problemas, pero permite afrontarlos con el ánimo justo”.

En su reflexión previa al rezo del Ángelus, el Pontífice animó a ver en Dios a un Padre cercano, siempre dispuesto a ayudar a todos sus hijos.

“Dios no es un ser lejano y anónimo. Es nuestro refugio, la fuente de nuestra serenidad y de nuestra paz. Es la roca de nuestra salvación, a la cual podemos adherirnos con la certeza de no caernos. Dios es para nosotros el gran amigo, el aliado, el padre, pero no siempre nos damos cuenta. Preferimos apoyarnos en bienes inmediatos y contingentes, olvidando, y algunas veces incluso refutando, el bien supremo que es el amor paterno de Dios”, dijo el Papa.

“Sentirlo Padre, en esta época de orfandad, es muy importante. Nos alejamos del amor de Dios cuando andamos buscando obsesivamente bienes terrenales y riquezas, manifestando así un amor exagerado a esta realidad”.

En este sentido, el Pontífice subrayó la importancia de fiarse de Dios para sustentar la vida en el Evangelio, y renunciar a vivir buscando solo lo material: “Jesús nos dice que esta búsqueda afanosa es ilusoria y motivo de infelicidad”.

Por ello, Jesús “da a sus discípulos una regla de vida fundamental: ‘Buscad, en primer lugar, el Reino de Dios’. Se trata de realizar el proyecto que Jesús anunció en el Discurso de la montaña, fiándose de Dios, que no defrauda, haciéndonos administradores fieles de los bienes que Él nos ha dado, pero sin sobreactuar, como si todo, incluso nuestra salvación, dependiera sólo de nosotros”.

El Papa Francisco recordó que “esta actitud evangélica exige una elección clara, que el pasaje evangélico de hoy indica con precisión: ‘No se puede servir a Dios y a las riquezas’. O el Señor, o los ídolos fascinantes más ilusorios”.


“Esta elección, que estamos llamados a realizar, tiene repercusión en todos nuestros actos, programas y compromisos. Esta elección debe hacerse de manera clara, y renovarse continuamente, porque las tentaciones de reducirlo todo a dinero, placer, y poder son constantes”.

Esta elección hunde sus raíces en la esperanza cristiana, sustentada en la promesa de Dios. “Mientras que honrar a estos ídolos conduce a resultados tangibles, aunque fugaces, escoger a Dios y a su Reino no siempre muestra de forma inmediata sus frutos. Es una decisión que se toma en la esperanza y que deja en manos de Dios su plena realización”.

“La esperanza cristiana -concluyó el Papa- se sustenta en el cumplimientos futuro de la promesa de Dios, y no se detiene ante ninguna dificultad porque está fundada sobre la fidelidad de Dios, que nunca falla”.

LECTURAS BÍBLICAS Y EVANGELIO DE HOY DOMINGO 26 DE FEBRERO DEL 2017


VIII del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Domingo 26 de Febrero de 2017

“Venid a mí si estáis cansados, agobiados“

Levanta la cabeza, tengo para ti un amor inmenso



Primera lectura
Lectura del libro de Isaías (49,14-15):

Sión decía:
«Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado». ¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.

Palabra de Dios    

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Salmo
Salmo Responsorial: 61,2-3.6-7.8-9ab

R/. Descansa sólo en Dios, alma mía

V/. Sólo en Dios descansa mi alma,
porque de él viene mi salvación;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré. R/.

V/. Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque él es mi esperanza;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré. R/.

V/. De Dios viene mi salvación y mi gloria,
él es mi roca firme, Dios es mi refugio.
Pueblo suyo, confiad en él
desahogad ante él vuestro corazón. R/.

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Segunda lectura
Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (4,1-5):

Hermanos:
Que la gente solo vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora, lo que se busca en los administradores es que sean fieles. Para mí lo de menos es que me pidáis cuentas vosotros o un tribunal humano; ni siquiera yo me pido cuentas. La conciencia, es verdad, no me remuerde; pero tampoco por eso quedo absuelto: mi juez es el Señor.
Así, pues, no juzguéis antes de tiempo, dejad que venga el Señor. Él iluminará lo que esconden las tinieblas y pondrá al descubierto los designios del corazón; entonces cada uno recibirá de Dios lo que merece.

Palabra de Dios





Lectura del Santo Evangelio según san Mateo (6,24-34):


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?

¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gante de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.

Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia».

Palabra del Señor

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 25 DE FEBRERO


Los cinco minutos de María
Febrero 25



María es toda Corazón, porque es toda amor; y es toda amor porque es Madre.

El cristiano es el hombre que vive el amor, vive del amor, vive en el amor, vive con amor y vive para el amor; el cristianismo es la religión del amor.

Por eso, el que no lo entiende así no ha captado el sentido del cristianismo, de la religión de Jesucristo. Y el cristianismo es la religión del amor, porque Dios es amor y por eso a Dios hay que vivirlo con amor y en el amor.

Cuanto más amor pongas en tus cosas y en tus relaciones con los demás, más cristianamente vivirás. Ser cristiano es crecer en el amor.

María, que viviste el amor, recuérdanos que la verdadera alegría es fruto del Espíritu del amor.


* P. Alfonso Milagro

FELIZ DOMINGO!!


viernes, 24 de febrero de 2017

ORACIÓN DE ENTREGA


Oración de entrega



Pasamos años enteros, a menudo toda la vida, discutiendo si nos daremos enteramente a Dios. No somos capaces de hacer la donación entera. Combatimos contra Dios años enteros y resistimos a los impulsos de la gracia. ¿Por qué no le dices de una vez al Señor: “Aquí estoy del todo y para siempre”? (A. Milagro).

"Señor Jesús, Hijo de David, en este día te pido perdón por todas las cosas que he dicho y hecho que no son dignas de Ti, Señor. Tú que sondeas la mente y miras el corazón, renuévame en Ti, Jesús. Ya no quiero ser el de antes, es mi deseo ser una nueva criatura, Señor, te ofrezco mi ser, te doy mi corazón y lo pongo en tus manos, Dios. Me entrego por completo a Ti, y quiero que hagas tu obra en mi vida. Quiero recibir dones y gracias de tu Espíritu Santo hoy mismo, Jesús, a partir de hoy yo vivo para Ti. Dejo atrás todo mi pasado y declaro que a partir de ahora haré tu Divina Voluntad. Y podré ver tus maravillas en mi vida, y compartiré estas bendiciones con mis seres queridos y ellos también podrán ver tu Gloria, Jesús. Amén."

Quien vive abandonado en el Señor crece en una relación filial con Dios, su Padre; está disponible a todo lo que se presente, su corazón se vuelve simple y libre, tiene facilidad para vivir con humildad de corazón los misterios de la vida, se libera de toda ansiedad por el porvenir incierto: “Será lo que el Padre quiera”, dice con total sumisión.


* Enviado por el P. Natalio

EL EVANGELIO DE HOY VIERNES 24 DE FEBRERO DEL 2017


Mira primero a Cristo
San Marcos 10, 1-12. VII Viernes del Tiempo Ordinario. Ciclo A.


Por: H. Iván Yoed González Aréchiga LC | Fuente: www.missionkits.org 



En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
En un mundo en que parece que el bien no se difunde, sino que el mal se expande, ¿no están llamados los cristianos, Señor, a ser fieles y constantes? Con ese deseo de corresponder a mi vocación de ser fermento en la sociedad, vengo una vez más ante Ti, para de Ti llenarme.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Marcos 10, 1-12
En aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la gente; él los estuvo enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?”.
Él les respondió: “¿Qué les prescribió Moisés?” Ellos contestaron: “Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa”. Jesús les dijo: “Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”.
Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: “Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
En este tiempo parece que el sentido de Dios disminuye. Su voluntad ya no es buscada con la convicción de que ella es la verdadera felicidad. Pierde peso su nombre, y su Persona parece no tener vigor en las personas.
Señor, ¿cuáles eran el respeto y reverencia que tenías por tu Padre? En cada instante renunciaste a lo que habría podido ser una vida agradable entrelazada por compromisos caedizos. Paradójicamente, una vida de sacrificio y entrega alcanza siempre una mayor satisfacción que aquella que se da al vaivén de los deseos superfluos y faltos de horizonte.
Pero cuando el horizonte es el Amor, cualquier propósito, por difícil que parezca -y aunque en ocasiones lo sea- puede ser llevado hasta su consumación. No por coincidencia tus pies jamás se detuvieron: desde que pisaron el suelo con su suave piel de bebé hasta que fueron traspasados, ya maduros, por un clavo de crucifixión.
Si el Padre había querido que el Hijo del hombre obrara un sacrificio para redimirnos, entonces el Hijo del hombre lo consumaría. Y tu deseo sería, Señor, que de tu testimonio se desprendiese un celo dentro de nosotros por guardar el nombre de tu Padre con la misma reverencia.
Que cada vez que ponga a Dios como vínculo, como motor, como testigo de una opción de vida, mire primero a Cristo en la cruz, para dejarme interpelar por lo que fue una verdadera entrega de quien honró a su Padre hasta la muerte. Que cada vez que sienta que el peso de una opción fundamental es demasiado para mí, te mire primero en la cruz.
Y que mirándote en la cruz confíe y crea que el Amor todo lo renueva y robustece. Y que el Amor me sostendrá para alcanzar la verdadera plenitud.
«Jesús, ante la pregunta retórica que le habían dirigido – probablemente como una trampa, para hacerlo quedar mal ante la multitud que lo seguía y que practicaba el divorcio, como realidad consolidada e intangible-, responde de forma sencilla e inesperada: restituye todo al origen, al origen de la creación, para enseñarnos que Dios bendice el amor humano, es él el que une los corazones de un hombre y una mujer que se aman y los une en la unidad y en la indisolubilidad. Esto significa que el objetivo de la vida conyugal no es sólo vivir juntos, sino también amarse para siempre. Jesús restablece así el orden original y originante.»
(Homilía de S.S. Francisco, 4 de octubre de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Leer y reflexionar, preferentemente con alguien más, la exhortación apostólica La alegría de amor del Papa Francisco.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

TIEMPO DE CUARESMA: HISTORIA Y SIGNIFICADO


Tiempo de Cuaresma: historia y significado
¿Cómo y cuándo empieza a vivirse la cuaresma? ¿por qué 40 días? ¿por qué la imposición de la ceniza?


Por: . | Fuente: Catholic.net 




La celebración de la Pascua del Señor, constituye, sin duda, la fiesta primordial del año litúrgico. De aquí que, cuando en el siglo II, la Iglesia comenzó a celebrar anualmente el misterio pascual de Cristo, advirtió la necesidad de una preparación adecuada, por medio de la oración y del ayuno, según el modo prescrito por el Señor. Surgió así la piadosa costumbre del ayuno infrapascual del viernes y sábado santos, como preparación al Domingo de Resurrección.

Los primeros pasos

Paso a paso, mediante un proceso de sedimentación, este período de preparación pascual fue consolidándose hasta llegar a constituir la realidad litúrgica que hoy conocemos como Tiempo de Cuaresma. Influyeron también, sin duda, las exigencias del catecumenado y la disciplina penitencial para la reconciliación de los penitentes.

La primitiva celebración de la Pascua del Señor conoció la praxis de un ayuno preparatorio el viernes y sábado previos a dicha conmemoración.

A esta práctica podría aludir la Traditio Apostolica, documento de comienzos del siglo III, cuando exige que los candidatos al bautismo ayunen el viernes y transcurran la noche del sábado en vela. Por otra parte, en el siglo III, la Iglesia de Alejandría, de hondas y mutuas relaciones con la sede romana, vivía una semana de ayuno previo a las fiestas pascuales.

En el siglo IV se consolida la estructura cuaresmal de cuarenta días

De todos modos, como en otros ámbitos de la vida de la Iglesia, habrá que esperar hasta el siglo IV para encontrar los primeros atisbos de una estructura orgánica de este tiempo litúrgico. Sin embargo, mientras en esta época aparece ya consolidada en casi todas las Iglesias la institución de la cuaresma de cuarenta días, el período de preparación pascual se circunscribía en  Roma a tres semanas de ayuno diario, excepto sábados y domingos. Este ayuno prepascual de tres semanas se mantuvo poco tiempo en vigor, pues a finales del siglo IV, la Urbe conocía ya la estructura cuaresmal de cuarenta días.


El período cuaresmal de seis semanas de duración nació probablemente vinculado a la práctica penitencial: los penitentes comenzaban su preparación más intensa el sexto domingo antes de Pascua y vivían un ayuno prolongado hasta el día de la reconciliación, que acaecía durante la asamblea eucarística del Jueves Santo. Como este período de penitencia duraba cuarenta días, recibió el nombre de Quadragesima o Cuaresma.

¿Por qué inicia un miércoles?

Cuando en el siglo IV, se fijó la duración de la Cuaresma en 40 días, ésta comenzaba 6 semanas antes de la Pascua, en domingo, el llamado domingo de "cuadragésima". Pero en los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal. Y aquí surgió un inconveniente: desde los orígenes nunca se ayunó en día domingo por ser "día de fiesta", la celebración del día del Señor. Entonces, se movió el comienzo de la Cuaresma al miércoles previo al primer domingo de ese tiempo litúrgico como medio de compensar los domingos y días en los que se rompía el ayuno.

Dicho miércoles, los penitentes, por la imposición de la ceniza, ingresaban en el orden que regulaba la penitencia canónica. Cuando la institución penitencial desapareció, el rito se extendió a toda la comunidad cristiana: este es el origen del Miércoles de Ceniza o "Feria IV anerum".

¿Por qué la ceniza?

La imposición de cenizas marca el inicio de la cuaresma en la que los cristianos católicos nos preparamos para celebrar la Pascua con cuarenta días de austeridad, a semejanza de la cuarentena de Cristo en el desierto, también la de Moisés y Elías.

Las cenizas nos recuerdan:

El origen del hombre: "Dios formó al hombre con polvo de la tierra" (Gen 2,7).

El fin del hombre: "hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho" (Gn 3,19).

Dice Abrahán: "Aunque soy polvo y ceniza, me atrevo a hablar a mi Señor" (Gn 18,27).

"todos expiran y al polvo retornan" (Sal 104,29)

La raíz de la palabra "humildad" es "humus" (tierra). La ceniza es un signo de humildad, nos recuerda lo que somos.

Las cenizas, como polvo, son un signo muy elocuente de la fragilidad, del pecado y de la mortalidad del hombre, y al recibirlas se reconoce su limitación; riqueza, ciencia, gloria, poder, títulos, dignidades, de nada nos sirven.

En el Antiguo Testamento la ceniza simboliza dolor y penitencia que era practicada para reflejar el arrepentimiento por los pecados cometidos:

"Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza." (Job 42,6)

"Ellos harán oír su clamor a causa de ti, y gritarán amargamente. Se cubrirán la cabeza de polvo y se revolcarán en la ceniza." (Ez 27,30)

"Un hombre de Benjamín escapó del frente de batalla y llegó a Silo ese mismo día, con la ropa desgarrada y la cabeza cubierta de polvo." (1 Sam 4, 12)

"Al tercer día, llegó un hombre del campamento de Saúl, con la ropa hecha jirones y la cabeza cubierta de polvo. Cuando se presentó ante David, cayó con el rostro en tierra y se postró." (2 Sam 1, 2)

"¡Cíñete un cilicio, hija de mi pueblo, y revuélcate en la ceniza, llora como por un hijo único, entona un lamento lleno de amargura! Porque en un instante llega sobre nosotros el devastador." (Jer 6, 26)

"Gemid, pastores, y clamad; revolcaos en ceniza , mayorales del rebaño; porque se han cumplido los días de vuestra matanza y de vuestra dispersión, y caeréis como vaso precioso." (Jer 25, 34)
"En tierra están sentados, en silencio, los ancianos de la hija de Sion. Han echado polvo sobre sus cabezas, se han ceñido de cilicio. Han inclinado a tierra sus cabezas las vírgenes de Jerusalén." (Lam 2, 10)

"Cuando llegó la noticia al rey de Nínive, se levantó de su trono, se despojó de su manto, se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza." (Jonas 3, 6)

"Cuando Mardoqueo supo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, se vistió de cilicio y ceniza, y salió por la ciudad, lamentándose con grande y amargo clamor." (Ester 4, 1)
El mismo Señor Jesús declara que si la buena nueva es proclamada, lo es para que nos arrepintamos y convirtamos al Único y Verdadero Dios, a Él que es el CAMINO, VERDAD Y VIDA:

¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en vosotras se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido en cilicio y ceniza. (Mt 11, 21; Lc 10,13)

La costumbre de imponer la ceniza se practica en la Iglesia desde sus orígenes. En la tradición judía, el símbolo de rociarse la cabeza con cenizas manifestaba el arrepentimiento y la voluntad de convertirse: la ceniza es signo de la fragilidad del hombre y de la brevedad de la vida.

Al inicio del cristianismo se imponía la ceniza especialmente a los penitentes, pecadores públicos que se preparaban durante la cuaresma para recibir la reconciliación. Vestían hábito penitencial y ellos mismos se imponían cenizas antes de presentarse a la comunidad. En los tiempos medievales se comienza a imponer la ceniza a todos los fieles cristianos con motivo del Miércoles de Ceniza, significando así que todos somos pecadores y necesitamos conversión. La cuaresma es para todos.

Las cenizas se obtienen al quemar las palmas (en general de olivo) que se bendijeron el anterior Domingo de Ramos. Se debe aclarar que no tendría sentido recibir las cenizas si el corazón no se dispone a la humildad y la conversión que representan.

Como se imparten las cenizas

La bendición e imposición de la ceniza tiene lugar en la misa, después de la homilía. En circunstancias especiales, por ejemplo, cuando no hay sacerdote, se puede hacer sin misa, pero siempre dentro de una celebración de la Palabra.

Las cenizas son impuestas en la frente del fiel, haciendo la señal de la cruz con ellas mientras el ministro dice las palabras Bíblicas: "Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás", o "Conviértete y cree en el Evangelio".

Las cenizas son un sacramental. Estos no confieren la gracia del Espíritu Santo a la manera de los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia los sacramentales "preparan a recibirla y disponen a cooperar con ella" Catecismo (1670 ss.).

¿Y por qué cuarenta días?

El significado teológico de la Cuaresma es muy rico. Su estructura de cuarentena conlleva un enfoque doctrinal peculiar.

En efecto, cuando el ayuno se limitaba a dos días -o una semana a lo sumo-, esta praxis litúrgica podía justificarse simplemente por la tristeza de la Iglesia ante la ausencia del Esposo, o por el cli­ma de ansiosa espera; mientras que el ayuno cuares­mal supone desde el principio unas connotaciones propias, impuestas por el significado simbólico del número cuarenta.

En primer lugar, no debe pasarse por alto que toda la tradición occidental inicia la Cuaresma con la lectura del evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto: el período cuaresmal constituye, pues, una experiencia de desierto, que al igual que en el caso del Señor, se prolonga durante cuarenta días.

En la Cuaresma, la Iglesia vive un combate espiritual intenso, como tiempo de ayuno y de prueba. Así lo manifiestan también los cuarenta años de peregrinación del pueblo de Israel por el Sinaí.

Otros simbolismos enriquecen el número cuarenta, como se advierte en el Antiguo y Nuevo Testamento. Así, la cuarentena evoca la idea de preparación: cuarenta días de Moisés y Elías previos al encuentro de Yahveh; cuarenta días empleados por Jonás para alcanzar la penitencia y el perdón; cuarenta días de ayuno de Jesús antes del comienzo de su ministerio público. La Cuaresma es un período de preparación para la celebración de las solemnidades pascuales: iniciación cristiana y reconciliación de los penitentes.

Por último, la tradición cristiana ha interpretado también el número cuarenta como expresión del tiempo de la vida presente, anticipo del mundo futuro. El Concilio Vaticano II(cfr. SC 109) ha señalado que la Cuaresma posee una doble dimensión, bautismal y penitencial, y ha subrayado su carácter de tiempo de preparación para la Pascua en un clima de atenta escucha a la Palabra de Dios y oración incesante.

El período cuaresmal concluye la mañana del Jueves Santo con la Misa Crismal -Missa Chrismalis- que el obispo concelebra con sus presbíteros. Esta Misa manifiesta la comunión del obispo y sus presbíteros en el único e idéntico sacerdocio y ministerio de Cristo. Durante la celebración se bendicen, además, los santos óleos y se consagra el crisma.

En resumen, el tiempo de Cuaresma se extiende desde el miércoles de Ceniza hasta la Misa de la cena del Señor exclusive. El miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia; los viernes de Cuaresma se observa la abstinencia de carne. El Viernes Santo también se viven el ayuno y la abstinencia.

¿Cómo se fija la fecha de la Pascua?

Para el cálculo hay que establecer unas premisas iniciales:

La Pascua ha de caer en domingo.
Este domingo ha de ser el siguiente al plenilunio pascual (la primera luna llena de la primavera boreal). Si esta fecha cayese en domingo, la Pascua se trasladará al domingo siguiente para evitar la coincidencia con la Pascua judía.
La luna pascual es aquella cuyo plenilunio tiene lugar en el equinoccio de primavera (vernal) del hemisferio norte (de otoño en el sur) o inmediatamente después.
Este equinoccio tiene lugar el 20 o 21 de marzo.
Se llama epacta a la edad lunar. En concreto interesa para este cálculo la epacta del año, la diferencia en días que el año solar excede al año lunar. O dicho más fácilmente, el día del ciclo lunar en que está la Luna el 1 de enero del año cuya Pascua se quiere calcular. Este número -como es lógico- varía entre 0 y 29.
Es un cálculo complejo, que mejor se lo dejamos a los expertos.


Fuentes bibliográficas:
primeroscristianos.com
blogdeapologeticacatolica.blogspot.com

MATRIMONIO Y DIVORCIO


Matrimonio y divorcio
El cambio de cónyuge da la ilusión de una renovación, pero no es más que un nuevo comienzo destinado a fracasar con el mismo obstáculo de siempre el egoísmo, la pereza, la esterilidad de los que son infieles.


Por: Padre Nicolás Schwizer | Fuente: Retiros y homilías del Padre Nicolás Schwizer 




…por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre…

En el tiempo de Jesús, ningún judío cuestionaba el derecho de divorciarse, ya que Moisés lo había permitido. Lo que los rabinos de aquel entonces discutían eran los motivos del divorcio: si bastaba con que la mujer dejara quemar la comida o que el marido encontrara a otra más bella.

En todo caso, el divorcio era concedido con mucha facilidad. La moral farisea estaba montada sobre la no confesada inferioridad de la mujer, que era considerada una propiedad del varón. Frente a este legalismo farisaico el Señor plantea el proyecto original de Dios, tal como está descrito en el Génesis. La unión de varón y mujer expresa la plenitud y felicidad humana.

Creo que nuestra época tiene más necesidad de meditar este Evangelio que las anteriores. Porque en él, Jesús afirma solemnemente el carácter del matrimonio y la unidad indisoluble de los esposos. Y no se trata de una ley impuesta a los esposos. Más bien traza el camino de la felicidad humana: revela que la relación conyugal y familiar es una fuente inagotable de creación y de gozo.

El cambio de cónyuge da la ilusión de una renovación, pero no es más que un nuevo comienzo destinado a fracasar con el mismo obstáculo de siempre el egoísmo, la pereza, la esterilidad de los que son infieles.

Muchas veces la indisolubilidad del matrimonio se entiende y se vive como una obligación, la que limita la libertad de los esposos. Pero Cristo ha abolido la “ley” y ha dado la vida, al oponerse al libertinaje “legal” de los judíos. No inventó ninguna obligación nueva. Lo único que hizo fue expresar el anhelo profundo del amor.

Porque todo amor auténtico quiere ser eterno, crea una fidelidad, exige un compromiso, aspira a un descubrimiento, pretende no terminar nunca, quiere crecer y desarrollarse sin fin.
Nadie que ame verdaderamente pone plazo. No existe un amor por cuotas o por tiempos. Y, por eso, tenemos que cultivar diariamente el amor, tenemos que renovarlo permanentemente.

El verdadero sentido de la indisolubilidad no es por eso, prohibir una separación. Su valor es plenamente positivo: nunca jamás se acabarán da conocer y de amar. La naturaleza del amor y del matrimonio consiste en desarrollarse indefinidamente y en renovarse sin cesar. Cuando un ser humano empieza a ser amado a empieza a cambiar, a florecer, a descubrirse y a desplegarse sin agotar sus recursos.

Ya el Padre José Kentenich, fundador del Movimiento de Schoenstatt lo decía cuando definió la fidelidad como: “conservación lozana y creadora del primer amor”. Y se refirió no sólo al amor conyugal, sino a toda forma de amor: amor paternal, maternal, filial, fraternal…

Todos los días hay que trabajar para crear el matrimonio. La indisolubilidad no es una almohada sobre la que puedan dormirse los esposos, sino una llamada a renovar y vivificar cada día su amor.

Queridos hermanos, les invito a renovar los grandes amores de su vida: amor a la familia, al cónyuge, a los hijos, a los hermanos naturales y hermanos de comunidad.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Estoy decidido a luchar todos los días por el matrimonio?
2. ¿Qué opino de la indisolubilidad del matrimonio?
3. ¿Cómo fortalecemos el amor en la familia?

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 24 DE FEBRERO


Los cinco minutos de María
Febrero 24




María fue elegida para ser la madre del Hijo de Dios que, por obra del Espíritu Santo, se encarnó en su seno. Y fue también elegida para ser madre de los miembros de Cristo que constituyen la Iglesia. Esta es la razón de su existencia.

María es la guía y la estrella orientadora de la Iglesia de Jesucristo. El Señor Jesús, al pie de la cruz, encomendó a su Madre Santísima el cuidado de los hombres, el cuidado solícito de su Iglesia.

Por eso María va delante de la Iglesia como estrella que la guía, como norte y brújula que la orienta, como Madre que llama a sus hijos para llevarlos a Dios.

María, gracias por estar siempre presente en la Iglesia con tu maternal asistencia (Pablo VI).


* P. Alfonso Milagro

BUENAS TARDES!!


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