sábado, 20 de abril de 2013

EL EVANGELIO DE HOY

Autor: P. Clemente González | Fuente: Catholic.net
¿También ustedes se quieren marchar?
Juan 6, 60-69. Pascua. Solo en Cristo encontraremos el lugar que esperamos. Él tiene palabras de vida eterna.
 
¿También ustedes se quieren marchar?
Del santo Evangelio según san Juan 6, 60-69

En aquel tiempo muchos discípulos de Jesús al oírle, dijeron: Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo? Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: ¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?... El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Pero hay entre vosotros algunos que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y decía: Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre. Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con él. Jesús dijo entonces a los Doce: ¿También vosotros queréis marcharos? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios.

Oración introductoria

Dios mío, no quiero ser de los que traicionan, porque ¿a quién iría? Sólo Tú me puedes dar la luz y fuerza que necesito para dejar mi autosuficiencia y mi egoísmo. Creo, espero y te amo, permite que pueda tener un encuentro contigo en esta oración.

Petición

Dios mío, no permitas que las preocupaciones del mundo me distraigan en mi oración.

Meditación del Papa

"¿También vosotros queréis marcharos?" Esta pregunta provocadora no se dirige sólo a los que entonces escuchaban sino que alcanza a los creyentes y a los hombres de todas las épocas. También hoy muchos se escandalizan ante la paradoja de la fe cristiana. La enseñanza de Jesús parece "dura", demasiado difícil de acoger y de practicar. Entonces hay quien rechaza y abandona a Cristo; hay quien trata de adaptar su palabra a las modas desvirtuando su sentido y valor. "¿También vosotros queréis marcharos?". Esta inquietante provocación resuena en el corazón y espera de cada uno una respuesta personal. Jesús, de hecho, no se contenta con una pertenencia superficial y formal, no le basta una primera adhesión entusiasta; es necesario, por el contrario, participar durante toda la vida en su pensar y querer. Seguirle llena el corazón de alegría y dan sentido pleno a nuestra existencia, pero comporta dificultades y renuncias, pues con mucha frecuencia hay que ir contra la corriente. (Benedicto XVI, 23 de agosto de 2009).

Reflexión

Varias personas piensan que la doctrina de la Iglesia es inaceptable. ¿Por qué el Papa no permite el aborto, ni la eutanasia, ni el uso de los anticonceptivos? ¿Por qué los curas no pueden casarse? Y por eso muchos deciden dar la espalda a la Iglesia.

La historia se repite. Los discípulos de Jesús no podían con toda la doctrina. Sobre todo, aquello de comer el Cuerpo de Cristo. Por eso, muchos de ellos se echaron atrás y no volvieron a ir con Él. Jesús se quedaba solo. Cada uno prefería buscar la felicidad por su cuenta, al margen de la voluntad de Dios. Apenas le quedaba una docena de seguidores, sus apóstoles. ¿Y vosotros, también queréis marcharos? Terrible pregunta. Pero estupenda respuesta: ¿A quien vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.

Es triste ver cómo miles de personas caen diariamente en manos de las sectas, buscando otras palabras diferentes a las de Cristo, que son las que defiende la Iglesia. Sin embargo, no debemos perder la esperanza de que un día se darán cuenta del engaño de esos grupos y decidirán regresar al seno de la familia católica, porque es allí donde se encuentran las verdaderas palabras de Jesús.

Propósito

Delicadeza y alegría para darle todo a Dios, y dárselo en el amor.

Diálogo con Cristo

Jesús mío, quiero seguirte día a día y servirte en los demás. No quiero marcharme ni quedarme atrás, quiero caminar al paso que necesita la Iglesia. Cumplir con mis deberes de estado y con mi apostolado de extender tu Reino por medio de la caridad. Por eso te doy gracias por este momento de oración que puede transformar mis deseos en una hermosa realidad.

20 PROMESAS A QUIENES LLEVEN EL ROSARIO

20 PROMESAS A QUIENES LLEVEN EL ROSARIO (FISICO).

Las 20 Promesas de la Virgen a quienes lleven consigo el santo Rosario :
1- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, los llevaré hasta Mi Hijo.
2- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, los ayudaré en sus empresas.
3-Todos los que lleven piadosamente el Rosario, aprenderán a amar la Palabra y la Palabra los hará libres. Ya no serán esclavos.
4- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, amarán a Mi Hijo más y más.
5- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, tendrán un conocimiento más profundo de Mi Hijo en sus vidas diarias.
6- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, tendrán un deseo profundo de vestir con decencia para no perder la Virtud de la modestia
7-Todos los que lleven piadosamente el Rosario, crecerán en la virtud de la castidad.
8-Todos los que lleven piadosamente el Rosario, tendrán una conciencia más profunda de sus pecados y tratarán sinceramente de enmendar sus vidas.
9-Todos los que lleven piadosamente el Rosario, tendrán un profundo deseo de difundir el mensaje de Fátima.
10- Sobre todos que lleven piadosamente el Rosario, derramaré las gracias de las que soy medianera.
11-Todos que lleven piadosamente el Rosario, serán llenados de un profundo deseo de rezarlo y meditar sobre los misterios.
12- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, tendrán paz en sus vidas diarias.
13-Todos los que lleven piadosamente el Rosario, serán reconfortados en momentos de tristeza.
14- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, se les concederá el poder de tomar decisiones sabias a través del Espíritu Santo.
15- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, los llenaré de un profundo deseo de llevar el Escapulario café del Monte Carmelo.
16- Todos los que lleven piadosamente el Rosario, venerarán Mi Inmaculado Corazón y el sagrado Corazón de Mi Hijo Jesús.
17-Todos los que lleven piadosamente el Rosario, no tomarán el nombre de Dios en vano.
18-Todos los que lleven piadosamente el Rosario, tendrán una profunda compasión por Cristo crucificado y crecerán en su amor por El.
19- Muchos de los que lleven piadosamente el Rosario, serán sanados de enfermedades físicas, mentales y emocionales; así que llevadlo a los enfermos y moribundos.
20- Las familias que lleven piadosamente el Rosario,  tendrán paz en sus hogares.

NO ES PESO SI HAY AMOR ....


NO ES PESO SI HAY AMOR
Un arqueólogo fue al Himalaya de peregrinación. Por aquél entonces, los templos antiguos situados a gran altura eran muy complicados de alcanzar y mucha gente simplemente ya no volvía. Se llegaba a través de pequeños senderos al borde de precipicios extraordinariamente profundos, con nieves perpetuas. Tan sólo un pequeño resbalón y todo habría acabado. Ahora los caminos están en mejores condiciones, pero en el tiempo del que hablamos eran muy difíciles.

El arqueólogo iba cansado, aún llevando muy poco equipaje (porque llevar mucho equipaje a esas alturas se hace imposible). Además, según se asciende, se hace más difícil respirar.

Delante de él, vio a una niña que no tendría más de diez años, cargando a un niño, muy gordito, sobre sus hombros. Ella iba sudando, respirando pesadamente, y cuando el hombre pasó a su lado le dijo: Niña, debes debes estar muy cansada. Llevas mucho peso sobre ti.

La niña le respondió: Usted es quien lleva peso, esto no es un peso, esto es mi hermanito.

Moraleja: Muchas veces pensamos que no podemos presentarnos ante Dios por miedo a que seamos una carga para Él, pues pensamos que al igual que el nuestro, el amor de Dios es limitado y condicionado. El amor de Dios es tan grande que no lo podemos entender, solamente aceptar. Siempre que el enemigo te haga pensar que Dios no tiene tiempo para ti y que eres una carga para Dios, debes recordar que Dios no lleva "cargas", te lleva a ti que eres su creación, y en cuanto al tiempo es solamente una limitación de nosotros los humanos.

Afortunadamente el amor de Dios es permanente..

(WEB  CATOLICO DE JAVIER)

MARÍA Y UNA PREGUNTA DE JESÚS....

Autor: Marír Susana Ratero | Fuente: Catholic.net
María y una pregunta de Jesús…
¿Quién es mi Madre? Pues, la que hizo la Voluntad de mi Padre y si queréis ser realmente mi hermano, mi hermana y mi madre, debes hacerte, hijo de esta Madre.
 
María y una pregunta de Jesús…



Madre, en la Misa de hoy se ha leído una parte del Evangelio que mucho me cuesta comprender… y me quedo mirando tu imagen, buscando en ti las palabras que no hallo.

Más, Tu siempre eres respuesta a tus hijos cuando la búsqueda es sincera, llena de amor y confianza..

- Ven, hija- y te sigo… ya se hace costumbre al alma el seguirte, porque siempre tu compañía me deja mejor trazado el camino hacia Tu Hijo…

Llegamos a Cafarnaúm. Jesús está en casa. Se ha juntado tanta gente que ni siquiera puede comer.

Nos acercamos sin entrar. Nos quedamos junto a la puerta. Allí también se hallan los primos de Jesús (la palabra "hermano", en hebreo, abarca a los primos y parientes)

La gente reparó en ti. Es que tu presencia jamás pasa inadvertida para tus hijos.

La Llena de Gracia, la que ganó por humildad los más grandes regalos de amor del Padre.

La Llena de gracia y en la puerta… esperando, sin hacer ostentación de tus privilegios de Madre.

Y Jesús te ve… y saca de tu presencia una profunda enseñanza…

Le dice la gente "Tu Madre y tus hermanos te buscan, ahí afuera"

La escena es clara, la distancia prudente…

Y Jesús nos habla entonces acerca de ti…

- ¿Quién es mi Madre?- Y sus ojos brillan de manera especial… como haciendo eco a esta pregunta, como diciendo:

- ¿Sabéis vosotros quién es, realmente, esa simple mujer que todos conocen? ¿Sabéis acaso que Ella está en el Corazón del Padre desde antes de la Creación del mundo? ¿Sabéis que sólo en Ella hallé mi complacencia para venir del Padre hasta vosotros? ¿Conocéis que los días que habité en su purísimo vientre fueron los más serenos, los más parecidos a la Mansión del Padre de donde venía?

- ¿Quién es mi Madre?
-repite tu Hijo, María, y veo tu mirada baja, humilde, sencilla…

Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, sentados esperando una palabra, un camino… si, Tu Hijo, Madre, les habla a los que se acercan a El y allí se quedan, en espera, Tu Hijo les muestra el camino. El camino que Tú has recorrido…

- Pues, la que hizo la Voluntad de mi Padre (y Jesús volvió a escuchar en su Corazón tus palabras de la Anunciación "Hágase en mi Su Voluntad") y si queréis ser realmente mi hermano, mi hermana y mi madre, debéis haceros, en vuestro corazón, hijos de esta Madre…

Extiendes tu Mano, Madrecita, buscando la mía, como siempre, como cada día aún cuando no lo noto, más aún cuando te creo ausente…

Miro a Jesús a los ojos y mi corazón susurra un "gracias" tembloroso y emocionado, un silencioso "gracias"" que Jesús escucha en las profundidades de mi alma…

Y me dejo llevar por Ti, María, para aprender, en Tu Corazón, el camino de la Voluntad del Padre…

Amiga mía, amigo mío que lees estas líneas. María tiende hacia ti su Mano. Tómala confiado, que Ella te llevará por un camino corto, perfecto, fácil y seguro, donde Jesús te espera para decirte "hermana mía, hermano mío"



  • Preguntas o comentarios al autor
  • María Susana Ratero.

    DIOS ES UNA PERSONA

    Dios es una persona

    Hablar con Dios es como hablar con las personas: el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo. Por que este es nuestro Dios, uno y trino, no un dios indefinido y difuso, como un espray esparcido un poco por todas partes.

    Este es el significado de la reflexión propuesta por el papa Francisco en la homilía de la misa celebrada en la mañana del jueves 18 de abril en la Domus Sanctae Marthae, a la que asistieron los directores y funcionarios de la Inspección de Seguridad Pública del Vaticano.

    Concelebraron con el papa, entre otros, el arzobispo Angelo Becciu, sustituto de la Secretaría de Estado; los obispos Charles Scicluna, obispo auxiliar de Malta, y Flavio Roberto Carraro, obispo emérito de Verona. Asimismo, los prelados José Bettencourt, jefe de protocolo de la Secretaría de Estado, Antonio Scotti, jefe de la oficina de la primera sección de la Secretaría de Estado, y Giuseppe Saia, coordinador nacional de los capellanes de la Policía del Estado italiano.

    La ceremonia estuvo dirigida por monseñor Guillermo Javier Karcher, maestro de ceremonias papales. Entre las personalidades presentes, estuvieron los prefectos Alessandro Marangoni, director adjunto de la Policía, y Salvatore Festa, director de la oficina de enlace entre el Vaticano y el Ministerio del Interior de Italia, así como Enrico Avola, director de la Inspección de Seguridad Pública 
    en el Vaticano.

    Es el Señor quien "nos habla de la fe", comenzó así la homilía del papa. Él nos dice «creer en él. Pero primero nos dice algo más: "Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió”. Ir a Jesús, encontrar a Jesús, conocer a Jesús es un don del Padre. Es un regalo. La fe es un don. Un regalo que recibimos en el bautismo, pero que luego debe desarrollarse en la vida, crecer en nuestro corazón, extenderse en las obras que hacemos. La fe es un don, y los que tienen esta fe, tienen vida eterna. Podemos preguntarnos: "¿Tenemos fe?". "Sí, sí, yo creo en Dios." "¿Pero en cuál Dios tú crees?". "¡Bueno, en Dios!" ¿Cuántas veces escuchamos esto "en Dios"? Un dios difuso, un dios-espray, que está un poco en todas partes, pero no se sabe lo que es. Creemos en Dios que es Padre, que es Hijo, que es Espíritu Santo. Creemos en las personas, y cuando hablamos con Dios hablamos con personas: o hablo con el Padre, o hablo con el Hijo, o hablo con el Espíritu Santo. Y esta es la fe».
    Refiriéndose a la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles (8, 26-40), el papa se centró en la figura del eunuco etíope, tesorero de la reina Candace, quien tenía una fe poco madura y sólida, "una fe que se iniciaba”. Sin embargo, "tenía buena voluntad. Había venido a Jerusalén para orar, para adorar a Dios, y leía al profeta Isaías. Tenía una cierta inquietud en el alma. Se la había metido el Padre para atraerlo a Jesús. Y este hombre, cuando Felipe se acercó a él y le preguntó: "¿Entiendes lo que estás leyendo?", le responde que no. Y cuando Felipe le anuncia a Jesús, este hombre siente que esta es una buena noticia. Siente el gozo. Empieza a sentir una alegría especial. Y tan grande fue la alegría que al ver el agua, dice, 
    "¡Bautízame ahora! ¡Quiero seguir a Jesús!"

    Esto, señaló el papa Francisco, es algo que debería hacernos reflexionar: «Pensemos: no era un hombre de la calle, un hombre común. Era un ministro de economía, ¡eh! Podemos pensar que estaba un poco apegado al dinero. También podemos pensar que era un 'arribista', porque había renunciado a la paternidad por su carrera, ¿no? Pero todo esto se viene abajo ante la invitación del Padre a encontrar a Jesús. Esta es la fe. Y después Jesús nos dice cómo es su camino, nos enseña las actitudes de los que le siguen: en las bienaventuranzas, después en nuestra actitud. "Para seguirme, estas son las cosas que hacer: las Bienaventuranzas». A lo que se añaden las actitudes descritas en el «capítulo 25 de Mateo, sobre el juicio final: "Tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me ofrecieron agua, estuve enfermo y me visitaste" (Mateo 25, 31-46). Son las actitudes de los discípulos de Jesús. Quien tiene fe, tiene la vida eterna, tiene la vida. Pero la fe es un don, es el Padre quien la da. Nosotros debemos seguir por este camino».

    Nos puede pasar también a nosotros, observaba el papa, el ir por ese camino, mientras estamos absortos en nuestros pensamientos. Además, "todos somos pecadores y siempre tenemos algunas cosas que no van", aunque el Señor nos perdona "si pedimos perdón siempre: ¡y hacia adelante, sin desanimarnos!".
    Es posible, por lo tanto, que sobre dicho camino nos suceda lo mismo que pasó con el tesorero etíope. Una vez vuelto a salir del agua después del bautismo --dijo el papa Francisco--, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe y él "no le vio más. Y lleno de alegría siguió su camino".

    Era la alegría de la fe, "la alegría de haber encontrado a Jesús, la alegría que solo nos la da Jesús, la alegría que da paz: no la que da el mundo, la que da Jesús. Esta es nuestra fe", aquella que nos "hace fuerte, nos hace alegres", y que se alimenta siempre en la vida "con pequeños encuentros diarios con Jesús".
    Al final de la Misa, después de la oración a san Miguel Arcángel, patrono de la Policía del Estado, el papa agradeció a todos los presentes "por el servicio que realizan en la sociedad. Un servicio difícil; un servicio para el bien común, para la paz común. Un servicio que es peligroso, también, para la vida. Un servicio que --como le hemos pedido a san Miguel Arcángel--, requiere rectitud de la mente, fuerza de voluntad, honestidad con los afectos, serenidad. Muchas gracias por este servicio. Que el Señor les 
    bendiga mucho".
    Tomado de L'Osservatore Romano del 18 de abril de 2013
    Traducido del italiano por José Antonio Varela V.

    viernes, 19 de abril de 2013

    EL PASADO ES HOY

    Autor: Oscar Schmidt | Fuente: www.reinadelcielo.org
    El pasado es hoy
    Para Dios, el tiempo es siempre el ahora: tiempo de reparar tantas faltas y ofensas



    El pasado es hoy
    Cuando Jesús oró en el Getsemaní, pudo ver y conocer todos los pecados del hombre, de todos los hombres, de todos los tiempos, pasados, presentes y futuros. Y esto fue posible porque el tiempo no es para Dios lo que es para nosotros. El Creador es en Si mismo la Eternidad, por lo tanto no ve las limitaciones temporales de nuestra vida terrena como las vemos nosotros. El Verbo existió siempre, sólo que tuvo que llegar el tiempo terrenal de la Redención para que se manifestara como Hombre-Dios, como el Cordero del Padre.

    El entendimiento de los tiempos de Dios nos permite también darle otro sentido a la necesidad de que obremos en beneficio de la Obra Celestial. Nuestra curiosidad nos desvía a tratar de saber qué es lo que va a ocurrir y cuando, pero los tiempos de Dios no son nuestros tiempos: es mejor obrar en el presente y dejar que el futuro se desarrolle de acuerdo a los designios de la Divina Providencia.

    Pero, ¿y el pasado?. Tendemos a ver el pasado como un libro cerrado, algo que terminó. Pero si Jesús vio en el Getsemani los pecados de los hombres y mujeres del futuro, ¡quiere decir que nos estaba viendo a nosotros actuar hoy en día!. Nuestras buenas acciones de hoy son un consuelo para lo que Jesús tuvo que ver hace dos mil años, y eso, bajo los tiempos de Dios, está ocurriendo en este momento. También, tristemente, nuestras faltas de hoy engrosan el dolor de Jesús en aquel momento, porque para El, todo esto ocurre hoy en el chispazo que para el Creador representa la historia completa del hombre.

    ¡Que maravilla!. La historia la escribimos nosotros, a cada instante. Nunca es tarde, ni temprano. Para Dios, el tiempo es siempre el ahora: tiempo de reparar tantas faltas y ofensas a Su Santo Nombre. Si en este momento rezo o abro mi corazón a Cristo, le quito un poco del peso que siente en el Getsemani. Y digo “siente” porque bajo este concepto de tiempo Divino, el Getsemani es ahora, Jesús está viendo nuestra vida desde el huerto en este mismo momento. Y también Su paso con la Cruz a cuestas es en este momento, y Su Crucifixión, y Su Santa Muerte y Resurrección. Todo forma parte del mismo plano, a los Ojos de Dios. Es como si el Corazón de Dios fuera un enorme estanque, sin tiempo ni espacio, en el que se van volcando las acciones de la humanidad, a lo largo de toda su historia, desde el Génesis hasta el futuro Retorno del Señor en Gloria. Y ese estanque está permanentemente recibiendo gotas de Sangre y de Miel. Sangre por los pecados, Miel por el amor que emana de nuestras buenas acciones. El libre albedrío que Dios nos regaló nos permite optar entre hacer caer Sangre en el estanque, o miel que endulce el Corazón de Cristo, nuestro Cristo. Y si hacemos caer miel ahora, le damos a Jesús un motivo más para que El se consuele en el Getsemaní frente a la traición, Pasión y Muerte que está por enfrentar. Es como decirle:

    ¡Señor, claro que no es en vano, aquí también estoy yo junto a Ti compartiendo Tu momento de dolor!.

    ¿Sientes a Jesús en el Huerto en este momento, viendo tu corazón y mendigando un poco de dulce amor?. Si, ahora mismo, pidiéndote que hagas algo para compensar toda la Sangre que brota de Su Cuerpo ante la vista de tanto pecado, pasado, presente y futuro.





  • Preguntas o comentarios al autor
  • Oscar Schmidt

    jueves, 18 de abril de 2013

    SI COMES DE ESTE PAN, VIVIRÁS PARA SIEMPRE


    Autor: Ignacio Sarre | Fuente: Catholic.net
    Si comes de este pan, vivirás para siempre
    Juan 6, 44-51. Pascua. Como el cuerpo es sostenido por el alimento, así nuestra alma necesita de la Eucaristía.


    Si comes de este pan, vivirás para siempre
    Del santo Evangelio según san Juan 6, 44-51


    Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.

    Oración introductoria

    Señor, creo en ti. Creo que por amor te has quedado en la Eucaristía para darme el pan que me da la vida. Confío en tu planes divinos y te pido en esta oración una fe que me haga ver mucho más allá de las preocupaciones, de las tristezas, para poder caminar siempre hacia delante.

    Petición

    Señor, ayúdame a amarte más, a quererte más, a buscar solamente lo que a ti te agrade.

    Meditación del Papa

    Después de que el día anterior había dado de comer a miles de personas con solo cinco panes y dos peces. Jesús revela el significado de ese milagro, es decir, que el tiempo de las promesas se ha cumplido: Dios Padre, que con el maná había alimentado a los israelitas en el desierto, ahora lo envió a Él, el Hijo, como verdadero Pan de vida, y este pan es su carne, su vida, ofrecida en sacrificio por nosotros. Se trata, por lo tanto, de acogerlo con fe, no escandalizándose de su humanidad; y de lo que se trata es de "comer su carne y beber su sangre", para tener en sí mismo la plenitud de la vida. […] Y redescubramos la belleza del sacramento de la Eucaristía, que expresa toda la humildad y la santidad de Dios: el hacerse pequeño, Dios se hace pequeño, fragmento del universo para reconciliar a todos en su amor. La Virgen María, que dio al mundo el Pan de la vida, nos enseñe a vivir siempre en profunda unión con Él. (Benedicto XVI, 19 de agosto de 2012).

    Reflexión

    Tenemos hambre, hambre de Dios. Necesitamos el pan de vida eterna. Quizás hemos probado otros banquetes y hemos descubierto que no sacian nuestro deseo plenamente. Pero Cristo se revela como el alimento que necesitamos, el único que puede colmar nuestras necesidades y darnos la fuerza para el camino.

    El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que en la comunión recibimos el pan del cielo y el cáliz de la salvación, el Cuerpo y la Sangre de Cristo que se entregó para la vida del mundo (cfr. CIC 1355).

    Como el cuerpo es sostenido por el alimento, así nuestra alma necesita de la Eucaristía. Cristo baja del cielo al altar, por manos del sacerdote. Viene a nosotros y espera que también nosotros vayamos a El, que le busquemos con frecuencia para recibirle, para visitarle en el Sagrario.

    Es pan de vida eterna, según su promesa: Que todo el que ve al Hijo y cree en El tenga la vida eterna. Quien vive sostenido por la Eucaristía, crece progresivamente en unión con Dios, y viéndole en este mundo bajo el velo de las especies del pan y el vino, nos preparamos para contemplarle cara a cara en la vida futura.

    Propósito

    Acercarme a la Eucaristía debidamente preparado y con la máxima frecuencia posible.

    Diálogo con Cristo

    Señor Jesús, me das el pan que necesito para poder vivir plenamente mi vocación. ¿Realmente «aprovecho» este sacramento? ¿Estoy consciente de que la Eucaristía no es un símbolo, que eres Tú, un Dios vivo, hecho hostia, el que voy a recibir en mi interior? Te suplico que esta meditación me lleve a contemplarte en la Eucaristía y nunca permitas que se me haga una costumbre, un rito o un hábito sin sentido.

    lunes, 15 de abril de 2013

    ORACIÓN POR LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO

        Oración por las Benditas Ánimas del Purgatorio


    María, Reina del Purgatorio, te ruego por aquellas almas por las cuales tengo o pueda tener alguna obligación, sea de caridad o de justicia.

    Dios te salve María...
    Dales, Señor, el descanso eterno.
    Y luzca para ellas la luz perpetua.
    Descansen en paz.
    Así sea.

    María, Reina del Purgatorio: te ruego por las almas más abandonadas y olvidadas y a las cuales nadie recuerda; tú, Madre, que te acuerdas de ellas, aplícales los méritos de la Pasión de Jesús, tus méritos y los de los santos, y alcancen así el eterno descanso.
    Dios te salve María...

    Dales, Señor, el descanso eterno.
    Y luzca para ellas la luz perpetua.
    Descansen en paz.
    Así sea.

    María, Reina del Purgatorio: te ruego por aquellas almas que han de salir más pronto de aquel lugar de sufrimientos, para que cuanto antes vayan a cantar en tu compañía las eternas misericordias del Señor.
    Dios te salve María...

    Dales, Señor, el descanso eterno.
    Y luzca para ellas la luz perpetua.
    Descansen en paz.
    Así sea.

    María, Reina del Purgatorio: te ruego de una manera especial por aquellas almas que han de estar más tiempo padeciendo y satisfaciendo a la divina Justicia. Ten compasión de ellas, ya que no pueden merecer sino sólo padecer; abrevia sus penas y derrama sobre estas almas el bálsamo de tu consuelo.
    Dios te salve María...

    Dales, Señor, el descanso eterno.
    Y luzca para ellas la luz perpetua.
    Descansen en paz.
    Así sea.


    María, Reina del Purgatorio: te ruego de modo especial por aquellas almas que más padecen. Es verdad que todas sufren con resignación, pero sus penas son atroces y no podemos imaginarlas siquiera. Intercede Madre nuestra por ellas, y Dios escuchará tu oración.
    Dios te salve María...

    Dales, Señor, el descanso eterno.
    Y luzca para ellas la luz perpetua.
    Descansen en paz.
    Así sea.

    Virgen Santísima, te pido que, así como me acuerdo de las benditas ánimas del Purgatorio, se acuerden de mí los demás, si he de ir allá a satisfacer por mis pecados. En ti, Madre mía, pongo toda mi confianza de hijo, y sé que no he de quedar defraudado.

    Amén

    ROSARIO POR LOS DIFUNTOS





    ANCLADO EN LA ESPERANZA

    Autor: P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net
    Anclado en la esperanza
    A veces quedamos anclados en el pasado, inmovilizados por la pena ante lo sucedido. Una y otra vez nos lamemos la herida.
     
    Anclado en la esperanza

    Ocurrió. Cometí ese pecado que tanto daño me hizo. Falté a una promesa dada. No ayudé a un familiar que me necesitaba. Traicioné la confianza de un amigo. O, simplemente, fui víctima de los actos que otros cometieron con una malicia que me llena de rabia.

    Ocurrió. A veces quedamos anclados en el pasado, inmovilizados por la pena ante lo sucedido. Una y otra vez nos lamemos la herida. La pena domina nuestras almas.

    Vivir así, con la mirada puesta en los errores pasados, puede llevarnos hacia la apatía y la desgana, hacia tristezas enfermizas, hacia reproches continuos hacia otros o hacia uno mismo.

    Tenemos, sin embargo, un presente en nuestras manos y un futuro abierto a mil posibilidades. Miradas de amigos y familiares me invitan a dar un paso hacia adelante, sin dejarme apresar por las arenas movedizas de un pasado que no puedo cambiar.

    Incluso Dios mismo me mira con un afecto particular, intenso. Me busca para lavar mis faltas. Me invita a perdonar a quien me haya traicionado. Me lanza a edificar mi vida no desde lágrimas amargas sino desde una esperanza que viene de lo alto.

    Necesito dejar de lado actitudes malsanas que me arrastran a la pereza. Sólo entonces empezaré a vivir anclado en la esperanza.

    Amanece un nuevo día. Dios me renueva su amor de Padre y me regala su gracia. Tomado de su mano puedo emprender esta jornada con el deseo de dar mi tiempo, mis cualidades y mi corazón al servicio de quien necesita a su lado una mano amiga y llena de esperanza.



  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Fernando Pascual LC

    domingo, 14 de abril de 2013

    ¿HAY POLVOS INVISIBLES?

    Autor: P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net
    ¿Hay polvos invisibles?
    No hay polvos invisibles. Hay corazones encogidos o corazones grandes, corazones descuidados y corazones atentos.
     
    ¿Hay polvos invisibles?

    Ocurre en la vida familiar o en el lugar de trabajo: unos ven ciertas cosas, otras ven otras.

    Nacen, entonces, reproches y quejas: “¿No ves el polvo encima del televisor?” “¿No te das cuenta de que siempre queda encendida la luz de tu cuarto?” “¿Por qué siempre dejas papeles por los suelos?” “¿Cuándo vas a empezar a limpiarte los zapatos?”

    Mientras uno percibe claramente el polvo y no descansa hasta eliminarlo, otro quizá ni se percata de su presencia, o lo ve con indiferencia, como parte de la vida: no siente la menor necesidad de buscar un trapo para mejorar la limpieza de la casa.

    Los ejemplos mencionados son sencillos, pero a veces llevan a tensiones fuertes en la vida de la familia o del grupo.

    Otras situaciones son mucho más graves. Una persona se emborracha y no se da cuenta del daño que hace a los suyos. Un joven dedica sus tardes a matar el tiempo con música o con juegos electrónicos, y no percibe para nada el dolor que provoca en sus padres. Un adulto vive con un egocentrismo obsesivo y no capta las necesidades de quienes viven a su lado...

    El corazón de cada ser humano percibe y capta lo que hay “afuera” según valores y principios internos. Si uno vive para satisfacer sus gustos, para realizar sus proyectos, para huir de todo sacrificio, para escabullirse de cualquier responsabilidad... llegará un día en que no será capaz de ver ni el polvo en los muebles del pasillo ni las lágrimas de sus padres que sufren al verle hundirse en una pereza patológica.

    En cambio, si uno tiene cariño hacia las personas y hacia el ambiente en el que vive. Si uno cuida los detalles de su ropa para dar gusto a los que ama. Si uno aprende a percibir el estado de ánimo de los otros para evitarles disgustos y para contentarles en todo lo que sea bueno y sano. Si uno abre los ojos y da gracias por tantos gestos de cariño de los seres queridos... entonces verá polvos y arrugas en la ropa, y, sobre todo, captará al vuelo con qué palabras y con qué acciones puede hacer más felices a quienes viven a su lado.

    No hay polvos invisibles. Hay corazones encogidos o corazones grandes, corazones descuidados y corazones atentos.

    Cada día modelo un poco mi conciencia. Si aprendo a dejarme ayudar por quienes me aman, si me abro a Dios que busca lo mejor para sus hijos, tendré unos ojos muy abiertos y un alma enorme, grande, disponible para el servicio y la entrega a mis hermanos.


  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Fernando Pascual LC

    sábado, 13 de abril de 2013

    ¿QUÉ ES EL REIKI?

     
    Eduardo es un joven español que ha explicado su experiencia con el Reiki y la Nueva Era a ReL.

    "Yo aprendí en mis carnes que las ofertas de la Nueva Era no son lo que parecen, que las supuestas energías que te venden no son energías, no vienen ni de la tierra, ni muchísimo menos de Dios. La gente no sabe dónde se está metiendo", denuncia Eduardo.

    La forma más común de caer en el Reiki es sufrir alguna enfermedad y buscar algo alternativo, a menudo por consejos de amigos, pseudo-terapeutas, etc...

    - Uy, tú lo que necesitas es que te hagan un poco de Reiki...

    - Rei... ¿qué? ¿Eso qué es lo que es?

    - ¡Reiki, hombre! Es una terapia buenísima para todo… Te cura y te mejora todo tipo de enfermedades físicas y psicológicas. Incluso te puede ayudar a morir, si es que ya ha llegado tu hora. Puede ser como una terapia o tratamiento paliativo…

    Diálogos así, señala Eduardo, llevan al Reiki a muchas personas.

    Sin formación sobre el mal y lo sobrenatural
    "Te quedas con cara de póker. Suele resultar que tú eres (como lo era yo) un total analfabeto en temas religiosos. De pequeño te bautizaron, pero tú no te acuerdas. Hiciste la Primera Comunión vestido de blanco, porque la hacían tus amigos pero realmente no te habías enterado muy bien de lo que estabas haciendo. Y jamás ningún cura en 12 años de colegio católico y catecismo te habló sobre el mal, Satanás, el demonio... Nunca te advirtieron que no debes abrir una puerta al demonio, que después cerrarla cuesta meses o años de oración y de ni-te-imaginas", explica Eduardo.

    Y así la persona se apunta un teléfono, llama y acude a su primera sesión de Reiki.

    El anzuelo del bienestar
    »El Reiki habla de una técnica japonesa de energía canalizada para la sanación. Te explican que tenemos chakras -puntos energéticos en el cuerpo- y seguramente nos dirán que tenemos el aura de color un poco pálido y que eso denota enfermedad. Y te dicen que no te preocupes porque impondrán sus manos sobre nuestro cuerpo y todo se irá yendo progresivamente…

    »Y el problema es que eso parece al principio. Llegas a notar una pseudo sensación de bien estar, una falsa sanación de síntomas… Es un anzuelo para que pienses que todo eso es maravilloso. También piensas: Uy, yo aquí tomando medicamentos y destrozándome el hígado, cuando todo esto se puede resolver con una imposición de manos".

    El segundo paso, dice Eduardo, es preguntar al operario:

    - Oye, perdona, y para hacer esto, ¿qué es lo que hay que estudiar?

    - Pues nada en especial, esto lo puede hacer todo el mundo -suele ser la respuesta. -Solamente tienes que hacer un sencillo curso y pasado el primer nivel ya uno empieza a ser canal de energía y ya la empiezas a notar en las manos. Y a partir de ahí ya no tienes que venir a que te lo hagamos aquí, porque tú mismo ya puedes autosanarte.

    "El tercer paso si eres un poco curioso, como yo lo fui en su día, es apuntarte al siguiente curso que hagan", señala Eduardo. "Y no se crean ustedes que en estos cursos se mete gente rara, con problemas sociales o con una vida diferente a la de cualquiera. No, esos cursos están llenitos de gente de toda edad y clase social. Especialmente jóvenes como yo, ansiosos de poder sanar a otra gente. Jóvenes que no saben que le están abriendo la puerta al demonio".

    Amor, meditación y buen rollito
    »Llegas al curso y un grupo de gente te habla de paz, amor, meditación y buen rollito… Energía positiva para tu vida y la capacidad de auto-sanación que tiene el mundo entero. Una energía que Dios repartió a la tierra.

    »Según algunos de ellos, a los sacerdotes no les conviene contar esto porque a ellos les interesa tener el poder de sanación de enfermos en exclusiva. Y te dicen aquello de: “con la iglesia hemos topao, ya sabes”. Y tú lo ves todo claro y piensas que puede que tengan toda la razón e inmediatamente te metes en vereda con los chakras, las capas, el aura, la reencarnación, los seres de luz, los maestros de luz, etc… Y te compras un millón de libros porque acabas de descubrir un maravilloso mundo nuevo".

    »Durante ese curso, se realiza un ritual. Antes, te dan una enseñanza teórica sobre chakras y un batiburrillo de todas las religiones del mundo mezcladas y manipuladas. Y eso se convierte en el dogma de fe número uno en tu vida. Ya hasta te apetece comprarte una túnica y pintarte un lunar en la frente, el tercer ojo".

    Das permiso para sentir las energías
    "Después te sometes a un ritual donde te hacen un bailecito japonés y das permiso para sentir las energías. Te tiras 3 horas intentando aprender un símbolo japonés. Te pones a dibujarlo hasta que ya te sale hacerlo sobre un papel, sobre una pared y sobre un cuerpo, hasta que ya lo dibujas con la vista sin tener que trazarlo. Luego, otras 2 horas para aprenderte su extraño nombre en japonés. Pero a las pocas horas, al fin, el símbolo ya es tuyo. Y ya empiezas a utilizarlo. Hay que repetirlo 3 veces para “llamar a la energía curativa”. Y a partir de ahí ya empiezas a sentir esa energía, como eléctrica en las manos. Y te dicen que se puede utilizar para todo.

    »Vas a tu casa, marcas la casa entera con el símbolo y se lo cuentas a tus amigos y amigas y vecinos y a la gente que más aprecias en la vida y les dices: amigo, amiga, tienes que aprender a hacer esto.

    »El paso siguiente es reunir a tu grupo de amistades más fiel y convencerlos para que ellos también se hagan el curso… Hasta que lo hacen…

    Maestros invisibles y cosas sobrenaturales
    »Y el penúltimo paso antes de enfermarte, es meterte ya en esa secta hasta puntos insospechados y de repente ir descubriendo que los maestros de Reiki (se alcanza el grado de maestría cuando te has sometido a 4 rituales fantásticos, cada uno con sus símbolos japoneses) son capaces de hacer cosas “sobrenaturales”.

    Según Eduardo, a partir de cierto nivel, los "maestros de Reiki" parecen realmente ser "capaces de adivinar cosas, saber cuándo va a haber un terremoto, entender lenguas muertas, ver espíritus pasando por por el salón de su casa". Además, ellos mismos explican que obedecen las órdenes de un invisible "guía espiritual” que según ellos es un “ángel de luz” que es el encargado de guiarlos por su camino espiritual.

    Así, lo que empezaba como "una energía curadora", impersonal, canalizable... pasa a ser, a niveles altos, una relación con entidades espirituales invisibles que otorgan conocimientos ocultos.

    Es decir, el Reiki implica el trato con las entidades espirituales malignas que la tradición judeocristiana y la Iglesia llama demonios.

    El demonio se cobra su precio
    "El demonio, que ya sabe que tú lo sabes, no va a permitir que tú vayas contando esto tan alegremente por ahí. Irá a por ti. Lo más leve que te podrá hacer es empezar a arruinarte la vida en todos sus campos, especialmente en el económico/laboral. No te extrañes si tienes una racha de mala suerte que perdura en el tiempo y que no se termina nunca. Ni te extrañes de discusiones en tu hogar que no sabes ni porqué empiezan ni mucho menos, porqué no se terminan nunca. Y luego empezarás a enfermar en mayor o en menor medida. Todo es progresivo, no suele ser de un día para otro", afirma Eduardo.

    »Las personas que practican el Reiki, en general no están conscientes de que están llamando a los espíritus de Reiki cuando envían Reiki o están iniciando a otros. Invitan a los espíritus del Reiki dibujando el símbolo japonés de un demonio específico y les invitan llamando su nombre 3 veces, de esta manera pueden enviar la energía Reiki a alguien. También por los mismos símbolos, inician a alguien espiritualmente al Reiki, abriendo, por rituales, acceso a estos espíritus del Reiki para que el fluir de la energía Reiki pueda venir. Los Reikianos son engañados por las manifestaciones y el bienestar a corto plazo".

    Eduardo identifica así los 5 dibujos clásicos de la iniciación en el Reiki:

    1- Dai-ko-myo, demonio principal, soberano del Reiki

    2- Hon-cha-se-shonen, el espíritu de contacto del Reiki. Símbolo y espíritu para el segundo nivel de Reiki, para hacer contacto con una persona o una situación distante. Significado: “de mi divinidad a la tuya”. Se usa en todas las iniciaciones e incluso está escrito en la mano en el ritual para el segundo nivel de Reiki.

    3- Sei-heki, espíritu de guía, del Reiki. Símbolo y espíritu para el segundo nivel de Reiki, para influir en los niveles subconscientes. Se puede usar en la manipulación de personas. Este espíritu revela mucho sobre la gente y sus situaciones, y envía esta información al "tercer ojo". Este símbolo también se usa en todas las iniciaciones de Reiki.

    4-Tjoko-rei, principal espíritu del Reiki. Símbolo y espíritu para el segundo nivel, activa o incrementa la energía reiki que se envía sobre alguien. Significa: "dios, ven aquí", mandando actuar a la divinidad del reiki.

    5- Ling, espíritu principal del Harbori-reiki. Símbolo y espíritu para enviar o incrementar energía: es popular en España.

    Hay muchas diferentes formas de reiki que usan otros símbolos, dan nombres a espíritus (ling, raku, dragon de fuego, etc y demonios del satanismo). Cada maestro de Reiki es libre de mezclarlo con lo que quiera. Eduardo señala distintos gurús orientales y líderes de sectas que han creado su variante: reiki de Osho o Reiki de Bagwan, Reiki de Saibaba, Reiki de Yoga, de Karuna, de Harbori, de Rainbow-reiki...etc.

    Cuando los materialistas hacen espiritismo
    Eduardo señala que muchos usuarios de Reiki son personas vagamente materialistas, atraídos por esa idea de una energía que no es religiosa, y es difícil explicarles lo que se descubre a niveles más avanzados: que es un edificio construido sobre el trato con espíritus. "A la gente a la que le he intentando explicar que esto viene del demonio, se han echado a reir y se piensan que el que estoy en una secta soy yo", lamenta. Sin embargo, la experiencia pastoral de sacerdotes exorcistas católicos de todo el mundo confirma lo vivido por Eduardo.

    »Tengo más de 50 amigos y amigas metidos en esto, y estoy rezando para que no se enfermen como yo lo hice, pero creo que es inevitable. En la escuela de masajes que hay en los bajos de mi edificio anuncian cursos de 2º nivel de reiki por 200 euros. ¿Qué se supone que tengo que hacer? ¿Rezar Rosarios, rociar con agua bendita el local? Es complicado hacerles entender que están invocando demonios japoneses en el edificio donde vivo".

    Por eso, pide "instruir a los jóvenes en los colegios y en las parroquia".

    Para los ateos, tiene un mensaje muy concreto. "Si eres ateo y no crees en nada, al menos no hagas nada: mejor eso, que hacer algo de lo que te puedes arrepentir el resto de tu vida".

    Eduardo también cree que el gesto de imposición de manos del reiki es como una mofa o burla del demonio respecto a la oración con gesto de imposición de manos de los cristianos, como se da por ejemplo en la Renovación Carismática Católica, "que en Latinoamérica es muy normal que ayuden en las liberaciones, mientras que aquí en España estamos a uvas como con casi todo".

    Los 5 consejos para dejarlo
    Eduardo añade 5 recomendaciones para los que ya se metieron en el reiki y quieren dejarlo.

    "Si ya te metiste y ya empezaste a darte cuenta de tu gran error, estos son mis consejos:

    1- Haz una Confesión completa de vida. Busca un sacerdote y confiesa todo. Empieza por decirle que faltaste al primer mandamiento y que hiciste una práctica espiritual que es una gran ofensa a Dios. Arrepiéntete de corazón y recibe absolución. Infórmate bien de lo que conlleva cumplir los mandamientos porque en España, casi nadie los está cumpliendo.

    2- A partir de ese momento, haz vida 100% cristiana. Misa y comunión diaria. Rezar mínimo un Rosario al día.

    3- Busca en Internet oraciones católicas de sanación, liberación y renuncia al mal, y rézalas.

    4- Haz alguna novena pidiendo una completa sanación y liberación. Esto no es magia, salir de esto se tarda y es proporcional al tiempo que hayas estado practicando…

    5- En casos muy graves, busca un sacerdote exorcista experimentado.

    Eduardo aporta su correo electrónico ( victimasdeldemonio@gmail.com ) en el que está dispuesto a recibir consultas, comentarios y también "sugerencias, direcciones de exorcistas de cualquier parte del mundo y todo lo que pueda ayudar en estos temas".

    Lea también:

    -"He tratado muchos que vienen del reiki, ¡es como el espiritismo, es abrir una puerta a los espíritus!", dice el exorcista de Cartagena

    -El padre Gareth Leyshon avisa: «Personas en Reiki muestran actividad demoníaca en grado de opresión»

    -Escribe a ReL una católica creyente y bien formada: el Reiki la atrapó... hasta que rezaron por ella

    -Los obispos de EEUU critican el Reiki como una falsa sanación espiritual

    UNA LUCECITA EN EL CONFESIONARIO.



    UNA LUCECITA EN EL CONFESIONARIO.


    Lo acaba de decir el papa Francisco: iglesias abiertas y lucecita en el confesionario indicando la presencia del sacerdote.
    Nos cuesta mucho. Andamos siempre con tantas cosas que meternos en el confesionario simplemente a esperar parece una pérdida de tiempo. Lo más que hacemos es atender a esa persona que se dirige a nosotros o un ratito justo antes de la misa que no siempre es posible mantener.
    El confesor tiene que aprender del pescador. Cobrar una buena pieza jamás se logra con prisas.
    Hay que dedicar horas, no moverse, dejar la caña echada y esperar. A base de tiempo y serenidad acaba picando un pez, y de vez en cuando un pez que merezca la pena.

    Este año no hemos tenido en la parroquia “celebración penitencial".
     Eso sí, a cambio, hemos aumentado mucho las horas de presencia en el confesionario, incluso en algún momento hemos contado con la presencia de algún otro sacerdote venido de otro lugar.
    ¿Cuál ha sido el resultado? Pues muchas confesiones y algunas muy especiales. Digo más. Las confesiones más especiales siempre han sido en esos momentos tontos en que no hay nadie o parece que no hay nadie, y entra alguien en la iglesia, ve la lucecita y algo le empieza a molestar por dentro hasta que sin saber muy bien por qué se encuentra de rodillas ante el sacramento.
     Bendito sea Dios.
    Quizá nos toque a los sacerdotes acostumbrarnos a echar más horas de confesionario
    Quizá sea necesario arreglar los confesionarios de forma que en ellos no sólo se pueda rezar el breviario o leer algo, sino tomar notas con una cierta comodidad, preparar homilías o catequesis, de forma que algunas cosas de despacho se puedan ir haciendo mientras uno está con la caña por sí algún pez llega.
    Un pescador jamás echa la caña cinco minutos y se marcha.
     Un confesor no puede limitarse a los cinco minutos de urgencia, sino que necesita echad tiempo, estar, dejarse ver y derrochar paciencia.
     El resto, lo pone Dios.
    P. JORGE

    ¿CÓMO SERÁ EL CIELO?


    ¿Cómo será el Cielo?
    ¿Cómo será en el cielo nuestra unión con Jesús?
    San Pío de Pietrelcina: ¡Ah!, la Eucaristía nos puede dar una idea.

    EL BUEN SAMARITANO

     
    Buen Samaritano...

    Si tienes un regalo, no lo ocultes.
    Si tienes una canción, cuéntala.
    Si tienes talento, ejercítalo.
    Si tienes amor, bríndalo.
    Si tienes tristeza, sopórtala.
    Si tienes felicidad, compártela.
    Si tienes una religión, vive y obra según ella.
    Si tienes una oración, dila a los cielos.
    Si tienes una palabra dulce, no la retengas.

    Porque...

    Todos tenemos regalos que podemos dar.
    Todos tenemos canciones que podemos cantar
    Todos tenemos palabras melodiosas que podemos decir.
    Todos tenemos plegarias que podemos orar.
    Todos tenemos amor y alegría que podemos dar.
    Todos tenemos una vida feliz para vivir.
    Repartamos por el mundo lo que Dios nos dio para compartir.


    PRENDE TU LUZ ...


    Prende tu luz

            Que los acontecimientos a gran escala no te hagan perder la atención al hecho de que en los pequeños detalles es donde se libra la batalla del odio contra el amor en nuestra vida diaria...

            Y de que lo que sucede en nuestros corazones es lo que se refleja en el mundo exterior...

            Poco puedes hacer para que se detengan las bombas en las guerras pero mucho para que mejore la armonía en tu hogar...

            El amor alienta, el odio abate
            el amor sonríe, el odio gruñe
            el amor atrae, el odio rechaza
            el amor confía, el odio sospecha
            el amor enternece, el odio enardece
            el amor canta, el odio espanta
            el amor tranquiliza, el odio altera
            el amor guarda silencio, el odio vocifera
            el amor edifica, el odio destruye
            el amor siembra, el odio arranca
            el amor espera, el odio desespera
            el amor consuela, el odio exaspera
            el amor suaviza, el odio irrita
            el amor aclara, el odio confunde
            el amor perdona, el odio intriga
            el amor vivifica, el odio mata
            el amor es dulce, e odio es amrgo
            el amor es pacífico, el odio es explosivo
            el amor es veraz, el odio es mentiroso
            el amor es luminoso, el odio es tenebroso
            el amor es humilde, el odio es altanero
            el amor es sumiso, el odio es jactancioso
            el amor es manso, el odio es belicoso
            el amor es espiritual, el odio es carnal
            el amor es sublime, el odio es triste

            NO MALDIGAS LA OSCURIDAD...
            ¡MEJOR PRENDE TU LUZ!

    CON MARÍA, DURANTE LA PASCUA

    Autor: María Susana Ratero | Fuente: Catholic.net
    Con Maria, durante la Pascua
    Feliz Pascua para ti, recibe de tu Madre un abrazo grande, apretado, intenso y todo mi amor, hijo de mi alma.
     
    Con Maria, durante la Pascua




    - María Santísima, acabamos de celebrar la Pascua de Resurrección y seguimos en el tiempo de Pascua... el sol brillaba de una manera especial en ese día, ... al menos así lo sintió mi alma.

    - Pues me alegras el alma. Esto me recuerda mi primera fiesta de Pascuas de Resurrección…

    - Cuéntame, Señora...

    - Verás, era el tercer día después de la muerte de mi Hijo, María Magdalena y las demás mujeres me pasaron a buscar para ir al sepulcro antes del amanecer… llevaban perfumes y estaban muy tristes… yo, en el fondo de mi alma, sentía una profunda paz, recordaba las palabras de mi Hijo… no sabía exactamente que sucedería, pero tenia la certeza de que Algo iba a cambiar la historia.

    - ¿No les comentaste nada a ellas?

    - No, existen caminos que cada uno debe recorrer por sí mismo… ellas lo entenderían cuando Jesús dispusiera que así debía ser. Al llegar al sepulcro el corazón les dio un salto, pues la piedra de la entrada estaba corrida. Entraron ellas al recinto y me dijeron que estaba vacío, yo quedé fuera… no necesitaba mas explicaciones, podía sentir la presencia de mi Hijo, mas, no le veía. Me alejé unos pasos… cuando volví al lugar donde estaba María Magdalena allí le vi, con ella… pero no quise acercarme… Jesús la consolaba, le pedía que avisara a sus Apóstoles…… ella… tenía el rostro radiante, hizo lo que Él le pedía, vino junto a mí, nos miramos, ella me tomo las manos y, junto a las demás, nos fuimos rápidamente a la casa donde estaban los hombres… yo, a veces, giraba mi rostro, esperando verle, mas ya había partido…

    - Señora ¿Por qué no a ti? Quiero decir, porque no te visitó especialmente a ti, que eras su madre…

    - Porque, amiga, mi Jesús conocía mi corazón, sabía que yo le esperaba, en cambio, los apóstoles y las demás mujeres estaban desesperados, la Iglesia primitiva estaba sumida en la mas profunda tristeza, su Esposa, la Iglesia, le necesitaba imperiosamente, por ello, hija, es que el buen Esposo corrió a consolarla, el Esposo sería ahora, mas que nunca Camino Verdad y Vida. Pero no te preocupes, nos encontramos Jesús y yo…

    - ¿Cuándo?

    - Cuando Él se presentó en la casa mientras las puertas estaban cerradas… unos segundos antes de que entrara percibí un intenso perfume, exquisito, desconocido, un perfume de eternidad… mi corazón latía fuerte…. Estaba cocinando, escuché entonces la voz conocida, la voz amada : “La paz esté con ustedes”… había llegado, el Hijo, el Mesías, el Cristo… me acerqué… escuché todas y cada una de sus palabras… los hombres estaban tan admirados que no cabían en sí… yo tenía muchas ganas de abrazarle…. Antes de salir se volvió hacia mí… me miró con todo el amor a que me tenía acostumbrada… fue una mirada intensa, profunda, que valió mas que mil palabras… sus ojos parecían repetir: "Mujer, aquí tienes a tus hijos" le vi partir, había ángeles con Él, por un momento me pareció ver el rostro de Aquel que me lo había anunciado…

    - ¿Y luego?

    - Luego, luego era el comienzo de la Misión de la Iglesia, el primer instante: "Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Noticia a toda la Creación", la casa era un estallido de alegría, los hombres se abrazaban, unos lloraban, otros cantaban, algunos, terminaban pidiendo silencio por temor a los soldados, luego, Pedro, pidió calma y les dijo: "Hermanos, nuestras Pascuas serán, de aquí en mas, Pascuas de Resurrección, el paso de la muerte a la vida… de nosotros, de cada uno de nosotros, depende que este día no sea olvidado, que el significado de este día sea, para todos los pueblos, signo de esperanza, motivo de fe, fuerza en las pruebas….. de nosotros depende … Jesús nos acompañará, hasta el fin de los tiempos, pero es nuestra responsabilidad, sostenernos unos a otros en el dolor, consolarnos en las tribulaciones, alentarnos en las pruebas que nos esperan, en resumen, ser Uno… que cuando el mundo nos vea, nos reconozca por el Amor, que puedan decir, por nuestra actitud "son seguidores de Cristo… Son Cristianos".

    - "Cristianos" La primera vez que se pronunciaba ¿verdad, Señora?

    - Así es, amiga, el corazón y el alma de todos se estremeció al oír la dimensión de esta palabra… Cristianos… Cristianos… quedaba ahora el esperar a la venida del Espíritu Santo…como Jesús mismo lo había prometido… pero esta era otra clase de espera… Comimos todos con inmensa alegría… y alguno de ellos dijo “Felices Pascuas, Amigos” y todos se saludaron… sí, Felices Pascuas amiga mía, Felices Pascuas para todos, también Felices Pascuas para ti, que has leído estas líneas, recibe de esta madre un abrazo grande, apretado, intenso y todo mi amor, hijo de mi alma. Todo mi amor en cada instante de tu vida, no dudes, hijo querido, en buscarme en tu tristeza, en tu alegría, en tu dolor, porque, en toda circunstancia, soy tu madre...


    NOTA de la autora:

    "Estos relatos sobre María Santísima han nacido en mi corazón y en mi imaginación por el amor que siento por ella, basados en lo que he leído. Pero no debe pensarse que estos relatos sean consecuencia de revelaciones o visiones o nada que se le parezca. El mismo relato habla de "Cerrar los ojos y verla" o expresiones parecidas que aluden exclusivamente a la imaginación de la autora, sin intervención sobrenatural alguna."

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  • Susana Ratero
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