sábado, 20 de agosto de 2011

EN EL CIELO TENEMOS UNA MADRE, EL CIELO TIENE UN CORAZÓN

Autor: SS Benedicto XVI | Fuente: Catholic.net
En el cielo tenemos una madre, el cielo tiene un corazón
En el cielo está María y es la Madre de Dios, la Madre del Hijo de Dios, es nuestra madre.
 
En el cielo tenemos una madre, el cielo tiene un corazón


Fragmento de la homilía que Benedicto XVI pronunció al presidir la misa de la solemnidad de la Asunción de la Virgen María en la parroquia de Santo Tomás de Villanueva en Castel Gandolfo. Agosto 2005.

La fiesta de la Asunción es un día de alegría. Dios ha vencido. El amor ha vencido. Ha vencido la vida. Se ha puesto de manifiesto que el amor es más fuerte que la muerte, que Dios tiene la verdadera fuerza, y su fuerza es bondad y amor.

María fue elevada al cielo en cuerpo y alma: en Dios también hay lugar para el cuerpo. El cielo ya no es para nosotros una esfera muy lejana y desconocida. En el cielo tenemos una madre. Y la Madre de Dios, la Madre del Hijo de Dios, es nuestra madre. Él mismo lo dijo. La hizo madre nuestra cuando dijo al discípulo y a todos nosotros: "He aquí a tu madre". En el cielo tenemos una madre. El cielo está abierto; el cielo tiene un corazón.

En el «Magníficat», esta gran poesía que brotó de los labios, o mejor, del corazón de María, inspirada por el Espíritu Santo. En este canto maravilloso se refleja toda el alma, toda la personalidad de María. Podemos decir que este canto es un retrato, un verdadero icono de María, en el que podemos verla tal cual es.

Quisiera destacar sólo dos puntos de este gran canto. Comienza con la palabra «Magníficat»: mi alma "engrandece" al Señor, es decir, proclama que el Señor es grande. María desea que Dios sea grande en el mundo, que sea grande en su vida, que esté presente en todos nosotros. No tiene miedo de que Dios sea un "competidor" en nuestra vida, de que con su grandeza pueda quitarnos algo de nuestra libertad, de nuestro espacio vital. Ella sabe que, si Dios es grande, también nosotros somos grandes. No oprime nuestra vida, sino que la eleva y la hace grande: precisamente entonces se hace grande con el esplendor de Dios.

El hecho de que nuestros primeros padres pensaran lo contrario fue el núcleo del pecado original. Temían que, si Dios era demasiado grande, quitara algo a su vida. Pensaban que debían apartar a Dios a fin de tener espacio para ellos mismos. Esta ha sido también la gran tentación de la época moderna, de los últimos tres o cuatro siglos. Cada vez más se ha pensado y dicho: "Este Dios no nos deja libertad, nos limita el espacio de nuestra vida con todos sus mandamientos. Por tanto, Dios debe desaparecer; queremos ser autónomos, independientes. Sin este Dios nosotros seremos dioses, y haremos lo que nos plazca".

Este era también el pensamiento del hijo pródigo, el cual no entendió que, precisamente por el hecho de estar en la casa del padre, era "libre". Se marchó a un país lejano, donde malgastó su vida. Al final comprendió que, en vez de ser libre, se había hecho esclavo, precisamente por haberse alejado de su padre; comprendió que sólo volviendo a la casa de su padre podría ser libre de verdad, con toda la belleza de la vida.

Lo mismo sucede en la época moderna. Antes se pensaba y se creía que, apartando a Dios y siendo nosotros autónomos, siguiendo nuestras ideas, nuestra voluntad, llegaríamos a ser realmente libres, para poder hacer lo que nos apetezca sin tener que obedecer a nadie. Pero cuando Dios desaparece, el hombre no llega a ser más grande; al contrario, pierde la dignidad divina, pierde el esplendor de Dios en su rostro. Al final se convierte sólo en el producto de una evolución ciega, del que se puede usar y abusar. Eso es precisamente lo que ha confirmado la experiencia de nuestra época.

El hombre es grande, sólo si Dios es grande. Con María debemos comenzar a comprender que es así. No debemos alejarnos de Dios, sino hacer que Dios esté presente, hacer que Dios sea grande en nuestra vida; así también nosotros seremos divinos: tendremos todo el esplendor de la dignidad divina.

Apliquemos esto a nuestra vida. Es importante que Dios sea grande entre nosotros, en la vida pública y en la vida privada. En la vida pública, es importante que Dios esté presente, por ejemplo, mediante la cruz en los edificios públicos; que Dios esté presente en nuestra vida común, porque sólo si Dios está presente tenemos una orientación, un camino común; de lo contrario, los contrastes se hacen inconciliables, pues ya no se reconoce la dignidad común. Engrandezcamos a Dios en la vida pública y en la vida privada. Eso significa hacer espacio a Dios cada día en nuestra vida, comenzando desde la mañana con la oración y luego dando tiempo a Dios, dando el domingo a Dios. No perdemos nuestro tiempo libre si se lo ofrecemos a Dios. Si Dios entra en nuestro tiempo, todo el tiempo se hace más grande, más amplio, más rico.

viernes, 19 de agosto de 2011

JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD














¿¿Quién te podrá separar de mi???... Con Dios todo sin Él nada...
JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD - MADRID

RECUERDA DAR GRACIAS


   Recuerda dar Gracias



        Una alma recién llegada al cielo se encontró con San Pedro.  El santo llevó al alma a un recorrido por el cielo.  Ambos caminaron paso a paso por unos grandes talleres  llenos con ángeles.  San Pedro se detuvo frente a la primera sección y dijo: "Esta es la sección de recibo. Aquí, todas las peticiones hechas a Dios mediante la oración son recibidas."  El ángel miró a la sección y estaba terriblemente ocupada con muchos ángeles clasificando  peticiones escritas en voluminosas hojas de papel de personas de todo el mundo.

        Ellos siguieron caminando hasta que llegaron a la siguiente sección y San Pedro le dijo:  "Esta es la sección de empaque y entrega.  Aquí, las gracias y bendiciones que la gente pide, son empacadas y enviadas a las personas que las solicitaron."  El ángel vio cuan ocupada estaba.  Habían tantos ángeles trabajando en ella como tantas bendiciones estaban siendo empacadas y enviadas a la tierra.

        Finalmente, en la esquina más lejana del cuarto, el ángel se detuvo en la última sección.  Para su sorpresa, sólo un ángel permanecía en ella ocioso haciendo muy poca cosa.  "Esta es la sección del agradecimiento" dijo San Pedro al alma.  "¿Cómo es que hay tan poco trabajo aquí?" - preguntó el alma.  "Esto es lo peor"- contestó San Pedro.   "Después que las personas reciben las bendiciones que pidieron,  muy pocas envían su agradecimiento."

        "¿Cómo uno agradece a  las bendiciones de Dios ?" "Simple" - contestó San Pedro,  "Solo tienes que decir, gracias Señor"

BUEN SAMARITANO

Buen Samaritano...

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Si tienes un regalo, no lo ocultes.
Si tienes una canción, cántala.
Si tienes talento, ejercítalo.
Si tienes amor, bríndalo.
Si tienes tristeza, sopórtala.
Si tienes felicidad, compártela.
Si tienes una religión, vive y obra según ella.
Si tienes una oración, dila a los cielos.
Si tienes una palabra dulce, no la retengas.

Porque...

Todos tenemos regalos que podemos dar.
Todos tenemos canciones que podemos cantar
Todos tenemos palabras melodiosas que podemos decir.
Todos tenemos plegarias que podemos orar.
Todos tenemos amor y alegría que podemos dar.
Todos tenemos una vida feliz para vivir.

FELIZ CON LA FELICIDAD DE LOS DEMÁS

Feliz con la felicidad de los demás
Autor:  Padre Justo López Melús

Se trata de un hombre que estaba harto de llorar. Abrió los ojos y vio que tenía delante la felicidad. Estiró la mano y quiso cogerla. La felicidad era un flor; la cogió, pero, al cogerla, ya se había deshojado. La felicidad era un rayo de sol; miró hacia él para calentar su rostro, pero una nube se lo tapó. La felicidad era una guitarra; la acarició con sus dedos, y las cuerdas se desafinaron. Al volver a casa por la noche el hombre seguía llorando.

Al día siguiente siguió buscando la felicidad. Vio a un niño que lloraba; cogió una flor y se la dio: la fragancia de la flor perfumó a los dos. Una mujer temblaba de frío; la llevó hasta el sol y se calentaron los dos. Unos niños cantaban; les acompañó con su guitarra y también él se deleitó. Por la noche, al volver a casa, el buen hombre sonreía de verdad. Había encontrado la felicidad.

LETANIAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS POR SAN JUAN EUDES


LETANIAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS POR SAN JUAN EUDES

-Corazón divino de Jesús...Ten piedad de nosotros
-Corazón amante y manso
...Ten piedad de nosotros
-Corazón humilde y misericordioso...Ten piedad de nosotros
-Corazón del eterno Padre...Ten piedad de nosotros
-Principio del Espíritu Santo...Ten piedad de nosotros
-Corazón fiel a la divina Voluntad...Ten piedad de nosotros
-Corazón de Jesús, Corazón de la Virgen Madre...Ten piedad de nosotros.
-Corazón herido por la lanza...Ten piedad de nosotros
-Corazón sacerdotal...Ten piedad de nosotros
-Fortaleza de los débiles...Ten piedad de nosotros
-Refugio de los pecadores...Ten piedad de nosotros
-Cordero encendido en el amor por el hombre...Ten piedad de nosotros
-Alegría y esperanza de nuestro corazón...Ten piedad de nosotros
-Corazón amado de nuestro corazón...Ten piedad de nosotros

-Vida y norma de nuestro corazón...Ten piedad de nosotros    



-De todo pecado Líbranos...Señor, líbranos, Señor.

-De la soberbia de la vida...Señor, líbranos, Señor.
-De la ceguera del corazón...Señor, líbranos, Señor.
-De la resistencia a la Gracia...Señor, líbranos, Señor.
-Por tu amor infinito al Padre celestial...Señor, líbranos, Señor.
-Por tu amor a María Virgen y Madre...Señor, líbranos, Señor.
-Por tu amor a todos los hombres...Señor, líbranos, Señor.

-Por tus eternos goces...Señor, líbranos, Señor.     


Oración
¡Oh Dios, que por obra de tu amor nos hiciste miembros de tu único Hijo y nos diste tener con El un mismo Corazón!; concédenos cumplir con amor tu voluntad, para que, deseando lo que te agrada, podamos ver cumplidos nuestros justos deseos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

¿Y SI FUERA HOY EL ÚLTIMO DÍA DE MI VIDA?

Autor: P. Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net
¿Y si hoy fuera el último día de mi vida?
La muerte maestra de vida I. A la luz de este último día, debemos analizar las decisiones grandes y pequeñas de la vida.
 
¿Y si hoy fuera el último día de mi vida?

No pretendemos asustar a nadie, al hablar de la muerte. Vamos a considerarla como maestra de vida, vamos a decirle que nos enseñe a vivir. Será una maestra severa, pero nos dice la verdad. Aunque sólo fuera para que no nos ocurra aquello de: ¨cuando pude cambiar todo, arreglar todo, no quise hacerlo; y, ahora que quiero, ya no puedo”.

Vivir como si fuera hoy el último día de mi vida, es una fantástica forma de vivir. A la luz de este último día debiéramos analizar todas las decisiones grandes y pequeñas de la vida. Ahora nos engañamos, hacemos cosas que no nos perdonaremos a la hora de la muerte. Simplemente analiza esto: Si hoy fuera el último día; ¿qué pensarías de muchas cosas que has hecho hasta el día de hoy? En ese último día pensarás de una forma tan radicalmente distinta del mundo, de Dios, de la eternidad, de los valores de esta vida.

Si nosotros no pensamos en la muerte, ella sí piensa en nosotros. Dios nos ha dado a cada uno un cierto número de años, y, desde el día que nacemos, comienza a caminar el reloj de nuestra vida, el que va a contar uno tras otro todos los días, el que se parará el último día, el de nuestra muerte. Este reloj está caminando en este momento. ¿Me encuentro en el comienzo, a la mitad, cerca del final? ¿Quizá he recorrido ya la mitad del camino?

Si alguna vez he visto morir a una persona, debo pensar que por ese trance tengo que pasar yo también. La muerte no respeta categorías de personas: mueren los reyes, los jefes de estado, los jóvenes, los ricos y los pobres. Como decía hermosamente el poeta latino Horacio: “La muerte golpea con el mismo pie las chozas de los pobres y los palacios de los ricos”.

Hay una fecha en el calendario, que sólo Dios conoce, no la conocemos nosotros. La muerte no avisa, simplemente llega. Podemos morir en la cama, en la carretera, de una enfermedad..., algunos hemos tenido accidentes serios; pudimos habernos quedado ahí.

La muerte sorprende como ladrón, según la comparación puesta por el mismo Cristo hablando de la muerte. No es que nos pongamos pesimistas. Él quería que estuviéramos siempre preparados. Sus palabras exactas son: “Vigilad, porque no sabéis el día ni la hora; a la hora que menos penséis, vendrá el Hijo del Hombre”. El ladrón no pasa normalmente tarjeta de visita; llega cuando menos se piensa. Nadie de nosotros tenemos escrito en nuestra agenda: “Tal día es la fecha de mi muerte y la semana anterior debo arreglar todos mis asuntos, despedirme de mis familiares, para morir cristianamente”.

Si somos jóvenes, estamos convencidos de que no moriremos en la juventud; nos sentimos con un gran optimismo vital: “No niego que voy a morir algún día, pero ese día está muy lejano”. Si es uno mayor, suele contestar: “Me siento muy bien”.

La experiencia nos demuestra que cada día mueren en el mundo alrededor de 200 mil personas. Entre ellos hay hombres y mujeres, jóvenes y viejos, y muchos niños. Ningún momento más inoportuno para la cita con la muerte que un viaje de bodas; y, sin embargo, varios han muerto así. Con 20 años en el corazón parece imposible morir, y sin embargo, se muere también a los 20 años. Recuerdo una persona que sacó su boleto de México a Monterrey y sólo caminó 15 kms.

Puesto que hemos de morir sin remedio, no luchemos contra la muerte sino a favor de la vida. Si hemos de morir, que sea de amor y no de hastío.


  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Mariano de Blas LC

    jueves, 18 de agosto de 2011

    LA LUZ VS LAS TINIEBLAS - MADRID 2011






















    RECHAZAMOS TODO ACTO DE ATAQUE CONTRA NUESTRA IGLESIA CATÓLICA Y APOSTÓLICA.

    ORAMOS POR QUIENES NOS INSULTAN Y PERSIGUEN, EL SEÑOR VINO POR LOS ENFERMOS Y PECADORES.

    ELEVEMOS NUESTRAS ORACIONES POR NUESTRO SANTO PADRE BENEDICTO XVI, PARA QUE SEA UN INSTRUMENTO DE PAZ Y AMOR DE DIOS ENTRE TANTOS PEREGRINOS QUE TIENEN HAMBRE DE DIOS..

    ROGUEMOS AL SEÑOR!

    OCTUBRE: MES DEL ROSARIO

     
    Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net
    Octubre: Mes del Rosario
    La Iglesia ha dedicado un mes, el de Octubre, para honrar a María con el rezo del Santo Rosario

    Octubre: Mes del Rosario
    Octubre: Mes del Rosario

    Origen e historia de esta devoción:

    En la antigüedad, los romanos y los griegos solían coronar con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses, como símbolo del ofrecimiento de sus corazones. La palabra “rosario” significa "corona de rosas".

    Siguiendo esta tradición, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio por los romanos, marchaban por el Coliseo vestidas con sus ropas más vistosas y con sus cabezas adornadas de coronas de rosas, como símbolo de alegría y de la entrega de sus corazones al ir al encuentro de Dios. Por la noche, los cristianos recogían sus coronas y por cada rosa, recitaban una oración o un salmo por el eterno descanso del alma de las mártires.

    La Iglesia recomendó entonces rezar el rosario, el cual consistía en recitar los 150 salmos de David, pues era considerada una oración sumamente agradable a Dios y fuente de innumerables gracias para aquellos que la rezaran. Sin embargo, esta recomendación sólo la seguían las personas cultas y letradas pero no la mayoría de los cristianos. Por esto, la Iglesia sugirió que aquellos que no supieran leer, suplantaran los 150 salmos por 150 Avemarías, divididas en quince decenas. A este “rosario corto” se le llamó “el salterio de la Virgen”.

    Cuenta la Historia que un día, a finales del siglo XII,
    Santo Domingo de Guzmán quien sufría mucho al ver que la gravedad de los pecados de la gente estaba impidiendo la conversión de los albigenses, decidió ir al bosque a rezar. Estuvo en oración tres días y tres noches haciendo penitencia y flagelándose hasta perder el sentido. En este momento, se le apareció la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras no era la flagelación, sino el rezo de su salterio.
    Santo Domingo se dirigió en ese mismo momento a la catedral de Toulouse, sonaron las campanas y la gente se reunió para escucharlo. Cuando iba a empezar a hablar, se soltó una tormenta con rayos y viento muy fuerte que hizo que la gente se asustara. Todos los presentes pudieron ver que la imagen de la Virgen que estaba en la catedral alzaba tres veces los brazos hacia el Cielo. Santo Domingo empezó a rezar el salterio de la Virgen y la tormenta se terminó.

    En otra ocasión, Santo Domingo tenía que dar un sermón en la Iglesia de Notre Dame en París con motivo de la fiesta de San Juan y, antes de hacerlo, rezó el Rosario. La Virgen se le apareció y le dijo que su sermón estaba bien, pero que mejor lo cambiara y le entregó un libro con imágenes, en el cual le explicaba lo mucho que gustaba a Dios el rosario de Avemarías porque le recordaba ciento cincuenta veces el momento en que la humanidad, representada por María, había aceptado a su Hijo como Salvador.
    Santo Domingo cambió su homilía y habló de la devoción del Rosario y la gente comenzó a rezarlo con devoción, a vivir cristianamente y a dejar atrás sus malos hábitos.
    Santo Domingo murió en 1221, después de una vida en la que se dedicó a predicar y hacer popular la devoción del Rosario entre las gentes de todas las clases sociales para el sufragio de las almas del Purgatorio, para el triunfo sobre el mal y prosperidad de la Santa Madre de la Iglesia.

    El rezo del Rosario mantuvo su fervor por cien años después de la muerte de Santo Domingo y empezó a ser olvidado.

    En 1349, hubo en Europa una terrible epidemia de peste a la que se le llamó ¨la muerte negra” en la que murieron muchísimas personas.
    Fue entonces cuando el fraile Alan de la Roche, superior de los dominicos en la misma provincia de Francia donde había comenzado la devoción al Rosario, tuvo una aparición, en la cual Jesús, la Virgen y Santo Domingo le pidieron que reviviera la antigua costumbre del rezo del Santo Rosario. El Padre Alan comenzó esta labor de propagación junto con todos los frailes dominicos en 1460. Ellos le dieron la forma que tiene actualmente, con la aprobación eclesiástica. A partir de entonces, esta devoción se extendió en toda la Iglesia.

    ¿Cuándo se instituyó formalmente esta fiesta?

    El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sabían que si perdían esta batalla su religión podía peligrar y por esta razón confiaron en la ayuda de Dios, a través de la intercesión de la Santísima Virgen. El Papa San Pío V pidió a los cristianos rezar el rosario por la flota. En Roma estaba el Papa despachando asuntos cuando de pronto se levantó y anunció que sabía que la flota cristiana había sido victoriosa. Ordenó el toque de campanas y una procesión. Días más tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre.

    Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y determinó que se celebrase el primer domingo de Octubre (día en que se había ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo del mes.

    La fuerza del Rosario
    A lo largo de la historia se ha visto como el rezo del Santo Rosario pone al demonio fuera de la ruta del hombre y de la Iglesia. Llena de bendiciones a quienes lo rezan con devoción. Nuestra Madre del Cielo ha seguido promoviéndolo, principalmente en sus apariciones a los pastorcillos de Fátima.

    El Rosario es una verdadera fuente de gracias. María es medianera de las gracias de Dios. Dios ha querido que muchas gracias nos lleguen por su conducto, ya que fue por ella que nos llegó la salvación.

    Todo cristiano puede rezar el Rosario. Es una oración muy completa, ya que requiere del empleo simultáneo de tres potencias de la persona: física, vocal y espiritual. Las cuentas favorecen la concentración de la mente.

    Rezar el Rosario es como llevar diez flores a María en cada misterio. Es una manera de repetirle muchas veces lo mucho que la queremos. El amor y la piedad no se cansan nunca de repetir con frecuencia las mismas palabras, porque siempre contienen algo nuevo. Si lo rezamos todos los días, la Virgen nos llenará de gracias y nos ayudará a llegar al Cielo. María intercede por nosotros sus hijos y no nos deja de premiar con su ayuda. Al rezarlo, recordamos con la mente y el corazón los misterios de la vida de Jesús y los misterios de la conducta admirable de María: los gozosos, los dolorosos, los luminosos y los gloriosos. Nos metemos en las escenas evangélicas: Belén, Nazaret, Jerusalén, el huerto de los Olivos, el Calvario, María al pie de la cruz, Cristo resucitado, el Cielo, todo esto pasa por nuestra mente mientras nuestros labios oran.

    Las Letanías
    El Rosario no es una oración litúrgica, sino sólo un ejercicio piadoso. Las Letanías forman una parte oficial de la liturgia en cuanto que las invocaciones reciben permiso de la Santa Sede. Se cree que su origen fue, probablemente, antes del siglo XII.

    La forma actual en la que las rezamos se adoptó en el santuario mariano de Loreto, en Italia y por eso se llama Letanía lauretana. En 1587, el Papa Sixto V la aprobó para que la rezaran todos los cristianos. Todos los cristianos hemos recurrido a la Virgen en momentos de alegría llamándola “Causa de nuestra alegría”, en momentos de dolor diciéndole “Consoladora de los afligidos”, etc.
    Podemos rezar las Letanías con devoción, con amor filial, con gozo de tener una Madre con tantos títulos y perfecciones, recibidos de Dios por su Maternidad divina y por su absoluta fidelidad. Al rezarlas, tendremos la dicha de alabar a María, de invocar su protección y de ser ayudados siempre ya que la Virgen no nos deja desamparados.

    Cómo rezar el Rosario
    Como se trata de una oración, lo primero que hay que hacer es saludar, persignarnos y ponernos en presencia de Dios y de la Santísima Virgen.
    Luego, se enuncian los misterios del día que se van a rezar y comenzamos a meditar en el primero de estos cinco misterios. Durante la oración de cada misterio, trataremos de acompañar a Jesús y a María en aquellos momentos importantes de sus vidas. Aprovechamos de pedirles ayuda para imitar las virtudes y cualidades que ellos tuvieron en esos momentos. Al meditarlos frecuentemente, estas guías pasan a formar parte de nuestra conciencia, de nuestra vida. Podemos ofrecer cada misterio del rosario por una intención en particular y se puede leer una parte del Evangelio que nos hable acerca del misterio que estamos rezando.
    Cada misterio consta de un Padrenuestro seguido de diez Avemarías y un Gloria. Usamos nuestro rosario pasando una cuenta en cada Avemaría. Así seguimos hasta terminar con los cinco misterios.
    Al terminar de rezar los cinco misterios, se reza la Salve y se termina con las Letanías.

    Los Misterios
    Los veinte misterios que se rezan nos recuerdan la vida de Jesús y, dependiendo del día, se rezan de la siguiente forma:
    LUNES Y SÁBADO
    MISTERIOS GOZOSOS
    VIRTUD (sugerida)
    1. La Anunciación del ángel a la Virgen. La obediencia.
    2. La Visita de la Virgen a su prima Isabel. Amor al prójimo.
    3. El Nacimiento del Hijo de Dios. Desprendimiento
    4. La Presentación del niño Jesús en el templo. Pureza de intención.
    5. El Niño Jesús perdido y hallado en el templo Sabiduría en cosas de Dios.
    MARTES Y VIERNES
    MISTERIOS DOLOROSOS
    VIRTUD (sugerida)
    1. La Oración de Jesús en el huerto. Verdadero arrepentimiento de los pecados.
    2. La flagelación de nuestro Señor Jesucristo. Espíritu de sacrificio
    3. La coronación de espinas. Desapego a lo material
    4. Jesucristo es cargado con la Cruz. Paciencia por mi cruz.
    5. La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo. Generosidad
    MIERCOLES Y DOMINGOS.
    MISTERIOS GLORIOSOS
    VIRTUD (sugerida)
    1. La Resurrección de Jesucristo. Fe, Esperanza y Caridad
    2. La Ascensión del Señor a los Cielos. Deseo de ir al Cielo
    3. La venida del Espíritu Santo. Deseo de vivir en Gracia
    4. La Asunción de la Virgen a los Cielos. Amor a María
    5. La Coronación de la Virgen en los Cielos. Perseverancia
    JUEVES.
    MISTERIOS LUMINOSOS

    1. El Bautismo de Jesús en el Jordán 2 Co 5, 21; . Mt 3, 17.
    2. Las bodas de Caná; Jn 2, 1-12.
    3. El anuncio del Reino de Dios Mc 1, 15; Mc 2. 3-13; Lc 47-48.
    4. La Transfiguración; Lc 9, 35.
    5. La Institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual. Jn13, 1.



    MI CUERPO ES COMIDA

    MI CUERPO ES COMIDA

    Mis manos, esas manos y Tus manos
    hacemos este Gesto, compartida
    la mesa y el destino, como hermanos.
    Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.

    Unidos en el pan los muchos granos,
    iremos aprendiendo a ser la unida
    Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos.
    Comiéndote sabremos ser comida,

    EI vino de sus venas nos provoca.
    El pan que ellos no tienen nos convoca
    a ser Contigo el pan de cada día.

    Llamados por la luz de Tu memoria,
    marchamos hacia el Reino haciendo Historia,
    fraterna y subversiva Eucaristía.



    Pedro Casaldáliga

    LA RISOTERAPIA

     https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrNy3vezdj4IqOAWR_1wetVozrJVNgthwfO5BFUzSUfKkj0P97dF5w0Rba9iOUGThRCOL57oTWTnLqxwAIAkp96XI4Puo5gsqISCWkAQK4Sa2Kh7QID6nOikYnDcs3filFBSbcgmbd-04/s1600/sonrisagh3.gif
    RISOTERAPIA...LLEVAR ALEGRÍA A A LOS DEMÁS

    1) Para saber
    Una risa sana suele ser manifestación de alegría y felicidad. Además, hay teorías que sostienen que la risa tiene efectos muy beneficiosos para la salud y el bienestar.
    Por ejemplo, se observó que las carcajadas o risas alegres mejoraban el estado de humor, reducían los niveles de colesterol en la sangre, regulaban la presión sanguínea y aumentaba el apetito; además libera del temor y la angustia. La risa incrementaba la producción de anticuerpos y la activación de células protectoras importante para evitar la formación de tumores.
    Se ha descubierto que gracias a la risa se favorece la digestión al aumentar las contracciones de todos los músculos abdominales, además de contribuir a un cambio de actitud mental que favorece la disminución de enfermedades.

    2) Para pensar
    El padre de la Risoterapia es el médico estadounidense Doherty Hunter "Patch" Adams. Activista social, ciudadano diplomático y escritor, fundador de un instituto con fines médicos y terapéuticos.
    Su historia empezó de manera trágica, pues en 1963, después de que se suicidara su tío, su madre le llevó a un hospital psiquiátrico porque también él había tratado de suicidarse.
    Ahí se encontró en la misma habitación con Rudy, un hombre que sufría alucinaciones y tenía miedo de las ardillas. En lugar de ignorarle o gritarle para que se callara, Patch decidió jugar con Rudy y pasarlo bien. Logró que Rudy dejara de tener miedo.
    Así Patch descubrió que con el juego era muy fácil relacionarse con los enfermos. Y decidió estudiar medicina, soñando con un lugar donde los pacientes pudiesen ir a curarse sin tener que pagar, un lugar amistoso, alegre, donde nadie temiese estar, no como en los hospitales, que asustan a muchas personas.
    Estaba convencido de que la salud de una persona no se puede separar de la salud de la familia, de la comunidad y del mundo.
    Actualmente se organizan cada año viajes alrededor del mundo con grupos de payasos voluntarios que llevan esperanza, alegría y el juego a huérfanos, pacientes y sus familias.
    Patch afirma que “el humor ayuda a relajar a los niños, a sus padres y al personal médico. Tanto el humor como las simples palabras calman la ansiedad, y contagian las ansias de recuperación”.

    3) Para vivir
    Llevar alegría a los demás es una forma de llevar amor, pues lo que se busca es el bien del prójimo, hacerle grata la vida. Sobre todo cuando se está pasando por momentos difíciles como puede ser una enfermedad.
    Muchos problemas suelen crecer porque se dramatiza con exageración. Algunos podrían disolverse con un poco de buen humor, el cual esconde detrás mucho de humildad para no darse demasiada importancia.

    Patch ofrece algunos consejos prácticos para vivir:
    · Sé amable con todos a todas horas. De forma exagerada…
    · Manifiéstate en favor de la justicia, sin importar lo que cueste…
    · Ve una vez a la semana a una residencia de ancianos a visitar personas, como si fuesen tus amigos.
    · Apaga la tele y conviértete en alguien interesante. Actúa.
    · Pasa tus vacaciones en tu propia ciudad y gasta el dinero en trabajar en proyectos que ayuden a construir tu comunidad… Sé agradecido…
    · La amistad es la mejor medicina y los besos son la experiencia humana más grandiosa…
    · Ríete, como mínimo, tres veces al día, sin motivo aparente, así que… a reír!

    Pbro. José Martínez Colín

     

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