domingo, 19 de octubre de 2014

EL CRISTIANO DE HOY - DÍA MUNDIAL DE LAS MISIONES


Día Mundial de las Misiones
Cristiano de hoy

A vivir este día con plenitud el mandato misionero de Jesús: “Vayan… vayan, prediquen mi Evangelio…


Por: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net





No nos podemos quedar indiferentes al saber que millones de hombres redimidos, como nosotros, por la Sangre de Cristo, viven aún sin conocer a fondo el amor de Dios. Es el mandato de Cristo cuando vino a la Tierra.

La Iglesia católica es misionera por naturaleza y por lo tanto la evangelización constituye un deber, un derecho y una obligación de cada uno de sus miembros que somos nosotros, los fieles.

El Señor nos llama a compartir con otros los bienes que poseemos, en primer lugar el tesoro de la fe, que no podemos considerar un privilegio privado sino un Don que hemos de repartir con aquellos que no lo han recibido todavía. De esto se beneficiará también la fe misma, ya que esta se fortalece dándola.

Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros y seréis mis testigos en Jesuralén, en toda Judea y Samaria y hasta los confines de la Tierra (Hech, 1,8).

Las necesidades materiales de las Misiones son muchas y aumentan cada día. Los sacrificios económicos y generosidad de los fieles son indispensables para construir esa Iglesia-Misionera y testimoniar la caridad.

"La esperanza cristiana nos sostiene en nuestro compromiso a fondo para la nueva evangelización, para la misión universal y nos lleva pedir, como Jesús nos ha enseñado: - "Venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (MATG, 1O) (RM, 86)

Los sacerdotes tienen un arduo y escarpado camino a recorrer para darle a los fieles la enseñanza clara, valiosa y concreta de las verdades de la fe.

Trabajo sin tregua ni descanso nos pide nuestro Papa Benedicto XVI a la Iglesia, la Iglesia que somos nosotros, aunque no seamos sacerdotes, nos corresponde a todos y cada uno extender el Reino de Cristo y llevarlo con nuestro testimonio a donde quiera que vayamos.

Este domingo dedicado a las Misiones vamos a hacer un esfuerzo en nuestra economía y vamos a dar lo más que podamos con el ánimo alegre y generoso, sabiendo que esa aportación servirá para esos misioneros que están en tan lejanas tierras dando su vida, llena de dificultades, necesidades, y gran soledad, con el amor de llevar "hasta los confines del mundo" la palabra de fe y esperanza en el conocimiento de Dios.

Necesitan de nuestras oraciones.... ¡oremos por ellos, no los olvidemos! Pero también ayudemos, con lo que podamos, con mucha generosidad, porque son inmensas sus necesidades materiales cuando están al frente de una misión perdida en lejanas tierras, con personas enfermas y con muy pocos recursos. De esta manera, con todas nuestras comodidades, podemos sentirnos .... "un poco misioneros también ".

A vivir este día con plenitud el mandato misionero de Jesús: “Vayan… vayan, prediquen mi Evangelio… bauticen a las personas… y háganles vivir en el amor…háganles vivir compartiendo sus propios bienes hasta ser comunidades vivas, florecientes, entregadas donde Cristo pueda ser para todos los hombres el PAN DE VIDA, EL PAN QUE SE ENTREGA POR LA SALVACIÒN DE TODOS LOS HOMBRES.

SAN LUCAS, EVANGELISTA, 18 DE OCTUBRE


SAN LUCAS, EVANGELISTA
OCTUBRE 18


Breves notas en las cartas de S. Pablo son las únicas noticias que la Sagrada Escritura nos presenta sobre San Lucas, el autor del tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. Fue compañero y discípulo de los apóstoles, especialmente de S. Pablo, a quien acompañó en sus viajes apostólicos.


Lucas nació en Antioquía de Siria, en una familia pagana. Se sabe que era médico de profesión ("Lucas, el médico amado, los saluda" (carta a los Colosenses,4 - 14)). Su formación cultural se nota también por el estilo de sus libros; su Evangelio está escrito en un griego sencillo, limpio y bello, rico en términos que los otros tres evangelistas no tienen.

Además se dice que también cultivaba la literatura y la pintura y que conoció a la Virgen María, ya que su evangelio es el que detalla episodios de la vida de la Virgen.

Se cree que murió a la edad de 84 años en Beocia.

EL EVANGELIO DE HOY: DOMINGO 19 DE OCTUBRE DEL 2014


Id por todo el mundo
Día Mundial de las Misiones
Mateo 28, 16-20. DOMUND. Todos recibimos el mandato divino de ir y predicar el Evangelio a todos.


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



Del santo Evangelio según san Mateo 28, 16-20
Los once discípulos fueron, pues a Galilea, al monte donde les había ordenado Jesús.  Y al verlo lo adoraron; algunos, sin embargo, dudaron. Y llegándose Jesús les habló, diciendo: "Todo poder me ha sido dado en el cielo y sobre la tierra.  Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a conservar todo cuanto os he mandado. Y mirad que Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".
Oración introductoria
Padre,  en estos momentos en que recordamos tu petición de llevar a todos tu Palabra, te queremos pedir que creamos en la fuerza, en el amor, en la misericordia que puede llevar a todos. Que a pesar de todas las dificultades, "nada es imposible para Ti", que sigues haciendo "grandes cosas" a través de cuantos, saben entregarse con disponibilidad incondicional.
Petición
Señor, dame la docilidad para saber abandonarme en tu Providencia divina y ser un auténtico testigo de tu amor.
Meditación del Papa Francisco
En muchas regiones escasean las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. A menudo esto se debe a que en las comunidades no hay un fervor apostólico contagioso, por lo que les falta entusiasmo y no despiertan ningún atractivo. La alegría del Evangelio nace del encuentro con Cristo y del compartir con los pobres. Por tanto, animo a las comunidades parroquiales, asociaciones y grupos a vivir una vida fraterna intensa, basada en el amor a Jesús y atenta a las necesidades de los más desfavorecidos. Donde hay alegría, fervor, deseo de llevar a Cristo a los demás, surgen las verdaderas vocaciones. Entre éstas no deben olvidarse las vocaciones laicales a la misión. Hace tiempo que se ha tomado conciencia de la identidad y de la misión de los fieles laicos en la Iglesia, así como del papel cada vez más importante que ellos están llamados a desempeñar en la difusión del Evangelio. Por esta razón, es importante proporcionarles la formación adecuada, con vistas a una acción apostólica eficaz.Papa Francisco, Vaticano, 8 de junio de 2014, Solemnidad de Pentecostés
Reflexión
En todos los países del mundo hoy se hace oración por las misiones y por los misioneros que se encargan de llevar la palabra de Dios a los que no lo conocen o a los que lo han olvidado.
¿Por qué se dedica este día a las misiones?
Se tiene un domingo dedicado a las misiones porque todas las personas necesitamos de Dios para poder llegar al cielo. Los misioneros tienen como tarea enseñarnos el Evangelio para poder alcanzar la vida eterna. Su labor es de capital importancia.
Los misioneros son personas que van a otros lugares para hablar a los hombres de Jesús, para enseñarles a rezar, para decirles que todos debemos amarnos y ayudarnos los unos a los otros, para anunciarles la buena nueva: que Dios nos ama y quiere que todos los hombres se salven.
Atienden leprosarios, hospitales, hogares para huérfanos y ancianos, dispensarios, colegios, universidades. Su labor no es fácil, se les presentan muchas dificultades que tienen que vencer para lograr transmitir la palabra de Dios a los demás.
Necesitan de nuestra ayuda espiritual, humana y material.
Los misioneros son personas que van a otros lugares para hablar a los hombres de Jesús llevándoles el Evangelio. Existen misioneros por todo el mundo que necesitan de nuestra ayuda espiritual, humana y material.
La labor de un misionero es muy valiosa.
El primer campo de misiones es nuestro propio hogar, con nuestros hijos y familiares. Ahí el cristiano ha de ser testigo de Jesús, ha de dejar ese buen aroma a Cristo.
El mundo del trabajo, ahí donde realices tus actividades diarias, sea en la fábrica, en el campo, en la carretera, en el hogar, ahí donde haya un cristiano, habrá un testimonio de alguien que sabe que Jesús ha resucitado, que está esperándonos con las manos abiertas para darnos la felicidad eterna.
Finalmente, el cristiano podrá buscar los apostolados que le permitan llevar a más personas, a más hijos de Dios el mensaje de Salvación. ¿Cuántas gentes de tu comunidad no conocen a Jesús y no hay nadie que se los lleve? Ahí estarás tú, como misionero, ayudando a los demás a que descubran, encuentren, conozcan y se enamoren del Señor.
La vocación al apostolado es para todo los cristianos. No podemos quedarnos con las manos cruzadas cuando tantos y tantos enemigos de Dios andan por ahí, confundiendo a los demás.
Todo cristiano está llamado por vocación a la evangelización, al apostolado. Todos recibimos el mandato divino de ir y predicar el Evangelio a toda creatura.
El apostolado ha de ser inspirado por la oración, pues nadie puede dar lo que no tiene. En el apostolado, lo que llevamos a los demás es al mismo Jesucristo. Y, ¿cómo llevarlo, cómo hablar de Él, como invitar a los demás que lo conozcan si yo no lo conozco? Y al Señor se le conoce en la oración, en el trato cercano y familiar. Teme al que habla mucho de Dios pero no habla con Dios.
Hoy, más que nunca, se necesita que todos los fieles cristianos nos comprometamos generosamente a predicar el Evangelio en la comunidad donde nos encontremos, pues hay muchos enemigos de  Cristo y de su Iglesia que buscan destruirla.
• Jesucristo nos dio su último mandato el día de la Ascensión al Cielo.
• Este mandato fue: "Vayan y prediquen el Evangelio a toda creatura".
• Todo cristiano tiene por vocación llevar la buena nueva a los demás.
• Empecemos el apostolado en casa y en el trabajo. Luego vayamos más allá.
• El alma de todo apostolado es la oración.
Propósito
No podemos quedarnos sentados mientras el mal crece en el mundo. No podemos dejar a los sacerdotes y catequistas toda la tarea de evangelización. No. Nos corresponde a todos como cristianos colaborar con la oración y dar a conocer el amor de Cristo a todos los que nos rodean.

viernes, 17 de octubre de 2014

CURRICULUM VITAE DE DIOS




Currículum Vitae de Dios



DIOS
«Nadie lo hace mejor»

Omnipresente
En todas partes; en todo lugar 00000
Teléfono: (777) JEREMIAS 33:3 
A quien corresponda:

He sabido que busca un director para su vida. Me interesa ese puesto.

Soy el más capacitado de los candidatos al puesto de gerente de la vida. Es más, soy el único que se ha desempeñado en dicha labor con éxito.

Fui el primer gerente de seres humanos. No solo eso: Yo mismo los creé. Por tanto, es natural que sepa cómo funcionan y qué necesitan para operar con la máxima eficiencia y nivel de felicidad. Sería como tener de mecánico personal al fabricante del automóvil que se conduce.

Si es la primera vez que toma en consideración los servicios del que suscribe, le explico que Mi salario ya está pagado por la sangre que derramó Mi Hijo Jesús en la cruz. Lo que le pido es que reconozca que fue suficiente para pagar todos sus pecados y su independencia de Mí.

Lo siguiente que le solicito es permiso para arreglar lo que esté mal en su vida, a fin de que disfrute plenamente de la existencia que le he dado. Cuente con grandes transformaciones. Pero no tiene de qué preocuparse. Me encargaré de efectuar los cambios necesarios, a Mi manera y en el momento en que lo juzgue más conveniente, sin costo adicional. La otra buena noticia es que le infundiré deseos diferentes y le daré valor y voluntad para efectuar los cambios pertinentes, que no serán sino mejoras. 

Sírvase no intervenir. No intente ayudarme ni se me oponga. Lo único que necesito es su plena entrega y colaboración. Con ellas, no habrá problemas ni demoras. No quedará decepcionado.

Atentamente, 

DIOS

P.D.: Si necesita ver Mis referencias, tenga la voluntad de observar los cielos y la tierra que creé.

El mejor gerente es el que explica por qué desempeña una labor excelente.

DAME LA MANO



Dame la mano
Autora: Carlos Bousoño 



Oh desaliento del desconocer, hambrear, consumirse,
centro del hombre.

Tú, mi compañero,
triste de acontecer,
tú, que como yo mismo ansías lo que ignoras
y tienes lo que acaso no sabes,
dame la mano en la desolación,
dame la mano en la incredulidad y en el viento,
dame la mano en el arruinado sollozo,
en el lóbrego cántico.

Dame la mano para creer, puesto que tú no sabes,
dame la mano para existir, puesto que sombra eres y ceniza,
dame la mano hacia arriba, hacia el vertical puerto,
hacia la cresta súbita.

Ayúdame a subir, puesto que no es posible la llegada,
el arribo, el encuentro.
Ayúdame a subir puesto que caes, puesto que acaso
todo es posible en la imposibilidad,
puesto que tal vez falta muy poco para alcanzar la sed,
muy poco para coronar el abismo,
el talud hacia el trueno,
la pared vertical de la duda,
el terraplén del miedo.

Oh dame la mano porque falta muy poco
para saltar al regocijo,
muy poco para el absoluto reír y el descanso,
muy poco para la amistad sempiterna.

Dame la mano
tú que como yo mismo ansías lo que ignoras
y tienes lo que acaso no sabes,
dame la mano hacia la inmensa flor que gira en la felicidad,
dame la mano hacia la felicidad olorosa que embriaga,
dame la mano y no me dejes caer
como tú mismo,
como yo mismo,
en el hueco atroz de las sombras.

OPCIONES



Opciones
Autor: Diego Vergara Garzon


Mi mamá me decía con frecuencia que yo iba salir adelante no por inteligente, sino por bruto.
Esta afirmación que entonces me ofendía, con el tiempo me ha llegado a parecer sabia y útil.

Ahora me doy cuenta de lo importante que es saber hacerse el bruto.

Por ejemplo:

- Si un pariente cercano me dice un "indirectazo" para ofenderme, me hago el bruto que no entiende y así no le doy el gusto de amargarme la vida. 

- Si quiero aprender algo que me cuesta trabajo, me hago el bruto, no sucumbo a la impaciencia de los demás y sigo intentando hasta lograrlo.

- Si mi compañero de trabajo o mi superior permanecen irritados la mayor parte del tiempo, no pienso que es conmigo o por mí, sino que me hago el bruto y me digo: "Debe ser que le duele una muela" y de esa manera me hago inmune al contagio de ese dolor.

- Cuando dicen "no" a mi objetivo, me hago el bruto y entiendo "todavía no" y así me permito seguir buscando formas de conseguirlo.

- Si algo que intento cien veces no me resulta como quiero, no me tildo de bruto por no haberlo logrado, sino que pienso en lo bruto que sería si desistiera después de tanto esfuerzo.

- Cuando estoy hablando por teléfono con alguien de quien necesito un servicio o información y la persona sube el tono de voz más de lo necesario y vocaliza cada palabra exageradamente, tal como si dijera: "No sea bruto, ¿acaso no entiende lo que le estoy diciendo?" Decido entonces respirar profundamente, contestarle pausadamente y con calidez, dándole las gracias por su paciencia con mi falta de entendimiento...

Esto funciona como magia la mayoría de las veces para cambiar las mareas a mi favor.

EL EVANGELIO DE HOY - VIERNES 17 DE OCTUBRE DEL 2014


Nada hay oculto que no haya de saberse
Tiempo Ordinario
Lucas 12, 1-7. Tiempo Ordinario. Siempre hay una oportunidad para rehacer la vida, para levantarse de la caída.


Por: Juan Gralla | Fuente: Catholic.net



Del santo Evangelio según san Lucas 12, 1-7
En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús se puso a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse. Porque cuanto dijisteis en la oscuridad, será oído a la luz, y lo que hablasteis al oído en las habitaciones privadas, será proclamado desde los terrados. Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os mostraré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehena; sí, os repito: temed a ése. ¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos.

Oración introductoria
Padre, ¿cuál es tu designio de Creador y de Padre sobre mi vida? ¿Cuál es tu voluntad? Yo deseo cumplirla y estoy seguro que me responderás, escuchando tu Palabra.

Petición
Señor, ayudanos a trabajar por salvar nuestra alma. Estamos en el tiempo para merecer las gracias que obtuvo para nosotros Jesús, en su Pasión y Resurrección.

Meditación del Papa Francisco
¿Qué hacen los hipócritas? Se maquillan, se maquillan de buenos: ponen cara de estampita, rezan mirando al cielo, se muestran, se consideran más justos que los demás, desprecian a los otros. 'Pero - dicen - yo soy muy católico, porque mi tío ha sido un gran benefactor, mi familia es esta y yo soy... he aprendido... he conocido tal obispo, tal cardenal, tal padre... Yo soy...'. Se consideran mejores que los demás. Esta es la hipocresía. El Señor dice: 'No, eso no'. Nadie es justo por sí mismo. Todos tenemos la necesidad de ser justificados. Y el único que nos justifica es Jesucristo.
Por eso debemos acercarnos al Señor. Para no ser cristianos disfrazados, que cuando pasa esta apariencia, se ve la realidad, que no son cristianos. (Cf. S.S. Francisco, 18 de marzo de 2014, homilía en Santa Marta).
Reflexión
Cuando se nos estropea algo en casa (un electrodoméstico, el coche, la computadora...) nos inquietamos y hacemos todo lo posible para buscar una solución: llamamos al técnico para que lo arregle. Luego pagamos una cantidad de dinero, y listo. O si la reparación es muy cara hacemos planes para comprar uno nuevo.

Sin embargo, todas estas cosas no merecen el cuidado que precisa nuestra vida. Porque si dejamos de funcionar, ¿quien nos arregla? Los médicos pueden lograr curaciones asombrosas, pero ninguno sabe resucitar a un muerto.

Cristo nos advierte que debemos temer al pecado, porque ése sí que nos puede llevar donde no queremos.

Muchos santos contemplaban con frecuencia la realidad de la muerte, y se preguntaban: ¿cómo quisiera vivir yo este día si supiera que es el último día de mi vida?

Mientras vivimos, tenemos esperanzas de salvar nuestra alma. Estamos aún en el tiempo para merecer las gracias que obtuvo para nosotros Jesús, en su Pasión y Resurrección. Por eso, siempre hay una oportunidad para rehacer la vida, para levantarse de la caída, pedir perdón en el sacramento y seguir adelante pensando en el final, en el encuentro definitivo con Dios.

Propòsito
Como nos pide el Papa: ponernos a la escucha de Dios, que tiene un designio de amor para cada uno de nosotrs, a través de la oración.

Diálogo con Cristo
Gracias, Jesús, por tu amor y por este momento de oración. Conoces mi debilidad y cobardía ante las dificultades que hoy tendré que afrontar. Me preocupa el sacrificio que haré y me inquieta saber que los resultados pueden ser contrarios a lo que espero. Ayúdame a darme cuenta que Tú te harás cargo de cada minuto y detalle de este día y que todo lo bueno que resulte, será consecuencia de tu Providencia.

jueves, 16 de octubre de 2014

EL CUERPO INCORRUPTO DE SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE



EL CUERPO INCORRUPTO DE 
SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE

El 8 de octubre de 1690 cayó gravemente enferma y fue obligada a guardar cama. Llamado el doctor Billet dijo que no había gravedad alguna. Ella estaba segura de que iba a morir muy pronto y pidió que le diesen el viático por la mañana del 16 de octubre. Como nadie se persuadía de que estaba en peligro de muerte, no se lo concedieron; pero, como estaba todavía en ayunas, pidió la comunión y la recibió con amor de serafín, pues sabía que era la última comunión de su vida.

116 San Francisco de Sales (1567-1622), obispo de Ginebra y doctor de la Iglesia, había fundado la Orden de la Visitación de Santa María en Annecy (Francia) el año 1610 en unión con santa Juana Francisca de Chantal.

El último día se vio atormentada por el temor a los juicios de Dios y con tristes gemidos decía: ¡Misericordia, misericordia! Al poco rato se calmó y exclamó: Cantaré eternamente las misericordias del Señor.

Le dijeron que la Superiora había mandado avisar a sus parientes; y respondió: No llegaré a ver a ninguno. Es hora de morir y ofrecer a Dios el sacrificio de todas las cosas. A las cinco de la tarde del 17 de octubre, viendo que se debilitaba, volvió a pedir el santo viático, pero el médico consideró que no había tan extrema necesidad y que podían esperar al día siguiente.

Llegando la Superiora, pidió que le diesen la unción de los enfermos y añadió que ya no tenía necesidad de médico, sino sólo de Dios para sumergirse enteramente en el Corazón de Jesús. Llegaron entonces todas las hermanas y rezaron las oraciones de los agonizantes. Antes de morir pidió que rezasen en su presencia las letanías del adorable Corazón de Jesús y las de la Santísima Virgen, y que además invocasen por ella a su santo fundador, a su ángel custodio y a san José, pidiéndoles que la asistieran con su protección (119).

Mientras le administraban la santa unción, invocando el santísimo nombre de Jesús, murió. Era el martes 17 de octubre de 1690. Entonces apareció mucho más hermosa de lo que fuera en vida. Reflejaba tal blancura su semblante que daba gusto mirarla. Estuvo así hasta las cinco de la mañana y entonces le volvió el color natural, que era algo amarillo (120).

Enseguida corrió la noticia por toda la ciudad. Todo el mundo gritaba por las calles: Ha muerto la santa. Los niños cantaban también a su manera: Ha muerto la santa de las santas Marías. Al día siguiente, apenas se abrió la iglesia, colocaron en el coro de las religiosas su cuerpo exánime. Corrió a verla innumerable multitud de gente ansiosa de tocar su cadáver. No eran suficientes dos religiosas para satisfacer los deseos de la gente, porque todo el mundo deseaba y pedía con insistencia alguna cosa que le hubiese pertenecido; pero, fuera del libro de las Reglas y de las disciplinas, no se encontró nada en su poder.

En la tarde del 18 de octubre fue enterrado su cuerpo. No se vio jamás en el entierro de las hermanas tanta y tan diversa clase de gentes. También los sacerdotes que entraron en la clausura quisieron poseer algo de la hermana. Se cubrió su cuerpo con una capa de cal en polvo antes de enterrarla en la cripta del monasterio, que, según la costumbre de entonces, se encontraba debajo del coro de las religiosas.

En 1703 se recogieron sus restos. Había algo de carne y hábitos, mezclados con la cal, y desde esa época se empezó a distribuir a los fieles estas reliquias bajo el título de cenizas de la venerable Margarita María Alacoque. En cuanto a sus huesos, limpios de todo el polvo de cal, los reunieron en una urna de encina con cristal, que se colocó sobre una mesa próxima al nicho de donde habían sacado sus restos.
Después de su muerte comenzaron a suceder muchos y grandes milagros. Dicen sus contemporáneas: Sólo diremos en general que los sordos, al invocarla, oían; los ciegos, recobraban la vista; algunos niños, que no podían andar, por su intercesión han podido hacer uso de sus piernas al ponerles una camisa tocada con su tumba. Hasta el polvo de esta tumba ha curado a una infinidad de enfermos, aun a los que estaban desahuciados de los médicos. Entre ellos un hombre (señor de la Metheirie), que era médico y tenía una especie de lepra. Quedó milagrosamente curado, poniéndose una camisa que hizo tocar en la preciosa tumba (121).

De todas partes nos envían pedazos de lienzo para que los toquemos a su sepulcro y muchos vienen en persona a dar gracias a su libertadora por curaciones maravillosas que se obran todos los días mediante el poder de Dios, que se complace en exaltar a los humildes. El primer milagro auténtico que hizo Dios por su intercesión fue a favor de nuestra querida hermana Claudia Angélica Desmoulins, de 20 años, profesa de este monasterio, que hacía tres meses estaba postrada en cama por una parálisis de medio cuerpo. Una de nuestras hermanas le instó mucho a que se dirigiera a la venerable hermana Margarita María para obtener su curación.

En la noche del 18 de febrero de 1713 soñó que tenía puesta una camisa que había tocado la tumba de la venerable, y estaba curada. Cuando despertó, le pidió a la enfermera que se la pusiera y, habiéndolo hecho, un cuarto de hora después se encontró la enferma curada, pidió su hábito, se vistió ella misma y se fue por su pie al coro, donde estaba la Comunidad cantando. La alegría fue general tanto que muchas lloraban. Se cantó el “Te Deum” y todo parecía como una fiesta solemne. Los médicos que la habían asistido durante la enfermedad y que fueron llamados al momento, testificaron que la curación era milagrosa, causándoles gran admiración, pues habían declarado incurable a la joven enferma (122).

Monseñor Gauthey, arzobispo de Besanzon, en su libro Vida y obras de santa Margarita María de Alacoque, volumen tercero, narra más de 70 milagros realizados por su intercesión después de su muerte; usando madera de su ataúd o tierra de su tumba o con alguna tela que había tocado su sepulcro o con camisas o prendas de vestir que había usado la santa durante su vida. -


PROCESO DE BEATIFICACIÓN Y CANONIZACIÓN

En 1715 se abre el Proceso ordinario, que no puede terminarse. Más tarde a causa de los gravísimos problemas suscitados por la Revolución francesa, las hermanas de Paray fueron obligadas a salir de su convento el 16 de setiembre de 1792. Los restos de la venerable Margarita María y del padre de La Colombière fueron sacados en secreto y encomendados a la hermana María Teresa Petit, que pertenecía a una familia distinguida de Paray. Cuando los municipales encontraron las urnas en su casa, les prohibió tocarlas y pudo conservarlas. En 1801, cuando Napoleón hizo un Concordato con la Santa Sede, se les permitió a algunas religiosas vivir en una parte del monasterio, pero en condiciones muy onerosas. Por ello, en 1809, fueron a vivir al local de la antigua abadía benedictina, cuya iglesia se había convertido en parroquia. Siempre iban acompañadas de los restos de sus dos queridos santos.

En 1817 varias religiosas fueron a reunirse con la Comunidad de Moulins y quisieron llevarse las urnas, pero las autoridades de la ciudad les impidieron llevárselas. Se las encomendaron al párroco de la ciudad, quien para mayor seguridad las tuvo en su propia casa. Ese mismo año fueron devueltos los restos para que los guardaran las dos religiosas que se quedaron en Paray: María Rosa Carmoy y María Teresa Petit.
En 1821 el obispo de Autun hizo una colecta pública para comprar el convento de Paray, lo que consiguió pagando 50.000 francos. Hubo que hacer muchos arreglos, porque el convento estaba muy deteriorado, ya que lo habían saqueado completamente. Después de la restauración, el obispo hizo la bendición solemne el 16 de junio de 1823. Así pudo florecer de nuevo la Comunidad de Paray, que había guardado celosamente los restos de santa Margarita María y de san Claudio de La Colombière.

Después de más de un siglo de paralizados los trámites, en 1819 la Congregación de Ritos pidió al obispo de Autun una nueva información sobre su fama de santidad. Esto se realizó en 1821, tomando testimonio a 14 testigos. El 30 de marzo de 1824 el Papa León XII la declaró venerable. Este mismo año se hizo el reconocimiento canónico del cadáver. Se encontraron sus huesos, pero su cerebro estaba intacto y fresco después de siglo y medio de enterrado. Era el cerebro que había consagrado todos sus pensamientos al divino Corazón de Jesús. El proceso apostólico se abrió en Roma el 2 de febrero de 1830.

Fueron aprobados tres milagros para su beatificación. La curación de María de Sales Chareault, ocurrida en 1828; la de la visitandina sor María Teresa Petit, ocurrida el 22 de julio de 1830, el día de la apertura de su tumba para el proceso apostólico; y el de sor Luisa Filipina Bollani, visitandina de Venecia.

Los tres fueron reconocidos como milagros y el Papa Pío IX firmó el decreto De tuto para su beatificación el 19 de agosto de 1864 en Castelgandolfo. La ceremonia de beatificación tuvo lugar en la basílica vaticana el 18 de setiembre de 1864.

En 1907, se presentó a la Congregación de Ritos la Positio super miraculis con la relación documentada de los milagros que fueron reconocidos para la canonización. El primero la curación de Luisa Agostini, casada. A los 16 años tuvo una hija que murió a las pocas semanas. Ocho años más tarde tuvo otra hija, cuyo nacimiento dejó a Luisa extremadamente débil y frágil. Empezó a sentir dolores violentos en la región lumbar, empeorando cada día. El 11 de junio de 1899 no podía caminar y quedó parapléjica con insensibilidad en los miembros inferiores y atrofia de los músculos. Las medicinas no le hacían ningún efecto y ella acudió a la intercesión de la beata Margarita María de Alacoque. Así estuvo orando y sufriendo hasta el 21 de junio de 1903. Ese día estaba sentada en un sillón, cuando coge la canastilla en la que tenía su labor, y súbitamente sintió recobrar sus fuerzas, pudiendo levantarse. Desde ese momento su enfermedad, llamada mielitis meníngea, desapareció.

La segunda sanada fue la condesa Antonia Astorri Pavesi, que tenía un tumor canceroso en el seno derecho. Se había casado a los 23 años y tuvo dos hijos. En 1903 se le descubrió un tumor maligno en el seno derecho del grosor de una nuez. Este cáncer de mama ponía en riesgo su vida y le ofrecieron una intervención quirúrgica, pero ella quiso antes encomendarse a la intercesión de la beata Margarita y pidió a su hija la reliquia que tenía en casa. Se la aplicó el 23 de octubre sobre la parte enferma y comenzó una novena. El día 28 por la mañana descubrió que ya no tenía nada del tumor.

Estos dos milagros fueron reconocidos como tales por la Comisión médica del Vaticano y la beata Margarita María fue canonizada en la basílica vaticana el 13 de mayo de 1920, junto con el pasionista Gabriel de la Dolorosa, por el Papa Benedicto XV.


En esa oportunidad el Papa declaró solemnemente: Nos, después de implorar con fervor las luces de lo alto, para gloria de la santa e individua Trinidad, para acrecentamiento y prez de la fe católica, con la autoridad de N.S. Jesucristo, de los santos apóstoles Pedro y Pablo, y después de madura deliberación, con el voto de nuestros venerables hermanos los cardenales de la santa Iglesia romana, así como también con el consejo de los Patriarcas y Primados, arzobispos y obispos, decretamos que la dicha beata Margarita María de Alacoque de la Orden de religiosas de la Visitación, es santa y que se ponga en el catálogo de los santos… 


Y mandamos que se celebre la fiesta de santa Margarita María de Alacoque todos los años el día 17 de octubre y que se anote en el martirologio romano. Dado en Roma el año 1920, día, trece de mayo, sexto de nuestro Pontificado. Yo, Benedicto XV, obispo de la Iglesia romana (123).

EL EVANGELIO DE HOY: JUEVES 16 DE OCTUBRE DEL 2014


Y mataron a los profetas
Tiempo Ordinario
Lucas 11, 47-54. Tiempo Ordinario. Dios sigue mandando al mundo de hoy los profetas que predican la verdad.


Por: P. Luis Gralla | Fuente: Catholic.net



Del santo Evangelio según san Lucas 11, 47-54
En aquel tiempo, dijo el Señor: ¡Ay de vosotros, porque edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron! Por tanto, sois testigos y estáis de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros edificáis. Por eso dijo la Sabiduría de Dios: Les enviaré profetas y apóstoles, y a algunos los matarán y perseguirán, para que se pidan cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, el que pereció entre el altar y el Santuario. Sí, os aseguro que se pedirán cuentas a esta generación. ¡Ay de vosotros, los juristas, que os habéis llevado la llave de la ciencia! No entrasteis vosotros, y a los que están entrando se lo habéis impedido.
Y cuando salió de allí, comenzaron los escribas y fariseos a acosarle implacablemente y hacerle hablar de muchas cosas, buscando, con insidias, cazar alguna palbra de su boca.


Oración introductoria
Padre, Tú derramas tu amor sin distinción, quieres que todos experimenten tu cercanía y misericordia. ¡Ay de mí porque con mi pobre testimonio cristiano puedo alejar a otros de tu cariño! Ilumina mi oración, ven y haz morada en mi corazón, para que sea un auténtico testigo de tu amor.

Petición
Jesùs, te pedimos que tomemos la mano de María donde estaremos seguros de ir por el buen camino, por el camino de la verdad y de la Iglesia, que es la misma verdad.

Meditación del Papa Francisco
La actitud de Jesús en su catequesis, enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Estos últimos, enseñaban, predicaban, pero ataban a la gente con muchas cosas pesadas sobre los hombros, y la pobre gente no podía continuar.
Y Jesús mismo les dice que ellos no movían estas cosas ni con un dedo. Y después, dirá a la gente: ‘¡Haced lo que dicen pero no lo que hacen!’. Gente incoherente… Pero siempre estos escribas, estos fariseos, es como si dieran bastonadas a la gente. ‘Debéis hacer esto, esto y esto’, a la pobre gente… Y Jesús dice: ‘Pero así cerráis – ¡se lo dice a ellos! – la puerta del Reino de los Cielos. ¡No dejáis entrar, y vosotros tampoco entráis!’. Es una manera, un modo de predicar, de enseñar, de dar testimonio de la propia fe… Y así, cuantos hay que creen que la fe es así. (Cf. S.S. Francisco, 14 de enero de 2014, homilía en Santa Marta)
Reflexión
La hipocresía es aborrecida por Dios; porque no hay nada peor en el alma de un creyente que este terrible pecado. Dios aborrece al que no es sincero y quiere aparentar lo que no es en la realidad.

Dios sigue mandando al mundo de hoy los profetas que predican la verdad, pero de nuevo el hombre vuelve la vista y hace oídos sordos a la verdad. De nuevo volvemos a matar la verdad que Dios sigue proclamando.

El Santo Padre, el Papa, es el profeta que Dios ha elegido para que todos los miembros de su Iglesia encuentren siempre la verdad que salva. Mi fe en Cristo no puede estar separada de mi fe en la Iglesia y mi fe en el Papa; y de aquí ha de brotar mi certeza de que en todo momento he de defender al Papa y sus enseñanzas.

¿No seremos nosotros, tal vez, los que estamos matando a nuestros propios profetas? Porque con frecuencia se escuchan palabras de disconformidad y rechazo hacia quien ha recibido de Cristo la misión de guiar a la Iglesia. El Papa es esa voz que hoy defiende la verdad ante los atropellos y las injusticias. Y esa verdad es siempre la misma, no cambia con los años.

Propòsito
Rezar hoy en especial por el Papa, que tenga fortaleza para guiar a la Iglesia y nosotros seamos fieles a èl.

¿QUIÉN FUE PABLO VI? - BEATIFICADO EL DOMINGO 19 DE OCTUBRE DEL 2014


¿Quién fue Pablo VI?
S.S. Pablo VI (1963-1978)
El próximo domingo, 19 de octubre, será beatificado por el Papa Francisco en la Misa de clausura del Sínodo de la Familia


Por: P. Jürgen Daum | Fuente: www.newevang.org

I. Breve biografía

Hijo de un abogado y de una piadosa mujer, Giovanni Battista Montini nació en Concesio, cerca de Brescia, el 26 de septiembre de 1897. Desde pequeño Giovanni se caracterizó por una gran timidez, así como por un gran amor al estudio.

Acogiendo el llamado sacerdotal, Giovanni ingresó a los 19 años al Seminario de Brescia. Ordenado sacerdote del Señor el 29 de mayo de 1920, cuando tenía cumplidos 23 años, se dirigió a Roma para perfeccionar allí sus estudios teológicos.

Allí mismo realizó estudios también en la academia pontificia de estudios diplomáticos y en 1922 ingresó al servicio papal como miembro de la Secretaría de Estado. En mayo de 1923 se le nombró secretario del Nuncio en Varsovia, cargo que por su frágil salud tuvo que abandonar a finales del mismo año. De vuelta en Roma, y trabajando nuevamente en la Secretaría de Estado de la Santa Sede, el padre Montini dedicó gran parte de sus esfuerzos apostólicos al movimiento italiano de estudiantes católicos (1924-1933), ejerciendo allí una importante labor pastoral. En 1931, a sus 32 años, le era asignada la cátedra de Historia Diplomática en la Academia Diplomática.

En 1937 fue nombrado asistente del Cardenal Pacelli, quien por entonces se desempeñaba como Secretario de Estado. En este puesto de servicio Monseñor Montini prestaría un valioso apoyo en la ayuda que la Santa Sede brindó a numerosos refugiados y presos de guerra.

En 1944, ya bajo el pontificado de S.S. Pío XII, fue nombrado director de asuntos eclesiásticos internos, y ocho años más tarde, Pro-secretario de Estado.

En 1954, el Papa Pío XII lo nombró Arzobispo de Milán. El nuevo Arzobispo habría de enfrentar muchos retos, siendo el más delicado de todos el problema social. Entregándose con gran energía al cuidado de la grey que se le confiaba, desarrolló un plan pastoral que tendría como puntos centrales la preocupación por los problemas sociales, el acercamiento de los trabajadores industriales a la Iglesia, y la renovación de la vida litúrgica. Por el respeto y la confianza que supo ganarse por parte de la inmensa multitud de obreros, Montini sería conocido como el "Arzobispo de los obreros".

En diciembre de 1958 fue creado Cardenal por S.S. Juan XXIII quien, al mismo tiempo, le otorgó un importante rol en la preparación del Concilio Vaticano II al nombrarlo su asistente. Durante estos años previos al Concilio, el Cardenal Montini realizó algunos viajes importantes: Estados Unidos (1960); Dublín (1961); África (1962).



II. Su pontificado

El Cardenal Montini contaba con 66 años cuando fue elegido como sucesor del Pontífice Juan XXIII, el 21 de junio de 1963, tomando el nombre de Pablo VI. Tres días antes de su coronación, realizada el 30 de junio, el nuevo Papa daba a conocer a todos el programa de su pontificado: su primer y principal esfuerzo se orientaba a la culminación y puesta en marcha del gran Concilio, convocado e inaugurado por su predecesor. Además de esto, el anuncio universal del Evangelio, el trabajo en favor de la unidad de los cristianos y del diálogo con los no creyentes, la paz y solidaridad en el orden social —esta vez a escala mundial—, merecerían su especial preocupación pastoral.


El Papa Pablo VI y el Concilio Vaticano II

El pontificado de Pablo VI está profundamente vinculado al Concilio, tanto en su desarrollo como en la inmediata aplicación. En su primera encíclica, la "programática" Ecclesiam suam, publicada en 1966 al finalizar la segunda sesión del Concilio, planteaba que eran tres los caminos por los que el Espíritu le impulsaba a conducir a la Iglesia, respondiendo a los "vientos de renovación" que desplegaban las amplias velas de la barca de Pedro. Decía él mismo el día anterior a la publicación de su encíclica Ecclesiam suam: El primer camino «es espiritual; se refiere a la conciencia que la Iglesia debe tener y fomentar de sí misma. El segundo es moral; se refiere a la renovación ascética, práctica, canónica, que la Iglesia necesita para conformarse a la conciencia mencionada, para ser pura, santa, fuerte, auténtica. Y el tercer camino es apostólico; lo hemos designado con términos hoy en boga: el diálogo; es decir, se refiere este camino al modo, al arte, al estilo que la Iglesia debe infundir en su actividad ministerial en el concierto disonante, voluble y complejo del mundo contemporáneo. Conciencia, renovación, diálogo, son los caminos que hoy se abren ante la Iglesia viva y que forman los tres capítulos de la encíclica».


Cronología del Concilio bajo su pontificado

El 29 de setiembre de 1963 se abre la segunda sesión del Concilio. S.S. Pablo VI la clausura el 4 de diciembre con la promulgación de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia.

En enero de 1964 (4-6), S.S. Pablo VI realiza un viaje sin precedentes a Tierra Santa, en donde se da un histórico encuentro con Atenágoras I, Patriarca de Jerusalén.

El 6 de agosto de 1964, S.S. Pablo VI publica su encíclica programática Ecclesiam suam.

La tercera sesión conciliar duraría del 14 de setiembre hasta el 21 de noviembre de 1964. Se clausuraba con la promulgación de la Constitución sobre la Iglesia. En aquella ocasión proclamó a María como Madre de la Iglesia.

Entre la tercera y cuarta sesión del Concilio (diciembre 1964), S.S. Pablo VI viaja a Bombay, para participar en un Congreso Eucarístico Internacional.

El 4 de octubre, durante la cuarta y última sesión del Concilio, viaja a Nueva York a la sede de la ONU, para hacer un histórico llamado a la paz mundial ante los representantes de todas las naciones.

El 7 de diciembre de 1965, un día antes de finalizar el gran Concilio, el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras I hacen una declaración conjunta por la que deploraban y se levantaban los mutuos anatemas —pronunciados por representantes de la Iglesia Oriental y Occidental en Constantinopla en 1054, y que marcaban el momento culminante del cisma entre las Iglesias de oriente y la de occidente—.

El 8 de diciembre de 1965 confirmaba solemnemente todos los decretos del Concilio, y proclamaba un jubileo extraordinario, el 1 de enero al 29 de mayo de 1966, para la reflexión y renovación de toda la Iglesia a la luz de las grandes enseñanzas conciliares.


La aplicación del Concilio: la época post-conciliar

Culminado el gran Concilio abierto al tercer milenio, se iniciaba el difícil periodo de su aplicación. Ello exigía un hombre de mucha fortaleza interior, con un espíritu hondamente cimentado en el Señor; hombre de profunda oración para discernir, a la luz del Espíritu los caminos seguros por donde conducir al Pueblo de Dios en medio de dificultades propias de todo proceso de cambio, de adecuación, de renovación... propias también de la furia del enemigo, cuyas fuerzas buscan prevalecer sobre la Iglesia de Cristo.

Lo que a S.S. Pablo VI le tocó vivir como Pastor universal de la grey del Señor, lo resume el Papa Juan Pablo II en un valiosísimo testimonio, pues él —como dice él mismo— había podido «observar de cerca» su actividad: «Me maravillaron siempre su profunda prudencia y valentía, así como su constancia y paciencia en el difícil período posconciliar de su pontificado. Como timonel de la Iglesia, barca de Pedro, sabía conservar una tranquilidad y un equilibrio providencial incluso en los momentos más críticos, cuando parecía que ella era sacudida desde dentro, manteniendo una esperanza inconmovible en su compactibilidad» (Redemptor hominis, 3).


Otras labores de su pontificado

El Papa Montini tuvo también una gran preocupación por la unión de los cristianos, causa a la que dedicó no pocos esfuerzos, dando así los primeros pasos hacia la unidad de todos los cristianos.

Por otro lado, fomentó con insistencia la colaboración colegial de los obispos. Este impulso se concretaría de diversas formas, siendo las más significativas el proceso de consilidación de las Conferencias Episcopales Nacionales en toda la Iglesia, los diversos Sínodos locales y también los Sínodos internacionales trienales. Durante su pontificado los temas tratados en estos Sínodos episcopales fueron:

el sacerdocio (1971);
la evangelización (1974);
la catequesis (1977).

Otro hito importante de su pontificado lo constituye el viaje realizado al continente americano para la inauguración de la II Conferencia general del Episcopado Latinoamericano, siendo ésta la primera vez que un Sucesor de Pedro pisaba tierras americanas.

Las enseñanzas al Pueblo de Dios

S.S. Pablo VI ha dejado un rico legado en sus muchos escritos. Dentro de esta larga lista cabe resaltar a la encíclica Populorum progressio, la cual trata sobre el tema del desarrollo integral de la persona. Esta encíclica fue la base para la Conferencia de los Obispos latinoamericanos en Medellín. También merece ser especialmente mencionada la exhortación Evangelii nuntiandi, carta magna de la evangelización, que pone enfáticamente el anuncio de Jesucristo en el corazón de la misión de la Iglesia. Para muchos, esta carta vino de algún modo, a completar y profundizar la Gaudium et spes. Además, constituyó el telón de fondo de la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Puebla.

La encíclica programática Ecclesiam suam –la primera que escribió— es asimismo, de gran importancia. Manifiesta que de la «conciencia contemporánea de la Iglesia —nos dice S.S. Juan Pablo II—, Pablo VI hizo el tema primero de su fundamental Encíclica que comienza con las palabras Ecclesiam suam; (...) Iluminada y sostenida por el Espíritu Santo, la Iglesia tiene una conciencia cada vez más profunda, sea respecto de su misterio divino, sea respecto de su misión humana, sea finalmente respecto de sus mismas debilidades humanas: es precisamente esta conciencia la que debe seguir siendo la fuente principal del amor de esta Iglesia, al igual que el amor por su parte contribuye a consolidar y profundizar esa conciencia. Pablo VI nos ha dejado el testimonio de esa profundísima conciencia de Iglesia. A través de los múltiples y frecuentemente dolorosos acontecimientos de su pontificado, nos ha enseñado el amor intrépido a la Iglesia (...)» (Redemptor hominis, 3).

Son muy significativas también todas las enseñanzas dadas con ocasión del Año Santo de la Reconciliación, en 1975, lo que queda manifiesto en una importante exhortación apostólica: La reconciliación dentro de la Iglesia. Por otro lado, es también de especial importancia El Credo del Pueblo de Dios. En el, el Papa Pablo VI hace una hermosa profesión de fe, que reafirma las verdades que el Cuerpo místico de Cristo cree y vive, tomando así una firme postura ante los no pocos intentos de agresión que sufría la fe cristiana. La herencia que ha dejado a la Iglesia con todos sus escritos es invalorable.


Su tránsito a la casa del Padre

Su Santidad Pablo VI, luego de su incansable labor en favor de la Iglesia a la que tanto amor mostró, fue llamado a su presencia por el Padre Eterno, el 6 de agosto de 1978, en la Fiesta de la Transfiguración (que curiosamente fue también la fecha de la publicación de la encíclica que anunciaba el programa de su pontificado). Acaso el Señor mismo, con este signo de su amorosa Providencia, quiso rubricar con sello divino aquello que el Santo Padre, pocos años antes, había escrito en una preciosa exhortación apostólica sobre la alegría cristiana: «...existen muchas moradas en la casa del Padre y, para quienes el Espíritu Santo abrasa el corazón, muchas maneras de morir a sí mismos y de alcanzar la santa alegría de la resurrección. La efusión de la sangre no es el único camino. Sin embargo, el combate por el Reino incluye necesariamente la experiencia de una pasión de amor (...) «per crucem ad lucem», y de este mundo al Padre, en el soplo vivificador del Espíritu» (Gaudete in Domino, 37). Y ciertamente, el Padre Eterno quiso que este hijo suyo, habiendo pasado por muchos sufrimientos y habiendo entregado ejemplarmente su vida en el servicio amoroso a la Iglesia, pasase "de la cruz a la luz" en el día en que la Iglesia entera celebraba la gran Fiesta de la Transfiguración, que indica esperanzada la meta final a la que conduce la muerte física de todo cristiano fiel. Y él —como dijera S.S. Juan Pablo I— había transitado ese camino de modo ejemplar: «(...) en quince años de Pontificado, este Papa ha demostrado no sólo a mí, sino a todo el mundo, cómo se ama, cómo se sirve y cómo se trabaja y sufre por la Iglesia de Cristo».

Él mismo, vislumbrando ya esta magnífica realidad, dejaría escrito para todos en su "Testamento":

«Fijo la mirada en el misterio de la muerte y de lo que a ella sigue a la luz de Cristo, el único que la esclarece; miro, por tanto, la muerte con confianza, humilde y serenamente. Percibo la verdad que ese misterio ha proyectado siempre sobre la vida presente y bendigo al vencedor de la muerte por haber disipado en mí las tinieblas y descubierto su luz.

»Por ello, ante la muerte y la separación total y definitiva de la vida presente, siento el deber de celebrar el don, la fortuna, la belleza, el destino de esta misma fugaz existencia: Señor, te doy gracias porque me has llamado a la vida y más aún todavía porque me has regenerado y destinado a la plenitud de la vida».
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