lunes, 24 de diciembre de 2018

LECTURAS BÍBLICAS DE LA VÍSPERA DE NAVIDAD - LUNES 24 - POR LA NOCHE


Víspera de Navidad, Natividad del Señor, Misa vespertina de la vigilia, solemnidad.

24 LUNES. Después de la hora nona:
COMIENZA EL TIEMPO DE NAVIDAD


SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

— Todos los sacerdotes pueden celebrar o concelebrar tres misas, con tal que se celebren a su tiempo: medianoche, aurora y día.

— Los que celebran solo una misa, dicen la que corresponda a la hora del día.

— El sacerdote que hoy celebra tres misas puede percibir tres estipendios (c. 951, 1).



PRIMERA LECTURA Is 62, 1-5
El Señor te prefiere a ti
Lectura del libro de Isaías.

Por amor a Sion no callaré,
por amor de Jerusalén no descansaré,
hasta que rompa la aurora de su justicia,
y su salvación llamee como antorcha.
Los pueblos verán tu justicia,
y los reyes tu gloria;
te pondrán un nombre nuevo,
pronunciado por la boca del Señor.
Serás corona fúlgida en la mano del Señor
y diadema real en la palma de tu Dios.
Ya no te llamarán «Abandonada»,
ni a tu tierra «Devastada»;
a ti te llamarán «Mi predilecta»,
y a tu tierra «Desposada»,
porque el Señor te prefiere a ti,
y tu tierra tendrá un esposo.
Como un joven se desposa con una doncella,
así te desposan tus constructores.
Como se regocija el marido con su esposa,
se regocija tu Dios contigo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.



Salmo responsorial Sal 88, 4-5. 16-17. 27 y 29 (R.: 2a)

R. Cantaré eternamente las misericordias del Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in ætérnum cantábo.

V. «Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». R.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in ætérnum cantábo.

V. Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in ætérnum cantábo.

V. Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”.
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in ætérnum cantábo.



SEGUNDA LECTURA Hch 13, 16-17. 22-25
Testimonio de Pablo sobre Cristo, hijo de David
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Cuando Pablo llegó a Antioquía de Pisidia, se puso en pie en la sinagoga y, haciendo seña con la mano de que se callaran, dijo:
«Israelitas y los que teméis a Dios, escuchad:
El Dios de este pueblo, Israel, eligió a nuestros padres y multiplicó al pueblo cuando vivían como forasteros en Egipto. Los sacó de allí con brazo poderoso.
Después, les suscitó como rey a David, en favor del cual dio testimonio, diciendo:
“Encontré a David, hijo de Jesé,
hombre conforme a mi corazón,
que cumplirá todos mis preceptos”.
Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel: Jesús.
Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión antes de que llegara Jesús; y, cuando Juan estaba para concluir el curso de su vida, decía:
“Yo no soy quien pensáis, pero, mirad, viene uno detrás de
mí a quien no merezco desatarle las sandalias de los pies”».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.



Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Mañana quedará borrada la maldad de la tierra, y reinará sobre nosotros el Salvador del mundo. R.


EVANGELIO (forma larga) Mt 1, 1-25
Genealogía de Jesucristo, hijo de David
╬ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zará, Fares engendró a Esrón, Esrón engendró a Arán, Arán engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo, catorce.
La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo
y le pondrán por nombre Enmanuel,
que significa “Dios-con-nosotros”».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.
Y sin haberla conocido, ella dio a luz un hijo al que puso por nombre Jesús.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.



EVANGELIO (forma breve) Mt 1, 18-25
María dará a luz un hijo y tú le pondrá por nombre Jesús
╬ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él
salvará a su pueblo de sus pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Enmanuel,
que significa “Dios-con-nosotros”».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.
Y sin haberla conocido, ella dio a luz un hijo al que puso por nombre Jesús.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.


EL EVANGELIO DE HOY LUNES 24 DE DICIEMBRE 2018


Lecturas de hoy 24 de Diciembre. Feria de Adviento
Hoy, lunes, 24 de diciembre de 2018



Primera lectura
Lectura del segundo libro de Samuel (7,1-5.8b-12.14a.16):

CUANDO el rey David se asentó en su casa y el Señor le hubo dado reposo de todos sus enemigos de alrededor, dijo al profeta Natán:
«Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios habita en una tienda».
Natán dijo al rey:
«Ve y haz lo que desea tu corazón, pues el Señor está contigo».
Aquella noche vino esta palabra del Señor a Natán:
«Ve y habla a mi siervo David: "Así dice el Señor: ¿Tú me va a construir una casa para morada mía?
Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus enemigos ante ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra. Dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que resida en él sin que lo inquieten, ni le hagan más daño los malvados, como antaño, cuando nombraba jueces sobre mi pueblo Israel. A ti te he dado reposo de todos tus enemigos. Pues bien, el Señor te anuncia que te va a edificar una casa.
En efecto, cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino. Yo seré para él un padre, y él será para mi un hijo.
Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mi; tu trono durará para siempre"».

Palabra de Dios


Salmo
Sal 88

R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

V/. Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

V/. «Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». R/.

V/. «Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”;
Le mantendré eternamente mi favor,
y mí alianza con él será estable». R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,67-79):

EN aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, se llenó de Espíritu Santo y profetizó diciendo:
«“Bendito sea el Señor, Dios de Israel”,
porque ha visitado y “redimido a su pueblo”,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la “misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza”
y “el juramento que juró a nuestro padre Abrahán” para concedernos
que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante “del Señor a preparar sus caminos”,
anunciando a su pueblo la salvación
por el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Palabra del Señor





Comentario al Evangelio de hoy lunes, 24 de diciembre de 2018
José María Vegas, cmf
Por el camino de la paz

“Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad”.

Esta noche es “de noche”, hace frío, hay oscuridad, dolor, miedo, violencia, injusticia. La noche es como la cifra de la negatividad que domina sobre la historia humana. Esa historia está presente también en el pueblo de Israel. David es un rey que quiere asegurarse una dinastía duradera, “para siempre”, y por eso busca el favor de Dios. Pero los poderes de este mundo, de su noche, no pueden durar para siempre, ni Dios está para servirlos. Dios no permite que se le construya un templo, no se deja encerrar en los designios humanos. Sin embargo, no por eso se exilia del mundo que Él mismo ha creado: en la historia atormentada y oscura de la humanidad, plena de luchas e intrigas, se entrevera otra historia, historia de salvación. No será David el que le construya un templo a Dios, sino que Dios mismo promete construir una casa, una dinastía que durará para siempre. No se trata, ciertamente, de una dinastía al estilo de los poderes de este mundo. Habrá que esperar algunos siglos para empezar a entender de qué casa, templo y dinastía se trata. Sólo los que tienen un corazón bien dispuesto pueden entenderlo. Zacarías, pese a su inicial incredulidad, es uno de ellos. La promesa hecha a David empieza a cumplirse ahora, no por el poder y la fuerza, sino en los signos de vida de un hijo de la vejez, en el que empieza a anunciarse la fuerza de salvación anunciada por los profetas, que nos libra de la enemistad y el odio, que derrama sobre nosotros su misericordia, y que requiere que nos preparemos mediante el servicio, la santidad y la justicia. El hijo de la que llamaban estéril, el profeta del Altísimo, va a preparar el camino de aquel en quien la tantas veces oscura historia de la humanidad y la historia de salvación se unirán para siempre. La primera seguirá su curso, con sus tinieblas y sombras de muerte, pero en ella nos iluminará, si queremos, el sol que nace de lo alto.

El templo que Dios se va a construir es el cuerpo de Cristo, la dinastía que no tendrá fin no es un poder que nos somete, sino un camino que nos conduce a la paz, porque nos reconcilia con Dios y con los hombres.

Esta noche es nochebuena: es de noche, pero “el pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande” (Is 9, 1: primera lectura de la misa de la Vigilia). Esta noche es una noche buena, porque la luz vence a las tinieblas, porque mañana es Navidad.

Saludos cordiales, 
José M. Vegas CMF

BIENVENIDOS!!!






domingo, 23 de diciembre de 2018

CELEBRACIÓN O LITURGIA FAMILIAR PARA EL CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO 2018


Celebración o liturgia familiar para el cuarto domingo de Adviento
Redacción ACI Prensa






 Celebración o liturgia familiar para el cuarto domingo de Adviento
Este cuarto domingo de Adviento se enciende la última vela de la Corona de Adviento como símbolo de que el Señor está cerca y viene a traernos la alegría de la paz. Aquí la liturgia para orar junto con María, quien es “Morada de la Luz”.

Se recomienda poner en un lugar especial la corona de Adviento con alguna imagen de la Virgen, crear un ambiente de recogimiento con poca luz, nombrar a un lector especial, así como a un monitor principal, que puede ser el papá o la mamá. Para iniciar la oración, las tres primeras velas deben estar encendidas.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MONITOR: Alegrémonos porque el Señor está cerca de nosotros y viene a traernos la reconciliación. Encenderemos la cuarta y última vela de nuestra corona. Que este símbolo nos recuerde la proximidad de la venida del Señor Jesús, que viene a traernos alegría y esperanza. Iniciemos la oración de esta semana cantando MORADA DE LA LUZ (u otro canto apropiado).

CELEBREMOS UNIDOS A LA VIRGEN MARÍA,

PORQUE ESTÁBAMOS CIEGOS Y NOS DIO A LUZ EL DÍA,


PORQUE ESTÁBAMOS TRISTES Y NOS DIO LA ALEGRÍA.

1. Mujer tan silenciosa y encumbrada, ahora más que el sol, recibes en tu vientre al mismo Dios, al que es tu Creador.

2. Lo que Eva en una tarde misteriosa buscando nos perdió, Tú, Madre, lo devuelves florecido en fruto salvador.

3. Tú que eres bella puerta del Rey sumo, Morada de la Luz, la puerta nos abriste de los cielos al darnos a Jesús.

LECTOR: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas 1, 39-49:

En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».

María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!»

MONITOR: La presencia del Señor Jesús entre nosotros nos llena de gozo y alegría. Es la Madre quien nos lo hace cercano, quien permite que esa Luz llegue a nosotros e ilumine nuestra vida. En compañía de Santa María encendamos la última vela de nuestra corona de Adviento mientras cantamos.

(Una persona enciende la cuarta vela mientras se entona el canto que se propone a continuación o uno apropiado).


HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA 
(u otro canto apropiado)


Hoy se enciende una llama en la corona de Adviento que arda nuestra esperanza en el corazón despierto y al calor de la Madre caminemos este tiempo. Un primer lucero se enciende anunciando al Rey que viene preparad corazones allánense los senderos. CORO Crecen nuestros anhelos al ver la segunda llama nacer como dulce rocío vendrá el Mesías hecho Niño. CORO Nuestro gozo hoy quiere cantar por ver tres luceros brillar con María esperamos al Niño con alegría. CORO Huyen las tinieblas al ver cuatro llamas resplandecer ya la gloria está cerca levanten los corazones. CORO
(Se pueden hacer alguna peticiones acudiendo a la intercesión de la Virgen María y respondiendo después de cada petición: POR INTERCESIÓN DE TU MADRE, ESCÚCHANOS SEÑOR.)

MONITOR: Oremos.

Padre misericordioso, que quisiste que tu Hijo se encarnara en el seno de Santa María Virgen, escucha nuestra súplicas y concédenos tu gracia para que sepamos acoger al Señor Jesús, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

TODOS: Amén.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

HOY LA IGLESIA CELEBRA EL CUARTO Y ÚLTIMO DOMINGO DE ADVIENTO 2018


Hoy la Iglesia celebra el Cuarto y último Domingo de Adviento
Redacción ACI Prensa






 Hoy la Iglesia celebra el Cuarto y último Domingo de Adviento
Hoy celebramos el cuarto domingo de Adviento y la Iglesia invita a mirar a María, la “Virgen del Adviento”, quien desde aquel “Sí” al ángel, por nueve meses preparó humildemente su casa y su corazón para tener en sus brazos al Salvador. Ella es quien abre las puertas de la Navidad. 


En espera de su hijo, María sale al encuentro de su prima Isabel y aún gestando acude en su ayuda.

Evangelio: Lucas 1,45-56

46 Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor
47 y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
48 porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
49 porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre
50 y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
52 Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
53 A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.
54 Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
55 - como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.»
56 María permanceció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.

MAS DE 200 MUERTOS EN INDONESIA POR UN TSUNAMI: EL PAPA FRANCISCO PIDE ORACIONES


Más de 200 muertos en Indonesia por un tsunami: el Papa pide oraciones
Redacción ACI Prensa
 Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa




El Papa Francisco recordó durante el Ángelus celebrado este domingo 23 de diciembre en la Plaza de San Pedro del Vaticano, a los afectados por el tsunami que durante la noche pasada ha golpeado las costas de Indonesia y causado, de momento, más de 200 muertos, casi mil heridos y numerosos desaparecidos.

“Mi pensamiento se dirige, en este momento, a la población e Indonesia, golpeada con violencia por los desastres naturales que han causado pérdidas de vidas humanas, numerosos desaparecidos y personas que han perdido su hogar, además de enormes daños materiales”, dijo el Papa.


El maremoto se produjo en el estrecho de Sonda, que se para las islas indonesias de Java y Sumatra, como consecuencia de la erupción del volcán Anak Krakatoa.

Indonesia, país del sudeste asiático formado por diversas islas entre el océano Índico y el Pacífico, se encuentra en el conocido como “cinturón de fuego”, una amplia región de gran actividad sísmica y volcánica que abarca casi todas las costas del Pacífico.

Asimismo, el Pontífice invitó “a todos a unirse a mí en la oración por las víctimas y sus familias. Estoy espiritualmente cercano a los desplazados y a todas las personas sometidas a prueba. Imploro a Dios alivio en el sufrimiento. Hago un llamado para que no falte a estos hermanos y hermanas nuestra solidaridad y el apoyo de la Comunidad Internacional”.

LECTURAS DE HOY DOMINGO 4 DE ADVIENTO - 23 DICIEMBRE 2018


Lecturas de hoy Domingo 4º de Adviento - Ciclo C
Hoy, domingo, 23 de diciembre de 2018


Primera lectura
Lectura de la profecía de Miqueas (5,1-4):

Esto dice el Señor:
«Y tú, Belén Efratá,
pequeña entre los clanes de Judá,
de ti voy a sacar
al que ha de gobernar Israel;
sus orígenes son de antaño,
de tiempos inmemorables.
Por eso, los entregará
hasta que dé a luz la que debe dar a luz,
el resto de sus hermanos volverá
junto con los hijos de Israel.
Se mantendrá firme,
pastoreará con la fuerza del Señor,
con el dominio del nombre del Señor, su Dios;
se instalarán, ya que el Señor
se hará grande hasta el confín de la tierra.
Él mismo será la paz».

Palabra de Dios


Salmo
Sal 79,2ac.3c.15-16.18-19

R/. Oh Dios, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.

V/. Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

V/. Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó, 
y al hombre que tú has fortalecido. R/.

V/. Que tu mano proteja a tu escogido, 
al hombre que tú fortaleciste. 
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R/.
Segunda lectura
Lectura de la carta a los Hebreos (10,5-10):

Hermanos:
Al entrar Cristo en el mundo dice:
«Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas,
pero me formaste un cuerpo;
no aceptaste
holocaustos ni víctimas expiatorias.
Entonces yo dije: He aquí que vengo
—pues así está escrito en el comienzo del libro acerca de mí—
para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad».
Primero dice: «Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas, pero me formaste un cuerpo; no aceptaste holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la ley. Después añade: «He aquí que vengo para hacer tu voluntad».
Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.


Palabra de Dios


Evangelio de hoy
Lectura del santo Evangelio según San Lucas (1,39-45):

En aquellos mismos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a un a ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».
Palabra de Dios



Comentario al Evangelio de hoy domingo, 23 de diciembre de 2018
 Fernando Torres cmf


Ya casi estamos

      El cuarto domingo de Adviento nos deja ya a las puertas de la Navidad. Este tiempo de preparación, que comienza con la perspectiva de la venida del Reino, termina concentrándose en un punto concreto de la historia, de nuestra historia. Allí convergen las promesas de los profetas. Allí se juntan ahora nuestros recuerdos. Todas las miradas se dirigen a Belén. La verdad es que Belén es, por ahora, un escenario vacío. Hasta los protagonistas de nuestra historia, José, María y el niño que está en su vientre, están en camino hacia Belén. No es más que una aldea. Dice el profeta Miqueas en la primera lectura que es “pequeña entre las aldeas de Judá”. Pero esa es la pequeñez que Dios ha escogido para hacerse presente entre los hombres. Allí, en un rincón perdido y escondido, el cielo se juntará con la tierra y lo imposible se hará realidad: Dios se hizo carne en un niño recién nacido. 

      Desde entonces, nuestra relación con Dios cambió para siempre. En aquel momento descubrimos que adorar a Dios no es ofrecer sacrificios ni ofrendas. No hay que ofrecer la vida de los animales ni la nuestra propia. Aquí no estamos para morir por Dios sino para vivir por él. Aquí estamos “para hacer tu voluntad”, como dice la lectura de la carta a los hebreos. Y la voluntad de Dios es que vivamos, que seamos felices, que crezcamos y maduremos en el uso de nuestra libertad, que nos respetemos unos a otros porque todos somos miembros de su familia, la familia del Abbá. 

      Pero antes de que llegue ese momento tan cercano de la Navidad, la liturgia nos invita a echar a una mirada a la madre, a María. María está alegre, feliz. Siente que la vida crece en su vientre y que esa vida es fruto del Espíritu de Dios. Algo nuevo está creciendo en ella y ese algo es para toda la humanidad. Esa alegría es expansiva, hay que comunicarla, hay que compartirla. Por eso se dirige a las montañas de Judá a encontrarse con su prima, también embarazada. 

      En ese encuentro de familia, Isabel, la prima, dice unas palabras inspiradas por el Espíritu de Dios, que hoy llegan hasta nuestro corazón: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de vientre. Dichosa tú que has creído”. De esa forma expresa perfectamente lo que está viviendo María. La fe hace vivir de otra manera. La fe ayuda a comprender la realidad desde una perspectiva nueva y más profunda. El que vive en la fe, como María, vive bendecido por Dios. Y todo lo que toca y dice se convierte en bendición para el creyente y para los que le rodean. Porque conoce en lo profundo de su corazón que el amor de Dios se ha instalado en nuestro mundo. Que nuestra alegría en esta Navidad sea fruto de la fe gozosa en el Dios que se encarna en Jesús. 



Para la reflexión

      ¿Qué puedo hacer en esta última semana para preparar la Navidad? ¿La voy a vivir gozoso desde la fe o con la alegría del consumo y del mucho comprar cosas? ¿Cómo puedo bendecir a los que están a mi lado, a mi familia, a mis amigos, a mi comunidad?

BIENVENIDOS!!







sábado, 22 de diciembre de 2018

ORACIÓN ANTE EL PESEBRE


Oración ante el pesebre



En este tiempo de espera gozosa de Navidad, acentúa más lo que haces siempre: manifestar el amor a Dios y a los que te rodean, leer la Palabra de nuestro Dios, preparar tu corazón a la celebración de la fiesta perdonando y queriendo más a los que viven junto a ti. Dios quiso hacerse hombre para que el hombre participe de la vida de Dios, “que es amor”.

Oh Dios, Padre nuestro, que tanto amaste al mundo que nos has entregado a tu único Hijo Jesús, nacido de la Virgen María, para salvarnos y llevarnos de nuevo a ti, te pedimos que con tu bendición estas imágenes del nacimiento nos ayuden a celebrar la Navidad con alegría y a ver a Cristo presente en todos los que necesitan nuestro amor. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Durante estos días contempla con devoción en tu hogar el pesebre y medita el gran amor del Hijo de Dios, que ha querido ser uno más entre nosotros y habitar con nosotros. Pide, pues, a Dios que el pesebre colocado en tu hogar avive en ti la fe cristiana y te ayude a celebrar más intensamente estas fiestas de Navidad.


* Enviado por el P. Natalio

DIRECCIÓN EQUIVOCADA


Dirección equivocada



La vida es nuestro máximo valor y, a la vez, nuestro máximo problema. Tememos perderla; nos angustia la muerte física. Pero hay otra muerte más sutil que nos envuelve: no encontrarle sentido, dirección acertada a la vida. ¿Para qué vivimos? ¿Vale la pena vivir la vida? Esto que llamamos vida ¿es una oportunidad o un castigo?

Era un día de invierno: Todas las veces que el colectivo paraba en una estación terminal, un hombre se asomaba por la ventana, leía el nombre de la localidad y suspirando fuertemente se dejaba caer de vuelta en su asiento. Después de la quinta vez le preguntó un compañero de viaje, preocupado: “¿Le duele algo, señor? ¿Por qué usted gime tan terriblemente?” Contestó el hombre: “A decir verdad tendría que cambiar el colectivo. Todo el tiempo viajo ya en la falsa dirección. Pero... ¡Aquí dentro es tan calentito y cómodo!”.

El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa a los demás encuentra su madurez y plenitud. Si te preocupas demasiado por ti mismo, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada.


* Enviado por el P. Natalio

9 RECOMENDACIONES DE LA IGLESIA PARA VIVIR LA NAVIDAD


9 recomendaciones de la Iglesia para vivir la Navidad
POR MARÍA XIMENA RONDÓN | ACI Prensa





La Navidad es la Solemnidad del nacimiento de Jesucristo, Dios hecho hombre para salvar a la humanidad. Para vivirla correctamente y profundizar en su significado, la Iglesia Católica ha elaborado una serie de recomendaciones.

Estas se encuentran en el Capítulo IV del Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, elaborado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano, publicado en 2002.

Las recomendaciones son las siguientes:

1.- Profundizar en el don otorgado por Dios

La Santa Sede exhortó a profundizar que la Navidad es un “don que es expresión del amor infinito de Dios que ‘tanto amó al mundo que nos ha dado a su Hijo único’”.

Por ello, se debe valorar la “solidaridad con el hombre pecador, por el cual, en Jesús, Dios se ha hecho hombre” y que “el Hijo de Dios ‘siendo rico se ha hecho pobre’ para enriquecernos ‘por medio de su pobreza’”.

2.- Reflexionar sobre el valor de la vida

En Navidad se destaca “el valor sagrado de la vida” y “el acontecimiento maravilloso que se realiza en el parto de toda mujer, porque mediante el parto de María” nació el Salvador del mundo.


3.- Celebrar con sencillez

En el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, el Vaticano recomienda vivir esta celebración en un “clima de sencillez, y de pobreza, de humildad y de confianza en Dios, que envuelve los acontecimientos del nacimiento del niño Jesús”.

Indicaron que es importante profundizar en el valor religioso de la Navidad para que esta “no se convierta en terreno abonado para el consumismo ni para la infiltración del neopaganismo”.

4.- Cantar villancicos

En el texto, la Santa Sede subrayó que los villancicos son “instrumentos muy poderosos para transmitir el mensaje de alegría y paz de Navidad” y por ello recomiendan cantarlos en Nochebuena.


5.- Leer en familia el relato del nacimiento de Jesús

El documento vaticano indicó que Nochebuena es “una ocasión de oración de toda la familia” y recomienda leer “la narración del nacimiento de Jesús según San Lucas”.

También exhorta a entonar “los cantos típicos de la Navidad y se eleven las súplicas y las alabanzas, sobre todo las de los niños, protagonistas de este encuentro familiar”.

6.- Rezar ante el árbol de Navidad

La Santa Sede invitó a que las familias recen entorno al árbol de Navidad porque “independientemente de su origen histórico” es “hoy un signo fuertemente evocador, bastante extendido en los ambientes cristianos; evoca tanto el árbol de la vida, plantado en el jardín del Edén, como el árbol de la cruz, y adquiere así un significado cristológico”.

“Cristo es el verdadero árbol de la vida, nacido de nuestro linaje, de la tierra virgen Santa María, árbol siempre verde, fecundo en frutos”, precisó.


7.- Dar regalos a los pobres

En el documento, la Iglesia Católica indicó que “entre los regalos colocados bajo el árbol de Navidad no deberían faltar los regalos para los pobres: ellos forman parte de toda familia cristiana”.

8.- Compartir juntos la cena de Navidad

Otro gesto que sugirió el Vaticano es realizar una cena de Navidad porque en ella “se manifiestan con toda su fuerza la firmeza y la alegría de los vínculos familiares”.

“La familia cristiana que todos los días, según la tradición, bendice la mesa y da gracias al Señor por el don de los alimentos, realizará este gesto con mayor intensidad y atención en la cena de Navidad”, aseguran.

9.- Asistir a Misa

La Santa Sede invitó a los fieles a asistir a la Misa de Nochebuena porque esta “tiene un gran sentido litúrgico y goza del aprecio popular”.

Destacó que al inicio de la Eucaristía se entona “el canto del anuncio del nacimiento del Señor, con la fórmula del Martirologio Romano”, en el momento de “la presentación de los dones para el ofertorio siempre habrá un recuerdo concreto de los pobres” y la “oración de los fieles deberá asumir un carácter verdaderamente universal, incluso, donde sea oportuno, con el empleo de varios idiomas como un signo”.

“Al final de la celebración podrá tener lugar el beso de la imagen del Niño Jesús por parte de los fieles, y la colocación de la misma en el nacimiento que se haya puesto en la iglesia o en algún lugar cercano”, indica el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia.

CÓMO DEBE COMPORTARSE LA MUJER CON EL SACERDOTE?

¿Cómo debe comportarse la mujer con el sacerdote?
Unos consejos con la finalidad de buscar cooperar con la santidad de nuestros pastores en cuanto al celibato



Por: Yasmín Oré | Fuente: CatolicasVirtuosas.blogspot.com 





Este tema sé que es poco tratado entre los fieles de la iglesia y que muchas veces se considera hasta una especie de “tabú”, debido a que se piensa que ya no es necesario hablar de esto o que se sobreentiende. Sin embargo, se han dado y se siguen dando casos de escándalos de sacerdotes que faltaron a su promesa de celibato por una mujer. Es una triste realidad que no podemos negarla, pero si ayudar a evitarla con una adecuada formación. Por gracia de Dios, tenemos Santos y buenos pastores que nos dan ciertos consejos de cómo comportarnos con los consagrados y tener la adecuada prudencia para no ser presos de las tentaciones y muchos menos del escándalo. Con respecto a esto, hay un dicho muy conocido que enseñaban algunos santos refiriéndose a este tipo de relación y es: “Entre Santo y Santa pared de cal y canto”.
Los siguientes consejos que os daré a continuación va dirigido a toda mujer laica pero de manera especial a aquellas que tenemos una vida participativa dentro de la Iglesia como colaboradoras de la liturgia, catequistas, misioneras, coristas, etc. con la finalidad de buscar cooperar con la santidad de nuestros pastores en cuanto al celibato, ya que debemos saber que no depende de ellos solamente, sino también es tarea de nosotras saber respetar a estas personas escogidas por Dios para este ministerio sagrado.
Antes de ello, veo necesario responder a la siguiente interrogante que se da mucho, tanto fuera y dentro de la iglesia, la cual es:
¿Es cierto que la causa del por qué se ven estos escándalos, es el Celibato impuesto por la Iglesia y que debería abolirse?
No, el celibato no es la causa de esto, ni tampoco como dicen sus detractores es algo antinatural. Nosotros hemos visto la vida de muchos Santos (San Pablo, Santa Teresa de Jesús, San Francisco de Asís, etc.) y buenos Sacerdotes, Obispos, Papas que lo practicaron y nunca se les vio señales de represión o locura. El vivir el celibato es un don que te otorga Dios para vivirlo, que lleva consigo sacrificios, similar a la fidelidad en el matrimonio, como es sabido tampoco es nada fácil ser fiel en el matrimonio, requiere de ciertos cuidados que no sólo dependen de los cónyuges sino también de Dios porque si la pareja termina por alejarlo del todo en su relación podrían caer fácilmente en la infidelidad. De la misma manera ocurre con un consagrado porque si se aleja de la oración, de las normas eclesiásticas y de otras virtudes, su castidad podría verse manchada.


"Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el reino de los cielos. Quien pueda entender, que entienda”. (Mt 19, 10- 12).


Consejos para actuar correctamente con los sacerdotes y demás consagrados del sexo opuesto

1) Lo primero y más importante es orar por ellos, recordemos que son humanos como nosotros y no santos, aunque lo segundo sea su finalidad. Además, que, por haber entregado su vida a Dios, se ven vulnerables a muchas tentaciones, quizá mucho más que un laico pues nosotros estamos en el mundo y podemos disfrutar de más placeres y distracciones. Ellos no, y por eso necesitan mucho de nuestras oraciones, así que no nos olvidemos de pedir por cada uno de ellos y dedicar algunos Rosarios para darles más fuerzas.
2) Nuestro trato no puede ser igual que con otras personas seglares sino siempre debemos mostrarles respeto. Personalmente yo siempre intento tratarles de usted y llamar "Padre” a los sacerdotes, “fray” en caso de un fraile o “hermano” en caso de un misionero consagrado. Aunque entiendo a veces dependa del lugar o cultura. Aquí en España en algunas zonas se acostumbra a utilizar el "Don" delante de su nombre por más joven que sea el sacerdote o consagrado. Tutearles lo considero como un grado de confianza excesiva e innecesaria. Siempre se nos enseña que debemos ver en los consagrados plasmada la figura de Cristo y creo no se nos ocurriría dirigirnos a Él con ese trato tan irreverente. Posiblemente existan personas que hagan lazos de amistad más profunda, pero siempre esa relación debe estar enfocada a un apoyo fraternal o guía espiritual.
3) Una recomendación que escribió Juan Pablo II en su carta a los Sacerdotes de 1995 estableció la correcta relación entre la mujer y el sacerdote:
"Así pues, las dos dimensiones fundamentales de la relación entre la mujer y el sacerdote son las de madre y hermana. Si esta relación se desarrolla de modo sereno y maduro, la mujer no encontrará particulares dificultades en su trato con el sacerdote. Por ejemplo, no las encontrará al confesar las propias culpas en el sacramento de la Penitencia. Mucho menos las encontrará al emprender con los sacerdotes diversas actividades apostólicas. Cada sacerdote tiene pues la gran responsabilidad de desarrollar en sí mismo una auténtica actitud de hermano hacia la mujer, actitud que no admite ambigüedad. En esta perspectiva, el Apóstol recomienda al discípulo Timoteo tratar "a las ancianas, como a madres; a las jóvenes, como a hermanas, con toda pureza" (1 Tm 5,2).
4) Intentar siempre hablarles de temas eclesiásticos o espirituales. A pesar que estamos viviendo una época muy materialista y liberal no podemos caer en la tentación de hablarles de temas mundanos como programas de televisión, moda, marcas, viajes de diversión, coches, etc. Se supone ellos no están enterados o al menos lo correcto es que no lo estén, así que si nuestra conversación se está yendo por ese camino debemos intentar desviarlo al plano espiritual. Si vemos que el consagrado(da) se aburre y sigue insistiendo en querer hablar de esto, cortemos la conversación de inmediato, aunque pueda parecerle mala nuestra actitud y si es necesario sincerarnos con ellos y decirle que no vemos bien ese proceder por los motivos ya expuestos. Es una buena forma de ayudar a mantener su espiritualidad en todo momento.
5) Vestirnos modestamente ante ellos pues recordemos que los sacerdotes son hombres y pueden ser tentados por la vista, así que presentémonos a ellos como si fuéramos a visitar al mismo Cristo.
6) Evitar bromear demasiado o jugarse con ellos. Si bien es cierto los sacerdotes y demás consagrados no son robots ni personas amargadas y también tienen derecho a reírse o hacer bromas, esto no debe ser excusa para descuidar nuestro trato así que busquemos ser moderados también en estas situaciones. Algunos de ellos con buena intención de atraer a la juventud a través de esta actitud terminan descuidando su principal labor pastoral de maestro o guía. Por ello, cuando esto pase debemos tener cuidado y evitemos hacer chistes de doble sentido o risas desenfrenadas pues esto les puede desviar de su espiritualidad e incluso hacernos perder el respeto hacia ellos.
7) Cuidado en la correspondencia y mensajes. Debido a las nuevas tecnologías se ha incrementado el grado de confianza entre laicos y consagrados a través de los E-mails, SMS, whatsapp, facebook, etc. y esto también tendrá que tener un control de parte nuestra eligiendo el modo adecuado. A su vez, la comunicación deberá ser concreta, seria y con mucho respeto cuidando de esta manera nuestra distancia. Evitar bromear o hablar de temas muy personales por estos medios.
8) Evitar estar a solas con el sacerdote o consagrado. Hay muchas personas que solicitan dirección espiritual, entrevistas, orientaciones, etc. Estas son inevitables ya que una de las funciones de ellos es atender y aconsejar al laicado siempre que se cuente con la madurez respectiva para hacerlo. Sin embargo, si se hace de manera privada en espacios cerrados, salidas o encuentros fuera del local parroquial podría ser peligroso. De preferencia este tipo de orientaciones son menos peligrosas y más provechosas hacerlas en confesionarios, despachos abiertos y en caso de laicas casadas acostumbrarse a ir acompañadas del cónyuge.
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