lunes, 17 de febrero de 2020

IMÁGENES DE LOS MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO: MISTERIOS GOZOSOS
















IMÁGENES DE LOS MISTERIOS DOLOROSOS DEL SANTO ROSARIO













IMÁGENES DE LOS MISTERIOS LUMINOSOS DEL SANTO ROSARIO: SE REZA EL JUEVES






IMÁGENES DE LOS MISTERIOS DOLOROSOS DEL SANTO ROSARIO: SE REZA MARTES Y VIERNES







IMÁGENES DE LOS MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO - MISTERIOS GLORIOSOS











EL PROBLEMA DE LAS SECTAS


El problema de las sectas



La tolerancia religiosa constituye un importante avance social en casi todos los países occidentales, donde en los últimos siglos la religión dominante ha solido respetar –salvo algunas excepciones– a quienes profesaban otras creencias minoritarias (algo que, como hemos recordado, no puede decirse que suceda de modo habitual en el resto del mundo).

Junto a eso, en los últimos años hay en esos países una seria preocupación –que comparto– por la aparición de lo que se ha llamado el fenómeno de las sectas. Se trata de un renacer de sentimientos religiosos bastante complejo, que debe analizarse con calma para no caer en actitudes persecutorias sistemáticas, que serían muy poco congruentes con la necesaria libertad religiosa.

Es preciso delimitar con claridad el problema. Para los romanos, secta era un bando, una escuela, un grupo de personas que seguían a un líder. Más adelante, se denominaron sectas a las doctrinas religiosas que se separaban de un tronco principal. Hoy, cuando se habla del problema de las sectas, solemos pensar en doctrinas que se propagan recurriendo a la violencia o al engaño, o ejerciendo una influencia ilegítima sobre las personas.

Como es lógico, hay que perseguir a quienes se apartan de la legalidad. Y si una secta utiliza medios ilegales, o comete cualquier irregularidad que deba castigarse, tendrán que intervenir los tribunales y hacer que se aplique la ley.

Pero no se les castigará por sus creencias, sino por violar la legalidad penal, civil, laboral, fiscal o administrativa vigente (secuestro de personas, violencia física o psíquica, proxenetismo, prostitución, inducción al suicidio, ejercicio ilícito de la medicina, evasión de impuestos, etc.). Y se castigaría igual a cualquiera que obrara así, fuera una secta, un grupo de amigos, un partido político o un club de cazadores.

Sin embargo, sería una clara manifestación de intolerancia perseguirlas simplemente porque adoptan o propagan estilos de vida que, siendo lícitos, son contrarios a la mentalidad dominante. Eso es lo que han hecho algunos movimientos anti-sectas, que califican como sectaria cualquier forma de experiencia religiosa que, desde su particular punto de vista, consideran más intensa de lo que su laicismo esté dispuesto a consentir.

Más preocupante aún es que algunos de esos movimientos anti-sectas parecen considerar lícito cualquier medio para conseguir los fines que se proponen. Es cierto que hay aspectos muy discutibles en muchas sectas, y que sus actuaciones son a veces claramente inmorales, y en algunos casos, incluso delictivas. Y efectivamente es preciso hacer una crítica enérgica, y pedir que se castigue con rigor cualquier conducta ilícita. Pero nunca puede ser correcto emplear para ello la violencia o el engaño, como de hecho hacen con frecuencia algunos de esos movimientos anti-sectas, cayendo en los mismos desafueros que ellos denuncian en las sectas.



* Alfonso Aguiló

ACEPTA LA REALIDAD


Acepta la realidad



Un signo de madurez es aceptar la realidad y poseer suficiente solidez y equilibrio para vivirla. La persona madura es objetiva: sabe valorarse a sí mismo sin dejar de valorar a los demás. Es capaz de tomar una decisión y sostenerla. Madurez es el arte de vivir en paz con lo que no se puede cambiar. Ejercítate en esta sabiduría.

El error fundamental del hombre consiste en vivir entre sueños y ficciones. En cambio, el capítulo primero de la sabiduría consiste en mirar todo con los ojos abiertos, permanecer sereno y sin pestañear ante las asperezas de la realidad, aceptándola como es. La vida del hombre sabio deberá ser un constante pasar de las ilusiones a la realidad, de la fantasía a la objetividad. Necesitamos declarar la guerra a los ensueños, desplumar las ilusiones y avanzar hacia la serenidad. (Larrañaga).

Michel Quoist en “Triunfo” afirma: «Hay quienes “no tienen los pies sobre la tierra”, sencillamente vuelan. Vuelas, cuando consideras tus sueños como realidad; cuando pasas el tiempo concibiendo planes que jamás realizas; cuando no te adaptas a las personas y a las cosas. Soñar tu vida no es vivirla». Acepta tus límites y cultiva tus fortalezas.


* Enviado por el P. Natalio

PAPA FRANCISCO ESTABLECE UN AÑO DE MISIÓN PARA LOS NUEVOS DIPLOMÁTICOS DE LA SANTA SEDE


Papa Francisco establece un año de misión para los nuevos diplomáticos de la Santa Sede
POR MERCEDES DE LA TORRE | ACI Prensa
 Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa




El Papa Francisco pidió modificar la formación de los sacerdotes candidatos al servicio diplomático de la Santa Sede al agregar un año de compromiso misionero en un lugar diferente a la diócesis de origen.

Así lo indicó el Santo Padre en una carta al neo presidente de la Pontificia Academia Eclesiástica, Mons. Joseph Marino, firmada el 11 de febrero, pero hecha pública por la Oficina de Prensa de la Santa Sede este lunes.

En la misiva, el Pontífice señala que está convencido que “tal experiencia puede ser útil para todos los jóvenes que se preparan o comienzan el servicio sacerdotal, pero de manera especial para aquellos que en el futuro serán llamados a colaborar con los Representantes Pontificios y, posteriormente, podrán convertirse a su vez en enviados de la Santa Sede a las naciones e Iglesias particulares”.

“Para afrontar positivamente estos crecientes desafíos para la Iglesia y el mundo, es necesario que los futuros diplomáticos de la Santa Sede adquieran, además de una sólida formación sacerdotal y pastoral, y de la formación específica que ofrece esta Academia, también una experiencia personal de misión fuera de su propia diócesis de origen, compartiendo con las Iglesias misioneras un período de camino junto a su comunidad, participando en su actividad evangelizadora cotidiana”, destaca el Papa.

En esta línea, el Santo Padre describe que al concluir los trabajos de la reciente Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Amazonía expresó “el deseo de que los sacerdotes que se preparan para el servicio diplomático de la Santa Sede dedicasen un año de su formación al compromiso misionero en una diócesis”.

Además, Francisco recuerda que durante la audiencia que tuvo con la comunidad de la Pontificia Academia Eclesiástica el 25 de junio de 2015, afirmó que la misión a la que un día estarán llamados a desempeñar los “llevará a todas las partes del mundo”, como “a Europa, que necesita despertarse; a África, sedienta de reconciliación; a América Latina, hambrienta de alimento e interioridad; a América del Norte, determinada a redescubrir las raíces de una identidad que no se define a partir de la exclusión; a Asia y Oceanía, desafiadas por la capacidad de fermentar en la diáspora y dialogar con la vastedad de culturas ancestrales”.

“Me dirijo, pues, a ti, querido hermano, que acabas de asumir el cargo de presidente de la Pontificia Academia Eclesiástica, para pedirte que pongas en práctica mi deseo de enriquecer el curriculum de formación académica con un año dedicado enteramente al servicio misionero en las Iglesias particulares de todo el mundo”, escribe el Papa, quien subraya que “esta nueva experiencia entrará en vigor empezando con los nuevos alumnos que iniciarán su formación en el próximo año académico 2020/2021”.

Por ello, el Santo Padre destacó que será necesario “en primer lugar, una estrecha colaboración con la Secretaría de Estado y, más concretamente, con la Sección para el Personal de la Función Diplomática de la Santa Sede, así como con los Representantes Pontificios, que ciertamente no dejarán de prestar una valiosa ayuda para identificar las Iglesias particulares dispuestas a acoger a los alumnos y a seguir de cerca su experiencia”.

“Estoy seguro de que, superadas las preocupaciones iniciales que puedan surgir ante este nuevo estilo de formación de los futuros diplomáticos de la Santa Sede, la experiencia misionera que se quiere promover será útil no solo para los jóvenes académicos, sino también para las Iglesias particulares con las que colaborarán y,  como espero, suscitará en otros sacerdotes de la Iglesia universal el deseo de ponerse a disposición para transcurrir un período de servicio misionero fuera de su propia diócesis”, confía.

Por último, el Pontífice encomienda “esta nueva modalidad de formación de los futuros colaboradores del Servicio diplomático de la Santa Sede” a la Virgen María, Madre de la Iglesia, y envía su bendición apostólica.
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