miércoles, 4 de marzo de 2020

ORACIÓN A JESÚS SACRAMENTADO


Oración a Jesús Sacramentado



¡Oh Jesús de mi alma, encanto único de mi corazón!, heme aquí postrado a tus plantas, arrepentido y confuso, como llegó el hijo pródigo a la casa de su padre. Cansado de todo, sólo a Ti quiero, sólo a Ti busco, sólo en Ti hallo mi bien. Tú, que fuiste en busca de la Samaritana; Tú, que me llamaste cuando huía de Ti, no me arrojarás de tu presencia ahora que te busco.

Señor, estoy triste, bien lo sabes, y nada me alegra; el mundo me parece un desierto. Me hallo en oscuridad, turbado y lleno de temor e inquietudes…; te busco y no te encuentro, te llamo y no respondes, te adoro, clamo a Ti y se acrecienta mi dolor.

¿Dónde estás, Señor, dónde, pues no gusto las dulzuras de tu presencia, de tu amor?
Pero no me cansaré, ni el desaliento cambiará el afecto que me impulsa hacia Ti. ¡Oh buen Jesús! Ahora que te busco y no te encuentro recordaré el tiempo en que Tú me llamabas y yo huía… Y firme y sereno, a despecho de las tentaciones y del pesar, te amaré y esperaré en Ti.

Jesús bueno, dulce y regalado padre y amigo incomparable, cuando el dolor ofusque mi corazón, cuando los hombres me abandonen, cuando el tedio me persiga y la desesperación clave su garra en mí, al pie del Sagrario, cárcel donde el amor te tiene prisionero, aquí y sólo aquí buscaré fuerza para luchar y vencer.

No temas que te abandone, cuando más me huyas, más te llamaré y verteré tantas lágrimas que, al fin, vendrás… Sí…, vendrás, y al posarte, disfrutaré en la tierra las delicias del cielo.

Dame tu ayuda para cumplir lo que te ofrezco; sin Ti nada soy, nada puedo, nada valgo… Fortaléceme, y desafiaré las tempestades.

Jesús, mío, dame humildad, paciencia y gratitud, amor…, amor, porque si te amo de veras, todas las virtudes vendrán en pos del amor.

Te ruego por los que amo… Tú los conoces, Tú sabes las necesidades que tienen; socórrelos con generosidad. Acuérdate de los pobres, de los tristes, de los huérfanos, consuela a los que padecen, fortalece a los débiles, conmueve a los pecadores para que no te ofendan y lloren sus extravíos.

Ampara a todos tus hijos, Señor, más tierno que una madre.

Y a mí, que te acompaño cuando te abandonan otros, porque he oído la voz de la gracia; a mí, que no te amo por el cielo, ni por el infierno te temo; a mí, que sólo busco tu gloria y estoy recompensado con la dicha de amarte, auméntame este amor y dadme fortaleza para luchar y obtener el apetecido triunfo.

Adiós, Jesús de mi alma salgo de tu presencia, pero te dejo mi corazón; en medio del bullicio del mundo estaré pensando en Ti, y a cada respiración, entiende. Oh Jesús, que deseo ser tuyo.

Amén.

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY JUEVES 5 DE MARZO DE 2020


Lecturas de hoy Jueves de la 1ª semana de Cuaresma
Hoy, jueves, 5 de marzo de 2020




Primera lectura
Lectura del libro de Ester (14,1.3-5.12-14):

EN aquellos días, la reina Ester, presa de un temor mortal, se refugió en el Señor.
Y se postró en tierra con sus doncellas desde la mañana a la tarde, diciendo:
«¡Bendito seas, Dios de Abrahán, Dios de Isaac y Dios de Jacob! Ven en mi ayuda, que estoy sola y no tengo otro socorro fuera de ti, Señor, porque me acecha un gran peligro.
Yo he escuchado en los libros de mis antepasados, Señor, que tú libras siempre a los que cumplen tu voluntad. Ahora, Señor, Dios mío, ayúdame, que estoy sola y no tengo a nadie fuera de ti. Ahora, ven en mi ayuda, pues estoy huérfana, y pon en mis labios una palabra oportuna delante del león, y hazme grata a sus ojos. Cambia su corazón para que aborrezca al que nos ataca, para su ruina y la de cuantos están de acuerdo con él.
Líbranos de la mano de nuestros enemigos, cambia nuestro luto en gozo y nuestros sufrimientos en salvación».

Palabra de Dios



Salmo
Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8

R/. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R/.

V/. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

V/. Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,7-12):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor





Comentario al Evangelio de hoy jueves, 5 de marzo de 2020
Edgardo Guzmán, cmf


Queridos amigos y amigas:

Ester es una joven hebrea, esposa del rey de Persia. Ella se da cuenta que por las intrigas en el palacio real viene decretado el exterminio de todos los hebreos deportados al reino de Persia. La reina decide ahora exponerse al peligro y afrontar a su esposo para interceder en favor de su pueblo. Antes de presentarse a él, en la angustia, invoca al Señor, acompañando la oración con penitencia.

La reina reconoce que el verdadero Rey es Dios y profesa que Él es el único que la puede salvar. Al invocar su ayuda presenta su propia soledad. Es sorprendente ver en este relato el contraste entre la grandeza y trascendencia de Dios con la pequeñez e impotencia de esta joven. Sin embargo, el texto nos muestra que esa aparente lejanía se convierte en cercanía. En su súplica Ester reconoce, por una parte, las promesas de Dios hechas a sus padres y por otra reconoce el pecado de su pueblo. La lección que podemos sacar de este texto es la de saber orar con confianza en los momentos de dificultad, saber profesar nuestra fe cuando todo se ve mal y en gran oscuridad.

Jesús en el evangelio nos enseña a orar con confianza perseverante. Por la experiencia que tiene de Dios nos revela cómo es el corazón de su Padre. Dios es nuestro Padre y nos ama con un amor gratuito, inmenso, desbordante. Quizás no nos creemos del todo este amor, probablemente lo repetimos y lo decimos seguido, pero puede ser que nos neguemos a experimentarlo en nuestra vida. Este tiempo de Cuaresma como camino de preparación a la Pascua es un momento oportuno para cultivar esta experiencia. Para tomárnosla en serio. Jesús nos invita hoy a entrar en comunión viva con el Padre, es una experiencia que nos puede cambiar interiormente: pedir, buscar, llamar, no permanecer sin esperanza. El Padre de Jesús, fuente inagotable de bondad «dará cosas buenas a los que le pide».

Fraternalmente, Edgardo Guzmán CMF

eagm796@hotmail.com

IMÁGENES DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, 8 DE MARZO
















DESAFÍO CUARESMAL


Desafío Cuaresmal




Durante la Cuaresma, queremos quitar el énfasis en nosotros mismos y ponerlo en nuestra dependencia de Dios. La limosna (compartir bienes materiales con personas necesitadas) es uno de los tres “pilares” de la Cuaresma (los otros dos pilares son la oración y el ayuno).

Podemos dar de otras formas, además de dinero. Al donar cosas que no necesitamos de nuestro hogar, nos despegamos de lo material al tiempo que ayudamos a otros.

Aquí está el reto: durante los 40 días de Cuaresma, encuentra una cosa cada día que no necesites.

Para la mayoría de nosotros, debería ser tarea fácil. Desde algún elemento de la cocina hasta una chaqueta, una bici, algo que nunca llegamos a usar olvidado en un cajón… Revisen los armarios, los cajones, el sótano y hasta el garaje.

Encuentra a alguien a quien dárselo o algún lugar donde hacer la donación. Yo tengo una bolsa junto a la puerta donde guardo mis futuros donativos, excepto las cosas más grandes, claro.

Como recordatorio para mis niños más mayores, lo etiqueto como “40 cosas en 40 días” (todavía no había empezado la Cuaresma y ya teníamos como 10 o 12 artículos dentro… ¡Algunos tenemos demasiadas cosas!).

Hay muchísimos lugares donde estas cosas pueden encontrar un buen uso. La mayoría de mis donativos van a una tienda de segunda mano que me encanta y que dirige una parroquia cerca de mi casa.

Piensa en lugares que admitan donativos de artículos en buen estado: los centros de ayuda a embarazadas recogen artículos de maternidad y de bebé, como sillas de bebé, asientos para niños, cunas, etc.; los centros de ayuda en parroquias normalmente recogen casi cualquier cosa, como vajillas, sábanas y toallas, ropa, juguetes, libros, artículos de deporte, todo en buenas condiciones; los comedores solidarios reciben ayudas en alimentos no perecederos... etc

Caritas, el Ejército de Salvación y la Sociedad San Vicente de Paúl aceptan la mayoría de los donativos. En ciertos casos y en algunos lugares, incluso recogen artículos de gran tamaño.

Al tiempo que limpiamos nuestros armarios, limpiamos también nuestras mentes. Mientras ordenamos podemos pensar en los menos afortunados y sentirnos agradecidos por nuestras bendiciones.

Del Catecismo de la Iglesia Católica, no. 2462: “La limosna hecha a los pobres es un testimonio de caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios”.

CÓMO REZAR BIEN EL AVEMARÍA


Cómo rezar bien el Avemaría
La fórmula del avemaría es un excelente vehículo, para tener un encuentro filial con nuestra Madre del cielo


Por: P. Evaristo Sada LC | Fuente: laoracion.com




Cuando queremos hablar con la Virgen María podemos decirle lo que queramos de manera sencilla y natural, lo que brote del corazón, y cuanta más devoción pongamos, mejor. La fórmula del avemaría es un excelente vehículo, probado millones de veces durante siglos, para tener un encuentro filial con nuestra Madre del cielo. El avemaría nos ofrece palabras y actitudes adecuadas para venerarla, invocarla, decirle algo que sabemos que a ella le agrada y que a nosotros nos hace bien.



Pasos para rezar el Ave María
Propongo algunos pasos para rezar bien el Ave María o para renovar el modo en que lo hacemos. Rezando esta oración con la debida calma y con viva conciencia, poco a poco el Espíritu Santo irá afinando la sensibilidad de nuestra relación filial con Ella, de tal modo que apenas pronunciemos las primeras palabras del avemaría, brotarán del corazón profundas resonancias que favorecerán el contacto de fe y amor con la Santísima Virgen.

1) La recordamos
Lo primero es acordarse de élla. Simplemente con la memoria o con la ayuda de una imagen nos colocamos espiritualmente en su presencia. Se trata de ponerse delante de la Virgen María que está en el cielo, no de una estampa o de una estatua de mármol o de yeso, sino de su persona; las imágenes sólo nos hacen presente a la persona, como las fotografías de los grandes momentos o de nuestros seres queridos.

2) Acto de fe, amor y confianza filial
Teniéndola ya presente, establecemos un contacto de fe y amor con María; si no, la oración mariana por excelencia no será oración. Nos acercamos a ella con la confianza y el cariño con los que todo buen hijo se acerca a su madre, con el deseo de darle afecto, mostrarle gratitud y también de obtener de ella lo que necesitamos, seguros de que nos mirará con amor y nos escuchará con atención.


3) La veneramos
Le decimos que estamos aquí para expresarle afecto, respeto, admiración. Adoramos sólo a Dios, a María la veneramos como Madre de Dios, esposa del Espíritu Santo, Madre de Cristo, Su cooperadora en la Redención y también madre nuestra. Ella nos lleva siempre a Jesús, que es "el único Mediador, es el Camino de nuestra oración; María, su Madre y nuestra Madre es pura transparencia de Él: María muestra el Camino, es su Signo" (Catecismo 2674)

La Constitución Dogmática Lumen Gentium, nos enseña que: "ninguna criatura puede compararse jamás con el Verbo Encarnado nuestro Redentor; pero así como el sacerdocio de Cristo es participado de varias maneras tanto por los ministros como por el pueblo fiel, y así como la única bondad de Dios se difunde realmente en formas distintas en las criaturas, así también la única mediación del Redentor no excluye, sino que suscita en sus criaturas una múltiple cooperación que participa de la fuente única. La Iglesia no duda en atribuir a María un tal oficio subordinado: lo experimenta continuamente y lo recomienda al corazón de los fieles para que, apoyados en esta protección maternal, se unan más íntimamente al Mediador y Salvador."

Te propongo que antes de seguir leyendo, te prepares de esta manera y reces luego un Ave María. Verás cuánto ayuda. Y esto vale igual para las personas más avanzadas en la vida de oración.

4) La alabamos
En la primera parte del avemaría la exaltamos, la elogiamos, celebramos a la humilde esclava del Señor por las maravillas que ha hecho Dios en ella y por medio de ella, en todos los seres humanos. Usamos las palabras del arcángel Gabriel, las de santa Isabel, y nos unimos a su asombro, a su admiración llena de afecto, al contemplar un alma tan bella y dócil al Espíritu Santo, tan humilde esclava del Señor.


Dios te salve, María.
Llena eres de gracia.
El Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres.
Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

5) Le suplicamos
En la segunda parte del avemaría la invocamos. María dio su sí a Dios en la Anunciación, lo sostuvo durante la infancia y la juventud de Jesús en su vida oculta en Nazaret, y al acompañarlo discretamente en la vida pública, y lo renovó en silencio manteniéndose en pie hasta el final junto a su Hijo crucificado. Desde entonces, Ella se ha ocupado de proteger e interceder como la mejor de las madres por los hermanos de su Hijo.

La Lumen Gentium lo explica así: "Una vez recibida en los cielos, no dejó su oficio salvador, sino que continúa alcanzándonos por su múltiple intercesión los dones de la eterna salvación. Con su amor materno cuida de los hermanos de su Hijo, que peregrinan y se debaten entre peligros y angustias y luchan contra el pecado hasta que sean llevados a la patria feliz. Por eso, la Bienaventurada Virgen en la Iglesia es invocada con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora."

Santa María, Madre de Dios.
Ruega por nosotros pecadores.
Ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

VATICANO PIDE COLABORAR CON COLECTA DEL VIERNES SANTO A FAVOR DE TIERRA SANTA


Vaticano pide colaborar con colecta del Viernes Santo a favor de Tierra Santa
Redacción ACI Prensa
 Foto: Mercedes De La Torre / ACI Prensa





Como cada año, la Iglesia Católica universal destinará la colecta del Viernes Santo a favor de Tierra Santa y de Medio Oriente, por lo que el Vaticano animó a los fieles a ser solidaridarios.

“La Iglesia sigue trabajando por la salvaguardia de la presencia cristiana y por dar voz a quien no la tiene. Lo hace, ciertamente, en el campo pastoral y litúrgico, que es fundamental para la vida de nuestras pequeñas comunidades. Pero continúa también, en modo serio, en su empeño por garantizar una educación de calidad”, indicó el Cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.

En una carta enviada a los obispos del mundo el 26 de febrero, Miércoles de Ceniza, y dada a conocer este 4 de marzo, el Purpurado recordó “las pruebas sufridas a lo largo de los siglos por la Iglesia que vive en Tierra Santa y en todo el Medio Oriente”.

“Esas pruebas aún no han terminado, como lo muestra la tragedia de la continua y progresiva reducción del número de fieles locales, con el consiguiente riesgo de ver desaparecer las diversas tradiciones cristianas que vienen de los primeros siglos”, señaló.

El Cardenal Sandri denunció que “largas y destructivas guerras han producido y continúan produciendo millones de refugiados y condicionan fuertemente el futuro de enteras generaciones, que se ven privadas de los bienes más elementales, como el derecho a una paz justa, a una infancia tranquila, a una instrucción escolar orgánica, a una juventud dedicada a la búsqueda de un trabajo, a la formación de una familia, al descubrimiento de la propia vocación, a una vida adulta fructífera y digna, a una vejez serena”.

En esta línea, la autoridad vaticana señaló que “gracias a la generosidad de los fieles de todo el mundo” la Iglesia sigue trabajando “por la salvaguardia de la presencia cristiana y por dar voz a quien no la tiene”.

En concreto, el prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales puntualizó cinco ámbitos en los que la Iglesia trabaja gracias a la colecta del Viernes Santo a favor de Tierra Santa.

El primero es el campo pastoral y litúrgico, que es fundamental para la vida de nuestras pequeñas comunidades; seguido de la educación de calidad a través de las escuelas, que son fundamentales para conservar la identidad cristiana y para construir una convivencia fraterna, especialmente con los musulmanes.

El tercer ámbito es la creación de oportunidades de trabajo. El cuarto ámbito es la ayuda material donde se presentan formas de pobreza endémica, o bien, necesidades sanitarias y emergencias humanitarias unidas a los flujos de refugiados y de trabajadores migrantes extranjeros.

Finalmente, está el cuidado de los santuarios, que resultaría imposible sin la Colecta “pro Terra Sancta”. El Purpurado recordó que en estos lugares se conserva la memoria de la divina revelación, del misterio de la encarnación y de nuestra redención; además de ser donde la comunidad cristiana local encuentra los fundamentos de su propia identidad.

En esta línea, el Cardenal Sandri describió que “en torno a los santuarios y gracias a su presencia, encuentran un trabajo digno muchos de los fieles cristianos dedicados a acoger a los millones de peregrinos que en estos últimos años llegan, cada vez más numerosos, para visitar los Santos Lugares”.

“La Tierra Santa es el lugar físico en el que Jesús ha vivido esta agonía y este sufrimiento transformándolos en acción redentora gracias a un amor infinito. En Getsemaní lo hace hasta sudar sangre. En el Cenáculo, la ofrenda de sí mismo que realizará en la Cruz, la anticipa a través del don de la Eucaristía, pero también a través del lavado de los pies y del mandamiento del amor fraterno. A lo largo de la Vía Dolorosa aún podemos imaginar los lugares del doble proceso y de la condena de Jesús. Podemos verle mientras recorre el camino llevando la Cruz ayudado por el Cirineo, y llegar al Gólgota para ser clavado, y entregarse en las manos del Padre confiandonos a María, y morir colocado en un sepulcro nuevo y vacío de donde resucitará al tercer día”, describió.

Con la colecta que se hace en el Viernes Santo cada año, la Custodia franciscana de Tierra Santa puede cumplir su misión de preservar los Santos Lugares y fomentar la presencia cristiana a través de actividades de solidaridad. Por ejemplo, al mantener estructuras pastorales, educativas, asistenciales, sanitarias y sociales.

Los territorios que se benefician con la colecta son Jerusalén, Palestina, Israel, Jordania, Chipre, Siria, Líbano, Egipto, Etiopía, Eritrea, Turquía, Irán e Irak.

La Custodia de Tierra Santa recibe la mayor parte de la colecta y el resto es destinado por la Congregación para las Iglesias Orientales que lo utiliza para la formación de seminaristas, sustento del clero, actividades escolares, formación cultural y subvenciones en las diversas circunscripciones eclesiásticas de Medio Oriente.

En concreto, la Custodia de Tierra Santa tiene casi 1150 empleados entre Israel y Palestina quienes trabajan en 15 escuelas, 4 casas para peregrinos, 80 santuarios y 25 parroquias.

Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la recaudación total de la colecta en 2019 fue de 8.279.209,64 dólares de los cuales 3.276.252,00 dólares se destinaron a la formación académica, espiritual y humana de los seminaristas y sacerdotes; y cuando fue posible de los laicos, bajo la jurisdicción de la Congregación para las Iglesia Orientales.

Las ayudas comprenden becas, tasas universitarias, gastos de salud, entre otros, de las que se benefician más de 300 estudiantes. La Congregación para las Iglesias Orientales contribuye también al sustento del Pontificio Instituto Oriental, una institución académica de enseñanza superior.

Por último, la Congregación para las Iglesias Orientales indicó que “la generosidad de los fieles católicos hacia los hermanos y hermanas de Medio Oriente puede resolver tantos problemas, pero la oración y el apoyo moral son aún más necesarios”.

Por ello, el dicasterio vaticano invitó a “adoptar, aunque si no se conoce el nombre, a un cristiano de Medio Oriente, para rezar por él/ella durante todo el año 2020”.

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY MIÉRCOLES 4 DE MARZO DE 2020

Lecturas de hoy Miércoles de la 1ª semana de Cuaresma
Hoy, miércoles, 4 de marzo de 2020



Primera lectura
Lectura de la profecía de Jonás (3,1-10):

EL Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 50,3-4.12-13.18-19

R/. Un corazón quebrantado y humillado,
tú, Dios mío, no lo desprecias

V/. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

V/. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

V/. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio segun san Lucas (11,29-32):

EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor



Comentario al Evangelio de hoy miércoles, 4 de marzo de 2020
Edgardo Guzmán, cmf

Queridos amigos y amigas:

El libro de Jonás es una especie de larga parábola cuyo mensaje principal es la universalidad de la salvación: la misericordia de Dios no se limita solo a su pueblo elegido, sino que abraza a toda la humanidad. Por segunda vez, el profeta viene mandado por Dios a la capital del reino asirio: Nínive, que era una ciudad inmensa. Para anunciar la destrucción de la ciudad a causa del mal comportamiento de sus habitantes. En la primer llamada Jonás responde huyendo de la misión que Dios le confía: ¿Cómo puede un pequeño hombre profetizar la destrucción de una “superpotencia” enemiga en su propio territorio?

En su calidad de profeta Jonás anuncia la palabra de amenaza y de atención en nombre de Dios (v.4) y su predicación toca el corazón de los habitantes de Nínive y del mismo rey. «Los ninivitas creyeron en Dios». Es interesante notar que el cambio de vida, la conversión brota porque «creyeron en Dios». El cambio de comportamiento es sostenido por la esperanza de que el arrepentimiento sincero del ser humano toca el corazón de Dios que ofrece perdón y reconciliación.

Mientras la gente se reúne entorno a Jesús, él les responde a los que «por ponerlo a prueba le han pedido un signo del cielo». Jesús rechaza un signo que apague la curiosidad y la sed de lo sorprendente, en su respuesta deja intuir su propia identidad divina «aquí hay uno que es más que Jonás». Les está diciendo que él mismo es el Signo del cielo, el Mesías prometido y largamente esperado por el pueblo de Israel, pero que ahora no lo reconocen porque se presenta de un modo muy diverso respecto a lo que la gente esperaba de él.

Jesús es un llamado viviente a la conversión, como lo fue Jonás para los habitantes de Nínive, lo sigue siendo él para su comunidad de discípulos. Jesús huye de los signos que llamen la atención, nos ofrece su palabra y la misericordia de Dios. En la Cuaresma estamos invitados a no quedarnos en una práctica superficial de este tiempo, contentándonos con pequeñas acciones, como especie de “floreros cuaresmales”, para tranquilizar nuestra conciencia. El llamado a la conversión debe llegar a lo más profundo de nuestra vida. Ser capaces de descubrir los signos de la presencia del amor de Dios y responder a ellos con gratuidad. De esa forma comenzará a brotar en nosotros el deseo de una vuelta sincera al Señor.

Fraternalmente, Edgardo Guzmán CMF

eagm796@hotmail.com

BUENOS DÍAS!!!!



martes, 3 de marzo de 2020

EL PADRENUESTRO - EXPLICACIÓN DE LAS PARTES DEL PADRENUESTRO

El Padrenuestro
Explicación de las partes del Padrenuestro


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net




Uno de sus discípulos le pidió a Jesús que los enseñara a orar y Él lo hizo, enseñándoles la oración del Padrenuestro. Es así como Jesús nos regaló esta oración siendo la oración cristiana fundamental, la que todos nos sabemos, grandes y chicos, la que rezamos en la casa, en el colegio, en la Misa. A esta oración también se le llama “Oración del Señor” porque nos la dejó Cristo y en esta oración pedimos las cosas en el orden que nos convienen. Dios sabe que es lo mejor para nosotros. A través del Padrenuestro vamos a hablar con nuestro Padre Dios. Se trata de vivir las palabras de esta oración, no solo de repetirlas sin fijarnos en lo que estamos diciendo. El Padrenuestro está formado por un saludo y siete peticiones.

Saludo

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN E L CIELO. Con esta pequeña frase nos ponemos en presencia de Dios para adorarle, amarle y bendecirle.

¡PADRE! : Al decirle Padre, nosotros nos reconocemos como hijos suyos y tenemos el deseo y el compromiso de portarnos como hijos de Dios, tratar de parecernos a Él. Confiamos en Dios porque es nuestro Padre.

PADRE “NUESTRO”: Al decir Padre Nuestro reconocemos todas las promesas de amor de Dios hacia nosotros. Dios ha querido ser nuestro Padre y Él es un Padre bueno, fiel y que nos ama muchísimo. “Padre Nuestro” porque es mío, de Jesús y de todos los cristianos.

“QUE ESTÁS EN EL CIELO”: El cielo no es un lugar sino una manera de estar. Dios está en los corazones que confían y creen en Él. Dios puede habitar en nosotros si se lo permitimos. Dios no está fuera del mundo, sino que su presencia abarca más allá de todo lo que podemos ver y tocar.

Las siete peticiones

Después de ponernos en presencia de Dios, desde nuestro corazón diremos siete peticiones, siete bendiciones. Las tres primeras son para dar gloria al Padre, son los deseos de un hijo que ama a su Padre sobre todas las cosas. Las cuatro últimas le pedimos su ayuda, su gracia.

1.SANTIFICADO SEA TU NOMBRE: Con esto decimos que Dios sea alabado, santificado en cada nación, en cada hombre. Depende de nuestra vida y de nuestra oración que su nombre sea santificado o no. Pedimos que sea santificado por nosotros que estamos en Él, pero también por los otros a los que todavía no les llega la gracia de Dios. Expresamos a Dios nuestro deseo de que todos los hombres lo conozcan y le estén agradecidos por su amor.
Expresamos nuestro deseo de que el nombre de Dios sea pronunicado por todos los hombres de una manera santa, para bendecirlo y no para blasfemar contra él. Nos comprometemos a bendecir el nombre de Dios con nuestra propia vida.

2.VENGA A NOSOTROS TU REINO: Al hablar del Reino de Dios, nos referimos a hacerlo presente en nuestra vida de todos los días, a tener a Cristo en nosotros para darlo a los demás y así hacer crecer su Reino; y también nos referimos a que esperamos a que Cristo regrese y sea la venida final del Reino de Dios.
Cristo vino a la Tierra por primera vez como hombre y nació humildemente en un establo. En el fin del mundo, cuando llegue la Resurrección de los muertos y el juicio final, Cristo volverá a venir a la Tierra, pero esta vez como Rey y desde ese momento reinará para siempre sobre todos los hombres. Se trata de ayudar en la Evangelización y conversión de todos los hombres. Hacer apostolado para que todos los hombres lo conozcan, lo amen.
Pedimos el crecimiento del Reino de Dios en nuestras vidas, el retorno de Cristo y la venida final su Reino.

3.HÁGASE TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO: La voluntad de Dios, lo que quiere Dios para nosotros es nuestra salvación, es que lleguemos a estar con Él.
Le pedimos que nuestra voluntad se una a la suya para que en nuestra vida tratemos de salvar a los hombres. Que en la tierra el error sea desterrado, que reine la verdad, que el vicio sea destruido y que florezcan las virtudes.

4.DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA: Al decir “danos” nos estamos dirigiendo a nuestro Padre con toda la confianza con la que se dirige un hijo a un padre.
Al decir “nuestro pan” nos referimos tanto al pan de comida para satisfacer nuestras ncesidades materiales como al pan del alma para satisfacer nuestras necesidades espirituales. En el mundo hay hambre de estos dos tipos, por lo que nosotros podemos ayudar a nuestros hermanos necesitados.

5. PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS: Los hombres pecamos y nos alejamos de Dios, por eso necesitamos pedirle perdón cuando lo ofendemos. Para poder recibir el amor de Dios necesitamos un corazón limpio y puro, no un corazón duro que no perdone los demás.
COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN: Este perdón debe nacer del fondo del corazón. Para esto necesitamos de la ayuda del Espíritu Santo y recordar que el amor es más fuerte que el pecado.

6. NO NOS DEJES CAER EN TENTACIÓN
El pecado es el fruto de consentir la tentación, de decir sí a las invitaciones que nos hace el demonio para obrar mal. Le pedimos que no nos deje tomar el camino que conduce hacia el pecado, hacia el mal. El Espíritu Santo nos ayuda a decir no a la tentación. Hay que orar mucho para no caer en tentación.

7. Y LÍBRANOS DEL MAL
El mal es Satanás, el ángel rebelde. La pedimos a Dios que nos guarde de las astucias del demonio. Pedimos por los males presentes, pasados y futuros. Pedimos estar en paz y en gracia para la venida de Cristo.

AMÉN: Así sea.

Como te das cuenta, al rezar el Padrenuestro, le pides mucha ayuda a Dios que seguramente Él te va a dar y al mismo tiempo te comprometes a vivir como hijo de Dios.


ARCHIVOS VATICANOS DEMUESTRAN LOS ESFUERZOS DE PÍO XII PARA SALVAR A JUDÍOS DEL NAZISMO


Archivos vaticanos demuestran los esfuerzos de Pío XII para salvar a judíos del nazismo
Redacción ACI Prensa
Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa



El periódico del Vaticano L’Osservatore Romano difundió unos primeros documentos de los archivos del pontificado de Pío XII (1939-1958) en los que se demostraría que el Papa hizo gestiones para salvar a muchos judíos romanos durante la ocupación nazi de Italia en la Segunda Guerra Mundial.

Los archivos, que se custodian en el Archivo Histórico de la Sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado, se engloban en una serie clasificada con la etiqueta (“Judíos”), y se trata de 170 documentos referidos a 4.000 personas.

Estos archivos y otros archivos vaticanos, como los del antiguo Archivo Secreto, ahora Archivo Apostólico, se pusieron a disposición de los investigadores ayer lunes 2 de marzo.

Según informa L’Osservatore Romano, una parte importante de estos documentos de la serie “Judíos” se refieren a solicitudes de ayuda de católicos descendientes de antiguos judíos. Sin embargo, también hay miembros de la comunidad judía de Roma.

Entre los judíos ayudados por el Papa, destacan algunos de fama mundial, como el filósofo Paul Oskar Kristeller, o Tullio Liebman, fundador de la “Escuela Procesualista de Sao Paulo” y uno de los principales impulsores de las rutas de escape de judíos europeos hacia el continente americano para escapar del nazismo.

El análisis de estos documentos permitirá también acceder a otras series referidas a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, y localizar importantes documentos para interpretar el papel de la Iglesia en esos años.

Ente ellos, los documentos clasificados bajo el epígrafe “Italia 1352b, donde se espera localizar el expediente titulado “Acusaciones contra Monseñor Ottaviani de haber concedido documentos falsos a judíos y de haberlos hospitalizados en edificios extraterritoriales”.

Tanto la serie “Judíos” como “Italia 1352b” pertenecen a las series con denominación de naciones del Archivo Histórico de la Sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado.

En ellos, se espera encontrar una gran cantidad de cartas con solicitudes de personas amenazadas para protegerse de la persecución nazi.

Esas cartas mostrarán los muchos esfuerzos de la Iglesia católica y del Estado de la Ciudad del Vaticano para salvar la vida de los judíos perseguidos, así como el odio de las autoridades nazis hacia la Iglesia y el Papa.

Los documentos ya accesibles, de hecho, ya ofrecen alguna luz sobre los conocidos como “silencios del Papa Pío XII”, expresión empleada para acusar al Pontífice de mirar para otro lado durante la deportación de judíos romanos a los campos de concentración.

En concreto, llama la atención un telegrama de prensa enviado a Washington en el que se informa de que en la noche del 15 al 16 de octubre de 1943 un gran número de judíos fueron detenidos en diversos lugares del mundo, 24 de ellos en Roma.

En ese telegrama se afirma que la Santa Sede estaba preocupada por estos hechos, y estaba atendiendo casos particulares y haciendo gestiones para que no se produjeran más detenciones.

Lo más llamativo de ese documento es que cuenta con una nota autógrafa del Papa Pío XII dirigida a Mons. Tardini, Secretario de la Congregación para Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, en la que pregunta si “¿es prudente que el Servicio de Prensa envíe esta noticia?”, a lo que Mons. Tardini contestó con un “no, de hecho”.

Ese intercambio de puntos de vista entre el Papa y Mons. Tardini reflejaría la voluntad de la Santa Sede de realizar un trabajo humanitario bajo la más absoluta discreción.

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY MARTES 3 DE MARZO DE 2020


Lecturas de hoy Martes de la 1ª semana de Cuaresma
Hoy, martes, 3 de marzo de 2020



Primera lectura
Lectura del libro de Isaías (55,10-11):

ESTO dice el Señor:
«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».

Palabra de Dios



Salmo
Sal 33,4-5.6-7.16-17.18-19

R/. El Señor libra de sus angustias a los justos

V/. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.

V/. Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

V/. Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R/.

V/. Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R/.



Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,7-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal”.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Palabra del Señor





Comentario al Evangelio de hoy martes, 3 de marzo de 2020
Edgardo Guzmán, cmf


Queridos amigos y amigas:

El profeta Isaías en la primera lectura de hoy nos invita a no perder nuestra confianza en la Palabra de Dios. Porque no es letra muerta, es Palabra viva y vivificante, capaz de realizar lo que anuncia. La Palabra de Dios es eficaz, tiene una fuerza performativa, es capaz de alcanzar su objetivo. Como la lluvia y la nieve que no vuelven al cielo sino después de empapar la tierra. A veces nos puede parecer que Dios está ausente, que no dice nada, que está en silencio, pero en esa aparente ausencia es cuando nos habla y se hace visible.

El capítulo 55 del libro de Isaías, texto que estamos reflexionando, se ubica al final de una sección de distintos oráculos donde se retoman los temas como el retorno a la tierra prometida, la salvación, la potencia de la Palabra de Dios. El profeta es llamado para dar esperanza a un pueblo que está en crisis porque se encuentra en el exilio. Esta experiencia pone a prueba la promesa de Dios. Isaías hace un llamado a la esperanza en la Palabra de Dios a saber confiar y esperar en sus promesas liberadoras.

Este tiempo de Cuaresma es un tiempo propicio para redescubrir la centralidad de la Palabra en nuestra experiencia cristiana. Jesús es la Palabra encarnada del Padre, es el pan que nos da vida. Dios al darnos a su Hijo, nos da su Palabra y en ella nos entrega el Espíritu. Por eso, con insistencia se nos pide durante este tiempo de preparación a la Pascua acompasar nuestra vida al ritmo de la Palabra de la Dios. Estamos invitados hacer una “lectura creyente” de la Biblia, para no quedarnos solo en la letra del texto, sino para alcanzar la voz de Dios que nos habla.

En el Evangelio se nos presenta la oración del Padrenuestro en la versión de Mateo, que se ubica en el “Sermón de la Montaña”. Se introduce con una especie de catequesis sobre los modos de oración. Jesús al enseñar a sus discípulos la oración del Padrenuestro no les está dando una fórmula mágica para recitar de memoria. Jesús les está transmitiendo su propia experiencia de Dios. Lo que fue central y decisivo en su vida: la experiencia de un Dios Padre, Abbá. «Así lo capta en sus noches de oración y así lo vive a lo largo del día». Vive a Dios como un padre cercano, lleno de bondad y compasión que hace salir su sol sobre buenos y malos, que se da a conocer a los pequeños, defiende a sus pobres, cura a los enfermos y busca a los perdidos. Lo llamaba con una expresión poco habitual en su tiempo: Abbá, «Padre mío querido».

El Padrenuestro no es solo una oración para recitar de forma mecánica e inconsciente. Es ante todo la invitación hacer una experiencia de Dios. En esta breve oración se condensa lo más íntimo de la experiencia de Jesús, su fe en el Reino de Dios y el anhelo de la transformación de nuestro mundo. Desde las primeras generaciones cristianas se adoptó esta oración como el mejor signo de identidad, propio de los seguidores de Jesús. Es una súplica llena de confianza al Padre querido, que reúne dos grandes anhelos centrados en Dios: «Santificado sea tu nombre. Venga tu Reino» y tres grandes gritos de petición centrados en las necesidades básica del ser humano: «danos pan», «perdona nuestras deudas», «no nos dejes caer en la tentación». Podríamos decir que el Padrenuestro no es solo una oración para ser rezada, sino sobre todo para ser vivida. ¿Qué lugar le doy a la Palabra de Dios en mi vida? ¿Soy capaz de captar el corazón del Padrenuestro?

Fraternalmente, Edgardo Guzmán CMF

eagm796@hotmail.com
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