viernes, 5 de agosto de 2016

PRIMER VIERNES DEL MES DE AGOSTO, DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



PRIMER VIERNES DEL MES DE AGOSTO
DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



BREVE CONSIDERACIÓN: Jesús a su víctima Margarita María de Alacoque: "Aquí tienes la herida de mi costado, quiero que en ella hagas tu morada, ahora y para siempre, la entrada es estrecha: esto te significa que debes ser pequeña y despojada de todo para entrar en mi Sagrado Corazón... He de aniquilarte tanto a tus propios ojos, mostrándote u vileza y tu nada,  que sobre ese fundamento de humildad y de abyección levantaré en tu alma el reinado de mi amor".




ORACIÓN:
ACTO DE CONTRICCIÓN AMOROSA

¡Oh Sacratísimo Corazón de Jesús ¡ Heme aquí postrado humildemente en tu presencia con el alma penetrada de vivo dolor, por haberte amado tan poco y por haberte herido con tantas ingratitudes, que me han hecho indigno de tus misericordias y favores. ¡Oh Corazón de Jesús¡ Ejercita conmigo el oficio salvador que te cuesta ya tan caro y no se pierda el fruto de tantas penas y de una muerte dolorosa, hónrala con mi salvación, para que mi corazón pueda amarte y glorificarte eternamente. Si tu justicia me condena, como indigno de perdón, apelaré al tribunal de tu amor, dispuesta mi alma a sufrir todos los rigores, antes que verse privada, un solo instante, de amarte. Corta y quema, no perdones mi cuerpo, ni mi vida, si es interés de tu gloria. Soy todo tuyo, ¡oh ivinio y adorable Corazón¡ Sálvame, te lo suplico, y no me entregues a mí mismo, en castigo de mis pecados, permitiéndome que vuelva a recaer en ellos.

¡Morir antes mil veces que ofenderte a Ti, a quien amo más que a mi propia vida¡ (De Santa Margarita María de Alacoque)




OCTAVA PROMESA

Las Almas fervorosas se elevarán rápidamente a una gran perfección.

(Recitemos las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús en gratitud a la promesa y para que se cumpla en nosotros...)

LETANÍAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

V: Señor, ten piedad de nosotros.
R: Señor, ten piedad de nosotros.
V: Cristo, ten piedad de nosotros.
R: Cristo, ten piedad de nosotros.
V: Señor, ten piedad de nosotros.
R: Señor, ten piedad de nosotros.
V: Cristo, óyenos.
R: Cristo, óyenos.
V: Cristo, escúchanos.
R: Cristo, escúchanos.

V: Dios, Padre celestial,
R: ten piedad de nosotros.
V: Dios Hijo, Redentor del mundo,
R: ten piedad de nosotros.
V: Dios Espíritu Santo,
R: ten piedad de nosotros.
V: Trinidad Santa, un solo Dios,

R: ten piedad de nosotros.

V: Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre.
R: Ten piedad de nosotros.
V: Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el
seno de la Virgen María, R/.
Corazón de Jesús, unido substancialmente al
Verbo de Dios, R/.
Corazón de Jesús, de majestad infinita, R/.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, R/.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, R/.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, R/.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y amor, R/.
Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad, R/.
Corazón de Jesús, asilo de justicia y de amor, R/.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, R/.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, R/.
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza, R/.
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, R/.
Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros
de la sabiduría y la ciencia, R/.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud
de la divinidad, R/.
Corazón de Jesús, en quién el Padre halló sus
complacencias, R/.
Corazón de Jesús, en cuya plenitud todos hemos recibido, R/.
Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados, R/.
Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, R/.
Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan, R/.
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, R/.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, R/.
Corazón de Jesús, despedazado por nuestros delitos, R/.
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, R/.
Corazón de Jesús, traspasado por una lanza, R/.
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, R/.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, R/.
Corazón de Jesús, víctima de los pecadores, R/.
Corazón de Jesús, salvación de los que en Ti esperan, R/.
Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren
y esperan, R/.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, R/.

V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: perdónanos, Señor.

V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: óyenos, Señor.
V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: ten piedad y misericordia de nosotros.
V: Jesús, manso y humilde de corazón,
R: haz nuestro corazón semejante al Tuyo.
V: Sagrado Corazón de Jesús,
R: en Vos confío.

V: Sagrado Corazón de María,
R: salvad el alma mía.

V: Jesús y María os quiero con toda mi alma,

R: salvad almas y salvad el alma mía.



Una palabra de Santa Margarita María de Alacoque 
a sus hermanos asociados:

"Pedid, sin intermisión, al cielo que os conceda el don inefable de amar con santos ardores, con pasión sin límites, por encima de vosotros mismos y de las criaturas, al Sagrado Corazón de Jesús... Y pedid, que con ese amor, o mayor todavía, le amen cuantos han recibido la gracia de conocerle".



ACTO DE CONSAGRACIÓN
SE SOR MARÍA DEL DIVINO CORAZÓN

Amabilísimo Jesús, yo me consagro de nuevo y sin reserva a tu Divino Corazón. Te consagro mi cuerpo con todos sus sentidos, mi alma con todas sus potencias y mi ser todo entero. Te consagro mis pensamientos, palabras, obras, todos mis sufrimientos y trabajos, todas mis esperanzas, consuelos y alegrías. Especialmente te consagro mi pobre corazón para que no ame sino a Ti y se consuma como víctima en las llamas de tu amor. Acepta, !oh Corazón divino!, el deseo que tengo de consolarte y de pertenecerte para simpre. Toma de tal manera posesión de mí, que yo no tenga otra libertad que la de amarte, ni otra vida que sufrir y morir por Ti. Pongo en Ti toda mi confianza, una confianza sin límites, y espero de tu misericordia infinita perdón de todos mis pecados. Deposito en tus manos todos mis intereses, principalmente el de mi salvación eterna.

Prometo amarte y honrarte hasta el último momento de mi vida, y ayudado de tu divina gracia, prometo propagar con celo ardiente el culto de tu Sacratísimo Corazón. !Oh divino Corazón de Jesús!, dispón de mí como te agrade, no quiero más recompensa que tu mayor gloria y tu santo amor. Concédeme la gracia de hacer mi morada en tu Sacratísimo Corazón; allí es donde quiero pasar los días de mi vida y exhalar mi último suspiro.



Haz también de mi  corazón tu morada y el lugar de tu reposo, para quedarnos así íntimamente unidos, hasta que un día pueda yo alabarte, amarte y poseerte por toda la eternidad y cantar para siempre las misericordias de tu dulcísimo Corazón. Amén



Un padrenuestro y Avemaría por los agonizantes y pecadores.

Sagrado Corazón de Jesús, en VOS CONFÍO!

Inmaculado Corazón de María, SED LA SALVACIÓN DEL ALMA MIA

Santa Margarita María de Alacoque, RUEGA POR NOSOTROS

HOY 5 DE AGOSTO SE CELEBRA LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA SANTA MARÍA LA MAYOR EN ROMA


Hoy 5 de agosto se celebra la dedicación de la Basílica Santa María la Mayor en Roma
Por Abel Camasca



 (ACI).- La Basílica Santa María la Mayor es la más grande dedicada a la Virgen María en Roma. Fue construida tiempo después del Concilio de Éfeso (431), en el que Nuestra Señora fue proclamada Madre de Dios.

El Papa Sixto III mandó erigir el templo sobre el monte Esquilino y cada 5 de agosto se celebra la consagración de esta famosa iglesia, la más antigua en occidente dedicada a la Virgen.

Durante siglos la Basílica de Santa María la Mayor ha sido embellecida y adornada. Los mosaicos de la parte cercana al altar y de las paredes de la nave son de los más finos de Roma y representan escenas de la vida de la Virgen María. El techo está decorado con el primer oro que Colón llevó de América.


En esta Basílica se encuentra también una imagen mariana con el título de Virgen María, salvadora del pueblo romano, la “Salus Populi Romani”, que en varias situaciones de gran necesidad se le ha sacado en procesión. En una ocasión acabó con una plaga en Roma.

San Juan Pablo II desde el comienzo de su pontificado quiso que una lámpara estuviera encendida bajo este ícono mariano como muestra de su gran devoción.

El Papa Francisco antes de emprender un viaje internacional y al retornar a Italia se dirige a la Basílica de Santa María la Mayor, deja un ramo de flores al pie de la imagen mariana y se detiene en un momento de oración.

La Basílica es también conocida como la Iglesia de Santa María de las Nieves por un milagro que se produjo vinculado a esta advocación, Basílica Liberiana en memoria del Papa Liberio que fue quien la consagró y como Iglesia de Santa María de la Cuna porque según la tradición allí se conserva un fragmento de la cuna del Niño Jesús que trajo Santa Elena.

En Roma existen cuatro Basílicas mayores de gran importancia por la historia y riqueza espiritual que encierran. Santa María la Mayor es una de ellas. Las otras tres son la Basílica de San Pedro, la Basílica de San Juan de Letrán y la Basílica de San Pablo Extramuros.

EL GIMNASIO DE LOS VALORES


Gimnasio de los Valores
¿Cómo vivir y aplicar los valores? Hay que conocer y saber aplicar los valores a nuestra vida pensando en nuestro bienestar y el bienestar de los que nos rodean. 


Fuente: http://encuentra.com/ 




No solamente se trata de saber qué son los valores. La verdadera pregunta está en cómo vivirlos.



Valores Religiosos
Repeticiones: Toda la vida
Tipo de Ejercicio
• ¡Confiésate hoy!
• Ve a Misa
• Lee la Biblia
• Practica las virtudes
• Reza el Rosario
• Haz un examen de conciencia diariamente
• Ofrece tu traba a Dios
• Dedica un tiempo fijo a la oración


Valores Morales
Repeticiones: Toda la vida
Tipo de Ejercicio
• ¡Confiésate hoy!
• Procura ser una persona digna de confianza.
• Haz tratos justos
• Evita el aprovecharte de los demás
• Haz tu deber


Valores Intelectuales
Repeticiones: Toda la vida
Tipo de Ejercicio
• Lee un libro por semana
• Estudia una maestría
• Termina la carrera
• Estudia un curso de especialización
• Cultiva alguna afición


Valores Afectivos
Repeticiones: Diariamente
Tipo de Ejercicio
• Trata con aprecio a los demás.
• Llama a un ser querido.
• Dedícale tiempo a tu familia.
• Ten encuentros de calidad con tus amigos.
• Reconcíliate con algún familiar.
• Ejerce tu sexualidad con sentido cristiano.


Valores Estéticos
Repeticiones: Semanal
Tipo de Ejercicio
• Visita algún museo
• Vete de Picnic con la familia
• Aprecia la belleza de la naturaleza
• Lee un libro de arte


Valores Sociales
Repeticiones: Semanal
Tipo de Ejercicio
• Cultiva amistades
• Ejerce un liderazgo en tu comunidad.
• Ayuda a los más necesitados
• Aumenta el número de tus amigos.
• Ingresa a un grupo de personas con tus mismos intereses


Valores Físicos
Repeticiones: Diariamente
Tipo de Ejercicio
• Cuida tu forma de comer.
• Haz ejercicio al menos una vez a la semana.
• Duerme las horas suficientes para tu edad.
• Evita la dependencia a cualquier substancia.


Valores Económicos
Repeticiones: Una vez en la vida
Tipo de Ejercicio
• Estable las prioridades económicas en base a tus necesidades reales.
Repeticiones: Una vez a la semana

Tipo de Ejercicio
• Reflexiona sobre lo que realmente necesitas.
Repeticiones: Diariamente
Tipo de Ejercicio:
Trabaja pensando no solo en tu bienestar, sino en el de tu familia y el de la sociedad.

CADA SER HUMANO ESCRIBE UNA HISTORIA IMBORRABLE


Cada ser humano escribe una historia imborrable
Cada opción crea un poco de bien en el mundo


Por: P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net 





Juan tuvo un sueño profundo y muy vivo. Se encontraba en un valle inmenso. Desde todas las direcciones posibles, llegaban millones de personas: hombres y mujeres, adultos y niños, jóvenes y ancianos, trabajadores y desocupados, ricos y pobres, santos declarados, santos anónimos, pecadores convertidos y pecadores desalmados.

La muchedumbre crecía por minutos. Desde lo alto apareció un Cordero que dominaba con su presencia todo el valle. Un ángel tocó la trompeta, y se hizo un silencio dramático. Otro ángel llegó con una lista enorme, y empezó a leer nombres.

Algunos de esos nombres eran bien conocidos: Sócrates, Cicerón, Francisco de Asís, Adolf Hitler, Madre Teresa de Calcuta. Otros indicaban a personas desconocidas por la mayoría de los presentes.

Cuando se pronunciaba un nombre, el llamado pasaba al frente, a la vista de todos. Los que eran desconocidos avanzaban en medio de un silencio más o menos tenso. Los “famosos” suscitaban aplausos o gritos de condena entre grupos numerosos de personas.

El ángel de la lista gritó dos nombres: Adán y Eva. Se hizo un silencio sepulcral. Por la parte izquierda, de muy lejos, avanzaron dos figuras humanas. La multitud prorrumpió en un murmullo confuso y dividido. Unos querían aplaudir: “¡Son nuestros primeros padres!” Otros querían condenar: “¡Por vuestra culpa vino el pecado y todo tipo de males entre los hombres!” Otros querían abrazarlos: “¡Cristo vino al mundo porque Dios fue fiel al amor que os tenía y, en vosotros, a todos los hombres!”

Juan despertó. No había valle, ni multitud, ni Cordero, ni ángeles, ni trompetas. Sintió que estaba solo. Se preguntó, como pocas veces había hecho antes, qué diría él cuando tuviese la ocasión de encontrarse con Adán y con Eva.

Pero luego su mente se llenó de otras preguntas: “¿qué dirán los demás cuando escuchen mi nombre? ¿Cuántos no sentirán un poco de rabia al recordar todas las injusticias que cometí sobre ellos? ¿O habrá tal vez muchos que, agradecidos, empezarán a aplaudir, porque les ayudé, les serví, les acompañé en un momento difícil de sus vidas?”

Juan se daba cuenta de que ninguno de sus actos era indiferente. Cada ser humano escribe una historia imborrable. Cada opción crea un poco de bien en el mundo, o aumenta el mal que parece dominar en tantos corazones humanos y que hace sufrir a millones de niños hambrientos, pobres, abandonados.

Es fácil señalar a Adán y Eva y ver en ellos, en nuestros primeros padres, el origen del mucho mal que hace llorar al mundo. Es más correcto no condenar una historia que ya ha sido perdonada, para dedicarnos, desde el lugar de cada uno, a construir un mundo un poco mejor.

Juan ha llegado a la moraleja del sueño. Este día irá a trabajar con otro espíritu. Regañará a los hijos con más cariño (casi ni se sentirán regañados). Hará más feliz a la esposa al ayudar en los mil trabajos de la casa. Y en la noche, todos juntos, rezarán.

Desde la casa de Juan (hay muchos juanes y juanas en el mundo) un poco de buena levadura está cambiando, sin que lo sepan muchos, la cara triste de un planeta necesitado de esperanza.

LA VERDAD SOBRE EL DESALOJO DE UNA IGLESIA EN PARÍS QUE DIO LA VUELTA AL MUNDO


La verdad sobre el desalojo de una iglesia en París que dio la vuelta al mundo
Por Blanca Ruiz y Walter Sánchez Silva


PARÍS , 05 Ago. 16 /  (ACI).- Esta semana la noticia del violento desalojo de una iglesia en París, Francia, dio la vuelta al mundo, generando el repudio e indignación entre los católicos. A continuación, la verdad detrás de estos hechos.

La iglesia de Santa Rita está situada en el distrito 15 de París, en el centro de la capital francesa. Fue construida en el año 1900. Desde 1987 y hasta hace un tiempo era sede de la llamada iglesia galicana, formada por fieles que se dicen católicos pero que no aceptan la autoridad del Papa.


La iglesia galicana abandonó el templo tras la orden de demolición recibida hace unos meses, ya que sus dueños, la asociación de Capillas Católicas y Apostólicas –que no pertenece a la Iglesia Católica– vendió los terrenos a unos promotores inmobiliarios para un nuevo proyecto en el lugar.

A fines de 2015, el sacerdote Guillaume Tanoüarn, fundador del Instituto del Buen Pastor, que sí está en comunión con la Iglesia Católica, decidió ocupar ilegalmente la iglesia Santa Rita para sus celebraciones religiosas.

El Instituto del Buen Pastor está compuesto por sacerdotes en plena comunión con la Santa Sede, entre ellos algunos exintegrantes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocidos como lefebvristas. Entre algunas de sus características está la celebración de la Misa en la forma extraordinaria, según el Misal de 1962.

Los trabajos para la demolición y construcción en el terreno donde está la iglesia, indica un comunicado de la Prefectura de Policía del 3 de agosto, debían iniciarse en octubre de 2015 pero esto no se pudo realizar debido a “la presencia de ocupantes sin derecho ni título”.

“Desde la cesión de esta propiedad, una valla metálica se colocó y algunos fieles se reúnen en el lugar, aunque la iglesia no está consagrada ni dedicada al culto”, precisa el documento.

La Asociación de Capillas Católicas y Apostólicas obtuvo el 6 de enero de 2016 "la autorización judicial para proceder a la expulsión de sus ocupantes" y el 5 de julio el Consejo de Estado ordenó al Prefecto de la policía “que haga efectiva la fuerza pública” para proceder con el desalojo.

El portavoz del gobierno, Stéphane Le Foll, dijo a los medios que “las reglas se aplican, la ley es la ley para todo el mundo”. “Yo les pido a todos que se respeten las reglas”, añadió.

A las 6:00 a.m. del 3 de agosto, día en el que estaba previsto el inicio de la demolición del templo, el P. Tanoüarn celebró una Misa a puerta cerrada, con una barricada incluida para evitar el desalojo.

Posteriormente, el grupo de aproximadamente 30 personas que asistió a la celebración se resistió a abandonar el lugar, con el consiguiente forcejeo con las fuerzas de seguridad.

Sobre estos hechos, la Delegada de Comunicación de la Arquidiócesis de París, Karin Dalle, dijo a ACI Prensa que “la iglesia Santa Rita no pertenece a la Iglesia Católica” por lo que evitó realizar algún comentario al respecto.

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 5 DE AGOSTO



LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Agosto 5



¿Te has fijado en los árboles que bordean los caminos? En los días calurosos del verano, cuando el sol aprieta fuertemente, todos buscan la sombra protectora de los árboles y caminan bajo ella protegiéndose del calor. Los árboles se exponen a los vientos, a la lluvia, al sol; y, en cambio, brindan sombra, frescor, protección.
Tu vida tiene que ser como los árboles: en ella tienen derecho a cobijarse cuantos de una u otra forma necesitan de ti, de tu comprensión, de tu compañía, de tu alivio, de tu ayuda; tú deberás exponerte al sufrimiento, para que los demás no sufran; recibirás el ardor del trabajo, para que los demás descansen; traspirarás con ansiedad para que los demás se alivien al amparo de tu protección.
En una palabra: sufrirás tú, para que los otros no sufran. Y ésa será tu mayor alegría y tu mayor motivo de orgullo: ser útil a los demás, ofrendarte por los demás, desvivirte por los demás.

“Valen más dos juntos que uno solo, porque es mayor la recompensa del esfuerzo. Si caen, uno levanta a su compañero; pero, ¡pobre del que está solo y se cae, sin tener a nadie que lo levante!” (Ecl 4,9-10). De ahí la necesidad de que no te apartes de tus hermanos; mantente al lado de ellos y, por medio de ellos, al lado del Señor.


* P. Alfonso Milagro

BUENAS TARDES!!!!


jueves, 4 de agosto de 2016

EL EVANGELIO DE HOY JUEVES 4 DE AGOSTO 2016 - TÚ ERES PEDRO


Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia
Tiempo Ordinario


Mateo 16, 13-23. Tiempo Ordinario. Cristo ha querido establecer una alianza conmigo porque me ama. 


Por: P . Clemente González | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-23
Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Él les dijo: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que Él era el Cristo. Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que Él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día. Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: «¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!» Pero Él, volviéndose, dijo a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!

Oración introductoria
Jesús, al igual que Pedro no me gusta, en muchas ocasiones, el camino que debo recorrer para aspirar a la santidad. Por eso hoy, con mucha fe y esperanza, te busco en la oración para suplicarte me concedas llegar a percibir tus sentimientos y conocer a fondo tu corazón. Que el centro de mi oración seas Tú, y no tanto mis problemas o dificultades personales.

Petición
Señor, que sepa reconocerte siempre como tu instrumento, porque Tú eres la única fuente que emana el bien que puedo hacer.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Una Noticia, una Persona, un Camino.
Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. En estas palabras, sencillas pero profundas, tengo un resumen del mensaje contenido en el Evangelio. Ya lo decía el Papa Benedicto XVI: «No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva.» (Deus Caritas est, 1). Cristo mismo es la Buena Noticia que ha entrado en mi vida. Saber que tengo un Salvador da una perspectiva totalmente nueva a todo lo que hago,  una «orientación decisiva» de cada acción, hacia un Dios que vive en mí.
¿Cómo se conoce a Cristo? Ciertamente, Él es mucho más de lo que puede aparecer en un libro o de lo los rumores digan por ahí. ¡Mucho más! Hay en Él una riqueza que apenas puedo imaginar. Conocerlo realmente es en el fondo un don del Padre, algo que llega hasta el fondo del alma y que ilumina toda mi realidad. Pido, pues, en esta oración:Señor, enséñame quién es Jesús, quién es tu Hijo.
Conocer a Cristo no es un fenómeno repentino, de la noche a la mañana. Así como en las madrugadas va saliendo el sol, poco a poco la luz y el calor lo inundan todo, pero todavía queda algo de oscuridad, algo así pasa con descubrir a Cristo. Pedro tenía ya una idea de Jesús, pero poco después de su profesión de fe veo que no ha captado el mensaje completo. Su vida no estaba del todo conformada con el Señor…


Y de igual modo mi vida cristiana es más bien un camino donde ya está amaneciendo, pero aún tengo que seguir avanzando en el conocimiento de Cristo. La plenitud llegará en el cielo, y aquí en la tierra tengo la esperanza de crecer cada día un poquito más. Le pido a Dios, este día, que me haga descubrir un poco mejor a Cristo; seré dócil para que Él hoy ilumine un nuevo espacio en mi vida.
«El Señor Jesús repite a cada uno de nosotros su pregunta: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Una pregunta clara y directa, ante la cual no es posible huir o permanecer neutrales, ni postergar la respuesta o delegarla a otro. Pero en ello no hay nada de inquisitorio, es más, ¡está llena de amor! El amor de nuestro único Maestro, que hoy nos llama a renovar la fe en Él, reconociéndolo como Hijo de Dios y Señor de nuestra vida. Y el primero en ser llamado a renovar su profesión de fe es el Sucesor de Pedro, que tiene la responsabilidad de confirmar a los hermanos.»
(Homilía de S.S. Francisco, 22 de febrero de 2016)


Reflexión
La fidelidad de Dios es eterna y ha mantenido su promesa y su alianza de generación en generación, independientemente de las infidelidades, rebeldías, traiciones e idolatrías de su pueblo.

La historia del pueblo de Israel es este concatenarse de la fidelidad de Dios y de la infidelidad de su pueblo. La alianza encuentra su pleno cumplimiento en Cristo y en la fundación de su Iglesia. Cristo sella el inicio de la nueva alianza al fundar su Iglesia sobre los Apóstoles, con Pedro como fundamento visible en la tierra: el Papa. Y ratifica esta "alianza nueva y eterna" en el momento de la institución de la Eucaristía, memorial de su pasión redentora, pacto sellado en su Sangre preciosa para la remisión de todos los pecados.

La respuesta inspirada de Pedro –"esto no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en los cielos"– es el conocimiento interior prometido por Dios para aquellos con quienes establece la nueva alianza: "todos me conocerán". Su Iglesia es el nuevo pueblo, con un mandamiento nuevo, con una doctrina nueva, llamada a crear hombres nuevos bajo la guía del Vicario de Cristo, el sucesor de Pedro.

Señor, crea un mí un corazón nuevo para poder conocerte, amarte y vivir en tu Iglesia el mandamiento nuevo del amor, en respuesta a tu elección y a la nueva alianza que has querido establecer libremente conmigo porque me amas.

Propósito
Renunciar a algo que me cuesta mucho (como oir música un día), y ofrecerlo a Dios por aquellas personas que han perdido su fe.

Diálogo con Cristo
Gracias, Señor, porque siendo Hijo de Dios, has dado tu vida por mí, porque me amas. Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu Palabra. Tú me conoces, sabes de mi debilidad, de mi temor al sacrificio, al dolor, por eso confío en Ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone.

LOS CINCO REMEDIOS PARA COMBATIR LA TRISTEZA SEGÚN SANTO TOMÁS


Los cinco remedios para combatir la tristeza, 
según Santo Tomás
Una cerveza, un amigo para desahogarse, un baño, llorar, contemplar la verdad y la belleza


Por: Salvador Aragonés | Fuente: http://www.forumlibertas.com 




La tristeza, las penas, las melancolías, los desencantos y las tribulaciones no son estados de ánimo que afectan solo a los hombres y mujeres de nuestro siglo. Ciertamente hoy están mucho más difundidos junto a las enfermedades mentales y psicológicas.

El hombre cada vez está más solo y le resulta difícil desahogarse con otro cuando sufre penas y tristezas. La globalización de la economía no ha llegado a las personas, y más bien se ha fortalecido el individualismo y el egocentrismo. Entonces, a  veces, uno se encierra sobre sí mismo (sobre sí misma) para ahogar las penas, pero en lugar de aliviarlas las hace más grandes desgranando el presente y el pasado, que se ve gris y oscuro, de su vida.

Esta no es la solución. Las penas deben ser compartidas y aliviadas por el consejo de personas amigas o que te quieren desinteresadamente. La tristeza no es un estado de ánimo de hoy, sino del hombre de todos los tiempos, después del pecado original. Los desamores, las contrariedades familiares y profesionales, las antipatías y animadversiones, no son de hoy, vienen ya de Adán y Eva.

Uno de los grandes sabios de la humanidad, y gran conocedor de lo humano y lo divino, es un santo medieval: santo Tomás de Aquino. Fue este santo el que estableció ya en el siglo XIII los cinco remedios contra la tristeza. Tienen mucha actualidad, aunque fueron escritos hace casi 800 años.

Las recordó en una conferencia el sacerdote italiano Carlo De Marchi, en el Convegno Ecclesiale Nazionale celebrado en Florencia. Se peguntó: ¿cómo superar el malhumor  y recuperar la sonrisa? Cualquiera tiene jornadas tristes.


Veamos cuáles son los cinco remedios que propone Santo Tomás:

Primero.- Darse un placer cualquiera. Algo agradable. Puede parecer algo materialista, pero en nuestros días, tras una jornada triste o atribulada, es bueno tomar una cerveza o un plato de buena comida. Dice Carlo De Marchi que en el Evangelio también el Señor gustaba de buen vino (las Bodas de Caná) y de ir a banquetes, porque apreciaba las cosas buenas de la vida. El Salmo 104 afirma que “el vino alegra el corazón del hombre”. Naturalmente sin caer en excesos, ni en cerveza ni en vino, pues de la alegría se pasa a la embriaguez que es mala para la salud del alma y del cuerpo.

Segundo.- Llorar. Santo Tomás dice que el llorar es un desahogo importante, tanto para el alma como para el cuerpo: limpia el dolor. También Jesús lloró ante la muerte de su amigo Lázaro. El papa Francisco comenta: “algunas realidades de la vida se ven mejor con los ojos lavados por las lágrimas. Invito a todos a pedirse: ¿he aprendido a llorar?

Tercero.- La compasión de los amigos. Cuando se siente bajo de forma y a verlo todo de color gris u oscuro, es muy eficaz desahogarse con un amigo y escuchar sus consejos. A veces tomando un vino o una cerveza en un bar, a veces con solo un golpe de teléfono y se aclara todo.

Cuarto.- La contemplación de la verdad. Es contemplar las maravillas de las cosas, de una obra de arte, una película, contemplar la naturaleza, escuchar música y dejarse sorprender. Es un remedio muy eficaz contra la tristeza.

Y quinto.- Dormir mucho y bañarse o ducharse. Este remedio de santo Tomás es muy eficaz. Algunos dirán que es “poco teológico”, pero es un remedio muy cristiano que para aliviar penas del alma conviene apaciguar el cuerpo. Jesús fue perfecto Dios y perfecto Hombre y por lo tanto superó la separación entre la materia y el espíritu.

Hay un prejuicio extendido, señala Di Marchio, que consiste en oponer el alma y el cuerpo, en el sentido que el cuerpo sería un obstáculo para la vida espiritual. En realidad, el humanismo cristiano considera que la persona (cuerpo y alma) se “espiritualiza” cuando busca la unión con Dios.

Esto indica también que esta interrelación entre alma y cuerpo, que la tendremos hasta el final de nuestro andar terreno, necesita un médico para el alma (un consejero o director espiritual) y otro para el cuerpo (el médico), y en el primer caso es muy aconsejable el sacramento de la confesión, que limpia el alma de todas las impurezas, y así de la tristeza se pasa a la alegría. ¿Estamos tristes? Busquemos al médico del cuerpo y al médico del alma?

HOY 4 DE AGOSTO ES LA FIESTA DE SAN JUAN MARÍA VIANNEY, PATRONO DE LOS PÁRROCOS


Hoy 4 de agosto es la fiesta de San Juan María Vianney, el cura de Ars patrono de los párrocos


 (ACI).- El 4 de agosto la Iglesia celebra a San Juan Bautista María Vianney o Cura de Ars, por el nombre del pueblo en Francia donde sirvió por muchos años.

Es el patrono de los párrocos y se le considera un gran confesor, tenía el don de profecía, recibía ataques físicos del demonio y vivió entregado a la mortificación y la oración. 

Este año se celebran los 201 años de su ordenación sacerdotal que se realizó el 13 de agosto de 1815. Su gran amor por la salvación de las almas lo llevaba a pasar muchas horas en el confesionario donde arrebata varias almas al demonio.


Era desprendido de las cosas materiales, al punto que dormía en el suelo de su cuarto porque regaló la cama. Comía papas y de vez en cuando un huevo hervido. Solía decir que “el demonio no le teme tanto a la disciplina y a las camisas de pelo; lo que realmente teme es a la reducción de comida, bebida y sueño".

Una vez el demonio hizo temblar su casa por 15 minutos, en otra ocasión quiso sacarlo de la Misa e incendió su cama, pero el santo mandó a otras personas a apagar el fuego y él no dejó el altar. Por horas el enemigo hacía ruidos para no dejar dormir al santo, y hasta le gritaba debajo de la ventana: "Vianney, Vianney come papas".

Una de las secuelas de la revolución en Francia, fue la ignorancia religiosa. Para remediar esta situación el Santo pasaba noches enteras en la pequeña sacristía componiendo y memorizando sus sermones, pero al no tener muy buena memoria, le costaba retener lo que escribía.

Instruía a los niños en el catecismo y luchó para que la gente no trabajara o estuviera en las tabernas los domingos. En una de sus homilías dijo que "la taberna es la tienda del demonio, el mercado donde las almas se pierden, donde se rompe la armonía familiar”. Poco a poco logró que la taberna se cierre y que gente se acercar a Dios.

Su popularidad fue creciendo y llegaban miles de personas al pueblo de todas partes para confesarse con él. Más adelante se concedió al pueblo el permiso de construir una Iglesia, lo que garantizaría la permanencia del santo. Su tierno amor por la Virgen María llevó a que consagre su parroquia a la Reina del Cielo.

A las 2 a.m. del sábado 4 de Agosto de 1859, el Santo cura de Ars partió a la Casa del Padre. Fue canonizado en la fiesta de Pentecostés de 1925 por el Papa Pío XI.

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EL SANTO CURA DE ARS


En 1806, el cura de Ecully, M. Balley, abrió una escuela para aspirantes a eclesiásticos, y Juan Bautista María Vianney fue enviado a ella. Aunque era de inteligencia mediana y sus maestros nunca parecen haber dudado de su vocación, sus conocimientos eran extremadamente limitados, limitándose a un poco de aritmética, historia, y geografía, y encontró el aprendizaje, especialmente el estudio del latín, excesivamente difícil. Uno de sus compañeros, Matthias Loras, después primer obispo de Dubuque, le ayudaba en sus lecciones de latín.

Pero ahora se presentó otro obstáculo. El joven Vianney fue llamado a filas, al haber obligado la guerra de España y la urgente necesidad de reclutas a Napoleón a retirar la exención que disfrutaban los estudiantes eclesiásticos en la diócesis de su tío, el Cardenal Fesch. Matthieu Vianney intentó sin éxito procurarse un sustituto, de modo que su hijo se vio obligado a incorporarse. Su regimiento pronto recibió la orden de marchar. La mañana de la partida, Juan Bautista María fue a la iglesia a rezar, y a su vuelta a los cuarteles encontró que sus camaradas se habían ido ya. Se le amenazó con un arresto, pero el capitán del reclutamiento creyó lo que contaba y lo mandó tras las tropas. A la caída de la noche se encontró con un joven que se ofreció a guiarle hasta sus compañeros, pero le condujo a Noes, donde algunos desertores se habían reunido. El alcalde le persuadió de que se quedara allí, bajo nombre supuesto, como maestro. Después de catorce meses, pudo comunicarse con su familia. Su padre se enfadó al saber que era un desertor y le ordenó que se entregara pero la cuestión fue solucionada por su hermano menor que se ofreció a servir en su lugar y fue aceptado.

Juan Bautista María Vianney reanudó entonces sus estudios en Ecully. En 1812 fue enviado al seminario de Verrieres; estaba tan mal en latín que se vio forzado a seguir el curso de filosofía en francés. Suspendió el examen de ingreso al seminario propiamente dicho, pero en un nuevo examen tres meses más tarde aprobó. El 13 de Agosto de 1815 fue ordenado sacerdote por Monseñor Simon, obispo de Grenoble. Sus dificultades en los estudios preparatorios parecen haberse debido a una falta de flexibilidad mental al tratar con la teoría como algo distinto de la práctica - una falta justificada por la insuficiencia de su primera escolarización, la avanzada edad a la que comenzó a estudiar, el hecho de no tener más que una inteligencia mediana, y que estuviera muy adelantado en ciencia espiritual y en la práctica de la virtud mucho antes de que llegara a estudiarla en abstracto. Fue enviado a Ecully como ayudante de M. Balley, quien fue el primero en reconocer y animar su vocación, que le instó a perseverar cuando los obstáculos en su camino le parecían insuperables, que intercedió ante los examinadores cuando suspendió el ingreso en el seminario mayor, y que era su modelo tanto como su preceptor y protector. En 1818, tras la muerte de M. Balley, Vianney fue hecho párroco de Ars, una aldea no muy lejos de Lyon. Fue en el ejercicio de las funciones de párroco en esta remota aldea francesa en las que el "cura de Ars" se hizo conocido en toda Francia y el mundo cristiano. Algunos años después de llegar a Ars, fundó una especie de orfanato para jóvenes desamparadas. Se le llamó "La Providencia" y fue el modelo de instituciones similares establecidas más tarde por toda Francia. El propio Vianney instruía a las niñas de "La Providencia" en el catecismo, y estas enseñanzas catequéticas llegaron a ser tan populares que al final se daban todos los días en la iglesia a grandes multitudes. "La Providencia" fue la obra favorita del "cura de Ars", pero, aunque tuvo éxito, fue cerrada en 1847, porque el santo cura pensaba que no estaba justificado mantenerla frente a la oposición de mucha buena gente. Su cierre fue una pesada prueba para él.

Pero la principal labor del Cura de Ars fue la dirección de almas. No llevaba mucho tiempo en Ars cuando la gente empezó a acudir a él de otras parroquias, luego de lugares distantes, más tarde de todas partes de Francia, y finalmente de otros países. Ya en 1835, su obispo le prohibió asistir a los retiros anuales del clero diocesano porque "las almas le esperaban allí". Durante los últimos diez años de su vida, pasó de dieciséis a dieciocho horas diarias en el confesionario. Su consejo era buscado por obispos, sacerdotes, religiosos, jóvenes y mujeres con dudas sobre su vocación, pecadores, personas con toda clase de dificultades y enfermos. En 1855, el número de peregrinos había alcanzado los veinte mil al año. Las personas más distinguidas visitaban Ars con la finalidad de ver al santo cura y oír su enseñanza cotidiana. El Venerable Padre Colin se ordenó diácono al mismo tiempo, y fue su amigo de toda la vida, mientras que la Madre Marie de la Providence fundaba las hermanas auxiliadoras de las ánimas del purgatorio por su consejo y con su constante aliento. Su dirección se caracterizaba por el sentido común, su notable perspicacia, y conocimiento sobrenatural. A veces adivinaba pecados no revelados en una confesión imperfecta. Sus instrucciones se daban en lenguaje sencillo, lleno de imágenes sacadas de la vida diaria y de escenas campestres, pero que respiraban fe y ese amor de Dios que era su principio vital y que infundía en su audiencia tanto por su modo de comportarse y apariencia como por sus palabras, pues al final, su voz era casi inaudible.

Los milagros registrados por sus biógrafos son de tres clases:

En primer lugar, la obtención de dinero para sus limosnas y alimento para sus huérfanos; en segundo lugar, conocimiento sobrenatural del pasado y del futuro; en tercer lugar, curación de enfermos, especialmente niños.

El mayor milagro de todos fue su vida. Practicó la mortificación desde su primera juventud, y durante cuarenta años su alimentación y su descanso fueron insuficientes, humanamente hablando, para mantener su vida. Y aun así, trabajaba incesantemente, con inagotable humildad, amabilidad, paciencia, y buen humor, hasta que tuvo más de setenta y tres años.

El 3 de Octubre de 1874 Juan Bautista María Vianney fue proclamado Venerable por Pío IX y el 8 de Enero de 1905, fue inscrito entre los Beatos. El Papa Pío X lo propuso como modelo para el clero parroquial.

[Nota: En 1925, el Papa Pío XI lo canonizó. Su fiesta se celebra el 4 de Agosto]

SUSAN T. OTTEN Transcrito por Gerard Haffner Traducido por Francisco Vázquez

10 COSAS QUE TAL VEZ NO SABÍAS DEL SANTO CURA DE ARS


10 cosas que tal vez no sabías del Santo Cura de Ars
Por Abel Camasca



 (ACI).- "Si fuera sacerdote, querría conquistar muchas almas", dijo una vez a su madre San Juan María Vianney, también conocido como el Santo Cura de Ars, cuya fiesta se celebra el 4 de agosto.

Aquí 10 cosas que tal vez no sabías de este sacerdote diocesano, miembro de la Tercera Orden Franciscana y patrono de los párrocos.

1. Su primera comunión fue accidentada

La Revolución Francesa trajo persecución contra los sacerdotes y aún después de ella debían disfrazarse para pasar de incógnito. Cuando el joven Juan recibió la primera comunión, llevaron carros de heno, los pusieron frente a las ventanas de la casa de su mamá y empezaron a descargar el material durante la ceremonia para evitar problemas con las autoridades.

El Santo siempre recordará este día en que derramó lágrimas de alegría al recibir al Señor y atesoró el Rosario que su madre le regaló en aquella ocasión.

2. Casi se retira de la escuela de seminaristas

Cuando la Iglesia obtuvo algo de libertad en Francia, el P. Balley, párroco de Ecculy, abrió una pequeña escuela para jóvenes con inquietudes vocacionales. Juan logró ingresar, pero por su dificultad para los estudios, estuvo a punto de renunciar. El sacerdote le sugirió que hiciera un peregrinaje al Santuario de San Francisco de Regis y regresó renovado.

3. Desertó del ejército

Napoleón quería conquistar toda Europa y Juan fue llamado al ejército porque no aparecía en la relación de ningún seminario. Cayó gravemente enfermo y cuando recuperó la salud, fue en busca de su regimiento que ya se había marchado, pero en el camino volvió a enfermar. Buscó refugio por varios días y se dio cuenta que, sin querer, se había convertido en un desertor.

Buscó a un mayor que escondía desertores y éste le aconsejó que se quedara en casa de uno de sus familiares. Adoptó el nombre de Jerome Vincent y con este nombre logró incluso abrir una escuela para los niños de la villa. Más adelante un decreto imperial concedió amnistía a los desertores.

4. Lo botaron del seminario

Juan logró ingresar al Seminario Mayor de Lyon, pero por su insuficiente conocimiento del latín no entendía ni podía responder a los formadores. Le pidieron que se marchara, lo que le produjo un inmenso dolor y desaliento, pero el P. Balley nuevamente fue en su ayuda y siguió los estudios en privado en Ecculy, cerca de Lyon. Sus cualidades morales sobrepasaron cualquier deficiencia académica.

5. Su maestro fue su primer penitente

Una vez ordenado sacerdote lo enviaron a ayudar al P. Balley, pero las autoridades diocesanas no le dieron permiso para confesar. El P. Balley intercedió y fue él mismo el primero en confesarse con San Juan María Vianney. Tiempo después el P. Balley murió en brazos del santo, quien sufrió como si hubiera perdido a su padre.

6. Tuvo una profecía en Ars

Las autoridades eclesiásticas lo enviaron al pequeño pueblo de Ars porque pensaban que con sus limitaciones intelectuales no podría servir en una comunidad grande. Al llegar hizo una profecía: "la parroquia no será capaz de contener a las multitudes que vendrán hacia aquí".

Poco a poco se fue ganando el amor del pueblo y les inculcó el amor a la Eucaristía, siendo su fiesta favorita el Corpus Christi.

Cuando el Papa Pío IX definió el dogma de la Inmaculada Concepción, el santo pidió a los fieles que iluminaran sus casas en la noche y las campanas del templo resonaron por horas. La gente de los pueblos cercanos, al ver los destellos, pensó que el pueblo se estaba quemando y acudieron a apagar el supuesto incendio.

7. Tenía una profunda devoción a Santa Filomena

San Juan tenía una profunda devoción a Santa Filomena, una joven mártir de los primeros siglos del cristianismo, a quien llamaba su “agente con Dios”, construyó una capilla en su honor y un santuario. Cierto día enfermó de gravedad y prometió ofrecer 100 Misas en honor de Santa Filomena.

Cuando la primera Misa estaba siendo ofrecida, cayó en éxtasis y se le escuchó murmurar varias veces “Filomena”. Al volver en sí, exclamó que estaba curado y se lo atribuyó a la Santa.

8. La tentación era recurrente en su vida

El cura de Ars sufrió la tentación de desear la soledad y se sentía incapaz para el servicio que brindaba en la ciudad. En una oportunidad le rogó a su Obispo que lo dejase renunciar y hasta en tres ocasiones llegó a irse del pueblo, pero siempre regresó.

9. Luchó pacientemente contra el demonio

El demonio siempre molestaba al Santo Cura de Ars con ruidos extraños y fuertes por las noches. Su intención era agotarlo para que no tuviera fuerzas para confesar o celebrar la Eucaristía. Cierto día que el santo se disponía revestirse para la Santa Misa, el maligno incendió su cama.

San Juan, sabiendo que el enemigo quería detener el oficio divino, dio las llaves del cuarto a aquellos que iban a apagar el fuego y prosiguió. "El villano, al no poder atrapar al pájaro le prende fuego a su jaula", fue lo único que dijo. Mucho tiempo después, el Señor premió al santo con un extraordinario poder de expulsar demonios de las personas poseídas.

10. Nunca fue nombrado párroco

Todos conocen a San Juan María Vianney con el título de Cura de Ars. “Poco importa la opinión de algún canonista exigente que dirá, a nuestro juicio con razón, que el Santo no llegó a ser jurídicamente verdadero párroco de Ars, ni aun en la última fase de su vida, cuando Ars ganó en consideración canónica”, según explica Lamberto de Echeverría, autor del libro El Santo Cura de Ars.

El Obispo de Belley solo le concedió el título de canónigo pero “el hecho real es que consagró prácticamente toda su vida sacerdotal a la santificación de las almas del minúsculo pueblo de Ars y que de esta manera unió, ya para siempre, su nombre y la fama de su santidad al del pueblecillo”.
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