sábado, 25 de noviembre de 2017

QUÉ ES EL ADVIENTO?


¿Qué es el Adviento?
Fuente: Aciprensa




Adviento


El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico, empieza el domingo más próximo al 30 de noviembre y termina el 24 de diciembre. Son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.

El término "Adviento" viene del latín adventus, que significa venida, llegada. El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado. Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico en la Iglesia.

El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor.

Se puede hablar de dos partes del Adviento:

Primera Parte

Desde el primer domingo al día 16 de diciembre, con marcado carácter escatológico, mirando a la venida del Señor al final de los tiempos;

Segunda Parte

Desde el 17 de diciembre al 24 de diciembre, es la llamada "Semana Santa" de la Navidad, y se orienta a preparar más explícitamente la venida de Jesucristo en las historia, la Navidad.

Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesias ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.



La Corona de Adviento

La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular

El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar. 

Las ramas verdes

Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas

Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo.

Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia. 
Las manzanas rojas que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal. 

El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve. 

Los domingos de Adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote. 

Sugerencias

a) Es preferible elaborar en familia la corona de Adviento aprovechando este momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado.

b) La corona deberá ser colocada en un sitio especial dentro del hogar, de preferencia en un lugar fijo donde la puedan ver los niños de manera que ellos recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.

c) Es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Toda esta planeación hará que las cosas salgan mejor y que los niños vean y comprendan que es algo importante. Así como con anticipación preparamos la visita de un invitado importante, estamos haciendo esto con el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia.

d) Es conveniente también distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia.

Por ejemplo: 
un encargado de tener arreglado y limpio el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña. 
un encargado de apagar las luces al inicio y encenderlas al final. 
un encargado de dirigir el canto o de poner la grabadora con algún villancico. 
un encargado de dirigir las oraciones para ponerse en presencia de Dios. 
un encargado de leer las lecturas. 
un encargado de encender las velas.




Bendición de la Corona de Adviento

En algunas parroquias o colegios se organiza la bendición de las coronas de Adviento. Si no se pudo asistir a estas celebraciones, la puede llevar a cabo el papá o la mamá con la siguiente oración: 

Señor Dios 
bendice con tu poder nuestra Corona de Adviento para que, al encenderla, 
despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo 
practicando las buenas obras, y para que así, 
cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos. 
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. 

Todos: Amén.

La siguiente es una fórmula de bendición comunitaria para los sacerdotes.

SACERDOTE: Al comenzar este nuevo Año Litúrgico, vamos a bendecir, como comunidad cristiana, esta CORONA con que inauguramos también el tiempo de Adviento. Sus luces nos recuerdan que Jesucristo es la LUZ DEL MUNDO. Su color verde significa la vida, nuestra vida de la gracia, y la esperanza de ser mejores y unirnos más como comunidad.

TODOS: POR ESO, AL IR ENCENDIENDO, DOMINGO TRAS DOMINGO, LOS CIRIOS DE LA CORONA, DEBEMOS SIGNIFICAR NUESTRA GRADUAL PREPARACIÓN PARA RECIBIR LA LUZ DE NAVIDAD: JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR, QUE VIENE PARA SALVARNOS.

Sacerdote: Démosle gracias a Dios por esta CORONA, pero especialmente porque nos permite estar reunidos, como comunidad, para darle gracias y bendecirlo.

TODOS: TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE SIEMPRE ESTÁS CON NOSOTROS EN EL CAMINO DE LA VIDA Y PORQUE NOS AYUDAS A BENDECIRTE Y A TENERTE PRESENTE CADA DÍA. TE DAMOS GRACIAS POR NUESTRA CONVIVENCIA COMUNITARIA Y POR ESTA CORONA DE ADVIENTO QUE HOY QUEREMOS BENDECIR, O SEA, QUE QUEREMOS PONERLA EN TU NOMBRE PARA QUE SEA EL CENTRO DE NUESTRA ORACIÓN Y REFLEXIÓN COMUNITARIA.

ESCUCHA, PUES, PADRE BUENO, NUESTRAS SÚPLICAS: BENDICE (+) ESTA CORONA DE ADVIENTO, Y AL BENDECIRLA, BENDÍCENOS TAMBIÉN A NOSOTROS COMO COMUNIDAD, DANOS TU PAZ, TU AMOR Y TU UNIDAD. AYÚDANOS A VENCER LAS TENTACIONES. NO NOS DEJES CAER EN EL PECADO QUE NOS APARTA DE TI. ANTES BIEN, AYÚDANOS A PREPARAR LA VENIDA DE TU HIJO JESUCRISTO, LUZ DEL MUNDO, PARA QUE ILUMINE TODA NUESTRA VIDA Y NOS GUÍE POR EL CAMINO DE LA VERDAD Y DEL BIEN, EL QUE VIVE Y REINA CONTIGO, EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.

(Se rocía la corona con agua bendita... y se enciende la primera vela...).

Lector: Si encendemos una vela es porque queremos alumbrar, porque queremos tener una señal que pueda ver el que viene hacia nosotros. Es un signo externo de nuestra disposición interior de esperanza.

TODOS: POR ESO, EN ESTE TIEMPO DE ADVIENTO, SEGUIREMOS CON ATENCIÓN Y CON BUENA DISPOSICIÓN, LAS ENSEÑANZAS DE LA PALABRA DE DIOS EN LAS LECTURAS DOMINICALES; Y NOS PREPARAREMOS, DE TODO CORAZON, PARA LA VENIDA DEL SEÑOR A NUESTRA COMUNIDAD PARROQUIAL, A NUESTRA FAMILIA Y A NUESTRA VIDA PERSONAL.

Lector: Su venida histórica, que recordamos cuando el Hijo de Dios nace como Hijo de María, como Hombre para habitar entre los hombres; su venida litúrgica en cada Eucaristía, en su Palabra y en la Comunión; y su venida escatológica, que esperamos con viva fe, al final de los tiempos.

TODOS: POR ESO, ENCENDER UNA VELA TIENE SENTIDO EN LA MEDIDA EN QUE, PERSONAL, FAMILIAR Y COMUNITARIAMENTE, NOS DISPONGAMOS A RECIBIR AL HIJO DE DIOS, A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, QUE VIENE A NOSOTROS PARA SALVARNOS.

Sacerdote: Cristo, en su Evangelio, nos invita a "Velar y a estar preparados, porque no sabemos cuando llegará el momento".

TODOS: POR ESO, NOS COMPROMETEMOS A PREPARARNOS, EN FAMILIA, A TRAVÉS DEL PERDÓN, DE LA COMPRENSIÓN Y DEL AMOR ENTRE ESPOSO Y ESPOSA; ENTRE PADRES E HIJOS; ENTRE HERMANOS Y HERMANAS; Y ENTRE AMIGOS Y COMPAÑEROS.

NOS COMPROMETEMOS, TAMBIÉN, A MANIFESTAR NUESTRO CARIÑO Y BUENA VOLUNTAD PARA CON LOS AMIGOS Y VECINOS SOBRE TODO, ESTANDO DISPUESTOS A PRESTAR AYUDA SI ALGUIEN NECESITA DE NOSOTROS, DE NUESTRO TIEMPO, DE NUESTRO SERVICIO Y DE NUESTRAS COSAS.

Y LE PEDIMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR, SU GRACIA Y SU FUERZA PARA CUMPLIR FIELMENTE ESTOS PROPÓSITOS. POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR. AMÉN.

BENDICIÓN SOLEMNE DE ADVIENTO

Sacerdote: Que Dios, omnipotente y misericordioso.

TODOS: NOS SANTIFIQUE CON LA CELEBRACIÓN DE ESTE ADVIENTO Y NOS LLENE DE SUS BENDICIONES, YA QUE CREEMOS QUE CRISTO VINO AL MUNDO Y ESPERAMOS SU RETORNO GLORIOSO. AMÉN.

Sacerdote: Que Dios, fuente de vida y alegría.

TODOS: NOS CONCEDA PERMANECER FIRMES EN LA FE, ALEGRES EN LA ESPERANZA Y EFICACES EN LA CARIDAD. AMÉN.

Sacerdote: Que Dios, origen de toda bondad.

TODOS: NOS ENRIQUEZCA CON LOS PREMIOS ETERNOS CUANDO VENGA DE NUEVO EN LA MAJESTAD DE SU GLORIA. AMÉN.

Sacerdote: Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo (+) y Espíritu Santo, descienda sobre todos ustedes.

TODOS: AMÉN.

*** ESTA MISMA BENDICIÓN SE PUEDE USAR EN LOS DOMINGOS II, III y IV DE ADVIENTO





Inicia con las vísperas del domingo más cercano al 30 de Noviembre y termina antes de las vísperas de la Navidad. Los domingos de este tiempo se llaman 1°, 2°, 3° y 4° de Adviento. Los días del 16 al 24 de diciembre (la Novena de Navidad) tienden a preparar más específicamente las fiestas de la Navidad.

El tiempo de Adviento tiene una duración de cuatro semanas. Este año 2017, comienza el domingo 3 de diciembre, y se prolonga hasta el 24 de diciembre. Podemos distinguir dos periodos. En el primero de ellos, aparece con mayor relieve el aspecto escatológico y se nos orienta hacia la espera de la venida gloriosa de Cristo. Las lecturas de la misa invitan a vivir la esperanza en la venida del Señor en todos sus aspectos: su venida al final de los tiempos, su venida ahora, cada día, y su venida hace dos mil años.

En el segundo periodo se orienta más directamente a la preparación de la Navidad. Su nos invita a vivir con más alegría, porque estamos cerca del cumplimiento de lo que Dios había prometido. Los evangelios de estos días nos preparan ya directamente para el nacimiento de Jesús.

En orden a hacer sensible esta doble preparación de espera, la liturgia suprime durante el Adviento una serie de elementos festivos. De esta forma, en la misa ya no rezamos el Gloria, se reduce la música con instrumentos, los adornos festivos, las vestiduras son de color morado, el decorado de la Iglesia es más sobrio, etc. Todo esto es una manera de expresar tangiblemente que, mientras dura nuestro peregrinar, nos falta algo para que nuestro gozo sea completo. Y es que quien espera es porque le falta algo. Cuando el Señor se haga presente en medio de su pueblo, habrá llegado la Iglesia a su fiesta completa, significada por solemnidad de la fiesta de la Navidad.

Tenemos cuatro semanas en las que Domingo a Domingo nos vamos preparando para la venida del Señor. La primera de las semanas de adviento está centrada en la venida del Señor al final de los tiempos. La liturgia nos invita a estar en vela, manteniendo una especial actitud de conversión. La segunda semana nos invita, por medio del Bautista a «preparar los caminos del Señor»; esto es, a mantener una actitud de permanente conversión. Jesús sigue llamándonos, pues la conversión es un camino que se recorre durante toda la vida. La tercera semana preanuncia ya la alegría mesiánica, pues ya está cada vez más cerca el día de la venida del Señor. Finalmente, la cuarta semana ya nos habla del advenimiento del Hijo de Dios al mundo. María es figura, central, y su espera es modelo estímulo de nuestra espera.

En cuanto a las lecturas de las misas dominicales, las primeras lecturas son tomadas de Isaías y de los demás profetas que anuncian la Reconciliación de Dios y, la venida del Mesías. En los tres primeros domingos se recogen las grandes esperanzas de Israel y en el cuarto, las promesas más directas del nacimiento de Dios. Los salmos responsoriales cantan la salvación de Dios que viene; son plegarias pidiendo su venida y su gracia. Las segundas lecturas son textos de San Pablo o las demás cartas apostólicas, que exhortan a vivir en espera de la venida del Señor.

El color de los ornamentos del altar y la vestidura del sacerdote es el morado, igual que en Cuaresma, que simboliza austeridad y penitencia. Son cuatro los temas que se presentan durante el Adviento:

Primer Domingo: 3 de diciembre

La vigilancia en espera de la venida del Señor. Durante esta primer semana las lecturas bíblicas y la predicación son una invitación con las palabras del Evangelio: "Velen y estén preparados, que no saben cuándo llegará el momento". Es importante que, como familia nos hagamos un propósito que nos permita avanzar en el camino hacia la Navidad; ¿qué te parece si nos proponemos revisar nuestras relaciones familiares? Como resultado deberemos buscar el perdón de quienes hemos ofendido y darlo a quienes nos hayan ofendido para comenzar el Adviento viviendo en un ambiente de armonía y amor familiar. Desde luego, esto deberá ser extensivo también a los demás grupos de personas con los que nos relacionamos diariamente, como la escuela, el trabajo, los vecinos, etc. Esta semana, en familia al igual que en cada comunidad parroquial, encenderemos la primer vela de la Corona de Adviento, color morada, como signo de vigilancia y deseos de conversión.

Segundo Domingo: 10 de diciembre

La conversión, nota predominante de la predicación de Juan Bautista. Durante la segunda semana, la liturgia nos invita a reflexionar con la exhortación del profeta Juan Bautista: "Preparen el camino, Jesús llega" y, ¿qué mejor manera de prepararlo que buscando ahora la reconciliación con Dios? En la semana anterior nos reconciliamos con las personas que nos rodean; como siguiente paso, la Iglesia nos invita a acudir al Sacramento de la Reconciliación (Confesión) que nos devuelve la amistad con Dios que habíamos perdido por el pecado. Encenderemos la segunda vela morada de la Corona de Adviento, como signo del proceso de conversión que estamos viviendo.

Durante esta semana puedes buscar en los diferentes templos que tienes cerca, los horarios de confesiones disponibles, para que cuando llegue la Navidad, estés bien preparado interiormente, uniéndote a Jesús y a los hermanos en la Eucaristía.  

Tercer Domingo: 17 de diciembre

El testimonio, que María, la Madre del Señor, vive, sirviendo y ayudando al prójimo. Coincide este domingo con la celebración de la Virgen de Guadalupe, y precisamente la liturgia de Adviento nos invita a recordar la figura de María, que se prepara para ser la Madre de Jesús y que además está dispuesta a ayudar y servir a quien la necesita. El evangelio nos relata la visita de la Virgen a su prima Isabel y nos invita a repetir como ella: "Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme?.

Sabemos que María está siempre acompañando a sus hijos en la Iglesia, por lo que nos disponemos a vivir esta tercer semana de Adviento, meditando acerca del papel que la Virgen María desempeñó. Te proponemos que fomentes la devoción a María, rezando el Rosario en familia, uno de los elementos de las tradicionales posadas. Encendemos como signo de espera gozosa, la tercer vela, color rosa, de la Corona de Adviento.

Cuarto Domingo: 24 de diciembre

El anuncio del nacimiento de Jesús hecho a José y a María. Las lecturas bíblicas y la predicación, dirigen su mirada a la disposición de la Virgen María, ante el anuncio del nacimiento de su Hijo y nos invitan a "Aprender de María y aceptar a Cristo que es la Luz del Mundo". Como ya está tan próxima la Navidad, nos hemos reconciliado con Dios y con nuestros hermanos; ahora nos queda solamente esperar la gran fiesta. Como familia debemos vivir la armonía, la fraternidad y la alegría que esta cercana celebración representa. Todos los preparativos para la fiesta debieran vivirse en este ambiente, con el firme propósito de aceptar a Jesús en los corazones, las familias y las comunidades. Encendemos la cuarta vela color morada, de la Corona de Adviento.

EL SECRETO PARA VIVIR MÁS


El secreto para vivir más



No se vive solo para morir sino para vivir más en la eternidad, y la muerte es su "a través".

Mi asistencia al sepelio era inevitable. Se trataba del esposo de mi amiga que había muerto en la flor de su vida por un fatal accidente. Al entrar al recinto, en mis primeros pasos, saludé con vaga atención a algunos de los asistentes mientras buscaba con mirada expectante a Martha, su viuda, a quien me acerqué a consolar con un nudo en la garganta.

Me correspondió con un afectuoso abrazo y una sonrisa agradecida, con la actitud serena de quien sufre humanamente pero que a la vez se sostiene en la esperanza. Martha siempre ha sido de vida interior, lo mismo que su esposo.

Fui a consolar, y con su testimonio salí consolada. También con la determinación de, al igual que Martha, transitar por este mundo sin miedo a la vida y sin miedo a la muerte.

Ahora, aun cuando veo lejos la ancianidad y gozo de salud, he decidido poner en orden mis documentos y ordenar mi vida de cara a la verdad, de cara a la verdad de que si bien todos aspiramos vivir una larga vida, lo cierto es que así como un día venimos a la vida, posiblemente de manera imprevista otro día nos iremos.

Recuerdo haber leído que “a la muerte, ni temerle, ni ignorarla”  y que así, como en una tarde triste de otoño caen las hojas muertas, así caen cada día las almas en la eternidad y que un día la hoja caída seremos nosotros. Y la eternidad es Dios.

Debo admitir que hubo un tiempo en que me parecía que solo se morían los demás, que la muerte o el dolor eran algo que podía relegarse al olvido mientras no nos visitara en algún familiar, amigo o simple conocido. Lo cierto era que en realidad le temía, así que evitaba en lo posible asistir a hospitales, funerales o leer las esquelas de los periódicos y en las redes sociales.

Apostando a la buena vida sobre la vida buena, había aprendido  a no pensar en que la vida humana es finita y contingente, lo hacía con buena intención pero con malos resultados, pues apostando a la buena vida, atendía solo lo sensible olvidando mi condición de ser espiritual y mi natural necesidad de interioridad.

Ahora, he entendido que es desde su interioridad, como el hombre logra no el éxito de una “plenitud” fabricada que la sociedad celebra, y en la que en realidad se está dejando de vivir, sino la plenitud de su ser por la que es capaz de vivir y morir con verdadero sentido personal.

Si comparamos un árbol de apariencia frondosa pero que nunca da frutos con otro que si los da podemos afirmar con veracidad que existe más vida en el segundo. Lo mismo sucede con las personas.

Están más vivos quienes:

- Poseen una correcta unidad de vida, quienes logran una estable armonía interior y no poseen doble o triple personalidad.
- Quienes no se dejan llevar por multitud de imprevistos externos, porque han entendido que cualquier motivo para perder la paz interior, es un mal motivo.
- Son fieles a Dios, a su esposa, a su familia, a sus amigos, a su trabajo, a las normas cívicas vigentes.
- Subordinan sus apetitos a su razón.
- Adquieren virtudes para convivir en familia.
- Por sus virtudes participan más en sociedad.
- Tienen una libertad responsable y comprometida por amor.
- Y muchas más actitudes en las que se elige la vida buena sobre la buena vida…

En definitiva, están más vivos quienes han descubierto su rico mundo interior y tienen facilidad para advertir la intimidad de los demás.

¿Cómo vivir la muerte? Aceptándola y edificando con nuestra vida personal. Y, como Martha mí querida amiga, viviendo con la virtud de la esperanza.

Aceptar algo es siempre respecto de alguien, y ese alguien no es sino quien ha querido nuestra vida y quien permite nuestra muerte, es decir, en manos de quien está la vida y la muerte de cada hombre: Dios.



© Orfa Astorga (Aleteia)

PAPA FRANCISCO ESTABLECE 9 ASPECTOS ESENCIALES PARA LA NULIDAD MATRIMONIAL


Nulidad matrimonial: El Papa establece 9 aspectos esenciales para labor de obispos
Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa




VATICANO, 25 Nov. 17 / 07:23 am (ACI).- El Papa Francisco estableció lo que ha considerado como 9 aspectos determinantes en la labor del Obispo diocesano en el proceso breve de nulidad matrimonial, según lo establecido por él mismo en los motu proprio “Mitis Iudex Dominus Iesus” y “Mitis et misericors Iesus” publicados hace dos años.

El Santo Padre realizó estas indicaciones durante la audiencia concedida en el Palacio Apostólico del Vaticano a los clérigos y laicos participantes en el curso “El nuevo proceso matrimonial y el procedimiento super rato”, promovido por el Tribunal de la Rota Romana.

En su discurso, el Papa precisó “definitivamente”, algunos aspectos fundamentales de los dos Motu proprio, “en particular en lo que se refiere a la figura del Obispo diocesano como juez personal y único en el proceso breve”.

En la reforma del proceso de nulidad matrimonial establecida por el Pontífice en septiembre de 2015, una de las novedades fue la de darle a los obispos la potestad de decidir directamente cuando los casos de nulidad son “particularmente evidentes”. El Papa también decidió que el proceso de nulidad sea gratuito.

En su discurso de hoy, Francisco dijo: “Desde siempre, el Obispo diocesano es Iudes unum el ídem Vicario iudiciali, pero debido a que tal principio se viene interpretando de manera excluyente al ejercicio personal del Obispo diocesano, delegando casi todo a los Tribunales, establezco a continuación lo que considero determinante y exclusivo en el ejercicio personal del Obispo diocesano juez”:

1.- “El Obispo diocesano, en virtud de su oficio pastoral es juez personal y único en el proceso breve”.

2.- “Por lo tanto, la figura del Obispo-diocesano-juez es el arquitrabe, el principio constitutivo y el elemento discriminante de todo el proceso breve establecido en los dos Motu proprio”.


3.- “En el proceso breve se reclaman, ad validitatem, dos condiciones inseparables: el episcopado y el ser cabeza de una comunidad diocesana de fieles. Si falta una de las dos condiciones, el proceso breve no podrá tener lugar. La instancia debe ser juzgada con el proceso ordinario”.

4.- “La competencia exclusiva y personal del Obispo diocesano, situada en los criterios fundamentales del proceso breve, hace referencia directa a la eclesiología del Vaticano II, que nos recuerda que solo el Obispos tiene ya, en la consagración, la plenitud de toda la potestad que es ad actum expedita, por medio de la misio canonica”.

5.- “El proceso breve no es una opción que el Obispo diocesano pueda escoger, sino que es una obligación que proviene de su consagración y de la misio recibida. Él es competente exclusivo en las tres fases del proceso breve”:

·         “La instancia va siempre dirigida al Obispo diocesano”.

·         “La instrucción, como ya afirmé en el discurso del 12 de mayo del año pasado ante el Curso de la Rota Romana, el Obispo la dirige ‘siempre asistido por el Vicario judicial y otro instructor, también laico, del asesor, y siempre presente el defensor del vínculo’. Si el Obispo estuviese desprovisto de clérigo o laicos canonistas, la caridad, que caracteriza el oficio episcopal, de un Obispo cercano podrá ayudarlo durante el tiempo necesario. También recuerdo que el proceso breve debe cerrarse normalmente en una sola sesión, reclamándose como condición imprescindible la absoluta evidencia de los hechos que demuestren la presunta nulidad del matrimonio, además del consentimiento de los dos cónyuges”.

·         “La decisión de pronunciar coram Domino es siempre y exclusiva del Obispo diocesano”.

6.- “Confiar todo el proceso breve al tribunal interdiocesano podría desnaturalizar o reducir la figura del Obispo –padre, cabeza y juez de sus hijos– a mero firmante de la sentencia”.

7.- “La misericordia es uno de los criterios fundamentales que aseguran la salus, reclama que el Obispo diocesano actúe cuando prima el proceso breve, en el caso de que no se considere preparado en el presente para implementarlo, debe posponer el caso para el juicio ordinario, el cual deberá llevarse a cabo con la debida solicitud”.

8.- “La proximidad y la gratuidad, como lo he señalado en varias ocasiones, son las dos perlas que necesitan los pobres, que la Iglesia debe amar por encima de cualquier cosa”.

9.- “En cuanto a la competencia, sobre la apelación contra la sentencia afirmativa en el proceso breve del Metropolita o del Obispo indicado en el nuevo can. 1687, se precisa que la nueva ley ha otorgado al Decano de la Rota una potestas decidendi nueva y por lo tanto constitutiva sobre el rechazo o la admisión de la apelación”.

Tras precisar el punto 9, el Papa Francisco resaltó: “En definitiva, me gustaría afirmar con claridad aquello en lo que puede actuar sin necesidad de pedir permiso o autorización a otra Institución o a la Signatura Apostólica”, que es el tribunal que podría considerarse como la “Corte Suprema” del Vaticano.  


Expresión del modelo sinodal

El Pontífice indicó que es importante ofrecer una especial atención y un análisis adecuado a los dos motu proprio para “aplicar los nuevos procedimientos que en ellos se establecen”.

Señaló que estos dos documentos “son expresión de un modelo sinodal”, algo especialmente interesante, pues, en su valoración, “es importante que la Iglesia recupere la práctica sinodal de la primera comunidad de Jerusalén, donde Pedro junto con los demás Apóstoles y con toda la comunidad bajo la acción del Espíritu Santo, buscaban actuar de acuerdo al mandamiento del Señor Jesús”.

El Papa también alentó a los participantes a ser “leales colaboradores de su Obispo, al cual las nuevas normas reconocen un papel determinante, sobre todo en el proceso breve, en cuanto que es el ‘juez natural’ de la Iglesia particular”.

“En su servicio están llamados a ser cercanos ante la soledad y el sufrimiento de los fieles que buscan en la justicia eclesial la ayuda competente para poder encontrar la paz de sus conciencias y la voluntad de Dios sobre la readmisión en la Eucaristía”.

El Papa Francisco subrayó que es función de la Iglesia “acoger y curar al que está herido, de diversa consideración, por la vida. Al mismo tiempo, es un recordatorio del compromiso de defender la sacralidad del vínculo matrimonial”.

3 MANERAS DE IR AL A CONFESIÓN CUANDO SIENTES VERGÜENZA POR TUS PECADOS


3 maneras de ir a la confesión cuando sientes vergüenza por tus pecados
Debes vencer la tentación de aplazar la confesión. Decídete hoy mismo pues mañana podría ser muy tarde.


Por: P. Jordi Rivero | Fuente: Corazones.org // PildorasDeFe.net 




Es saludable sentr vergüenza por tus pecados, pero no permitas que esto te domine.

Antes que todo, medita un pasaje del Evangelio sobre la pasión de Jesús y considera que Él desea, por su misericordia infinita, aplicarte todas las gracias que Él ganó para ti en la Cruz. Él desea perdonarte. Respóndele. La vida pasa rápido y debemos preparamos para la eternidad.

No temas. Dios te ama y estará contigo en la confesión. ¡Confía en Jesús! y verás que paz y felicidad recibirás.

Aquí tienes 3 consejos para asistir a la confesión cuando sientes verguenza

1.- Busca un sacerdote que no te conozca

Si lo deseas puedes ir a confesarte en un lugar donde el sacerdote no te conozca. Las Iglesias deben tener horas de confesión donde se puede ir a confesar sin que te vean la cara.

Como sacerdote te puedo decir que, cuando alguien se confiesa de un gran pecado, lo que siento es gran admiración por esa persona porque ha tenido el valor de confesarse.

Los sacerdotes sabemos que dar el paso a la confesión es una gracia y requiere humildad.

Quien se confiesa ha tenido el valor de reconocer su pecado y humillarse. Eso es admirable.

2.- Examen de conciencia

En cuanto a recordar los pecados, haz un examen de conciencia con humildad. Una lista de preguntas puede ayudarte con ese examen.

Si sinceramente confiesas todo lo que recuerdas habiendo hecho el examen, la confesión vale.


3.- Vencer la tentación de aplazar la confesión.

Decídete hoy pues mañana podría ser muy tarde. Haz un examen de conciencia, pon tu mirada en Jesús que te ama y quiere perdonarte y da el paso adelante.

Si hace mucho que no confiesas. No temas. Díselo al sacerdote y él te ayudará.

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 25 NOVIEMBRE


Los cinco minutos de María
Noviembre 25




La Virgen se dio a sí misma y nos dio lo que amaba más que a su propia vida, su Hijo Jesús, porque nos amaba entrañablemente; ese amor fue el que la invitó a sufrir por nosotros y a entregar a su Hijo para que nosotros fuéramos salvados.
Su amor fue un amor sincero y por lo tanto oblativo; el que ama, se da; María nos amó como hijos y se nos dio como Madre.
Nuestra Señora de la entrega, concédeme darme sin medida a los que me rodean.


* P. Alfonso Milagro

EL EVANGELIO DE HOY SÁBADO 25 NOVIEMBRE 2017


Lecturas de hoy Sábado de la 33ª semana del Tiempo Ordinario
Hoy, sábado, 25 de noviembre de 2017




Primera lectura
Lectura del primer libro de los Macabeos (6,1-13):

En aquellos días, el rey Antíoco recorría las provincias del norte, cuando se enteró de que en Persia había una ciudad llamada Elimaida, famosa por su riqueza en plata y oro, con un templo lleno de tesoros: escudos dorados, lorigas y armas dejadas allí por Alejandro, el de Filipo, rey de Macedonia, que había sido el primer rey de Grecia. Antíoco fue allá e intentó apoderarse de la ciudad y saquearla; pero no pudo, porque los de la ciudad, dándose cuenta de lo que pretendía, salieron a atacarle. Antíoco tuvo que huir, y emprendió el viaje de vuelta a Babilonia, apesadumbrado. Entonces llegó a Persia un mensajero, con la noticia de que la expedición militar contra Judá había fracasado: Lisias, que había ido como caudillo de un ejército poderoso, había huido ante el enemigo; los judíos, sintiéndose fuertes con las armas y pertrechos, y el enorme botín de los campamentos saqueados, habían derribado el arca sacrílega construida sobre el altar de Jerusalén, habían levantado en torno al santuario una muralla alta como la de antes, y lo mismo en Betsur, ciudad que pertenecía al rey. Al oír este informe, el rey se asustó y se impresionó de tal forma que cayó en cama con una gran depresión, porque no le habían salido las cosas como quería. Allí pasó muchos días, cada vez más deprimido. 
Pensó que se moría, llamó a todos sus grandes y les dijo: «El sueño ha huído de mis ojos; me siento abrumado de pena y me digo: "¡A qué tribulación he llegado, en qué violento oleaje estoy metido, yo, feliz y querido cuando era poderoso!" Pero ahora me viene a la memoria el daño que hice en Jerusalén, robando el ajuar de plata y oro que había allí, y enviando gente que exterminase a los habitantes de Judá, sin motivo. Reconozco que por eso me han venido estas desgracias. Ya veis, muero de tristeza en tierra extranjera.»

Palabra de Dios

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Salmo
Sal 9,2-3.4.6.16.19

R/. Gozaré, Señor, de tu salvación

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, 
proclamando todas tus maravillas; 
me alegro y exulto contigo 
y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo. R/.

Porque mis enemigos retrocedieron, 
cayeron y perecieron ante tu rostro. 
Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío 
y borraste para siempre su apellido. R/.

Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron,
su pie quedó prendido en la red que escondieron. 
Él no olvida jamás al pobre, 
ni la esperanza del humilde perecerá. R/.

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Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (20,27-40):

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.»
Jesús les contestó: «En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.»
Intervinieron unos escribas: «Bien dicho, Maestro.»
Y no se atrevían a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor

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Comentario al Evangelio de hoy sábado, 25 de noviembre de 2017
Bonifacio Fernandez, cmf



Queridos amigos y amigas:

La fe cristiana es una actitud humana compleja; implica varias dimensiones y desempeña diversas funciones. La fe es el fundamente de la esperanza: creemos y por eso esperamos. Y la esperanza es el horizonte de la fe. Esperamos y por eso creemos. La actitud creyente se basa en el testimonio de Dios; Dios mismo se comunica, nos habla. Antes de fijarnos en lo que Dios dice, es importantísimo caer en la cuenta de que Dios habla, de que da testimonio de si mismo, se dirige a nosotros, nos interpela. Es el Dios vivo y personal. Es el Dios de la historia. Su nombre lleva las huellas históricas: Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, Dios de vivos. En él todos están vivos.

Jesús lee de una manera nueva la teofanía de la zarza. Descubre en ella una nueva revelación y sentido: la resurrección de los muertos. Así responde Jesús a la cuestión casuística de los saduceos. Ellos no admiten la resurrección de los muertos. Sus argumentos son pintorescos. La respuesta de Jesús insiste en la novedad de la resurrección. En la vida resucitada las relaciones son diferentes.

Además de este fundamento la fe cristiana tiene importantes funciones. Libera del miedo; libra de la autosuficiencia, del poder destructor de la ignorancia de Dios, del temor a la muerte. La fe en el Dios de vivos tiene fuerza en si misma para vencer el temor a la muerte; tiene luz para iluminar la oscuridad de la vida y de la muerte; tiene coraje para superar el miedo que nos paraliza; cura las heridas de las fracasos en la lucha por cambiar este mundo y convertirlo en reino de Dios. ¿Nos dan miedo los poderes de este mundo, especialmente, el poder de la muerte? Nuestra fe es fe en el Dios vivo y resucitador. No nos deja encerrarnos en lo finito e inmediato. Nos mantiene despiertos, enhiestos, con capacidad de lucha y de superación hacia el futuro. Tiene siempre una pregunta de más para nuestras respuestas.

La fe cristiana es confianza en el Dios que hace posible lo que parece imposible; que cumple sus promesas, a veces por caminos desconocidos para nosotros; que resucita a los muertos.

Vuestro hermano en la fe.
Bonifacio Fernández cmf

FELIZ FIN DE SEMANA





viernes, 24 de noviembre de 2017

UN VASO DE LECHE


Un vaso de leche




Un día, un muchacho pobre que vendía mercancías de puerta en puerta para pagar sus estudios universitarios, encontró que sólo le quedaba una simple moneda de diez centavos y tenía hambre.
Decidió que pediría comida en la próxima casa. Sin embargo, sus nervios lo traicionaron cuando una encantadora mujer joven le abrió la puerta. En lugar de comida pidió un vaso de agua.

Ella pensó que el joven parecía hambriento, así que le trajo un gran vaso de leche.

Él lo bebió despacio, y entonces le preguntó:

-¿Cuánto le debo?

-No me debes nada- contestó ella. -Mi madre siempre nos ha enseñado a no aceptar nunca un pago por un acto de caridad.

Él le dijo... -Entonces, se lo agradezco de todo corazón...

Cuando Howard Kelly se fue de la casa, no sólo se sintió más fuerte, sino que también su fe en Dios y en los hombres era más fuerte. Él había estado a punto de rendirse y dejarlo todo.

Años después, esa mujer enfermó gravemente. Los doctores locales estaban confundidos. Finalmente le enviaron a la gran ciudad. Llamaron al Dr. Howard Kelly para consultarle. Cuando este oyó el nombre del pueblo de donde venía la paciente, una extraña luz lleno sus ojos.

Inmediatamente, el Dr. Kelly subió del vestíbulo del hospital a su cuarto. Vestido con su bata de doctor entró a verla y la reconoció enseguida. Regresó al cuarto de observación determinado a hacer lo máximo posible para salvar su vida. Desde ese día, él prestó la mejor atención a este caso. Después de una larga lucha, ella ganó la batalla... ¡Estaba totalmente recuperada..!

Como la paciente ya estaba sana y salva, el Dr. Kelly pidió a la oficina de administración del hospital que le enviaran la factura total de los gastos para aprobarla. Él la revisó y la firmó. Además, escribió algo en el borde de la factura y la envió al cuarto de la paciente.

La cuenta llegó al cuarto de la paciente, pero ella temía abrirla, porque sabía que le tomaría el resto de su vida para poder pagar todos los gastos. Finalmente la abrió, y algo llamó su atención: En el borde de la factura leyó estas palabras...

"Pagado por completo hace muchos años con un vaso de leche". Firmado: Dr. Howard Kelly.

Lágrimas de alegría inundaron sus ojos y su feliz corazón oró así: "Gracias, Dios, porque tu amor se ha manifestado en las manos y los corazones humanos".



© Web católico de Javier

SUBMARINO ARGENTINO DESAPERIDO: SOLIDARIDAD DE LA IGLESIA TRAS NOTICIA DE EXPLOSIÓN


Submarino argentino desaparecido: Solidaridad de la Iglesia tras noticia de explosión






BUENOS AIRES, 24 Nov. 17 / 11:58 am (ACI).- “Necesitamos más que nunca la valentía de la fe”, afirmó el Obispo Castrense de Argentina, Mons. Santiago Olivera, luego de se confirmara que hubo una explosión en el área donde el submarino ARA San Juan desapareció.

El submarino se perdió el miércoles 15 de noviembre en el golfo de San Juan, en el Atlántico meridional, cuando se dirigía a una base naval en Mar de Plata con 44 tripulantes.

Desde la desaparición de la nave, grupos de búsqueda y rescate de distintos países se han sumado a la tarea de encontrarla.

Recién el jueves 23 de noviembre, 8 días después de la desaparición del submarino, la Armada argentina confirmó que se registró un “evento consistente con una explosión” el 15 de noviembre por la mañana, día en el que se tuvo el último contacto con el submarino.

Múltiples análisis arrojaron que esta “anomalía hidroacústica” se registró cuatro horas después del último contacto con el submarino, se trató de “un evento impulsivo subacuático, una señal inusual en las cercanías de la última posición conocida del submarino argentino desaparecido”.

Pese al nuevo panorama, las autoridades insistieron en que seguirán buscando “hasta tener una evidencia más concreta dónde está el submarino San Juan y nuestros 44 tripulantes”.

La noticia provocó consternación entre los familiares y amigos de los 44 tripulantes.

Mons. Olivera expresó al respecto que “en este momento en que la incertidumbre se instala en todos los argentinos ensombreciendo nuestros pensamientos y sentimientos, nos sentimos llamados a anunciar que la omnipotencia de Dios se manifiesta en su misericordia”.

“Dios nos mira siempre con amor, para cumplir en nosotros sus designios providentes”, señaló en un comunicado.

El Obispo Castrense explicó que misericordia significa “antes que nada curar las heridas” y acompañar “con espíritu acogedor” a las familias, compañeros, superiores y cercanos de estos “servidores de la Patria que abrazando con pasión este llamado, han enfrentado graves peligros, entregándose como fecundo don”.

El Prelado también valoró el afecto y cercanía de tantas personas, especialmente el el gesto de la comunidad internacional “que ha venido en nuestra ayuda, haciendo posible una verdadera cultura del encuentro”.

“Aspiremos a que ella se instale en todos, que sepamos mirarnos a los ojos como hermanos e hijos de un mismo mundo, sin enfrentamientos estériles. Debemos ser capaces de contemplar y capitalizar el dolor de muchos”, alentó.

Mons. Olivera reiteró su llamado a rezar por los 44 compatriotas “en todas nuestras celebraciones y Eucaristías”, y por la fortaleza y consuelo de sus familias.

“También recemos por nuestra Patria y sus Instituciones. En estos momentos, necesitamos más que nunca la valentía de la fe. Tengamos confianza, el Señor es nuestra fortaleza”, concluyó su comunicado.

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 24 NOVIEMBRE


Los cinco minutos de María
Noviembre 24





Vivir en gracia de Dios es vivir ya en el cielo, pues es vivir en Dios, que es la causa eterna de la felicidad.

A María Santísima la invocamos como “Madre de la divina gracia”; de ella esperamos conseguir la santidad de vida y la pureza de costumbres que nos hagan merecedores de la gracia divina, don sobrenatural otorgado por la infinita bondad del Señor del que la celestial Señora puede disponer y capacitar nuestra alma para recibir tan privilegiado regalo.

Nuestra Señora, que esperaste con toda la Iglesia la plenitud del Espíritu Santo, que apreciemos y hagamos crecer sus dones en nosotros.




* P. Alfonso Milagro

JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ 2018, PAPA FRANCISCO PIDE ACOGER A MIGRANTES Y REFUGIADOS


Jornada Mundial de la Paz 2018: El Papa Francisco pide acoger a migrantes y refugiados
Por Miguel Pérez Pichel
Foto: L'Osservatore Romano






VATICANO, 24 Nov. 17 / 06:10 am (ACI).- En un mensaje con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el 1 de enero de 2018, el Papa Francisco pidió una actitud de acogida, comprensión y generosidad con los migrantes y refugiados que abandonan su patria huyendo de las guerras y la miseria y en busca de una vida digna.

En el mensaje, titulado “Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz”, el Santo Padre critica la retórica del miedo difundida con fines políticos en algunos países de acogida y pide que se mire a los migrantes y refugiados como miembros de una misma familia humana.

1.- Un deseo de paz

El Pontífice subrayó el gran deseo de paz que hay en la humanidad, y exhortó a que ese deseo sea escuchado. “La paz es una aspiración profunda de todas las personas y de todos los pueblos, especialmente de aquellos que más sufren por su ausencia, y a los que tengo presentes en mi recuerdo y en mi oración”.

De entre ellos recordó “a los más de 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados”.

“Con espíritu de misericordia, abrazamos a todos los que huyen de la guerra y del hambre, o que se ven obligados a abandonar su tierra a causa de la discriminación, la persecución, la pobreza y la degradación ambiental”.

Francisco explicó que “acoger al otro exige un compromiso concreto, una cadena de ayuda y de generosidad, una atención vigilante y comprensiva, la gestión responsable de nuevas y complejas situaciones”.

En este punto se detuvo en reclamar a los gobiernos unas políticas comprometidas y responsables: “Los gobernantes tienen una responsabilidad concreta con respecto a sus comunidades a las que deben garantizar los derechos que les corresponden en justicia y un desarrollo armónico”.

2.- ¿Por qué hay tantos refugiados y migrantes?

El Papa Francisco se refirió a las guerras, a las desigualdades y a las injusticias como principales motivos que empujan a esos millones de personas a abandonar sus hogares y embarcarse en un incierto viaje en busca de una vida digna.

“Los conflictos armados y otras formas de violencia organizada siguen provocando el desplazamiento de la población dentro y fuera de las fronteras nacionales”, siguiendo la tendencia iniciada con las guerras mundiales, genocidios y limpiezas étnicas del siglo XX, lamentó el Santo Padre.

“Pero las personas también migran por otras razones”, apuntó: “Se ponen en camino para reunirse con sus familias, para encontrar mejores oportunidades de trabajo o de educación: quien no puede disfrutar de estos derechos, no puede vivir en paz”.

Por eso, criticó la difusión de retóricas anti migrantes o anti refugiados en algunos países de destino para recoger réditos políticos: “En muchos países de destino se ha difundido ampliamente una retórica que enfatiza los riesgos para la seguridad nacional o el coste de la acogida de los que llegan, despreciando así la dignidad humana que se les ha de reconocer a todos, en cuanto que son hijos e hijas de Dios”.

En este sentido advirtió que “los que fomentan el miedo hacia los migrantes, en ocasiones con fines políticos, en lugar de construir la paz siembran violencia, discriminación racial y xenofobia”.

Por el contrario, “os invito a contemplar las migraciones con una mirada llena de confianza, como una oportunidad para construir un futuro de paz”.

3.- Una mirada contemplativa

Migrantes y población local de los países de acogida forman parte de una misma familia, recordó el Papa. La mirada contemplativa, alimentada por la fe, ayuda a “reconocer que todos, tanto emigrantes como poblaciones locales que los acogen, forman parte de una sola familia, y todos tienen el mismo derecho a gozar de los bienes de la tierra”.

Mirando a migrantes y refugiados con esta mirada contemplativa, comprobamos que “no llegan con las manos vacías: traen consigo la riqueza de su valentía, su capacidad, sus energías y sus aspiraciones, y por supuesto los tesoros de su propia cultura, enriqueciendo así la vida de las naciones que los acogen”.

“Esta mirada sabe también descubrir la creatividad, la tenacidad y el espíritu de sacrificio de incontables personas, familias y comunidades que, en todos los rincones del mundo, abren sus puertas y sus corazones a los migrantes y refugiados, incluso cuando los recursos no son abundantes”.

Por último, “esta mirada contemplativa sabe guiar el discernimiento de los responsables del bien público, con el fin de impulsar las políticas de acogida al máximo”.

4.- Cuatro piedras angulares para la acción

El Obispo de Roma propuso en el mensaje una estrategia para ayudar a los refugiados, migrantes y víctimas de la trata de personas a alcanzar la paz. Esa estrategia debería estar articulada alrededor de cuatro acciones: acoger, proteger, promover e integrar.


Acoger: “Recuerda la exigencia de ampliar las posibilidades de entrada legal, no expulsar a los desplazados y a los inmigrantes a lugares donde les espera la persecución y la violencia, y equilibrar la preocupación por la seguridad nacional con la protección de los derechos humanos fundamentales”.

Proteger: “Nos recuerda el deber de reconocer y de garantizar la dignidad inviolable de los que huyen de un peligro real en busca de asilo y seguridad, evitando su explotación”.

Promover: “Tiene que ver con apoyar el desarrollo humano integral de los migrantes y refugiados”.

Integrar: “Significa trabajar para que los refugiados y los migrantes participen plenamente en la vida de la sociedad que les acoge, en una dinámica de enriquecimiento mutuo y de colaboración fecunda, promoviendo el desarrollo humano integral de las comunidades locales”.

5.- Una propuesta para dos Pactos internacionales

El Papa se refirió a los dos pactos mundiales que a lo largo del año 2018 se adoptarán en el seno de las Naciones Unidas: uno para garantizar una migración segura, ordenada y regulada, y el otro sobre refugiados.

Estos pactos “es importante que estén inspirados por la compasión, la visión de futuro y la valentía, con el fin de aprovechar cualquier ocasión que permita avanzar en la construcción de la paz: sólo así el necesario realismo de la política internacional no se verá derrotado por el cinismo y la globalización de la indiferencia”.

6.- Por nuestra casa común

Por último, el Pontífice recordó las palabras de San Juan Pablo II: “Si son muchos los que comparten el ‘sueño’ de un mundo en paz, y si se valora la aportación de los migrantes y los refugiados, la humanidad puede transformarse cada vez más en familia de todos, y nuestra tierra verdaderamente en ‘casa común’”.

EL EVANGELIO DE HOY VIERNES 24 NOVIEMBRE 2017


Lecturas de hoy Viernes de la 33ª semana del Tiempo Ordinario
 Hoy, viernes, 24 de noviembre de 2017





Primera lectura
Lectura del primer libro de los Macabeos (4,36-37.52-59):

En aquellos días, Judas y sus hermanos propusieron: «Ahora que tenemos derrotado al enemigo, subamos a purificar y consagrar el templo.»
Se reunió toda la tropa, y subieron al monte Sión. El año ciento cuarenta y ocho, el día veinticinco del mes noveno, que es el de Casleu, madrugaron para ofrecer un sacrificio, según la ley, en el nuevo altar de los holocaustos recién construido. En el aniversario del día en que lo habían profanado los paganos, lo volvieron a consagrar, cantando himnos y tocando cítaras, laúdes y platillos. Todo el pueblo se postró en tierra, adorando y alabando a Dios, que les había dado éxito. Durante ocho días, celebraron la consagración, ofreciendo con júbilo holocaustos y sacrificios de comunión y de alabanza. Decoraron la fachada del templo con coronas de oro y rodelas. Consagraron también el portal y las dependencias, poniéndoles puertas. El pueblo entero celebró una gran fiesta, que canceló la afrenta de los paganos. Judas, con sus hermanos y toda la asamblea de Israel, determinó que se conmemorara anualmente la nueva consagración del altar, con solemnes festejos, durante ocho días, a partir del veinticinco del mes de Casleu.

Palabra de Dios

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Salmo
1Cro 29,10.11abc.11d-12a.12bed

R/. Alabamos, Señor, tu nombre glorioso

Bendito eres, Señor, Dios de nuestro padre Israel, 
por los siglos de los siglos. R/.

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, 
la gloria, el esplendor, la majestad, 
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R/.

Tú eres rey y soberano de todo. 
De ti viene la riqueza y la gloria. R/.

Tú eres Señor del universo, 
en tu mano está el poder y la fuerza, 
tú engrandeces y confortas a todos. R/.

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Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,45-48):

En aquel tiempo, entró Jesús en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: «Escrito está: "Mi casa es casa de oración"; pero vosotros la habéis convertido en una "cueva de bandidos."»
Todos los días enseñaba en el templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo intentaban quitarlo de en medio; pero se dieron cuenta de que no podían hacer nada, porque el pueblo entero estaba pendiente de sus labios.

Palabra del Señor

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Comentario al Evangelio de hoy viernes, 24 de noviembre de 2017
Bonifacio Fernandez, cmf



Queridos amigos:

Si algo resulta claro de esta lectura del Evangelio de hoy es que dios no es a nuestra imagen y semejanza. Tenemos que tomar en serio la revelación de Dios en Jesús.

Dios no es ningún ser impasible, apático, inmutable, imagen legada del mundo griego. El Dios revelado por Jesús es una presencia "alterada", indignada, en definitiva, apasionada.

Jesús es una presencia apasionada por el Absoluto. Él no adora sino a Dios. En la expulsión de los mercaderes del templo, Jesús hace estallar el viejo y suntuoso templo de Jerusalén. "Destruid este templo y en tres días lo reedificaré. Se refería al templo de su cuerpo". Es decir, que el lugar privilegiado para el encuentro con Dios ya no es un lugar por muy majestuoso que sea. A Dios se le encuentra en el nuevo templo que es el Señor Resucitado y en las piedras vivas, hombres y mujeres que se reúnen en torno al Señor muerto y resucitado. Los edificios de piedra son sólo realidades funcionales: espacios para Dios y para relacionarse con Él. El gesto profético de Jesús, expulsando a los vendedores, es una llamada a la autenticidad, a la seriedad en nuestras relaciones con Dios: a no convertir a Dios en un ídolo en torno al cual se montan negocios, a no utilizar el nombre de Dios para intereses egoistas y mundanos.

¿Cómo nos relacionamos nosotros con nuestro Dios? ¿Tenemos templos que son como ídolos? ¿O los empleamos para glorificar a nuestro yo?

Recordemos. Sólo Dios es el Absoluto. Adorarle sólo a Él libera a los hombres y a la humanidad.

Vuestro hermano en la fe.
Bonifacio Fernández cmf

BUENOS DÍAS!!!





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