sábado, 28 de abril de 2018

EL EVANGELIO DE HOY SÁBADO 28 ABRIL 2018


Lecturas de hoy Sábado de la 4ª semana de Pascua
Hoy, sábado, 28 de abril de 2018




Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (13,44-52):

EL sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra del Señor. Al ver el gentío, los judíos se llenaron de envidia y respondían con blasfemias a las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé dijeron con toda valentía:
«Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: “Yo te he puesto como luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el confín de la tierra”».
Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y creyeron los que estaban destinados a la vida eterna.
La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas, adoradoras de Dios, y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron de su territorio.
Estos sacudieron el polvo de los pies contra ellos y se fueron a Iconio. Los discípulos, por su parte, quedaban llenos de alegría y de Espíritu Santo.

Palabra de Dios

*************

Salmo
Sal 97,1-2ab.2cd.3ab.3cd-4

R/. Los confines de la tierra han contemplado 
la victoria de nuestro Dios

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

**********

Lectura del santo evangelio según san Juan (14,7-14):

«Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré».

Palabra del Señor

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Comentario al Evangelio de hoy sábado, 28 de abril de 2018
 Adrián de Prado, cmf


Queridos hermanos:

Seamos honestos: ¿qué vemos cuando vemos a Jesús? ¿De verdad descubrimos inmediatamente a Dios cuando miramos a Cristo? ¿No esperamos, en realidad, secretamente, que haya algo más de lo que vemos y tenemos, algo más que Cristo para llegar a Dios? ¿No nos parece poco el Evangelio? ¿No deberíamos abandonarnos al Espíritu, que es mayor que Cristo y más libre y más capaz de transformarnos?

Puede que Felipe no fuera versado en latines, pero tampoco era ingenuo. La suya es una de las peticiones más complejas y más profundas del Evangelio: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». ¿Es que acaso Felipe no comprendía a aquel por quien había dejado casa, tierra y heredad? ¿Acaso era completamente sordo a sus palabras, absolutamente ciego a sus obras? Quizá no fuera esto... Quizá pensara, inconscientemente, que un hombre es poca cosa para mostrarnos a Dios, por más que sea su Mesías. ¿Es tan descabellada esta inquietud? ¿Acaso no quedaría algo por decir acerca de Dios cuando Jesús murió? ¿No habría algo más allá, algo por descubrir? ¿Estamos condenados a vivir de palabras y obras tan limitadas y lejanas en el tiempo como las del Nazareno?

Después de veinte siglos de cristianismo, ya no nos es tan difícil comprender lo que les costaba entender a los judíos con quienes se encontraron Pablo y Bernabé: que el Evangelio de Jesús es para todos. Pero –al menos a mi juicio- la petición de Felipe sigue en pie: seguimos sospechando que Jesús no es todo el Evangelio. La vieja utopía de Joaquín de Fiore, que anunciaba la irrupción de una edad en que Cristo sería superado por el Espíritu, ¿no está en el fondo de muchas de nuestras quejas, de nuestros escepticismos, de nuestro anticlericalismo, de nuestra tibieza?

Si en Cristo lo tenemos todo, porque Él está en el Padre y el Padre en Él, ¿qué más necesitamos para vivir a fondo y dar a conocer su salvación? Nos llevará toda una vida entrar por la puerta que es Cristo, porque la fe requiere la paciencia y la mansedumbre de lo que se arraiga poco a poco. Ahora bien, si ya hemos conocido la puerta de Dios, ¿por qué andar tanteando la pared en busca de ventanas?

Vuestro hermano en la fe:
Adrián, cmf.

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 28 ABRIL


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
28 abril



Los amigos desean estar siempre juntos y hacerse mutuamente felices. Si Jesús es nuestro Amigo, tampoco quiere separarse de nosotros; debiendo ir al Padre, nos advierte que no se separa de nosotros por mucho tiempo, sino que Él se nos ha adelantado para "prepararnos un lugar".


El pensamiento del lugar que nos  espera, gozando de la compañía de Jesús, tiene que dar fuerzas y aliento para soportar las contrariedades de la vida y aspirar a los goces del cielo.


P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 27 ABRIL


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
27 abril



Nunca tenemos derecho a desanimarnos; la herencia que ha dejado Jesús es el optimismo y la alegría; así, ni pesimismo, ni la tristeza deben andar en tu corazón hasta el punto de no dejarte trabajar en tu vida espiritual o en tu acción apostólica.

Nuestro apoyo está en Cristo, que es Dios; Él es nuestra esperanza y de Él recibiremos la ayuda que necesitamos. No hay horas grises con Cristo; teniéndolo a Él por Amigo, todo cambia y los horizontes se aclaran.


P. Alfonso Milagro

BUENOS DÍAS






viernes, 27 de abril de 2018

SANACIÓN INTERIOR

Sanación interior




Suplicar a Dios aquello que necesitas es permitirle entrar en la trama concreta de tu vida. De esa manera sientes la proximidad del Señor en tus problemas cotidianos. Dios quiere librarte de tus angustias y afanes y se pone a tu alcance para cualquier necesidad, grande o pequeña, espiritual o material. Basta que lo hagas con fe, como un niño.

Señor, vengo a pedirte que entres en lo más íntimo de mi ser y te hagas presente con tu poder sanador y con tu fuerza liberadora. A veces sufro inútilmente por cosas que no comprendo, brotan en mí tristezas, angustias y sentimientos malos que no sé de dónde vienen. Podría disfrutar muchas cosas de la vida y hacer mucho bien, pero esos estados de ánimo me perjudican. Yo no tengo poder para sanar ese mundo escondido dentro de mí, pero tú tienes ese poder. Tú que me creaste de la nada y me regalaste la vida, también puedes curarme. Toca, Señor, transforma, cicatriza, acaricia, libera. Realiza esa obra que sólo tú puedes realizar. Confío en ti, Señor, y espero en ti. Amén. (Víctor Fernández).

Alexis Carrel, premio Nobel de Medicina, escribió: “Un constante y silencioso milagro acontece, a cada hora, en los corazones de hombres y mujeres que han descubierto, con asombro, que la oración los enriquece con una continua corriente de fortaleza que los sostiene en sus vidas cotidianas”. Busca en la oración fortaleza contra el mal.



* Enviado por el P. Natalio

EL EVANGELIO DE HOY VIERNES 27 ABRIL 2018

Sólo Dios basta
Santo Evangelio según San Juan 14,1-6. Viernes IV de Pascua.


Por: H. Jesús Salazar, L.C. | Fuente: missionkits.org 



En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, trae la paz a mi corazón y hazme instrumento de tu paz.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 14,1-6
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque ahora voy a prepararles un lugar. Cuando me haya ido y les haya preparado un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy".
Entonces Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?". Jesús le respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí".
Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
¡Nada te robe la paz! Nada te turbe, nada te espante, todo pasa ¡sólo Dios basta!, decía santa Teresa de Ávila.
Ésta es la invitación más constante de Cristo resucitado, y también representa para nosotros la esperanza más grande que da sentido a nuestra vida, retornar a la casa del Padre.
En nuestra familia todos hemos tenido un ser querido que ha tenido su nacimiento al cielo, y si no lo hemos tenido aún, va a suceder y nos sucederá a nosotros. Para muchos, pensar en la muerte es algo terrorífico porque es algo desconocido, así como el niño que sale del vientre de su madre y llora.
¿Cómo desconfiar de Aquél que nos dice que es el camino, la verdad y la vida si Él mismo ya venció a la muerte? Jesús, al prepararnos una morada y darnos la certeza de que Él es el camino, nos quiere invitar a vivir nuestra vida con la mirada fija en la meta que es el cielo.
¿Por qué vivir con el corazón abatido? ¿Por qué dejar que una tempestad nos robe la paz? "Todo se pasa, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta, ¡Sólo Dios basta"
La verdad es aquello sobre lo que uno se puede apoyar para no caer. En este sentido relacional, el único verdaderamente fiable y digno de confianza, sobre el que se puede contar siempre, es decir, «verdadero», es el Dios vivo. He aquí la afirmación de Jesús: "Yo soy la verdad". El hombre, por tanto, descubre y redescubre la verdad cuando la experimenta en sí mismo como fidelidad y fiabilidad de quien lo ama. Sólo esto libera al hombre: "La verdad os hará libres".
(Mensaje para la 52ª. Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, S.S. Francisco).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy intentaré ser un instrumento de la paz de Cristo en medio de las adversidades de mi ambiente cotidiano; y también rezaré por mis familiares y amigos difuntos.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

JESUCRISTO ES EL CAMINO

Jesucristo es el camino
En el camino hacia Dios abundan las pruebas y caídas, pero en esta carrera el hombre no camina solo, Dios es su acompañante.


Por: P. Eusebio Gómez Navarro | Fuente: Catholic.net 




Un joven acudió una vez a un anciano y le pidió que orara por él:

– “Me doy cuenta que estoy cayendo continuamente en la impaciencia, ¿podría orar por mí para que pueda ser más paciente?”.

El anciano accedió. Se arrodillaron, y el hombre de Dios comenzó a orar:
– “Señor, mándale tribulaciones a este joven esta mañana, envíale tribulaciones en la tarde…”

El joven le interrumpió y le dijo:
- “¡No, no! ¡Tribulaciones no! ¡Paciencia!”.
-“Pero la tribulación produce paciencia –contestó el anciano–. Si quieres
tener paciencia, tienes que tener tribulación”.


Cualquier caminante necesita echar mano de la paciencia, pues el camino es largo, arduo y costoso, expresaba san Juan de la cruz y en todo camino se presentan dificultades y tribulaciones de todo tipo.

“Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14,6). Jesús aparece el nuevo mediador de Dios (Mc 3,14) y la definitiva revelación de Dios (Jn 17, 22). Jesús señala las condiciones de este camino para entrar en el Reino (Mt 5,20). El caminar cristiano es una carrera (1Co 9,24-27). Para caminar hay que poner lo ojos en Jesús (Hb 12,1-2) y peregrinar (Hb 11,13-16), sin poseer una ciudad permanente (Hb 13, 14) siendo huéspedes de este mundo (1P 1,1). Él es camino de vida, de bendición. Juan lo mostró al mundo como el camino por donde tendría que ir la humanidad, camino recto; quien quiera transitar por caminos de vida, tendrá que caminar con él y por él.

El símbolo del “camino” nos evoca el seguimiento, el proceso espiritual, nos habla de nuestra condición de peregrinos. Somos extranjeros y peregrinos (1P 2,11), somos ciudadanos del cielo, buscamos otra ciudad (Hb 11,9-10). Aquí estamos de paso, esta tierra no es nuestra morada permanente.

El Señor resucitado nos invita a abandonar Jerusalén y a volver a Galilea -donde todo comenzó-, pues allí le veremos (Mc 16,7), nos invita a salir y ponernos en camino. No es fácil responder a esta llamada, ya que amamos la seguridad y estabilidad que nos ofrecen las instituciones y todo tipo de seguridades que nos hemos ganado. Tendemos a instalarnos en nuestras ideas, en nuestros sentimientos, en nuestros trabajos, en nuestras seguridades. Jesús también estuvo sometido a constantes tentaciones, que le invitaban a escoger otro camino más fácil, pero las venció todas y perseveró hasta el final. Nosotros también sufrimos el acoso de las tentaciones para dejar el camino.

Jesús acompañó en todo momento a sus discípulos. “No os dejo huérfanos, volveré a visitaros” (Jn 14,18). Y acompañó a los enfermos y a muchos sanó por su fe. "Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y sigue sana de tu dolencia" (Mc 5, 33-34) Jesús acompañó a todos aquellos que se encontraron con él. En este acompañamiento de la persona Jesús va al fondo, lleva a la persona a nacer de nuevo. “Te aseguro que, si uno no nace de nuevo, no puede ver el reinado de Dios...Te aseguro que, si uno no nace de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios” (Jn 3, 3-5). Y nacieron de nuevo María Magdalena, Zaqueo, Pedro Ignacio de Loyola, Agustín, Carlos de Foucauld....

La vida cristiana se llama en los Hechos de los Apóstoles “el camino” (9,2; 18,25,24,22). En este camino hacia Dios abundan las pruebas y caídas (1P 1, 7) las grandes privaciones (1Co 9, 24-26) y el hacerse violencia (Mt 11, 12). Pero en esta carrera el ser humano no camina solo, Dios es su acompañante. El ser humano es un ser en camino, eterno peregrino a la casa del Padre. En esta marcha se encuentra con encrucijadas: caminos que conducen a la vida y caminos que conducen a la muerte. Y se presentan peligros, riesgos, dificultades de todo tipo. Para superarlos y no ceder al cansancio ni al desaliento, es necesario tener los ojos bien fijos en la meta y estar bien motivados. El ser humano está en continua elección: escoger la vida y seguir por el camino recto, estrecho y empinado, o escoger lo fácil, el camino de muerte.

El seguir a Jesús requiere el poner los ojos en él, en tener sus mismos sentimientos y actitudes, en dar la vida. Y en este camino se sube bajando, se entra saliendo, se es espiritual, encarnándose y se gana la vida perdiéndola. Es un camino totalmente imprevisible, en él abundan las pruebas y caídas (1P 1,7) grandes privaciones (1Co 9, 24-26) y hay que hacerse violencia (Mt 11,12). Pero en esta carrera el ser humano no camina solo, Dios es su compañero; por eso tenemos que tener confianza y saber que él nos acompaña y que aunque caminemos por cañadas oscuras nada debemos temer, porque él va con nosotros y su vara y su cayado nos sosiegan (Sal 22).

Jesús nos invita a seguirle, a caminar con él. La Biblia habla de camino, sendero, vía (Dt 30,15-16) y de la necesidad de escoger un camino u otro, el de salvación o el de perdición para la persona, de vida o de muerte (Dt 30,1-5). “Hay un camino que uno cree recto y que va a parar a la muerte” (Pr 14,12). Jesús nos ha dado a conocer al Padre. A Dios nadie lo ha visto nunca. El Hijo Único de Dios, que es Dios y está en el seno del Padre, nos lo ha dado a conocer (Jn 1, 18). Quien lo ve a él, ve al Padre (Jn 14, 9). Él es el camino que nos lleva al Padre, la única posibilidad que tiene el hombre de encontrar la plenitud de la vida: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie puede llegar hasta el Padre, sino por mí” (Jn 14, 6).
Para que Jesús pueda acompañarnos necesitamos desearlo y permitirle que camine con nosotros. Y en este caminar con él necesitamos confiar en él, perseverar y tener paciencia; pues además de una confianza y fidelidad a toda prueba se necesita perseverancia, pues en cualquier campo de la vida no se adelanta nada sin constancia ya que cualquier proyecto necesita tiempo y esfuerzo para echarlo adelante.

Hay personas que parecen mariposas, saltando de médico en médico o de compromiso en compromiso; así en la vida espiritual comienzan un proyecto, con mucho calor, y a los pocos días se enfrían y se desinflan, son amigas de actos heroicos, pero a corto plazo, la vida diaria, el martirio de cada día no tiene atractivo, no aguantan ese ritmo.

Paciencia necesitamos cuando deseamos caminar; paciencia para entender y escuchar a Dios, al otro y a uno mismo; paciencia porque el camino es largo, complicado y lleva mucho tiempo. Sin embargo la marcha lenta obtiene grandes resultados, “poco a poco se va lejos”. La paciencia, como la paz y la felicidad, brotan de uno mismo; por mucho que intenten los otros de que perdamos los estribos, nadie nos arrebatará nuestra paz si nuestra paciencia está bien arraigada. Los obstáculos, las dificultades, los contratiempos desesperan a muchos; sin embargo, Dios nos ha dado los medios con que soportar las cosas que nos sobreviene sin dejarnos deprimir ni aplastar.

QUÉ ES EL CIELO? RESPONDE EL PAPA FRANCISCO


¿Qué es el cielo? El Papa Francisco responde
Redacción ACI Prensa
 Foto: Vatican Media




En la Misa matutina en la Casa de Santa Marta, el Papa Francisco dedicó su homilía a la prima lectura de la liturgia y explicó qué es el cielo.

La lectura es de los Hechos de los Apóstoles y narra el discurso de Pablo en la sinagoga de Antioquía en el que el apóstol habla de Cristo muerto y resucitado.

También nosotros estamos en camino: nosotros estamos en camino. Estamos en camino… y cuando hacemos esta pregunta – ‘sí, en camino, pero ¿en camino hacia dónde?’. ‘Sí, ¡al cielo!’. ‘¿Y qué es el cielo?’. Y ahí, comenzamos a dudar en la respuesta, no sabemos bien como decir ‘qué es el cielo’. Y muchas veces pensamos en un cielo abstracto: ‘¿Será un poco aburrido estar allí, toda la eternidad?’. No, el cielo no es eso. Nosotros caminamos hacia un encuentro: el encuentro definitivo con Jesús. El cielo es el encuentro con Jesús”.


Pero mientras, “¿cuál es el trabajo de Jesús? La intercesión. La oración de intercesión”, dijo el Papa.

“Jesús ora por mí, por cada uno de nosotros. Pero esto debemos repetirlo para convencerlo: Él es fiel y Él ora por mí, en este momento”.

“Y cada uno de nosotros debe decir: ‘Jesús está orando por mí’, está trabajando, no está preparando para ese puesto. Y Él es fiel; él es fiel: lo hace, porque lo ha prometido”.

Francisco concluyó: “El cielo será este encuentro, un encuentro con el Señor que ha ido allí a preparar el puesto, el encuentro de cada uno de nosotros. Y esto nos da confianza, hace crecer la confianza”.

“Que el Señor nos de esta conciencia de estar en camino con esta promesa. Que el Señor nos de esta gracia: de mirar hacia arriba y pensar. ‘El Señor está orando por mí’”.

PADRES DE ALFIE EVANS PUBLICAN CONMOVEDORA CARTA PIDIENDO PRIVACIDAD


Padres de Alfie Evans publican conmovedora carta pidiendo privacidad
Redacción ACI Prensa
 Crédito: Cortesía de Alfie's Army Official




Los padres de Alfie Evans, Tom Evans y Kate James, publicaron una carta pidiendo “privacidad” y afirmando que ahora desean construir una relación positiva con el hospital Alder Hey.

Asimismo, hicieron un llamado a los seguidores de Alfie y su familia a que “regresen a su vida cotidiana”.

“Estamos muy agradecidos y apreciamos todo el apoyo que hemos recibido de todo el mundo, incluidos nuestros seguidores italianos y polacos, que han dedicado su tiempo y apoyo a nuestra increíble lucha. Ahora le pedimos que regresen a su vida cotidiana y permita, a Kate y a mí, formar una relación con Alder Hey, construir un puente y cruzarlo”, indica la carta emitida este 26 de abril.

En la carta, los padres agradecen al “personal de Alder Hey en todos los niveles por su dignidad y profesionalismo durante lo que también debe ser un momento increíblemente difícil para ellos”.


“Juntos reconocemos las tensiones que los eventos recientes nos han causado a todos, y ahora deseamos privacidad para todos los involucrados”, sostienen los padres.

Finalmente, indicaron que “en interés de Alfie”, trabajarán “con su equipo de tratamiento en un plan que brinde a nuestro niño la dignidad y la comodidad que necesita”.

“A partir de este punto, ya no se emitirán más declaraciones ni se darán entrevistas”, concluyeron.

El comunicado se emitió esta mañana luego de las gestiones a puertas cerradas entre los médicos del hospital y los padres para que se permita llevar a Alfie a casa.

“Lo que hacemos hoy es tener una reunión con los médicos en Alder Hey y ahora empezamos a pedir que nos permitan ir a casa. Alfie ya no necesita cuidados intensivos. Está acostado en la cama con un litro de oxígeno. Algunas personas dicen que es un milagro, pero no es un milagro: es un error de diagnóstico”, sostuvo Thomas.


La carta causa extrañeza debido a la dura batalla legal que libraron durante meses con el hospital.

Inclusive, el 25 de abril, el padre del menor denunció que a pesar de que Alfie ya estaba recibiendo agua, leche y oxígeno, al inicio los médicos se negaron a alimentarlo.

“Es repugnante cómo lo están tratando. Ni siquiera un animal sería tratado así. Está demostrando que están equivocados. Es hora de darle algo de gracia y dignidad, y dejarlo ir a casa o a Italia”, sentenció en esa ocasión.

BUENOS DÍAS





jueves, 26 de abril de 2018

EL CABALLO ESCONDIDO


El caballo escondido




Hay en nuestras vidas hábitos que nos esclavizan e impiden ser la obra maestra que a veces soñamos. Todo es posible con la ayuda del Señor, a pesar de que no sea fácil. Procede con paciencia pues “nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño” (Mark Twain).

Cuentan de un niño que un día entró en el taller de escultura de un vecino, y allí encontró un gran bloque de piedra. A los pocos meses volvió a entrar, y en el mismo sitio encontró la escultura de un caballo. Entonces le preguntó al escultor: — ¿Cómo sabías tú que dentro había un caballo? — Ésta es la especialidad del artista: encontrar el caballo (o lo que sea) que hay dentro. Ir quitando toda la piedra que sobra hasta encontrar el caballo.

Sin duda dentro de ti mismo hay una obra de arte que debes sacar a luz con persistente labor. Se trata de ir quitando lo que sobra, lo que impide ser un hombre cabal, un hijo de Dios tal como él lo soñó. “Si todos los años extirpáramos un solo vicio, pronto llegaríamos a ser hombres perfectos” (Kempis). El Señor te asiste, pon manos a la obra.



* Enviado por el P. Natalio

LA CLÍNICA JEAN MARCEL


La clínica Jean Marcel




En la clínica de un famoso cirujano cardiólogo, entra la secretaria al consultorio de éste y le anuncia que un viejito, muy pobre, deseaba consultarle, recomendado por un médico del hospital público. El cardiólogo le responde que lo atenderá, pero una vez que haya atendido a todos los clientes con órdenes médicas.

Después de dos largas horas de espera, el médico recibe al anciano y éste le explica la razón de su visita: “El médico del hospital público me ha enviado a Ud. porque únicamente un médico de su prestigio podría solucionar mi problema cardíaco y, en su clínica poseen equipos suficientes como para llevar a cabo esta operación.”

El médico ve los estudios y coincide con el colega del hospital. Le pregunta al viejito en que Clínica de Obra Social se haría operar. Y éste le contesta....... “Ahí está el problema, doctor. Yo no pertenezco a ninguna Obra Social y tampoco tengo dinero. Como verá, soy muy pobre y para peor, sin familia... Lo que le pido, sé que es mucho, pero tal vez... entre sus colegas y Ud. pudieran ayudarme...” El médico no lo dejó terminar la frase. Estaba indignado con su colega del hospital. Lo envió de regreso al paciente con una nota explicando que su “Clínica era privada y de mucho prestigio, por lo tanto no podía acceder a su pedido“. Que él había estudiado y trabajado mucho estos años para instalar su clínica y ganar el prestigio y los bienes que tenía.

Cuando el anciano se retiró el médico se percató que éste había olvidado una carpeta con unas poesías y una frase suelta que le llamó mucho la atención. La frase decía “El órgano del cuerpo que mejor habla, es el corazón” y firmaba Jean Marcel. Esa frase le gustó mucho al médico, pero lo que más le gustó fue el nombre del autor de la frase, Jean Marcel.

Le hizo recordar su niñez y juventud, pues, en la primaria, la maestra les leía sus hermosos cuentos infantiles. En la secundaria, la profesora de Literatura les enseñaba algunas de sus bellísimas poesías, y fue con una de ellas que al dedicarla a una de sus compañeras, se enamoró, y esta fue su primera novia. ”Como olvidarlo, si fue parte de lo mejor de su infancia y juventud”.

A la semana siguiente, al finalizar la jornada, la secretaria entró al consultorio con el periódico vespertino y compungida le dijo al médico, "¿Se enteró doctor? Hoy encontraron muerto a Jean Marcel en un banco de la plaza, tenía 88 años el pobre” El médico suspiró de pena y contestó “Hombres como él no deberían morir nunca, que Dios lo tenga en Paz, me hubiera gustado conocerlo”

“Pero... ¡Cómo! .... ¿Es que no lo recuerda?” le dice la secretaria, y mostrándole la fotografía del periódico, le dice, “era el pobre viejito que vino la semana pasada a consultarle. Era un conocido escritor, solitario y bohemio. No tenía parientes y...” 

El médico ya no la dejó terminar. Le pidió que se retirara y sentándose con los brazos cruzados sobre el escritorio lloró como nunca lo había hecho, como el niño que llevaba escondido en su alma. Largo tiempo estuvo solo y en el silencio de su consultorio.

Luego, mientras secaba las lágrimas de su escritorio, sacó delicadamente la imagen de Cristo que tenía debajo del cristal y, después de besarla, la guardó cuidadosamente en un cajón, mientras le decía: “Perdóname Señor, porque no soy digno de Ti, y menos soy digno de que me mires, porque además, todo lo que tengo te lo debo Ti. Tú me enviaste a un pobre que me habló con “la voz del corazón”, con tu voz... y yo NO lo escuché, solamente oí con el “oído del egoísmo”... mi vergüenza es muy grande... Perdóname Señor”

Con el correr de los años la “Clínica Jean Marcel”, como se denomina desde entonces, se hizo muy famosa. El cardiólogo habilitó un sector exclusivo para la atención de los pacientes sin órdenes médicas, y sin dinero, y es él quién personalmente, practica las operaciones que son necesarias.


Reflexión:
Cuantas veces nos habrá pasado lo mismo a nosotros. Que Dios nos ha hablado con “la voz del corazón” de alguno de nuestros hermanos y no lo hemos escuchado.... solo hemos sido egoístas...
Pidámosle a Dios que no nos suceda como a este pobre médico... que habiendo curado tantos corazones, pues no supo “escuchar al suyo propio...”

NUEVA WEB PARA CATACUMBAS DE SAN CALIXTO DE ROMA

Nueva Web para Catacumbas de San Calixto Roma
La Congregación Salesiana de Don Bosco tiene la Custodia.


Por: Redacción | Fuente: GaudiumPress 



El complejo de las Catacumbas de San Calixto es uno de los más antiguos, más amplios y más conservados de Roma. Se halla en la Vía Appia Antica y guarda importantes testimonios de la cristiandad, ya que allí fueron sepultados 16 pontífices, decenas de mártires y muchos cristianos. Debe su nombre al Diácono San Calixto que fue propuesto en el siglo III por el Papa Ceferino como administrador del cementerio de la Roma de entonces. Con el tiempo el lugar se convirtió en lo que probablemente fue la primera propiedad que tuvo la Iglesia.

Con el paso de los siglos, en el año 1930, la Santa Sede confió su cuidado a la Congregación Salesiana de Don Bosco, que recientemente presentó la nueva web de las Catacumbas de San Calixto.
La web, como destaca la agencia ANS de los Salesianos, "se coloca como instrumento de acceso a este magnífico patrimonio: noticias sobre la historia y el simbolismo de las catacumbas, la descripción de caminos y ambientes, referencias, inscripciones, anécdotas historiográficas, interpretaciones arqueológicas (...) Junto a las secciones de información práctica que necesitan los peregrinos".
Desde 1930 los salesianos son custodios de las Catacumbas de San Calixto.
La web, a la que se accede desde www.catacombe.roma.it, está disponible en seis idiomas: italiano, inglés, español, alemán, francés y polaco; dando importancia a la parte visual, con imágenes destacadas de las Catacumbas de San Calixto.
"El sitio se caracteriza por una fuerte impresión visual y se puede captar la atención con imágenes sorprendentes de todo el complejo", subraya al respecto ANS.
Dos son las secciones principales que contiene la nueva web: "Las Catacumbas de San Calixto", que a la vez agrupa las subsecciones de "Los Orígenes de las Catacumbas" y "Los Símbolos"; y la que lleva por título "Explora los Caminos", con las subsecciones "La cripta de los Papas", "La cripta de Santa Cecilia", "Los cubículos de los Sacramentos", "La zona llamada del Papa Milcíades" y "La región de San Cayo y Eusebio".
Entre las opciones que ofrece el site, está la posibilidad de gestionar las reservas para la visita de las Catacumbas, la cual se debe realizar para grupos de al menos 15 personas. Visitantes individuales no requieren de reserva previa.
Las visitas pueden incluir, además del recorrido por el complejo de las Catacumbas, la participación en la celebración Eucarística con horarios de misas a partir de las 9:00 a las 11:00, y de las 14:00 hasta las 15:30, todos los días, exceptuando el miércoles, cundo las Catacumbas no abren al público.
Los orígenes de las catacumbas se remontan a la primera mitad del siglo II cuando los cristianos enterraban a sus muertos bajo tierra. Muchas de ellas, que se ampliaron alrededor de los sepulcros familiares, comenzaron a ser reservadas por sus propietarios recién convertidos para otros hermanos en la fe.
Con el tiempo, por iniciativa de la propia Iglesia, cuando adquiere los terrenos, las catacumbas se amplían y se organizan con carácter comunitario, como es el caso de las Catacumbas de San Calixto.
Las Catacumbas funcionaron como cementerios hasta principios del siglo V, cuando los entierros pasan a realizarse en la superficie.

EL EVANGELIO DE HOY JUEVES 26 ABRIL 2018


Lecturas del Jueves de la 4ª semana de Pascua
 Hoy, jueves, 26 de abril de 2018




Primera lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (2,1-10):

Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. Me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Hablamos, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, que quedan desvanecidos, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido; pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Sino, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman.» Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu. El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 118,99-100.101-102.103-104

R/. Lámpara es tu palabra para mis pasos,
luz en mi sendero

Soy más docto que todos mis maestros,
porque medito tus preceptos.
Soy más sagaz que los ancianos,
porque cumplo tus leyes. R/.

Aparto mi pie de toda senda mala,
para guardar tu palabra;
no me aparto de tus mandamientos,
porque tú me has instruido. R/.

¡Qué dulce al paladar tu promesa:
más que miel en la boca!
Considero tus decretos,
y odio el camino de la mentira. R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,13-16):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»

Palabra del Señor



Comentario al Evangelio del jueves, 26 de abril de 2018
Adrián de Prado, cmf



Queridos hermanos:

Si ayer festejábamos a san Marcos, evangelista, hoy lo hacemos con san Isidoro de Sevilla, obispo y doctor de la Iglesia. Otro santo de palabras, de la Palabra. Además de con Leandro, su hermano, que también fue santo y obispo de Sevilla, Isidoro compartió magisterio con san Ildefonso, que dijo de Él: «la facilidad de palabra era tan admirable en san Isidoro que las multitudes acudían de todas partes a escucharle y todos quedaban maravillados de su sabiduría y del gran bien que se obtenía al oír sus enseñanzas». También se dice de él que fue el primer lexicógrafo -valga el anacronismo- y un puente imprescindible entre la Edad Antigua y la Edad Media. Sin duda, Isidoro fue un sabio de este mundo... pero lo fue por escuchar la sabiduría que está más allá de este mundo.

Isidoro, como tantos otros santos, refleja la paradoja de la fe, que se vale de la elocuencia humana pero la trasciende por completo. Fijémonos si no en san Pablo, que no debía ser especialmente torpe en su predicación y, sin embargo, confiesa que ha renunciado a anunciar el misterio de Dios «con sublime elocuencia o sabiduría» porque la fe no se asienta sobre las fuerzas del hombre sino sobre el poder del Espíritu. Ahora bien, Pablo no deja de hablar de Dios y lo hace por doquier, casi siempre con discursos muy elaborados. En último término, ambas cosas son ciertas: por un lado, la Luz no procede de nosotros, sino del Señor que nos llama y nos capacita; por otro, «no se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos en la casa».

Somos más doctos que nuestros maestros –dice el salmo 118- cuando meditamos la Palabra del Señor, cuando reparamos en la voz callada del Calvario. Allí, delante de los labios apretados de Jesús, que reza por nosotros, tenemos únicamente la potestad y el principado de la sal: nuestra palabra –nuestra sabiduría- puede conservar el alimento del Señor y potenciar el sabor que el Evangelio tiene de suyo. Nada más... y nada menos. Cristo crucificó consigo todos los discursos vanos y falaces, y se convirtió con su Pascua en discurso de Vida eterna. Él ha querido –este es el milagro- que nosotros formemos parte de Su discurso imperecedero, que guardemos su Palabra y sazonemos con ella cada una de nuestras horas. Ninguno somos Pablo; tampoco Isidoro. Pero seremos más sagaces que todos los sabios si nos abrimos a su Luz, siquiera por un momento.

Feliz fiesta.

Vuestro hermano en la fe:
Adrián, cmf.

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 26 ABRIL



LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
26 abril




Jesús ha de ser tu Modelo y tu Ejemplo; a él debes mirar, para que tu vida se parezca a la suya; has de copiar sus sentimientos y hacerlos tuyos, para ir adquiriendo semejanza con él.

Para alcanzar esa semejanza, deberás desprenderte de muchas cosas, que son tuyas y que no pueden ser de Jesús, de muchas formas de obrar, de reaccionar, de actitudes que tendrán mucho de humano, pero no tanto de evangélico, y por lo tanto muy poco de Jesús.

En la Comunión recibes a Jesús, te transformas en él; tus ojos son los ojos por los que ve Jesús, tus manos... tu lengua... tu memoria... tu corazón... no lo debes emplear sino en aquello y de la forma que Jesús los emplearía.

Él es el Maestro, el Modelo y tú debes aprender de él, imitarlo a él. En cada uno de tus actos debe aparecer el sello de Jesús.


P. Alfonso Milagro
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