sábado, 19 de febrero de 2011

CON MARÍA, UNA BARCA QUE SE ALEJA



Autor: Ma. Susana Ratero | Fuente: Catholic.net
Con María, y una barca que se aleja
Me tomas de la mano y me conduces a la orilla del lago, justo a tiempo para ver al Maestro y los discípulos subir a una barca y alejarse.

Leo el Evangelio según San Marcos (6,30-34).

Lo leo, Madrecita, refugiada en tu Corazón, pues por experiencia he aprendido que es el mejor sitio para escuchar a tu Hijo, para aprender sus enseñanzas y sacar el mayor fruto en mi propia vida.

Así pues, mirando tu pequeña imagen de Luján, el corazón se va a aquella casa, donde Jesús está con sus discípulos y “los que iban y venían eran muchos y no les quedaba tiempo ni para comer”…

Me acompañas, dulce Madre, me tomas de la mano y me sientas muy cerquita del Maestro, para escuchar su Palabra…

Cada palabra, cada mirada de Él, es bálsamo exquisito para mi alma dolorida. En un momento, al ver tanta gente, Jesús les dice a los discípulos: “Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco”. Se despide de nosotras y se aleja.

- ¿Adónde va, Madre? ¿Podemos seguirle?

Me tomas de la mano y me conduces a la orilla del lago, justo a tiempo para ver al Maestro y los discípulos subir a una barca y alejarse. Una honda pena me llena el alma. Jesús se aleja… se va… o lo que es peor, no puedo seguirle. Y las olas del lago marcan la distancia con acompasado canto en la orilla.

- Madre ¿Qué hago ahora?

- Aprende, hija, aprende. Mira las aguas ¿Qué ves?

Sin comprenderte aun y sin pensar un poco más allá de lo que tengo a la vista, te digo sorprendida:

- Pues… agua, Madre… el agua es… solo agua…

- No si la miras con el alma, hija. Vamos, atrévete, te sorprenderás.

Y de tu mano dejo a mi alma mirar con sus ojos. Y el agua ya no es agua. Las olas no son olas, sino que son… son todos mis miedos, mis olvidos, mis excusas, mis pecados. Todo lo que no me permite seguir a Jesús por donde va. Y mi alma gime en una pregunta:

- Madre ¿Qué hago? ¿Cómo paso por encima de todo esto? ¿Cómo torno en puente estas aguas turbulentas?

Me abrazas suavemente y me acaricias el cabello. Siente mi corazón inmensa paz. Siente mi alma que aun no se acabaron los caminos.

- No es un puente el único camino para llegar, hija. Además, en la barca se van las herramientas que necesitas para construirlo. No, no puedes hacer un puente.

- ¿No hay esperanza, entonces, Madre?

- Siempre la hay, querida hija, siempre…Mira a tu alrededor.

Allí noto que “les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos”

- ¿Rodear el lago, Madre? ¿Ir por tierra siguiendo al que va por las aguas? ¿Cómo llegaré? Es demasiado lejos… no podré, Maria, lo siento…

- ¡Vaya, que pronto bajas los brazos!

- Es… que conozco mis fuerzas y sé que no podré.

- Bien dices, hija. Conoces “tus” fuerzas, pero ¡Te aseguro que desconoces las mías!

- No te comprendo, Madre.

Y estiras tu mano segura hacia la mía, vacilante. Tu mano es segura, brillante, purísima ¿Cómo negarme a tomarla? Y la aprieto con todas mis fuerzas.

- ¿Lista?-me dices sonriente- Prepárate, hija mía, prepara tu alma para el milagro.

Y, antes que alguna pregunta turbase tan delicado momento, comienzas a correr por la orilla. Me llevas. Siento los pies ágiles y el corazón liviano. Conoces todos los atajos, todos los secretos del camino. La gente corre a esperar a Jesús y noto que, de tu Mano, voy más rápido. Y compruebo que eres el camino más corto, perfecto, fácil y seguro para llegar a Jesucristo.

Estamos a pocos metros de la barca. Jesús nos ve llegar. Tu, espléndida, yo, jadeante, asombrada, feliz… Las demás personas nos miran con asombro pues no comprenden cómo hemos llegado antes que ellos.
Recupero el aliento mientras Jesús se nos acerca.
Te abraza. Le hablas de mí. El Maestro me mira y se compadece.

Las palabras se me han volado… no hacen falta. Él conoce bien cada dolor, cada espina de mi corazón, cada pecado cometido.

El Maestro, entonces, se dispone a enseñarnos.
Te sientas a mi lado, Madre, y das a mi alma el mejor de los consejos, el que repites a cada devoto tuyo: ”Haz todo lo que Él te diga”

El alma se va serenando. Apoyo mi cabeza en tu hombro mientras le escucho. Cuando Jesús hace unos segundos de silencio, tú te apresuras a explicarme lo que no entendí.

Ya cae la noche, el sol se ha escondido por completo en la ventana de la parroquia. Ya no estoy sentada a la orilla del lago sino en el banco… pero aún siento Tu Mano entre las mías… Al mirarlas, veo con alegría que aun sostienen el Rosario, rezado antes de Misa…

Te había pedido abrazar al Maestro cuando terminase de hablar, pero temí no poder hacerlo por tanta gente que había a su alrededor. Pero recordé tus palabras: “¡Tu no conoces mis fuerzas!”. Y me diste el regalo del abrazo con Jesús. No a la orilla del lago, sino en la Eucaristía. Un abrazo de Corazón a corazón. Un abrazo lleno de palabras, de lágrimas, de caricias, de alivio para el alma.
Ahora sé que muchas veces sentiré que Jesús se aleja y unas olas de dolor, de olvido y hasta de pereza intentarán separarme de Él. Sé, Madre, que entonces deberé tomar tu Mano y correr contigo, porque Tú conoces todos los caminos para llegar a Él… todos los atajos, todos los secretos.


Amigo mío, amiga mía que lees este sencillo relato. Cuando sientas que las olas del dolor, del olvido, la indiferencia… o cualquier otra, te separe del Maestro, corre con tu corazón a los pies de María. Pídele te dé su Mano para seguir a Jesús. Ella es el camino más corto, fácil, seguro y perfecto para llegar al más ansiado de los destinos: El Corazón de Jesús.

EL PERÚ, PUEBLO CATÓLICO




Autor: Zenit | Fuente: Zenit
“Los peruanos defendemos
 la vida porque somos un pueblo católico”
Asegura presidente de la Comisión de Familia de la Conferencia Episcopal Peruana

LIMA, viernes 18 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- En Perú el 76.3% de la población está en contra de la legalización del aborto. Asimismo, el 74,7% de los peruanos encuestados está en contra del matrimonio homosexual.

Igualmente, el 69,5% rechaza las uniones civiles entre personas del mismo sexo y el 92,2% está en contra de la legalización de la comercialización y consumo de drogas en el país. Así lo reveló a principios de febrero un estudio de opinión pública realizado por la Compañía Peruana de Estudios de Mercados y Opinión Pública (CPI).

Para monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., arzobispo metropolitano de Piura y presidente de la Comisión de Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Peruana, estos resultados “demuestran de manera aplastante que los peruanos defienden la vida y el matrimonio”.

“Los peruanos rechazamos cualquier presión del exterior y de minúsculos grupos internos aliados con agendas anti vida y anti familia que buscan imponernos el crimen abominable del aborto y el debilitamiento del matrimonio con la aprobación de las uniones civiles entre personas del mismo sexo y del mal llamado “matrimonio” homosexual”, dijo el prelado en diálogo con ZENIT.

“El matrimonio es un consorcio de amor para siempre entre un hombre y una mujer abierto a la vida… El resultado de esta encuesta es una muestra clara de las profundas raíces católicas de los peruanos, ya que la fe cristiana sella nuestra identidad como país”, señaló.

“La encuesta – agregó monseñor José Antonio – también revela la urgente necesidad que los diferentes candidatos a la presidencia del Perú fijen claramente su posición sobre el aborto, el matrimonio homosexual y la legalización de la comercialización y consumo de las drogas en el país”.

“No podemos ir a las urnas ´adivinando´, y menos aún votar por candidatos que promueven el aborto y el matrimonio homosexual. Hago un llamado a los candidatos, que se deben al pueblo que pretenden gobernar, a que escuchen lo que los peruanos les estamos claramente diciendo: sí a la vida y sí a la familia la cual brota del matrimonio entre un hombre y una mujer para siempre”.

Cuestión política

El resultado de esta encuesta fue publicada la semana pasada, luego de que Alejandro Toledo, candidato presidencial por el partido Perú Posible, quien lidera las encuestas con un 28% de intención de voto, acentuara su postura a favor del aborto, la legalización de las drogas y la unión civil entre personas del mismo sexo.

“Nadie puede permitir que un ser humano nazca en circunstancias forzadas”, dijo el candidato, quien fue presidente del Perú entre 2001 y 2006, en rueda de prensa el pasado 25 de enero. Aseguró que el tema del aborto “hay que dejarlo a la libertad de las personas”, sosteniendo además que “los individuos tienen derecho a optar y, con todo respeto, la Iglesia no puede intervenir”.

Al respecto monseñor Eguren manifestó su total desconcierto ante estas declaraciones que evidencian una total contradicción: “por un lado el candidato Toledo reconoce la existencia de un ser humano y por el otro le niega el derecho a la vida. ¿Es eso posible? Desde la concepción ya hay vida humana, hay un ser humano que tiene el derecho inalienable e inviolable a la vida, derecho que nada ni nadie le puede conculcar.”

“La Iglesia no va a callar. En este y en otros asuntos tiene todo el derecho y el deber a intervenir ya que Ella es experta en humanidad y su camino fundamental es el ser humano y la defensa de su dignidad”, indicó.

Presiones

Ante la pregunta sobre cual sería el origen de las declaraciones del candidato Toledo, monseñor José Antonio Eguren explicó a ZENIT que las políticas que atacan a la familia y a la vida humana, promoviendo el llamado “matrimonio homosexual” y el aborto provienen de “fuertes presiones y lobbies internacionales en alianza con ONG´s feministas locales proclives a la ideología de género”.

“Su misión es desestructurar a la familia de su constitución natural (padre, madre e hijos) y ´normalizar´ a las mal llamadas familias desestructuradas, patológicas e incompletas; así como promover la sexualidad de manera reductiva y empobrecida, relacionándola únicamente con el cuerpo y el placer egoísta y ya no más como expresión del amor. Detrás de todo esto hay fuertes intereses económicos”.

El prelado insistió en la necesidad que sacerdotes, consagrados y laicos “estemos atentos y vigilantes sobre estos temas. Debemos estar en primera línea defendiendo la vida y el matrimonio, y por tanto, a la familia”.

Por último, el arzobispo de Piura citó a Juan Pablo II, próximo a ser beatificado por el Papa Benedicto XVI, quien enseñó en la exhortación apostólica Familiaris Consortio que “el futuro de la humanidad se fragua en la familia”. Por eso, concluyó monseñor Eguren, “debilitar la familia es debilitar a la sociedad”.

Por Carmen Elena Villa

viernes, 18 de febrero de 2011

DISFRUTAR DE LA VIDA

Disfrutar de la vida

Un hombre rico y emprendedor se horrorizó cuando vio a un pescador tranquilamente recostado junto a sus barca contemplando el mar y fumando apaciblemente su pipa después de haber vendido el pescado.
-¿Por qué no has salido a pescar? –le preguntó el hombre emprendedor.

-Porque ya he pescado bastante por hoy? –respondió el apacible pescador.

-¿Por qué no pescas más de lo que necesitas?

-insistió el industrial.

-¿Y qué iba a hacer con ello? –preguntó a su vez el pescador.

-Ganarías más dinero –fue la respuesta –y podrías poner un motor nuevo y más potente a tu barca.

Y podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon, con las que sacarías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas… Y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico y poderoso como yo.

-¿Y que haría entonces? –preguntó de nuevo el pescador.

-Podrías sentarte y disfrutar dela vida –respondió el hombre emprendedor.

-¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento? –respondió sonriendo el apacible pescador.

L Tolstoi

LA VIDA ES COMO UN RÍO

La Vida es como un Río
Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla

La vida es como un rió que no se detiene; el
que no se mueve con ella, queda en la orilla.

La vida es una repetición, pero todos
tenemos la sensación de que la vamos estrenando por el camino.

La vida es un mismo rió pero con diferente
caudal, diferente trayectoria y diferente canto.
La vida es como un rió, pero con un gran
potencial y una gran desembocadura.
Es un rió que a veces se revuelve y te quiere
romper el barco; a veces se aquieta y te sosiega
el corazón; a veces se vacía, y a veces se llena.

Es un rió que por dentro moja las raíces, y por
fuera nos refleja el cielo.

¡Que ancha se siente la vida con ese rió que
llevamos dentro!

LA NOSTALGIA DE LOS CUARTOS VACÍOS




Autor: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net
Nostalgia de los cuartos vacíos
Se han ido con un equipaje, lleno de todo aquello que con amor les fuimos transmitiendo, en su corazón y en su mente.


Hoy Jesús, traigo nostalgia en el alma.

Hoy Jesús, mis ojos traen vaho de lágrimas, porque hay demasiado silencio en mi casa y he venido aquí para que postrándome a tus plantas sienta el consuelo de tu entrega, también de tu desprendimiento a tantas cosas con la única resolución de hacer la voluntad de tu Padre. Y me detengo un momento a pensar ...¡ cómo hiciste el corazón de la mujer, como hiciste el corazón de las madres!. Y hoy te vengo a contar todos mis pensamientos, sentimientos y nostalgias....

La mujer está en la política, en la ciencia, en la comunicación, pero su esencia de mujer no la ha de perder así como tampoco su ternura, su sensibilidad y el percibir las cosas de manera diferente al hombre. Esto tiene relación con el hecho de cómo sentimos las madres cuando los hijos se van. Los padres lo asumen de distinta manera y las horas fuera del hogar los distraen y los confortan.

Las mujeres cuando nos convertimos en madres, pasamos por etapas diferentes: la espera, los hijos pequeños, los hijos en la adolescencia, los hijos jóvenes y cuando los hijos se van. Suena esto a título de película, pero esto es lo que en estos momentos nos ocupa y atañe. Cuando los hijos se van.

Los hijos se van por diferentes motivos. Porque se casan, por el trabajo, por lo estudios, en fin, por el motivo que sea, pero llega un tiempo en que se van. Parece que aún oímos las risas, las conversaciones, las discusiones, el teclear de la máquina de escribir o de la computadora ya muy entrada la noche para entregar un trabajo al día siguiente en la Universidad. Un suéter, un zapato, varios cuadernos dejados en el sitio más inverosímil de la casa... Sus habitaciones no con el orden que hubiésemos deseado y que siempre pedimos inútilmente, el retrato del novio o de la novia... Calor y color por todas partes, ruido, música, VIDA.

La casa tuvo las habitaciones destinadas a ellos y se fueron transformando con el paso de los años. Cuartos infantiles primero: muñecos de peluche en las repisas y en el suelo, un elefante, una avestruz, una pelota, un barco, un osito, una muñeca, un avión. Después... fotografías, póster, banderines del equipo favorito, libros, revistas, etcétera. Movimiento de entradas y salidas, llamadas telefónicas de larguísimas conversaciones... En los fines de semana el vestido de noche sobre una silla y el silencio de un profundo sueño juvenil en las mañanas de los domingos.

Esos cuartos ahora están vacíos. Muy en orden, con el orden que tantas veces predicamos y que ahora nos duele. Quietos, callados. Entramos en ellos con pasos quedos, quién sabe por qué y recorremos con la vista las camas con sus colchas impecables, todos los rincones... todo está en orden, todo está bien. Levantaron el vuelo. Se fueron del nido. Se fueron del nido que los cobijó por años. Nosotros, sus padres, los enseñamos a volar y se fueron.

Van a volver pero nada será igual. Regresarán hombres y mujeres forjados en el diario vivir. Con sus vidas propias y manejadas a su manera. Están comenzando la más seria y profunda experiencia, igual que nosotros lo hicimos.

Tenemos que retirarnos de la presencia activa en sus vidas y pasar a ser la parte contemplativa de sus existencias y sus proyectos. Se han ido con un equipaje, lleno de todo aquello que con amor les fuimos transmitiendo, en su corazón y en su mente. Muchas de "esas cosas" estarán dormidas hasta que ellos sean padres... Llevan como escudo, para todos los infortunios que la vida les depare, su fe en Dios y su amor a Él. Los forjamos en el deber y en el afán de la excelencia para emprender toda clase de experiencias y sabrán dar amor porque amor les dimos.

En el abrazo se llevan nuestro corazón, pero después abrimos los brazos y los vemos partir...para que la VIDA los reciba.

Los recuerdos son de "otros tiempos". La nostalgia es el presente de los cuartos vacíos.

jueves, 17 de febrero de 2011

ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA


ORACIÓN POR LOS SACERDOTES



Oración por los sacerdotes 

Oh Jesús, Eterno Sacerdote ! guarda a tus sacerdotes al abrigo de tu Corazón. Guarda sin manchas sus manos consagradas que diariamente tocan tu santo Cuerpo, y limpios sus labios teñidos con tu preciosa Sangre.

Guarda puros sus corazones, marcados con el sello sublime del Sacerdocio, y no permitas que el espíritu del mundo los contamine. Aumenta el número de tus apóstoles, que tu santo Amor los proteja de todo peligro.

Bendice sus trabajos y que el fruto de sus desvelos sea la salvación de muchas almas. que serán su consuelo aquí y su corona eterna. Amén.

LA COMUNIÓN ESPIRITUAL O COMUNIÓN DE DESEO

La Comunión espiritual o Comunión de deseo

Para cuando no se puede recibir a Jesús en la Eucaristía.

Consiste en orar con fe y con amor, expresando el deseo recibir a Nuestro Señor Jesucristo en el Sacramento de la Eucaristía y pidiendo recibirlo espiritualmente.


Oración personal para comunión espiritual

Yo quisiera, Señor, recibirte con aquella pureza, humildad y devoción con que te recibió tu santísima Madre; con el espíritu y fervor de los santos.

LA EUCARISTÍA Y EL SACERDOTE




Eucaristía y sacerdote
Autor: P Antonio Rivero LC


El cura de Ars es ejemplo de amor a la Eucaristía. Se llamaba Juan María Vianney, nacido en Francia en 1786. Le tocó vivir toda la borrasca revolucionaria francesa y la epopeya de Napoleón. Entró al seminario y le costaron mucho sus estudios, pero la gracia de Dios hizo el resto. A los 29 años fue ordenado sacerdote.

Lo destinaron a Ars, un pueblito de 230 habitantes, pobres y decaídos, pues llevaban muchos años sin sacerdote, y unos salones de baile hacían sus estragos.

Llegó confiado en Dios y comenzó a rezar, a celebrar la santa Misa, a pasarse largos ratos ante el Sagrario. Después de diez años, Ars estaba completamente transformada.

Pobre, sufrido, asceta, piadoso, mortificado y probado por la furia de Satanás, al ver que su confesonario era un imán para muchos pecadores que venían de varias partes de Europa. Se pasaba quince horas diarias confesando.

Murió a los 63 años de edad, agotado por su intenso trabajo pastoral. Fue canonizado 76 años después de su muerte por Pío XI.

Se pueden destacar varias virtudes del Cura de Ars, que el beato Juan XXIII en 1959 recoge en una maravillosa encíclica llamada “Sacerdotii nostri primordia”, al festejar el centenario del Cura de Ars. El Papa presenta al cura de Ars como modelo de ascesis, oración y celo pastoral. Quiero detenerme aquí sólo en su oración eucarística.

Sus últimos treinta años de vida los pasó en la Iglesia, junto al Sagrario. Su devoción a Cristo Eucaristía era realmente extraordinaria. Decía él: “Está allí aquél que nos ama tanto, ¿por qué no le hemos de amar nosotros igual?”.

El Cura de Ars amaba tanto a Cristo Eucaristía y se sentía irresistiblemente atraído hacia el tabernáculo. “No es necesario hablar mucho, se sabe que el buen Dios está ahí en el Sagrario, se le abre el corazón, nos alegramos de su presencia. Y esta es la mejor oración”.

No había ocasión en que no inculcase a los fieles el respeto y el amor a la divina presencia eucarística, invitándolos a aproximarse con frecuencia a la Comunión, y él mismo daba ejemplo de esta profunda piedad. “Para convencerse de ello - refieren los testigos – bastaba verle celebrar la Santa Misa o hacer la genuflexión cuando pasaba ante el Sagrario”.

El ejemplo admirable del Cura de Ars conserva hoy todo su valor. Nada puede sustituir en la vida de un sacerdote, la oración silenciosa y prolongada ante el Sagrario.

En el Sagrario el sacerdote encuentra la luz para sus sermones y homilías. En el Sagrario el sacerdote encuentra la compañía que necesita para su corazón. ¿A dónde irá a consolar su corazón el sacerdote, si no es en el Sagrario? Cuando tiene que tomar alguna decisión importante, o afrontar algún problema, nada mejor que el Sagrario. Ahí lleva sus alegrías, sus penas, su familia, sus almas.

El Sagrario es para el sacerdote su lugar de descanso. Vive del Sagrario, de ahí saca la fuerza, el coraje, la decisión, la perseverancia en su vocación. El Sagrario es su punto de referencia para todo. “Él me mira y yo le miro”, como decía ese viejecito en Ars cuando se le preguntó que hacía tanto tiempo frente al Sagrario.

El Sagrario es escuela para el sacerdote. Ahí aprende de Jesús a inmolarse en silencio, a esconderse, a ser humilde.

miércoles, 16 de febrero de 2011

ALABANZA A LA VIRGEN MARÍA


Alabanza a la Virgen María

Virgen María, eres sosiego y ternura
eres la luz y la fe,
rezando tu Santo Rosario,
encuentro consuelo al dolor.
Perdona mi culpa
si en algo te falto,
pido al Señor vivir para alabarte.

Amén

CIEGA Y SORDA


Ciega y Sorda

Les cuento algo que pasó hace tiempo, pues estabamos, mis hijas y yo caminando por la calle, cuando derepente ví a una anciana parada en la orilla de la acera, nos extendió la mano, y dijó algo, que ni siquiera escuche, por que andaba en mis cosas., problemas y demás.
Sin pensarlo, ní intentar comprender lo que me dijó, automáticamente, puse mi mano al bolsillo y le dí unas monedas, y seguímos caminando a tomar nuestra movilidad.
Al dar la vuelta a la avenida para ir hacía donde nos dirijíamos, pude darme cuenta que la viejita extendía la mano a una persona y esta la ayudaba a cruzar.

ERA ESO LO QUE ELLA ME DIJÓ,
¡QUE LA AYUDARA A CRUZAR!

y yo ciega y sorda, no puse atención.

En ese instante, quería que retrocediera el tiempo y poder escuchar y ayudar a la anciana, y me preguntaba ¿Qué estarían sintiendo mis hijas?, ¿Cómo tomarían ellas la idea de ayudar a nuestros hermanos?, si yo que soy su madre, pues no les enseñó ese amor que debemos sentir hacía las personas, ¿Qué pensaría esa anciana?, que no pedía otra cosa más que AYUDA.

Saben, muchas veces andamos por la vida con esa actitud de no ver y no escuchar, solamente actuamas automáticamente a los hechos que nos parece entender, pero que lejos de la realidad, muchas veces hay personas que sólo necesitan un apoyo, una ayuda, sin considerar las cosas materiales, y que en ese momento pues no era necesario.
Fue como un coscorrón que me cayó y me hizo pensar, pensar un poco más en los sentimietos de las personas que me rodean, en la manera de tomar las cosas y pruebas que nos pone Dios a cada paso que damos.
A mi nunca me gustaría experimentar eso, que pida ayuda y me den unas monedas, como si con dinero lo pudieramos arreglar todo, ahora soy más sensible y demuestro eso a mis hijas, con las que camino siempre.
Le pido al Señor, poder ser un buen ejemplo para ellas ya que lo que sean ellas y los sentimientos que despierten, serán los sentimientos y enseñanzas que yo les he reflejado.
Y le pido también perdón a la anciana, por haber sido tan inhumana y no demostrarle el amor de Dios que tengo en mi corazón.

¡Gracias por atender esto, solo quería compartirlo con ustedes, para que no caminen por la vida ciegos y sordos, así como en alguna oportunidad lo hacía yo!

(autor desconocido)

JESÚS, CURA MI CEGUERA...


Jesús, me acerco a ti porque sé que Tú eres la Luz del mundo y que puedes iluminarme en mi ceguera y librarme de las tinieblas. Señor, ayúdame a ver. Te ofrezco esta meditación por todos aquellos que no pueden ver con los ojos del alma porque el pecado les ha cegado. Dios mío, devuélveme la vista espiritual para que pueda ver todo desde la perspectiva de tu santa voluntad.

Para encontrar a Dios hay que tratarle


Autor: P Llucià Pou Sabaté | Fuente: Catholic.net
Para encontrar a Dios hay que tratarle
Sentido de la misa del domingo. Un trato de corazón a corazón, fruto del amor y no de la costumbre, creando un "espacio interior".


Una mujer comenzó a ir con sus padres a Misa por costumbre. Después, al profundizar en la fe, vio que "empezaba a tener otro sentido, un sentido de compromiso, me sentí más implicada... descubrí el valor de la Eucaristía como un encuentro con Cristo..."

En nuestra sociedad actual, la asistencia a Misa depende de la costumbre del entorno familiar, de la fe que se ha recibido desde pequeños… y cuando se asiste a Misa por ejemplo en acontecimientos sociales o fiestas principales, incluso los que no saben "qué pasa ahí" sienten alguna motivación, el gusanillo de profundizar, pues no solo queremos vestirnos de fiesta sino que queremos participar en la fiesta, celebrarla. Como en las familias, que tienen un plato preferido para ciertas celebraciones. Queremos tener una relación viva y personal, maravillosa, con Jesús. Qué lástima, escuchar palabras y cantos, pero no gozar plenamente de las emociones estéticas en la música o en la belleza de las celebraciones, al no vivir la esencia de la Misa y de la comunión... Recuerdo un compañero de estudios que iba a la catedral de Córdoba a escuchar la Misa del domingo fascinado por la belleza de la liturgia y la música. Es difícil entender a Bach sin su fe, pues muchas composiciones están unidas a un sentimiento.

Hemos de conocer lo esencial de la vida. Muchas veces vamos por la vida buscando la felicidad, y no la encontramos... más tarde nos damos cuenta de que estaba allí al lado, en las cosas pequeñas de cada día, en las cosas obvias, que son las que olvidamos más fácilmente, y así nos va... Como el sentido religioso, el sentido trascendente de las cosas. Olvidamos las cosas que no proporcionan un inmediato beneficio práctico con la excusa de que "no sirven para nada", cuando son las que más sirven. Cuando faltan estas cosas, nos damos cuenta de que la vida no sirve para nada. Cuentan de una araña que se dejó caer por uno de sus hilos desde un árbol, para anclar los soportes alrededor de una rama y tejer su telaraña, esa malla que va engrandeciéndose con sucesivas vueltas, hasta completar su obra. Entonces, paseándose por su territorio, orgullosa de su realización, mira el hilo de arriba y dice: "éste es feo, vamos a cortarlo", olvidando que era el hilo por donde empezó todo, el que sustentaba todo. Al cortarlo, la araña desmemoriada cayó enredada en su red, prisionera de su obra. Así nosotros, encerrados en la obra de nuestra inteligencia o en el cuidado de tantas cosas... podemos olvidar la esencial, cuando cortamos el hilo de soporte. ¡No prescindamos de Dios! Es el soporte de todo lo invisible, los valores de amor y respeto a los demás, en definitiva, de la felicidad. Esta dimensión invisible de la vida. Si no, nos enmarañamos en cosas que nos hacen perder la libertad.

La necesidad de dar culto a Dios está en lo más profundo de nuestro interior (y cuando no le hacemos caso, se proyecta en forma de supersticiones varias, idolatrías de todo tipo, sectas variopintas pero peligrosas algunas de ellas, o una apatía brutal por la que no se ve sentido a nada...) Estamos en una época de "complejidad", en la que hay avances técnicos de todo tipo (en el campo científico, en el genético, en la informática...) y en medio del estado de bienestar, muchos de nuestros compañeros de viaje están prisioneros de la angustia ante el futuro, tienen miedo, incluso miedo a vivir. ¿Por qué tanta inseguridad? Porque quizá hoy se absolutiza el bienestar y éste no da respuesta al sentido de la vida, impide volar hacia arriba, mirar el cielo, en ese horizonte no hay Dios; es el gran ausente.

Todo ello causa el sentimiento de "insoportable ligereza del ser". En medio del pensamiento moderno que tiene tantas cosas buenas tenemos al hombre enfermo de frustración y un deseo de búsqueda de Dios, de ahí las profecías de que el siglo XXI sería "místico", porque es la única forma de recuperar el norte. Se intuye que la medicina es la misma: recuperar la idea de Dios, que sirve para cultos e ignorantes, enfermos y sanos, pobres y ricos...

Pero para hallar a Dios hay que tratarle, darle culto. Y no externo, sino que implique la conciencia, un trato de corazón a corazón, fruto del amor y no de la costumbre, creando un "espacio interior" en nuestra conciencia, solos ante el espejo ante el cual encontramos el sentido de la vida, la seguridad que nos falta.

La religión pertenece a las cosas importantes de la vida. Cuentan de un barquero que llevaba gente de un lado a otro de un gran río, y un día subió un sabiondo que empezó a increparle diciéndole: "¿conoces las matemáticas?" -"no", contestó el barquero. -"Has perdido una cuarta parte de tu vida. ¿Y la astronomía?" -"¿Esto se come o qué?", contestó el pobre. "-Has perdido dos cuartas partes de tu vida". -"¿Y la astrología?" -"Tampoco", dijo el barquero. "-¡Desgraciado, has perdido tres cuartas partes de tu vida!". En aquel momento la barca se hundió, y viéndolo que se lo llevaba la corriente, le dijo el barquero: -"¡Eh, sabio!, ¿sabes nadar?" -"¡No!", contestó desesperado. -"Pues has perdido las cuatro cuartas partes de tu vida, ¡toda tu vida!" Pues para quien va por un río, lo importante no es saber tantas cosas sino saber nadar. Así las cosas esenciales de la vida, muchas veces olvidadas, son saber quién soy, de dónde vengo y adónde voy, y descubrir el sentido religioso y -como dice el viejo refrán- al final de la vida el que se salva sabe y el que no, no sabe nada. Los peces se ahogan sin agua y los hombres se asfixian sin aire, así nuestra alma sufre asfixia si no tiene saciada esta sed de Dios, pues el corazón del hombre está inquieto y sin paz hasta que reposa en Él.

La religión es una experiencia personal de la que no podemos prescindir, es una necesidad. Y también es social, constituye una de las tradiciones no sólo culturales sino también basilares de la misma familia: la familia que reza unida permanece unida, dice el refrán. Ante una crisis familiar, para resistir ante las dificultades, es importante ver el cielo, recordar el sentido divino del contemplar el cielo.



Fragmento del Capítulo 1 del Libro "Mi Querida Misa. La belleza de la Eucaristía y del domingo"

martes, 15 de febrero de 2011

QUIERO ESCUCHAR TU VOZ

Quiero escuchar tu voz

Jesús,
quiero escuchar tu voz
y seguir tus enseñanzas.
Quiero conocer tu vida, tus palabras,
tus gestos de amor verdadero.
Quiero prestar mucha atención
a lo que nos decís cada domingo en la Misa.
Quiero aprender a vivir como discipulo
y seguir tus pasos.
Abrí mi corazón,
mis oídos y mi inteligencia,
para que pueda recibir tu mensaje
y cambiar mi vida.
Quiero escuchar tu voz
para vivir cada día
más cerca de Dios.

¡Que así sea, Señor!


Marcelo A. Murúa

UN AMIGO ES

Un amigo es...

Una mano que siempre sostiene la tuya, estés donde estés, sin que importe la cercanía o la distancia. Un amigo es alguien que siempre está ahí, siempre, siempre atento. Un amigo es una sensación de eternidad en el corazón.

Un amigo es la única puerta que siempre está abierta. Un amigo es alguien a quien puedes darle tu llave. Un amigo es una de las cosas más bellas que puedes tener y una de las mejores cosas que puedes ser...


GENTE NECESARIA

Gente necesaria
Autor: Hamlet Lima Quintana

Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales
que con solo sonreír entre los ojos
nos invitan a viajar por otras zonas
y nos hacen recorrer toda la magia

Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa
sirve el puchero, coloca guirnaldas

Que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa

Hay gente que con solo abrir la boca
llega hasta los confines del alma
alimenta una flor, inventa sueños
hace cantar al vino en las tinajas
y se queda después como si nada

Y uno se va de novio con la Vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
Hay gente, que es así.......tan Necesaria

ECHARLE UNA MANO A DIOS



Autor: José Martín Descalzo | Fuente: Catholic.net
Echarle una mano a Dios
Pasamos la vida mirando al cielo y pedir a Dios que venga a resolver personalmente lo que es tarea nuestra mejorar y arreglar.



En una obra del escritor brasileño Pedro Bloch encuentro un diálogo con un niño que me deja literalmente conmovido.

— ¿Rezas a Dios? —pregunta Bloch.

— Sí, cada noche —contesta el pequeño.

— ¿Y que le pides?

— Nada. Le pregunto si puedo ayudarle en algo.

Y ahora soy yo quien me pregunto a mí mismo qué sentirá Dios al oír a este chiquillo que no va a Él, como la mayoría de los mayores, pidiéndole dinero, salud, amor o abrumándole de quejas, de protestas por lo mal que marcha el mundo, y que, en cambio, lo que hace es simplemente ofrecerse a echarle una mano, si es que la necesita para algo.

A lo mejor alguien hasta piensa que la cosa teológicamente no es muy correcta. Porque, ¿qué va a necesitar Dios, el Omnipotente? Y, en todo caso, ¿qué puede tener que dar este niño que, para darle algo a Dios, precisaría ser mayor que El?

Y, sin embargo, qué profunda es la intuición del chaval. Porque lo mejor de Dios no es que sea omnipotente, sino que no lo sea demasiado y que El haya querido «necesitar» de los hombres. Dios es lo suficientemente listo para saber mejor que nadie que la omnipotencia se admira, se respeta, se venera, crea asombro, admiración, sumisión. Pero que sólo la debilidad, la proximidad crea amor. Por eso, ya desde el día de la Creación, El, que nada necesita de nadie, quiso contar con la colaboración del hombre para casi todo. Y empezó por dejar en nuestras manos el completar la obra de la Creación y todo cuanto en la tierra sucedería.

Por eso es tan desconcertante ver que la mayoría de los humanos, en vez de felicitarse por la suerte de poder colaborar en la obra de Dios, se pasan la vida mirando hacia el cielo para pedirle que venga a resolver personalmente lo que era tarea nuestra mejorar y arreglar.

Yo entiendo, claro, la oración de súplica: el hombre es tan menesteroso que es muy comprensible que se vuelva a Dios tendiéndole la mano como un mendigo. Pero me parece a mi que, si la mayoría de las veces que los creyentes rezan lo hicieran no para pedir cosas para ellos, sino para echarle una mano a Dios en el arreglo de los problemas de este mundo, tendríamos ya una tierra mucho más habitable.

Con la Iglesia ocurre tres cuartos de lo mismo. No hay cristiano que una vez al día no se queje de las cosas que hace o deja de hacer la Iglesia, entendiendo por «Iglesia» el Papa y los obispos. «Si ellos vendieran las riquezas del Vaticano, ya no habría hambre en el mundo». «Si los obispos fueran más accesibles y los curas predicasen mejor, tendríamos una Iglesia fascinante». Pero ¿cuántos se vuelven a la Iglesia para echarle una mano?

En la «Antología del disparate» hay un chaval que dice que «la fe es lo que Dios nos da para que podamos entender a los curas». Pero, bromas aparte, la fe es lo que Dios nos da para que luchemos por ella, no para adormecernos, sino para acicateamos.

«Dios —ha escrito Bernardino M. Hernando— comparte con nosotros su grandeza y nuestras debilidades». El coge nuestras debilidades y nos da su grandeza, la maravilla de poder ser creadores como El. Y por eso es tan apasionante esta cosa de ser hombre y de construir la tierra.

Por eso me desconcierta a mi tanto cuando se sitúa a los cristianos siempre entre los conservadores, los durmientes, los atados al pasado pasadísimo. Cuando en rigor debíamos ser «los esperantes, los caminantes». Theillard de Chardín decía que en la humanidad había dos alas y que él estaba convencido de que «cristianismo se halla esencialmente con el ala esperante de la humanidad», ya que él identificaba siempre lo cristiano con lo creativo, lo progresivo, lo esperanzado.

Claro que habría que empezar por definir qué es lo progresivo y qué lo que se camufla tras la palabra «progreso». También los cangrejos creen que caminan cuando marchan hacia atrás.

De todos modos hay cosas bastante claras: es progresivo todo lo que va hacia un mayor amor, una mayor justicia, una mayor libertad. Es progresivo todo lo que va en la misma dirección en la que Dios creó el mundo. Y desgraciadamente no todos los avances de nuestro tiempo van precisamente en esa dirección.

Pero también es muy claro que la solución no es llorar o volverse a Dios mendigándole que venga a arreglarnos el reloj que se nos ha atascado. Lo mejor será, como hacía el niño de Bloch, echarle una mano a Dios. Porque con su omnipotencia y nuestra debilidad juntas hay más que suficiente para arreglar el mundo.


José Luis Martín Descalzo, "Razones para vivir".

lunes, 14 de febrero de 2011

DULZURA DE LOS ÁNGELES


DULZURA DE LOS ÁNGELES
(de la liturgia bizantina)

Dulzura de los ángeles, alegría de los afligidos,
abogada de los cristianos, Virgen madre del Señor, protégeme y sálvame de los sufrimientos eternos.
María, purísimo incensario de oro, que ha contenido a la Trinidad excelsa; en ti se ha complacido el Padre, ha habitado el Hijo, y el Espíritu Santo, que cubriéndote con su sombra, Virgen, te ha hecho madre de Dios.
Nosotros nos alegramos en ti, Theotókos; tú eres nuestra defensa ante Dios. Extiende tu mano invencible y aplasta a nuestros enemigos. Manda a tus siervos el socorro del cielo.

JESÚS EN TU CASA

Jesús en tu casa

Un día estaba un joven en su casa y alguien tocó la puerta. Al abrir como sorpresa encontró al diablo, quien lo agarró del pelo, lo pateó, lo golpeó y se luego se fue.

Y dijo el muchacho ¿que debo hacer?
De pronto cuando el diablo se había marchado vio pasar a Jesús y pensó...
¡Si Él estuviera en mi casa el diablo no podría entrar!

Entonces lo invitó a pasar y le mostró la casa y le dijo, puedes venir mañana cuando el diablo pase por aquí...?

Y Jesús le dijo que sí.
Al día siguiente el diablo volvió a tocar la puerta y ya Jesús estaba dentro de la casa.

El muchacho muy tranquilo abrió la puerta y el diablo volvió a darle una golpiza.
Entonces el muchacho muy molesto le reclamó a Jesús que por qué no hizo nada por defenderlo, y Él le dijo: No hice nada porque no estoy en mi casa, sólo estoy de visita.

El muchacho pensó un poco y lo invitó a vivir en su casa, le mostró su cuarto y dijo: -Vas a seguir viviendo aquí, éste será tu cuarto. Y Jesús aceptó.
Como era ya costumbre, al día siguiente tocaron nuevamente la puerta y era otra vez el diablo, el joven muy confiado abrió la puerta, pues ya Jesús vivía en su casa, y el diablo nuevamente le dio la golpiza.

El joven molesto fue donde Jesús y dijo: Ya vives en mi casa, ¿qué más deseas para defenderme?
Y Jesús contestó: -Yo sólo vivo en tu casa y habito en mi cuarto. Mientras no estés en mi cuarto no te puedo defender.

Entonces el joven reflexionó un poco y dijo:
-Te regalo mi casa, de hoy en adelante ésta es tu casa. Yo estaré aquí como un invitado si me lo permites... Y así fue.

Al otro día tocan nuevamente la puerta, pero esta vez no fue el joven quien abrió la puerta, pues ya no era él dueño de la casa. Al abrir Jesús la puerta el diablo se disculpó pues pensó que se había equivocado de casa.

AMISTAD




Amistad
Toda mi vida he buscado la amistad en mucha gente, la necesidad de ser querida y aceptada, y eso me esfuerzo a perseguirlo. Desde entonces me he esforzado siempre por dar lo mejor de mi,  y empecé a transformar lo que yo era en lo que yo pensé que seria aceptado.  Estoy aprendiendo a abrir los ojos de mi alma para poder reconocer todo lo que me rodea  y para poder saber lo que es la amistad para mi.

Que puedo decir?  Ahorita es un momento en el que estoy conectada con Dios. La amistad va creciendo poco a poco.  La amistad se ve con la vida, y es bonito tener un amig@ que camine por ella junto a mi. Para mi la amistad es un regalo que sale de un corazón que quiere y se que es agradecido.  Se da gratuitamente, salen de las personas que verdaderamente siente en ellas el amor de Dios.

No se compara y no se exige,  nace y se cultiva con lo que se da en esa amistad.  Es un amor concreto, que perdona, y acepta a la persona tal como es, la lleva en el corazón, en el pensamiento  y en las oraciones.  Yo siento que por medio de todos mis amig@s  Dios me esta amando.

La verdadera amistad, no se acaba con las pruebas,  NI CAMBIA POR LA DISTANCIA, mas bien CRECE,  se FORTALECE.  Me gusta pensar que otros reciban de mis mejores amigos La verdadera amistad no finge ni lleva la corriente,  nos enseña lo mejor de nosotros con amor.  La amistad esta siendo una reflexión del amor que  Dios nos tiene.

Todos somos billionarios, poseemos del mayor tesoro  que Dios nos da, que es el amor concretizado en la amistad. Yo siempre daré generosidad genuina,  siempre voy a compartir la sabiduría de mi alma,  siempre verdadera y bien intencionada,  toda mi persona corre a ayudar, a sostener y a apoyar.  No hay nada mejor que tener a un amigo  que este bien conectada con Dios o con su ser.  Por que otra vez de ella brota el amor  que Dios nos tiene.

Y nos lo da a nosotros, para que lo consideremos un DON.  No hay nada mejor que dar con amor y misericordia.  Solo sabiendo lo tanto que valgo,  podré valorar a las demás personas.

domingo, 13 de febrero de 2011

¿QUÉ ES EL DIÁLOGO?


¿Qué es diálogo?

* Diálogo es la capacidad de estar con los otros (esposo, esposa, hijos, familia...)
de modo que se den cuenta de nuestro interés por ellos.

* Diálogo es hacer sentir al otro que es aceptado, querido, valorado por mí,
aunque no esté de acuerdo con su opinión.

* Diálogo es acercarme al otro cuando está triste, preocupado, enfadado... y
tener gestos que expresen que estoy con él: una palmadita, una mirada
acogedora, un beso...

* Diálogo es expresar al otro con palabras o con gestos lo bueno que ha hecho,
animándole, y cuando hace algo mal, hablar con él con muchos respeto y
amor, sin reprocharle, mostrando siempre CONFIANZA en él, pero
invitándole a la reflexión, al cambio.

* Diálogo es ponerme siempre en el lugar del otro, haciéndole sentir que todo lo
de él me interesa, sin haciéndole sentir que todo lo de él me interesa, sin
dejarme llevar de mi buen o mal humor.

* Diálogo es expresar mis sentimientos y pensamientos y dejar que el otro los
exprese e invitarle a que lo haga, con respeto a su intimidad.

* Diálogo es MIRAR, ESCUCHAR, dejar que el otro se exprese sin cortarle
cuando está hablando.

* Diálogo es reconoce que me he equivocado y pedir disculpa, siendo
PACIENTE ante las dificultades de la vida diaria.


DIALOGA quien dedica:

– Tiempo a estar junto a su esposa, esposo e hijos.

– Tiempo para preguntarles e invitarles a contar sus preocupaciones,
alegrías..., con mucho amor e interés.

– Tiempo para jugar con ellos, hijos, esposo, esposa, familia...

– Tiempo para MIRARLOS y contar las propias preocupaciones, alegrías,
inquietudes...

– Tiempo para ESCUCHAR...

AMIGOS


Amigos...

Dice un libro de la Biblia no muy conocido, el Sirácida o Eclesiástico, que “El amigo fiel es seguro refugio, el que lo encuentra, ha encontrado un tesoro” (Sir 6,14) . Y es verdad. El amigo es como “mi doble”, el refugio, el aliento y el compañero fiel de la vida.

Una vida sin amigos es una vida vacía. Dicen que uno tiene los amigos que se merece. En parte sí y en parte no, pero qué duda cabe de que sólo tiene amigos quien es capaz de mantener una amistad. Los niños no tienen dificultades en jugar y pelearse (qué se le va a hacer, es su forma particular de hacer amigos) con el primer niño que se les presenta en el parque.

Pero conforme crecemos en la vida caemos en la cuenta de que mantener una amistad lleva su tiempo y su esfuerzo.

La amistad no se programa ni se planifica. Surge casi por accidente. Pero hay un momento en el que pide que la alimentemos, si no, termina por morir. Exige el trato, el crecimiento en confianza, la aceptación del amigo tal como es. Los que son amigos quieren estar juntos.

la vida ajetreada que muchos llevamos, es importante dedicar tiempo a los amigos, que no es tiempo perdido. Una amistad profunda cultivada con cuidado durante años y años produce muchas satisfacciones. Como las buenas fuentes de la sierra de Alcaraz, te da la misma agua fresca de siempre cuando la encuentras después de mucho tiempo.

La amistad a menudo debe pasar por la prueba. Puede surgir la tentación de la desconfianza o la traición por un malentendido o un error. Cuando se supera y, si es necesario, se pide perdón y se acepta, la amistad se fortalece. No hay amistad sin perdón, como no existe tampoco el matrimonio sin perdón.


Romper una amistad es romper el corazón. Hace daño. Por eso, nunca hay que romper una amistad fuerte. En todo caso, si no hay más remedio, ir como “destejiendo” poco a poco, sin desgarrones, con cuidado de no hacer daño.

(Descnozco Autor)

¿QUÉ CELEBRAS TÚ EL 14 DE FEBRERO ?


Autor: P. Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net
¿Qué celebras tú el 14 de febrero?
Hay que rescatar un amor que dure, que resista, que no se rompa con el paso del tiempo.


El 14 de febrero se celebra el día del amor y la amistad. Lástima que una realidad tan hermosa se haya denigrado tanto. Porque hoy se llama amor a cosas sublimes y a cosas denigrantes. ¿Qué celebras tú el 14 de febrero?

Hay que rescatar el amor, ese valor maravilloso que existe en el mundo. Rescatar el verdadero amor en tantos noviazgos. Rescatar el auténtico amor en los esposos. Un amor que dure, que resista, que no se rompa con el paso del tiempo.

Y digo rescatar, porque se mezcla la perla con el barro, el egoísmo con el más puro amor. Y unos se quedan con el barro y otros se quedan con el amor. Por ello, hay que separar el oro del barro, hay que purificarlo. Porque el día que perdamos el amor, el día que no haya amor en la tierra, estaremos totalmente perdidos.

Todo depende de la fuente de ese amor, el corazón. Nadie da lo que no tiene. Si el corazón es limpio, si el corazón es puro, si el corazón está sano, el amor que de él proceda será auténtica perla, auténtico amor. Si el corazón está podrido, no podemos pedir que brote de él un amor auténtico sino puro egoísmo.

Preguntémonos: ¿Qué clase de amor es el que hay en nuestro corazón?

¿Dónde está el verdadero amor? Que me lleven allí, o me muero.
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