jueves, 19 de diciembre de 2013

LA ESTRELLA DE BELÉN


Autor: Jose Pavlov Valdivia Reynoso | Fuente: Catholic.net
La Estrella de Belén

Las estrellas en el espacio interestelar nacen, crecen y 
mueren inevitablemente, pero Cristo es la estrella sin ocaso 
que no se extingue jamás


“La Estrella de Belén”
Mt. 2,1-12


1. Como nacen las estrellas?
Las estrellas son un conjunto de nubes de polvo cósmico y gases interestelares que al juntarse conforman las nebulosas las mismas que conforman cientos y cientos de estrellas.

Según la cronología el monje Romano Dionisio el Exiguo marca dos errores en cuanto al computo del nacimiento de Cristo después del año cero, en el siglo IV Constantino emperador de Roma decreto el día 25 de diciembre como fecha de celebración del nacimiento de Cristo y la celebración de la navidad quien dio por buena la noticia de San Clemente de Alejandría de que Jesús había nacido el año 28 del reinado del emperador Cesar Augusto.

Los romanos solían celebrar las llamadas fiestas saturnales en las cuales se hacían regalos, se arreglaban las calles y las casas y se propiciaba un intercambio de regalos entre familias de allí la costumbre cristianizada de hacernos regalos en estas fechas.

En los evangelios no se nos indican fechas exactas del nacimiento de Cristo quizás por la fecha en que se escribieron los mismos como el evangelio de Mateo podemos deducir que en tiempos del Rey Herodes el Grande los reyes magos acudieron a Jerusalén para conocer el lugar del nacimiento del Mesías (siglos IV o I a/c).


2. Pero que fue el acontecimiento de la llamada “Estrella de David”?

Existen cuatro posibilidades científicas que pudieran explicar este acontecimiento:

a. Un meteorito que pasa cada 76 años muy cerca de la tierra.
b. Un cometa (Halley)
c. La muerte de una estrella ( Una supernova o una nova) y
d. La conjunción planetaria especialmente brillante aparecida entre los años 7 y 2 antes de Cristo. Conjunción de los planetas Marte, Júpiter y Saturno sumado a ello el eclipse de Júpiter por una de sus lunas. Esta seria tal vez la teoría más cercana que puede explicar una estrella como la que aparece en el acontecimiento del nacimiento de Cristo. Pero como no pretendemos hacer una explicación astronómica o científica de este fenómeno me limitare a explicar el sentido de este acontecimiento.

La liturgia griega llama “ACATISTOS” a María es decir Madre de la estrella sin ocaso, existe un antiguo himno dedicado a María en la anunciación que también es la Inmaculada Concepción. Ap. 2, 28 nos dice que…Dios nos dará el Lucero del Alba imagen bella de María pero también de Cristo.


3. El mensaje.

El profeta Isaías en el Cap. 9, 1 nos recuerda los siguiente: “El pueblo que caminaba en la tinieblas diviso una gran luz…” y sobre este punto reconoceremos que Cristo es esa luz maravillosa que ilumina a todo el mundo.


a. Los magos y el rey Herodes.
Jesús según nos relatan los evangelios especialmente el de Mateo nació en Belén de Judá y que unos magos llegaron de oriente a la presencia del Rey Herodes ( estos magos son una imagen de los pueblos paganos a los cuales la Buena Noticia también se ha de anunciar, una imagen tuya y mía) pues venían a adorar al “Rey de los Judíos”….estos tres hombres manifiestan a Herodes…vimos su estrella y hemos venido a adorarle, e inmediatamente nos dice que el Rey Herodes se sobresalto al igual que todo Jerusalén, notemos que no se alegran sino que se sobresaltan pues bien sabia este rey que aquella profecía significaba el fin de su reinado la ambición por el poder se dejo notar en esta actitud.

Inmediatamente convoco a los sumos sacerdotes y escribas (expertos en el conocimiento e interpretación de las profecías) para corroborar tal hecho e identificar el lugar exacto del nacimiento del Mesías…en efecto lo confirmo pero no fue a adorarle pues les indica a los magos: vayan y averigüen para que yo también vaya a adorarlo! Hay gente como este rey y sus sacerdotes y escriba que conocen de Jesús pero que sin embargo no van a adorarlo.

Los magos se pusieron en camino y la estrella iba delante de ellos, como cuando el pueblo de Israel salió de Egipto la presencia de Dios en forma de nube durante el día y como columna de fuego durante la noche y se detuvo donde estaba el niño.


b. Se llenaron de inmensa alegría.

Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría…este es un síntoma maravilloso del encuentro con Cristo, un fruto del Espíritu Santo, esa inmensa alegría la encontramos en el anuncio de los ángeles en Lucas, en las parábolas del Tesoro escondido y de la Dracma perdida en Lucas. Es parte del evangelium gaudium del cual nos habla el Sto. Padre Francisco en su ultima exhortación apostólica.

Entraron en la casa, para acercarse al misterio de Cristo hay que entrar en la casa, es curioso que en la iglesia de Belén en Jerusalén hay una pequeña puerta que no mide más de un metro y medio y quien desee pasarla para entrar a ver el lugar del nacimiento de Cristo deberá agacharse, pues solo quien se humilla y se inclina ante el misterio puede toca un poco este gran acontecimiento, conviene por tanto reclinar no solo el corazón sino también la mente.
Lo maravilloso de este cuadro es que los magos…vieron al niño con María su Madre una imagen tan bella y maternal no pudo ser mejor descrita en los evangelios María esta junto a Jesús desde su nacimiento y no lo dejara hasta inclusive en la cruz, María es parte del resplandor de Cristo, ella también es madre pero también es discípula.


c. Postrándose le adoraron.

Los magos descubren el misterio maravilloso de un rey no rodeado de lujos ni poderes mundanos, sino un rey humilde y humano tremendamente indefenso en los brazos de su madre y salvaguardado por su padre José.

Se postraron y le adoraron reconocen a Dios, reconocen al Hombre pero reconocen que Dios se ha hecho hombre y por ende se postran y adoran, abren sus cofres y le ofrecen sus dones: oro como a rey, incienso como a Dios y mirra como hombre mortal (la mirra es una suerte de resina utilizada para hacer perfumes y aromas además se utilizaba como un poderoso analgésico dado a los moribundos para apaciguar el dolor)

En este tiempo maravilloso de navidad es importante leer los acontecimientos a nuestro alrededor, hay muchas estrellas falsas y muchos acontecimientos que causan miedo y temor, pero Jesús es la estrella sin ocaso, es la estrella de la mañana una prefiguración de Cristo que al igual como Joel nos habla del Sol y la Luna antes las cuales las estrellas pierden su resplandor, podemos decir que Cristo no es solo una estrella prefigurada sino el mismo Sol como nos lo relata Lucas en el Benedictus…el sol que nace de los alto.

Las estrellas en el espacio interestelar nacen, crecen y mueren inevitablemente, pero Cristo es la estrella sin ocaso que no se extingue jamás, pero para entrar en su presencia hay que postrarse y adorarlo El está en las manos de su madre María, tal vez no tengas oro, incienso y mirra que ofrecerle…pero puedes ofrecerle algo mejor, tu corazón, corazón que tiene cosas valiosas como la vida, cosas espirituales y también pecados que simbolizan tu incienso y tu mirra.

¡Feliz Navidad!

LAS FIGURITAS DEL BELÉN



LAS FIGURITAS DEL BELÉN



- La Cuna de Jesús
Como esa cunita humilde, acoge a todos con amor.

- María
Con sencillez, María recibe a Cristo y nos regala a su hijo. Que tú también lleves a todos un mensaje de amor.

- José
Siempre entregado a la voluntad de Dios, como José confiemos en lo que el Señor nos tenga preparado.

- Pastores
Unas frutas y una oveja le llevan los pastorcitos a Jesús. Alaba tú también a Cristo con tu esfuerzo y trabajo.

- Reyes Magos
Adoran, alaban y le traen a Jesús sus presentes. Regálale al Señor tus pequeños sacrificios para que El los transforme con su amor.

- Burro
Llevó a María embarazada a ver a su prima Isabel; luego, a Belén. Sirve en silencio como ese burrito a los quienes te lo pidan.

- Buey
Manso y silencioso presenció la venida de Dios a los hombres. Como este animalito, acoge a Jesús en tu corazón.

- Ovejas
Dóciles van con los pastores a conocer al niño Dios. Sé parte del rebaño de Jesús y déjalo hacer en tu vida.

EL HECHO DE LA EUCARISTÍA



El hecho de la Eucaristía

La riqueza inagotable de este sacramento se expresa en los distintos nombres que se le da:

Eucaristía: de origen griego "Eukharistia", significa "acción de gracias". Esta palabra recuerda las bendiciones judías que proclaman las obras de Dios: la creación, la redención, la santificación. (cfr. Lc. 22,19; 1 Co 11,24; Mt 26,26; Mc 14,22).

Banquete del Señor: porque se trata de la Cena que el Señor celebró con sus discípulos la víspera de su pasión ( 1 Co 11,20).

Fracción del Pan: porque este rito fue utilizado por Jesús cuando bendecía y distribuía el pan como cabeza de familia. Con esta expresión los primeros cristianos designaron sus asambleas eucarísticas. Con él quiere significar que todos los que comen de este único pan partido, que es Cristo, entran en comunión con Él y forman un solo cuerpo en Él ( cfr. Mt 14,19; 15,36; Mc 8, 6-19; Hch 2,42.46; 20, 7.11; 1 Co 10, 16-17).

Asamblea Eucarística: porque la Eucaristía es celebrada en la asamblea de los fieles, expresión visible de la Iglesia. ( Cf 1 Co 11, 17-3)


Santo Sacrificio: porque actualiza el único sacrificio de Cristo Salvador e incluye la ofrenda de la Iglesia (Cfr. Hch 13,15; Sal 116, 13.17; 1 Pe 2,5)

Comunión: porque por este sacramento nos unimos a Cristo que nos hace partícipes de su Cuerpo y de su Sangre para formar un solo cuerpo (Cfr. 1 Co 16-17).

Santa Misa: porque cuando la Eucaristía se celebraba n latín se despedía a la gente diciendo "Ite Missa est", que habla del envío a cumplir con la voluntad de Dios en su vida.

La Sagrada Eucaristía culmina la iniciación cristiana. Los que han sido elevados a la dignidad del sacerdocio real por el Bautismo y configurados más profundamente con Cristo en la Confirmación, participan por medio de la Eucaristía con toda la comunidad en el sacrificio mismo del Señor. 

Cristo instituyó en la Ultima Cena, el sacrificio eucarístico de su cuerpo y su Sangre para perpetuar por los siglos el sacrificio de la cruz y confiar el memorial de su muerte y resurrección a la Iglesia. Es signo de unidad, vínculo de amor, banquete pascual en el que se recibe a Cristo.

MI VISITA A JESÚS SACRAMENTADO


MI VISITA A
JESÚS SACRAMENTADO


Vengo, Jesús mío, a visitarte.
Te adoro en el sacramento de tu amor.
Te adoro en todos los Sagrarios del mundo.
Te adoro, sobre todo, en donde estás más abandonado y eres más ofendido.
Te ofrezco todos los actos de adoración que has recibido desde la institución de este Sacramento y recibirás hasta el fin de los siglos.
Te ofrezco principalmente las adoraciones de tu Santa Madre, de San Juan, tu discípulo amado, y de las almas más enamoradas de la Eucaristía.

Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Ángel de mi Guarda, ve y visita en mi nombre todos los Sagrarios del mundo.

Amén.

MEDITACIÓN NAVIDEÑA


EL EVANGELIO DE HOY: 19.12.2013

Autor: Gustavo Velázquez Lazcano, L.C. | Fuente: Catholic.net
Zacarías en el templo
Lucas 1, 5-25. Adviento. Zacarías lleva a la oración una intención, que tenía clavada en el corazón y cuando Dios se la concede...¡desconfía!
 
Zacarías en el templo
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 5-25

Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad. Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció un Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto". Zacarías dijo al ángel: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad». El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva. Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo». El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablabla por señas, y permaneció mudo. Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa. Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses diciendo: «Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres».

Oración introductoria

Jesús, creo y confío en ti, pero aumenta mi fe y mi esperanza. Dame la gracia de sacudirme todo prejuicio y desconfianza que puedan surgir en mí al conocer tu voluntad en mi vida. Concédeme, te lo pido, vivir con plenitud este periodo de esperanza que es el Adviento. Dame la gracia de fortalecer mi amor a ti durante estos días que quedan para la Navidad.

Petición

Jesús, robustece mi fe y mi esperanza. Dame un corazón grande para aceptar tu voluntad en mi vida.

Meditación del Papa Francisco

El conocimiento asociado a la palabra es siempre personal: reconoce la voz, la acoge en libertad y la sigue en obediencia. Por eso san Pablo habla de la "obediencia de la fe". "Cuando Dios revela, hay que prestarle la obediencia de la fe, por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios, prestando "a Dios revelador el homenaje del entendimiento y de la voluntad", y asintiendo voluntariamente a la revelación hecha por él.
Para profesar esta fe es necesaria la gracia de Dios, que previene y ayuda, y los auxilios internos del Espíritu Santo, el cual mueve el corazón y lo convierte a Dios, abre los ojos de la mente y da ‘a todos la suavidad en el aceptar y creer la verdad’.
Y para que la inteligencia de la revelación sea más profunda, el mismo Espíritu Santo perfecciona constantemente la fe por medio de sus dones. (S.S. Francisco, encíclica Lumen fidei, n. 29.).

Reflexión 

Zacarías había llevado a la oración una intención muy profunda, que tenía clavada en el corazón. Se la pedía a Dios con insistencia, por si Él quisiese concedérsela. Pero cuando le confirma el ángel que su petición ha sido escuchada y que Isabel le dará a luz un hijo, Zacarías desconfía, y desconfía, porque tiene "razones humanas" para hacerlo.

Nosotros, hombres y mujeres, quizá también tengamos nuestras "razones" para desconfiar del que es Todopoderoso, por parecernos incomprensible o inconcebible lo que nos propone. Pero esto es una locura. Mejor es abandonarnos en sus manos que trabajar sin descanso con las nuestras. Porque "Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigilan los centinelas" (Sal 126, 1)

Propósito

Repasaré los problemas e inquietudes que tengo, y los iré poniendo uno a uno en manos de Dios. Sin desconfiar, sabiendo que Dios escucha y me ama.

Diálogo con Cristo

Señor, dame la gracia de abandonarme completamente en tu voluntad. Fortalece mi esperanza en ti, porque soy débil y tiendo a desconfiar. Dame la gracia de recorrer estos días que quedan para la Navidad junto a ti. Concédeme ver tu acción providente en mi día a día, porque sólo quien confía plenamente en ti, ve tu mano en todos los acontecimientos de su vida. Jesús, creo y confío en ti, pero aumenta mi fe y mi esperanza.



"Fíate enteramente de Dios, encomiéndate a Él, descarga en su providencia todos los cuidados, y Él te sustentará, de modo que confiadamente puedas decir: el Señor anda solicito por mí (Sal 39, 18)" (San Bernardo, Hom. en la Natividad de la B. Virgen María, 5).



  • Preguntas o comentarios al autor
  • Gustavo Velázquez Lazcano, L.C. 

    miércoles, 18 de diciembre de 2013

    ABECEDARIO PARA LA NAVIDAD



    Abecedario para la Navidad


    Agradecer a Dios el habernos regalado las personas con las que convivimos.

    Buscar el bien común por encima de los intereses personales.

    Dar lo mejor de uno mismo, poniéndose siempre al servicio de los otros.

    Estimar a los otros sabiendo reconocer sus capacidades.

    Facilitar las cosas dando soluciones y no creando más problemas.

    Ganar la confianza de los otros compartiendo con ellos sus preocupaciones.

    Heredar la capacidad de aquellos que saben ser sinceros con valentía y respeto.

    Interceder por los otros a Dios, antes de hablarle de nuestras cosas.

    Juzgar a los otros por lo que son, no por lo que tienen ni por lo que aparentan.

    Limitar las ansias personales frente a las necesidades del grupo.

    Llenarse con lo mejor que uno encuentra en el camino de la vida.

    Mediar entre los compañeros que no se entienden.

    Necesitar de los otros sin ningún prejuicio.

    Olvidar el miedo al qué dirán dependiendo de la opinión de los demás.

    Preocuparse por los más débiles o más necesitados.

    Querer siempre el bien de las personas.

    Respetar las opiniones de los demás, los derechos de las personas y de los animales.

    Salir al encuentro del otro, no esperando que él dé el primer paso.

    Tolerar los defectos y límites propios y ajenos con sentido del humor.

    Unirnos todos para vivir en paz y armonía.

    Valorarse con realismo sin creerse superior a los demás.

    X es una incógnita que invita a la búsqueda constante de la verdad con mayúscula.

    Yuxtaponer ilusiones y esperanzas, trabajos y esfuerzos por crear fraternidad.

    Zambullirse sin miedo en el nuevo día que Dios regala cada mañana.

    MANIFESTACIÓN DEL PERDÓN


    Manifestación del perdon
    Autor: David Brandt Berg


    Cuando los aliados liberaron el campo de concentración de Ravensbrûck al término de la segunda guerra mundial, se encontró un pedazo de papel de envoltorio en el que un prisionero había garabateado las siguientes líneas:
    «Oh Señor, no te acuerdes solamente de los hombres y mujeres de buena voluntad, sino también de los de mala voluntad. Pero no te acuerdes de todo el sufrimiento que nos han infligido; acuérdate de los frutos producidos en nosotros gracias a ese sufrimiento: nuestra confraternidad, nuestra lealtad, nuestra humildad, nuestro valor, nuestra generosidad, la magnanimidad que brotó de nuestro corazón a raíz de todo esto. Y cuando les llegue la hora del juicio, que todos los frutos que dimos sean su perdón».

    El amor cubrirá multitud de pecados (1 Pedro 4:8) y te dará la gracia y las fuerzas para no hacer caso de una ofensa o un desaire y perdonar a otros tal como tú necesitas que te perdonen.Basta con que te olvides de ti mismo y pienses más en el prójimo. Esfuérzate por ayudar a tus semejantes, ora por ellos, demuéstrales cariño, y verás que así se resuelven casi todos los problemas. Si dejas de pensar en ti mismo y te preocupas más por tus semejantes, descubrirás que en ello reside la clave de la felicidad. He ahí la fórmula para vivir contento: Primero Jesús; segundo, los demás, y tercero tú.En primera medida, pon la mente en Jesús. De ahí, Él te ayudará a pensar en el prójimo y a amarlo como a ti mismo.

    Las faltas ajenas son como las luces delanteras de un auto que viene en dirección contraria: sólo en apariencia son más encandiladoras que las tuyas.

    Los pecadores perdonados conocen y manifiestan con obras el amor.

    MAMÁ, LA MEJOR CATEQUISTA


    Mamá la mejor catequista


    En una aldea cercana a Turín (Italia), una joven llamada María tuvo la desgracia de perder totalmente la vista. Deseando recobrarla, visitó a San Juan Bosco, que estaba construyendo con limosnas de la gente, la magnífica iglesia de María Auxiliadora.

    Después de haber rezado ante la Virgen, la muchacha habló con San Juan Bosco. El le preguntó:
    -¿Hace mucho tiempo que estás enferma?
    -Sí, mucho, y llevo ya un año sin ver.
    -¿Has consultado a los médicos?
    -Ya no saben qué recetarme.
    -¿Distingues los objetos grandes de los pequeños?
    -No. Ya le he dicho que no veo ni poco ni mucho.
    -¿Ves la luz que entra por esa ventana?
    -No, nada.
    -¿Quieres recobrar la vista?
    -¡Claro Señor! Soy pobre y la necesito para ganarme la vida.
    -¿Te servirás de la vista en provecho de tu alma y no en ofender a Dios?
    -Lo prometo sinceramente.
    -Confía pues en la Virgen.
    Y con un tono solemne, exclamó Don Bosco.
    -A gloria de Dios y de la Virgen María, di, ¿qué tengo ahora en la mano?
    -Una medalla de la Santísima Virgen.
    -¿Y al otro lado?
    -Una estampa de un santo con la vara florida: es San José.
    ¡María Stardero había recobrado la vista! Ya puedes imaginarte la alegría de la joven y de sus padres.

    ORACIÓN POR NUESTROS ANCIANOS


    Oración por nuestros ancianos

    A ti Dios mío elevo mi oración, por todos los que se sienten agobiados por el peso de los años, tu amorosa presencia permitió que se prolongasen sus días en la tierra.

    Dios mío, ellos miran para atrás y ven todo el camino recorrido, desde las travesuras de la infancia hasta la fragilidad del ahora.
    Retira Señor toda la amargura de sus espíritus y que recuerden con preferencia los hechos agradables y felices.

    Borra cualquier señal de resentimiento causado por la ingratitud y la maldad de los que algún día pasaron junto a ellos,

    Alegra sus corazones cansados y abatidos, dale los medios de revivir las alegrías de una vida normal y sociable,

    Dios mío ahuyenta los fantasmas de la soledad, del abandono y del desprecio.

    Rodéalos de amparo y calor humano en su diario vivir para que puedan mantener un ánimo bien dispuesto, abierto y feliz.

    Recompensa la disposición que demostraron, con la bendición de aquella paz que viene de ti y supera todas las limitaciones de la vejez.

    Conserva enteros y serenos sus corazones hasta que
    descansen en Tí.

    Gracias Padre Misericordioso.... en TI CONFIAMOS...!!!

    EL EVANGELIO DE HOY: 18-12-2013

    Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
    El anuncio del ángel a José
    Mateo 1, 18-24. Adviento. Dios sabe en cada momento lo que mejor nos conviene y desea dárnoslo a conocer.
     
    El anuncio del ángel a José
    Del santo Evangelio según san Mateo 1, 18-24

    La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros». Despertado José del sueño, hizo como el Angel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.

    Oración introductoria

    Jesús, el misterio de la Encarnación es un maravilloso misterio de humildad y de amor. Todos los protagonistas me dan una lección de vida que quiero llegar a vivir. Permite que esta oración abra mi mente y mi corazón para tener esa docilidad de san José y la humildad de María.

    Petición

    Señor, dame el espíritu generoso y obediente de san José para vivir mi vocación cristiana con esa misma magnanimidad.

    Meditación del Papa Francisco

    "José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer". En estas palabras se encierra ya la misión que Dios confía a José, la de ser custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia, como ha señalado el beato Juan Pablo II: "Al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo".
    ¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como los difíciles. (S.S. Francisco, 19 de marzo de 2013)..

    Reflexión

    Con una brevedad telegráfica, San Mateo nos cuenta en diez versículos lo que ocurrió desde la concepción al nacimiento de Jesús. Llama la atención que lo que resalta de este período, a diferencia de San Lucas, es la difícil situación en que se encontró José.

    Si nos ponemos en su lugar, ¡no era para menos! Mientras María sufría en silencio, el bueno de José se debatía en medio de tremendas dudas. ¡Y pensar que él pudo haber denunciado a María por adúltera! ¡Y pensar que ella no tenía manera de probar lo sucedido! Todo forma parte del misterio que se hace historia humana, historia de Amor.

    Los actores de cualquier obra teatral o de cine estudian concienzudamente sus diversos papeles, los ensayan una y otra vez, los ejecutan en privado y en público, hasta que los dominan totalmente. La improvisación en este ámbito es preludio de fracaso. No es así cuando Dios decide servirse de los hombres y por amor los elige. María y José son capaces de seguir las inspiraciones y la voluntad de Dios, aunque nadie les ha pasado de antemano sus "papeles". Dios irrumpe en sus vidas y las "trastorna". No obliga, seduce. Suscita el amor del hombre y entonces lo lleva por donde no hubiera soñado jamás... Cuando alguien se deja guiar por Dios, debe improvisar, y a pesar de la oscuridad de la fe, al final siempre brilla la luz. La actitud correcta es entonces el abandono en su voluntad.

    María y José escriben una historia de amor única e irrepetible porque ambos se fían de Dios. A nosotros nos invitan a confiar más en su gracia que en nuestras cualidades, más en sus planes que en los propios. No hay mejor intérprete que aquel que deja que Dios haga la parte que en su vida tiene asignada ¡que no es poca! Cuando nos empeñamos en caminar dejando de lado su voz y preferimos no saber lo que Él quiere, sin darnos cuenta nos quedamos sin el "apuntador", sin aquel que sabe en cada momento lo que mejor nos conviene y desea dárnoslo a conocer. Confiemos más y más en el Señor. Digamos con Pedro aquella bella oración: "Señor, a quién iremos, sólo tú tienes palabras de vida eterna".

    Propósito

    Crear y fomentar, en todo lugar y momento, un ambiente de acogida y alegría.

    Diálogo con Cristo 

    Jesucristo, ayúdame a edificar mi propia santificación en la entrega generosa, en la búsqueda de tu gloria y en una esforzada abnegación de mí mismo, especialmente en el seno de mi propia familia, siguiendo el ejemplo de san José, quien ante una crisis, su primera reacción fue la caridad. 

    martes, 17 de diciembre de 2013

    IMAGINA LO MEJOR, LO MÁS LINDO


    Imagina lo mejor...lo más lindo...
    Autor: Graciela Heger 



    Trata de ser feliz, de disfrutar el día, aún cuando te parezca que no hay motivos mira a tu alrededor o hacia adentro, siempre hay un recuerdo, una mirada, un gesto que pueden cambiar tu día...

    Deja todo lo que te preocupa por un instante de lado, la vida es hoy...no sabemos si hay mañana...Por eso no te detengas...No te permitas sentirte solo...En algún lugar siempre hay alguien que está pensando en vos, o te está esperando, sólo observa...

    Vos podes...La vida siempre nos da motivos para ser felices, está en nosotros el saber descubrirlos...Está en nosotros sentirnos bien, dejar a un lado todo lo que nos inquieta o nos lastima para dar paso a todo aquello que nos enciende y nos motiva...

    Sólo por hoy...Sonríe...Sois importante, Ros único, no bajes los brazos, no sientas temor...La vida siempre nos da nuevas oportunidades para ser felices...Está en nosotros abrirnos a ellas, está en nosotros detener la marcha y abrir los brazos para recibir...

    Si nos encerramos, si nos detenemos en los problemas, si nos marginamos, si nos aislamos nada es posible.

    Imagina un día feliz...Una vida feliz...Está a tu alcance...Sólo es cuestión de poner toda la fuerza en nuestros pensamientos, en nuestros sueños...

    El secreto de los triunfadores, de aquellos que todo lo logran está en que sienten el éxito y se ven disfrutando de los logros antes de obtenerlos...

    Imagina lo mejor...lo más lindo...Cierra los ojos y siéntete un triunfador...El éxito de tu día y de tu vida dependen de vos.

    EL ADVIENTO, TIEMPO DE ESPERANZA


    Autor: Fr. Thomas Rosica, C.S.B. | Fuente: zenit.org 
    ¡Dime qué esperas y te diré quién eres!
    Recordar las maravillas de Dios en la historia


    La Iglesia ha entrado en el tiempo litúrgico de Adviento. Los cristianos proclaman que el Mesías ha venido realmente y que el reino de Dios está a nuestro alcance. El Adviento no cambia a Dios. El Adviento profundiza en nuestro deseo y en nuestra espera de que Dios realice lo que los profetas anunciaron. Rezamos para que Dios ceda a nuestra necesidad de ver y sentir la promesa de salvación aquí y ahora. 

    Durante este tiempo de deseo y de espera del Señor, se nos invita a rezar y a profundizar en la Palabra de Dios, pero estamos llamados ante todo a convertirnos en reflejo de la luz de Cristo, que en realidad es el mismo Cristo. De todas formas, todos sabemos lo difícil que es reflejar la luz de Cristo, especialmente cuando hemos perdido nuestras ilusiones, cuando nos hemos acostumbrado a una vida sin luz y ya no esperamos más que la mediocridad y el vacío. Adviento nos recuerda que tenemos que estar listos para encontrar al Señor en todo momento de nuestra vida. Como un despertador despierta a su propietario, Adviento despierta a los cristianos que corren el riesgo de dormirse en la vida diaria. 

    ¿Qué esperamos de la vida o a quién esperamos? ¿Por qué regalos o virtudes rezamos en este año? ¿Deseamos reconciliarnos en nuestras relaciones rotas? En medio de nuestras oscuridades, de nuestras tristezas y secretos, ¿qué sentido deseamos encontrar? ¿Cómo queremos vivir las promesas de nuestro Bautismo? ¿Qué cualidades de Jesús buscaremos para nuestras propias vidas en este Adviento? Con frecuencia, las cosas, las cualidades, los regalos o las personas que buscamos y deseamos dicen mucho sobre quiénes somos realmente. ¡Dime qué esperas y te diré quién eres!

    Adviento es un período para abrir los ojos, volver a centrarse, prestar atención, tomar conciencia de la presencia de Dios en el mundo y en nuestras vidas. 

    Nuestro Bautismo nos hace participar en la misión real y mesiánica de Jesús. Cada persona que participa en esta misión participa también en las responsabilidades regias, en particular, en el cuidado de los afligidos y de los heridos. Adviento ofrece la maravillosa oportunidad de realizar las promesas y el compromiso de nuestro Bautismo. 

    Benedicto XVI ha escrito que "el objetivo del año litúrgico consiste en recordar sin cesar la memoria de su gran historia, despertar la memoria del corazón para poder discernir la estrella de la esperanza. Esta es la hermosa tarea del Adviento: despertar en nosotros los recuerdos de la bondad, abriendo de este modo las puertas de la esperanza".

    En este tiempo de Adviento, permítanme presentarles algunas sugerencias. Acaben con una riña. Hagan la paz. Busquen a un amigo olvidado. Despejen la sospecha y sustitúyanla por la confianza. Escriban una carta de amor. 

    Compartan un tesoro. Respondan con dulzura, aunque les gustara una respuesta brutal. Alienten a un joven a tener confianza en él mismo. Mantengan una promesa. Encuentren tiempo, tómense tiempo. No guarden rencor. Perdonen al enemigo. Celebren el sacramento de la reconciliación. Escuchen más a los otros. Pidan perdón si se han equivocado. ¡Sean gentiles aunque no se hayan equivocado! Traten de comprender. No sean envidiosos. Piensen antes en el otro. 

    Rían un poco. Ríanse un poco más. Gánense la confianza. Opónganse a la maldad. Sean agradecidos. Vayan a la iglesia. Quédense en la iglesia más tiempo de lo acostumbrado. Alegren el corazón de un niño. Contemplen la belleza y la maravilla de la tierra. Expresen su amor. Vuélvanlo a expresar. Exprésenlo más fuerte. Exprésenlo serenamente. 

    ¡Alégrense porque el Señor está cerca!


    PUNTOS IMPORTANTES



    Puntos importantes


    1. Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos.

    2. Cuando pierdes, no pierdes la lección.

    3. Sigue las tres R:

    Respeto a ti mismo
    Respeto para los otros
    Responsabilidad sobre todas tus acciones

    4. Recuerda que no conseguir lo que quieres, a veces significa un
    maravilloso golpe de suerte.

    5. Aprende las reglas, así sabrás como romperlas apropiadamente.

    6. No permitas que una pequeña disputa destroce una GRAN AMISTAD.

    7.Cuando creas que has cometido un error, haz algo inmediatamente para corregirlo.

    8. Ocupa algo de tiempo cada día en estar solo.

    9. Abre tus brazos al cambio, pero no te olvides de tus valores.

    10. Recuerda que a veces el silencio es la mejor respuesta.

    11. Vive una buena y honorable vida, así cuando seas mayor y mires atrás podrás disfrutarla por segunda vez.

    12. Una atmósfera amorosa en tu casa es el cimiento para tu vida.

    13. En discusiones con alguien querido ocúpate sólo de la situación actual, no saques a relucir el pasado.

    14. Comparte tu conocimiento, es una manera de conseguir la inmortalidad.

    15. Se considerado con la Tierra.

    16. Una vez al año ve a algún lugar en el que nunca hayas estado antes.

    17. Recuerda que la mejor relación es aquella en la que el amor por cada uno excede la necesidad por el otro.

    18. Juzga tu éxito según lo que has sacrificado para conseguirlo.

    19. Acércate al amor y a la cocina con osada entrega.

    PLEGARIAS DESDE MI BARRO


    "Plegarias desde mi barro" 


    Tú hiciste al hombre, Señor, imagen de Tí mismo
    moldeado en barro.
    Por todo cuento tiene el hombre
    mereces su alabanza.

    Yo te alabo, Señor, por los sublimes,
    los heroicos, los idealistas,
    los que tienen voluntad de acero...
    por el águila que vuela majestuosa.
    También te alabo, Señor, por los pequeños,
    los raquíticos, los encogidos.
    Los estrechos, los que no pueden levantarse,
    por el pato pesado y discordante.

    Yo te alabo Señor, por los iluminados,
    los inteligentes, los llenos de vida,
    los intuitivos...
    por la ardilla que va de rama en rama.
    También Señor, te alabo por los torpes.
    Los amodorrados, los vagos,
    los embotados, los mongólicos..
    por el topo que se arrastra bajo tierra.

    Yo te alabo Señor, por los generosos.
    los espíritus abiertos, los magnánimos,
    los simpáticos...
    por el perro, el amigo fiel del hombre.
    También Señor, te alabo por los acomplejados.
    los tímidos y asustadizos,
    por los envidiosos, los amargados...
    por el zorro astuto y antipático.

    Yo te alabo Señor, por la obra de tus manos,
    por la cigarra y la hormiga,
    por el cordero y el lobo,
    por el valle y la cumbre,
    por el ciprés y el sauce,
    te alabo Señor por mis cualidades,
    y también por mis limitaciones.

    Tú me hiciste, soy obra de tus manos,
    y en mi barro quedó la huella de tus dedos
    YO TE ALABO SEÑOR, DESDE MI BARRO.
    AMEN.

    FRASES DEL PAPA FRANCISCO




    EL EVANGELIO DE HOY: 17.12.2013

    Autor: José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net
    Genealogía del Salvador
    Mateo 1, 1-17. Adviento. Dios se hace más presente en mi corazón si lo recibo con la mejor disposición.
     
    Genealogía del Salvador
    Del santo Evangelio según san Mateo 1, 1-17


    Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos, Judá engrendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, Esrom engendró a Aram, Aram engendró a Aminadab, Aminadab engrendró a Naassón, Naassón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rajab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, Obed engendró a Jesé, Jesé engendró al rey David. David engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón, Salomón engendró a Roboam, Roboam engendró a Abiá, Abiá engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Joram, Joram engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatam, Joatam engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliakim, Eliakim engendró a Azor, Azor engendró a Sadoq, Sadoq engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Mattán, Mattán engendró a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo. Así que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

    Oración introductoria

    Dios mío, en estos días cercanos a la Navidad te suplico me concedas la gracia de orar con profundidad para contemplar y saber agradecer el gran misterio de la Encarnación de tu Hijo.

    Petición

    Señor, dame la gracia de mantener siempre viva la disposición de reconocerte y seguirte, con totalidad y desinterés.

    Meditación del Papa Francisco

    El Dios que pide a Abrahán que se fíe totalmente de él, se revela como la fuente de la que proviene toda vida. De esta forma, la fe se pone en relación con la paternidad de Dios, de la que procede la creación: el Dios que llama a Abrahán es el Dios creador, que "llama a la existencia lo que no existe", que "nos eligió antes de la fundación del mundo... y nos ha destinado a ser sus hijos".
    Para Abrahán, la fe en Dios ilumina las raíces más profundas de su ser, le permite reconocer la fuente de bondad que hay en el origen de todas las cosas, y confirmar que su vida no procede de la nada o la casualidad, sino de una llamada y un amor personal. El Dios misterioso que lo ha llamado no es un Dios extraño, sino aquel que es origen de todo y que todo lo sostiene. La gran prueba de la fe de Abrahán, el sacrificio de su hijo Isaac, nos permite ver hasta qué punto este amor originario es capaz de garantizar la vida incluso después de la muerte. La Palabra que ha sido capaz de suscitar un hijo con su cuerpo “"medio muerto" y "en el seno estéril" de Sara, será también capaz de garantizar la promesa de un futuro más allá de toda amenaza o peligro. (S.S. Francisco, encíclica Lumen fidei, n. 11). 

    Reflexión

    ¿Quién no recuerda el reloj -aquel calendario en lo alto de la Torre Eiffel- anunciando los días y las horas que restaban para el fin de siglo y de milenio? Y cada vez que se lanza un nuevo cohete espacial se produce una "cuenta atrás" que es seguida por cientos de personas que han trabajado durante meses, quizás años en el proyecto.

    Son ejemplos que pueden servirnos para hablar de la "cuenta atrás" por excelencia en la historia entre Dios y los hombres. La genealogía de Jesús es un resumen, hora a hora, del tiempo desde la creación, en su ir transcurriendo hasta llegar a "su plenitud". La hora "cero", la hora de Jesús el Mesías había llegado y los evangelistas, como buenos reporteros, nos la ilustran.

    Hay que poner los relojes en "hora" para celebrar en su justo momento el final de una cuenta atrás. Pero, ¿a que nos sirve a nosotros que hemos venido después del gran advenimiento de la venida del Señor? No olvidemos que el Señor ha de volver. Tan clara era esta conciencia de la segunda venida de Jesucristo, que muchos de los primeros discípulos creían que era algo inminente. Han pasado más de dos mil años y "esperamos su gloriosa venida" que se producirá al final de los tiempos. Mientras tanto, la vida litúrgica, año a año, nos ofrece la posibilidad de revivir esta "cuenta atrás" en la vivencia de los misterios de la vida de Jesucristo, sobre todo de su nacimiento, pasión y resurrección - ascensión a los cielos. No es un mero recordatorio, como podrían ser la celebración de un cumpleaños o aniversario. Porque la presencia real de Jesucristo entre nosotros nos introduce en el misterio del tiempo y de la eternidad. Y en cada celebración eucarística se tiende un puente estas dos dimensiones.

    Dios se hace más presente en mi corazón si lo recibo con mejores disposiciones, si soy más consciente que Él viene esta Navidad, que sufre en su Pasión, y al fin Resucita glorioso. La liturgia es un medio maravilloso para vivir profundamente este misterio por el que cada uno puede renovar con Jesús aquello mismo que sucedió hace dos milenios. No hay tiempo para Dios.

    Nuestras "cuenta atrás" para esta Navidad, por ejemplo, serán únicas, no habrá otra igual... porque es por dentro, en el reloj de nuestras almas, donde se marca el pulso de nuestro tic-tac de cara a Dios.

    Propósito

    Hacer una oración especial por la unión de la familia.

    Diálogo con Cristo

    Señor, Tú viniste al mundo, creciste y te preparaste para tu misión en una familia. Concédeme tu gracia para saber sembrar armonía, comprensión, perdón, apoyo mutuo, generosidad, alegría y paz en mi propia familia, siguiendo el ejemplo de tu padre san José y de tu madre María. 

    lunes, 16 de diciembre de 2013

    EL AVE MARÍA


    OPCIONES..


    Opciones
    Autor: Diego Vergara Garzon


    Mi mamá me decía con frecuencia que yo iba salir adelante no por inteligente, sino por bruto.
    Esta afirmación que entonces me ofendía, con el tiempo me ha llegado a parecer sabia y útil.

    Ahora me doy cuenta de lo importante que es saber hacerse el bruto.

    Por ejemplo:

    - Si un pariente cercano me dice un "indirectazo" para ofenderme, me hago el bruto que no entiende y así no le doy el gusto de amargarme la vida. 

    - Si quiero aprender algo que me cuesta trabajo, me hago el bruto, no sucumbo a la impaciencia de los demás y sigo intentando hasta lograrlo.

    - Si mi compañero de trabajo o mi superior permanecen irritados la mayor parte del tiempo, no pienso que es conmigo o por mí, sino que me hago el bruto y me digo: "Debe ser que le duele una muela" y de esa manera me hago inmune al contagio de ese dolor.

    - Cuando dicen "no" a mi objetivo, me hago el bruto y entiendo "todavía no" y así me permito seguir buscando formas de conseguirlo.

    - Si algo que intento cien veces no me resulta como quiero, no me tildo de bruto por no haberlo logrado, sino que pienso en lo bruto que sería si desistiera después de tanto esfuerzo.

    - Cuando estoy hablando por teléfono con alguien de quien necesito un servicio o información y la persona sube el tono de voz más de lo necesario y vocaliza cada palabra exageradamente, tal como si dijera: "No sea bruto, ¿acaso no entiende lo que le estoy diciendo?" Decido entonces respirar profundamente, contestarle pausadamente y con calidez, dándole las gracias por su paciencia con mi falta de entendimiento...

    Esto funciona como magia la mayoría de las veces para cambiar las mareas a mi favor.

    ALMA DE CRISTO ...



    LA VIRGEN MARÍA, LA MEJOR PREPARADA EN EL ADVIENTO


    María, la mejor preparada


    Todos los años el último domingo de Adviento la Iglesia nos trae la figura de la Virgen María. Ella es la que mejor se preparó para la primera Navidad y Ella será la que mejor nos puede ayudar para hacer una digna preparación para recibir a Jesús en nuestro corazón el día de Navidad. De hecho toda nuestra vida es como un Adviento continuo de preparación para el gran encuentro con el Señor al final de nuestra vida. Iremos mucho mejor preparados, si vamos de la mano de nuestra Madre del cielo o si aceptamos estar siempre en sus brazos. Para ello debemos aprender su gran esperanza, símbolo del Adviento, y su completa confianza en la voluntad de Dios.

    Este año el evangelio nos trae la Anunciación a María del gran misterio “escondido por los siglos”, pero ahora revelado, como dice hoy san Pablo en la segunda lectura. En la primera lectura se nos dice cómo el rey David quería hacer una casa digna al Señor y cómo le dice Dios que le va a regalar otra casa perpetua, que significa la sucesión de la dinastía hasta que llegara el Salvador. El misterio que ahora revela el ángel a María es que ese sucesor de David va a ser Dios mismo que se hace hombre. Jesús en su vida no se atribuyó a sí mismo ese título de “hijo de David”, aunque sí se lo daban, por no alimentar el nacionalismo fácil y peligroso. La intención del evangelio es decirnos que ese Hijo de Dios está enraizado en nuestra naturaleza humana.

    Esto sería realidad gracias a la aceptación de María. Jesús viene a salvarnos, pero quiere nuestra colaboración para la salvación. Y la primera colaboración consciente y libre será la de su madre. No es a “ojos cerrados”: María escucha y pregunta para enterarse. Y cuando se da cuenta, sin grandes investigaciones, que es la voluntad de Dios, acepta y pronuncia el “hágase” tan importante para la historia de la humanidad.

    Así Jesús entra en la historia de la humanidad por el “sí” de las personas humildes, pobres, atentas a la voluntad de Dios. No fue fácil para la Virgen. Era un cambio muy grande en sus planes de vida, era comenzar una vida incierta y difícil por el hecho de ser virgen y madre. ¿Cómo le iba a decir a José y a sus parientes que aquella maternidad era “obra del Espíritu Santo”? Pero se arroja en los brazos amorosos de Dios. Porque el seguir la voluntad de Dios siempre tiene que ser algo bueno: Dios no puede querer algo malo para nosotros. El “hágase” de María es un profundísimo acto de fe y de confianza absoluta en el poder y en los planes de Dios. Es como presentar la vida ante Dios, como si fuese una hoja en blanco para que Él escriba lo que quiera y como lo quiera. Esto es fácil decirlo. Muchas veces el que se haga la voluntad de Dios en nosotros es como una fórmula; pero luego en realidad lo que queremos es que Dios haga nuestra voluntad. Nos cuesta aceptar cambiar los planes que hemos hecho.

    María no cae en el  desaliento ante las dificultades y el dolor. Esta aceptación de la voluntad de Dios es la mejor preparación para que Jesús venga a reinar en nuestra alma. La fe no es un simple asentimiento frío intelectual a unas verdades, sino que es sobre todo donarse totalmente y sin condiciones a Dios nuestro Señor.

    A veces cuando se dicen frases como las anteriores, a uno le entra un poco de tristeza; pero el hecho es que la voluntad de Dios es alegría. Cuando el ángel le va a anunciar el gran plan de Dios, comienza con: “Dios te salve”, que en la lengua original es: “Alégrate”. Lo primero que Dios quiere de María es la alegría. Y por eso ante la turbación, le dice el ángel: “No temas”, porque cualquier mensaje verdadero de Dios debe traernos la paz. Es el signo de la presencia de Dios. Esa es la alegría y paz que Dios nos anuncia para la Navidad. Vayamos de la mano de la Virgen y no temamos entregarnos al Señor. A veces la fe va unida a cierta oscuridad y aparentes desconsuelos. Todo ello viene por nuestra insuficiencia en la escucha de la palabra de Dios y falta de meterla en nuestro corazón. Aprendamos de María en estos días y los días de Navidad serán más alegres si buscamos hacer la voluntad de Dios.

    P. Silverio Velasco (España)
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