domingo, 10 de junio de 2018

MARÍA Y UNA PREGUNTA DE JESÚS


María y una pregunta de Jesús…
¿Quién es mi Madre? Pues, la que hizo la Voluntad de mi Padre y si queréis ser realmente mi hermano, mi hermana y mi madre, debes hacerte, hijo de esta Madre.


Por: María Susana Ratero | Fuente: Catholic.net 




Madre, en la Misa de hoy se ha leído una parte del Evangelio que mucho me cuesta comprender… y me quedo mirando tu imagen, buscando en ti las palabras que no hallo.

Más, Tu siempre eres respuesta a tus hijos cuando la búsqueda es sincera, llena de amor y confianza..

- Ven, hija- y te sigo… ya se hace costumbre al alma el seguirte, porque siempre tu compañía me deja mejor trazado el camino hacia Tu Hijo…

Llegamos a Cafarnaúm. Jesús está en casa. Se ha juntado tanta gente que ni siquiera puede comer.

Nos acercamos sin entrar. Nos quedamos junto a la puerta. Allí también se hallan los primos de Jesús (la palabra "hermano", en hebreo, abarca a los primos y parientes)

La gente reparó en ti. Es que tu presencia jamás pasa inadvertida para tus hijos.

La Llena de Gracia, la que ganó por humildad los más grandes regalos de amor del Padre.

La Llena de gracia y en la puerta… esperando, sin hacer ostentación de tus privilegios de Madre.

Y Jesús te ve… y saca de tu presencia una profunda enseñanza…

Le dice la gente "Tu Madre y tus hermanos te buscan, ahí afuera"

La escena es clara, la distancia prudente…

Y Jesús nos habla entonces acerca de ti…

- ¿Quién es mi Madre?- Y sus ojos brillan de manera especial… como haciendo eco a esta pregunta, como diciendo:

- ¿Sabéis vosotros quién es, realmente, esa simple mujer que todos conocen? ¿Sabéis acaso que Ella está en el Corazón del Padre desde antes de la Creación del mundo? ¿Sabéis que sólo en Ella hallé mi complacencia para venir del Padre hasta vosotros? ¿Conocéis que los días que habité en su purísimo vientre fueron los más serenos, los más parecidos a la Mansión del Padre de donde venía?

- ¿Quién es mi Madre?-repite tu Hijo, María, y veo tu mirada baja, humilde, sencilla…

Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, sentados esperando una palabra, un camino… si, Tu Hijo, Madre, les habla a los que se acercan a El y allí se quedan, en espera, Tu Hijo les muestra el camino. El camino que Tú has recorrido…

- Pues, la que hizo la Voluntad de mi Padre (y Jesús volvió a escuchar en su Corazón tus palabras de la Anunciación "Hágase en mi Su Voluntad") y si queréis ser realmente mi hermano, mi hermana y mi madre, debéis haceros, en vuestro corazón, hijos de esta Madre…

Extiendes tu Mano, Madrecita, buscando la mía, como siempre, como cada día aún cuando no lo noto, más aún cuando te creo ausente…

Miro a Jesús a los ojos y mi corazón susurra un "gracias" tembloroso y emocionado, un silencioso "gracias"" que Jesús escucha en las profundidades de mi alma…

Y me dejo llevar por Ti, María, para aprender, en Tu Corazón, el camino de la Voluntad del Padre…

Amiga mía, amigo mío que lees estas líneas. María tiende hacia ti su Mano. Tómala confiado, que Ella te llevará por un camino corto, perfecto, fácil y seguro, donde Jesús te espera para decirte "hermana mía, hermano mío"

IMÁGENES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA






FIESTA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, 9 JUNIO



Inmaculado Corazón de María




María, Madre de Jesús y nuestra, nos señala hoy su Inmaculado Corazón. Un corazón que arde de amor divino, que rodeado de rosas blancas nos muestra su pureza total y que atravesado por una espada nos invita a vivir el sendero del dolor-alegría.

La Fiesta de su Inmaculado Corazón nos remite de manera directa y misteriosa al Sagrado Corazón de Jesús. Y es que en María todo nos dirige a su Hijo. Los Corazones de Jesús y María están maravillosamente unidos en el tiempo y la eternidad...

La Iglesia nos enseña que el modo más seguro de llegar a Jesús es por medio de su Madre.

Por ello, nos consagramos al Corazón de Jesús por medio del Corazón de María. Esto se hace evidente en la liturgia, al celebrar ambas fiestas de manera consecutiva, viernes y sábado respectivamente, en la semana siguiente al domingo del Corpus Christi.

Santa María, Mediadora de todas las gracias, nos invita a confiar en su amor maternal, a dirigir nuestras plegarias pidiéndole a su Inmaculado Corazón que nos ayude a conformarnos con su Hijo Jesús.

Venerar su Inmaculado Corazón significa, pues, no sólo reverenciar el corazón físico sino también su persona como fuente y fundamento de todas sus virtudes. Veneramos expresamente su Corazón como símbolo de su amor a Dios y a los demás.

El Corazón de Nuestra Madre nos muestra claramente la respuesta a los impulsos de sus dinamismos fundamentales, percibidos, por su profunda pureza, en el auténtico sentido. Al escoger los caminos concretos entre la variedad de las posibilidades, que como a toda persona se le ofrece, María, preservada de toda mancha por la gracia, responde ejemplar y rectamente a la dirección de tales dinamismos, precisamente según la orientación en ellos impresa por el Plan de Dios.

Ella, quien atesoraba y meditaba todos los signos de Dios en su Corazón, nos llama a esforzarnos por conocer nuestro propio corazón, es decir la realidad profunda de nuestro ser, aquel misterioso núcleo donde encontramos la huella divina que exige el encuentro pleno con Dios Amor.

PAPA FRANCISCO ADVIERTE: LA CALUMNIA TE HACE FAMILIA DEL DIABLO


El Papa Francisco advierte: La calumnia te hace familia del diablo
Redacción ACI Prensa
 Foto: Vatican Media




Durante el rezo del Ángelus este domingo 10 de junio en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco señaló que es fundamental acoger la palabra de Jesús y no entregarse a la tentación de la calumnia: “Acoger la palabra de Jesús nos hace hermanos entre nosotros, nos hace familia de Jesús. La calumnia destruye la fama de los demás y nos hace familia del diablo”.

El Pontífice, además, exhortó a estar atentos a las “malas hierbas” de la envidia que puedan surgir en el interior de la persona. “Si examinando nuestra conciencia descubrimos que esta mala hierba ha germinado dentro de nosotros, debemos ir rápidamente a confesarlo en el sacramento de la Penitencia, antes de que se desarrolle y produzca sus efectos malignos”.

“Estad atentos, porque esta actitud destruye las familias, las amistades, la comunidad y, por último, la sociedad”.

El Papa recordó que los ataques de los escribas a Jesús, que lo acusaban de endemoniado, se debían a la envidia: “Puede suceder que una envidia fuerte por la bondad y por las buenas obras de una persona pueda llevar a acusarlo falsamente. Aquí hay un veneno mortal: la maldad con la que, de forma premeditada, se quiere destruir la buena fama de otro. ¡Dios nos libre de esta terrible tentación!”.

En este sentido, explicó que “los escribas eran hombres instruidos en las Sagradas Escrituras y encargados de explicarlas al pueblo. A algunos de ellos los enviaban desde Jerusalén a Galilea, donde la fama de Jesús comenzaba a difundirse, para desacreditar al Señor ante los ojos de la gente”.

“Estos escribas llegaban con una acusación concreta y terrible: ‘Está poseído por Belcebú y por el príncipe de los demonios expulsa los demonios’. De hecho, Jesús curaba a muchos enfermos, y ellos querían hacer creer que lo hacía no con el Espíritu de Dios, sino con el del Maligno. Con la fuerza del diablo”.

Ante estas acusaciones de los escribas “Jesús reacciona con palabras fuertes y claras. No tolera esto porque aquellos escribas, quizás sin saberlo, estaban cayendo en el pecado más grave: negar y blasfemar contra el Amor de Dios que está presente en la obra de Jesús. Es el pecado contra el Espíritu Santo, único pecado imperdonable porque parte de una cerrazón del corazón a la misericordia de Dios que actúa en Jesús”.

Por otro lado, el Evangelio de este domingo presenta también la incomprensión de los familiares de Jesús, que “estaban preocupados porque su nueva vida itinerante les parecía una locura. De hecho, Él se mostraba tan disponible con la gente, sobre todo con los enfermos y los pecadores, que ni siquiera tenía tiempo para comer”.

“Jesús era así: primero, la gente; servir a la gente, curar a la gente, ayudar a la gente, enseñar a la gente y no tenía tiempo ni para comer”.

Entonces, los familiares de Jesús “habían decidido llevarlo a Nazareth. Llegaron al lugar donde Jesús se encontraba predicando y lo llamaron. Entonces le dijeron: ‘Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan’. Él les responde: ‘¿Quién es mi madre y mis hermanos?’, y mirando a las personas que estaban a su alrededor para escucharlo, añadió: ‘Estos son mi madre y mis hermanos’”.

“Jesús –explicó– Francisco ha formado una nueva familia, no basada en los vínculos naturales, sino en la fe en Él, en su amor que acoge y que nos une entre nosotros en el Espíritu Santo. Todos aquellos que acojan la palabra de Jesús son hijos de Dios y hermanos entre ellos”.

Aquella respuesta de Jesús “no es una falta de respeto hacia su madre y sus familiares. De hecho, para María es el reconocimiento más grande, porque precisamente ella es la perfecta discípula que ha obedecido en todo a la voluntad de Dios. Que la Virgen Madre nos ayude a vivir siempre en comunión con Jesús, reconociendo la obra del Espíritu Santo que actúa en Él y en la Iglesia, regenerando el mundo a una nueva vida”.

EL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 10 JUNIO 2018


Lecturas de hoy Domingo X del Tiempo Ordinario - Ciclo B
Hoy, domingo, 10 de junio de 2018



Primera lectura
Lectura del libro del Génesis. [Gén 39-15]

CUANDO Adán comió del árbol, el Señor Dios lo llamó y le dijo:
«¿Dónde estás?».
Él contestó:
«Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí».
El Señor Dios le replicó:
«¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?».
Adán respondió:
«La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí».
El Señor Dios dijo a la mujer:
«¿Qué has hecho?».
La mujer respondió:
«La serpiente me sedujo y comí».
El Señor Dios dijo a la serpiente:
«Por haber hecho eso, maldita tú
entre todo el ganado y todas las fieras del campo;
te arrastrarás sobre el vientre
y comerás polvo toda tu vida;
pongo hostilidad entre ti y la mujer,
entre tu descendencia y su descendencia;
esta te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón».

Palabra de Dios.


Salmo
Salmo responsorial: Sal 129, 1b-2. 3-4. 5-7ab. 7cd-8 (R/.: 7cd)

R/. Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa.

V/. Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi Voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R/.

V/. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor. R/.

V/. Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R/.

V/. Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos. R/.


Segunda lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios. 
[2 Cor 4, 13 — 5, 1]

HERMANOS:
Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará con vosotros ante él.
Pues todo esto es para vuestro bien, a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.
Por eso, no nos acobardamos, sino que, aun cuando nuestro hombre exterior se vaya desmoronando, nuestro hombre interior se va renovando día a día.
Pues la leve tribulación presente nos proporciona una inmensa e incalculable carga de gloria, ya que no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve; en efecto, lo que se ve es transitorio; lo que no se ve es eterno.
Porque sabemos que si se destruye esta nuestra morada terrena, tenemos un sólido edificio que viene de Dios, una morada que no ha sido construida por manos humanas, es eterna y está en los cielos.

Palabra de Dios.


Evangelio de hoy


Lectura del santo Evangelio según san Marcos. [Mc 3, 20-35]

EN aquel tiempo, Jesús llegó a casa con sus discípulos y de nuevo se juntó tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.
Y los escribas que habían bajado de Jerusalén decían:
«Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios».
El los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas:
«¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.
En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre».
Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.
Llegan su madre y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar.
La gente que tenía sentada alrededor le dice:
«Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».
Él les pregunta:
«Quiénes son mi madre y mis hermanos?».
Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice:
«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor.



Comentario al Evangelio de hoy domingo, 10 de junio de 2018
Fernando Torres cmf


El Espíritu de la libertad

      Jesús es un hombre radicalmente libre. Lo manifestó paso a paso en su vida. Y también en la forma que tuvo de enfrentarse a su propia muerte. Hoy nuestro mundo tiene también sed de libertad. Los pueblos se quieren liberar de la opresión, la que viene de sus propios gobernantes y la que viene del dominio de otros pueblos. Los jóvenes quieren librarse de la autoridad de sus padres para poder hacer su voluntad. Cualquier forma de autoritarismo es socialmente mal vista. La consigna de la libertad es de las pocas que son todavía capaces de conseguir que gentes de todas clases e ideologías salgan a la calle y se manifiesten en defensa del derecho sagrado de la libertad. 

      Pero ser libre sigue siendo una aventura difícil, un camino arriesgado. Significa asumir la responsabilidad de tomar las riendas de la propia vida. Implica asumir también los errores sin buscar excusas, sin echar la culpa a los otros. Eso es difícil. Eso cuesta. La primera lectura es un ejemplo clarísimo de que no se nace libre sino que se aprende a ser libre con esfuerzo. Adán y Eva no supieron asumir su propia responsabilidad. Lo único que hacen es echar la culpa a otro. El castigo le tocó a la serpiente porque ya no tenía a nadie a quien echar la culpa. Por el contrario, el Evangelio pone de manifiesto la soberana libertad de Jesús. Para defender su propia opción no tiene miedo a enfrentarse no sólo a la sociedad sino a su propia familia. Se siente libre de los lazos sociales y de los lazos familiares. Hasta tal punto que declara que su familia no es la de la sangre sino la de los que obedecen la voluntad de Dios. Y Dios no tiene otra voluntad que nuestra salvación y nuestra libertad. Porque “para ser libres nos liberó el Señor” (Ga 5,1). Esa libertad le llevó a Jesús al enfrentamiento con la sociedad de su tiempo. Le llevó a la muerte. Pero no renunció a ella por la vida. Jesús dijo con su vida aquello de “antes muerto que arrodillado”. Le pudieron quitar la vida pero no la libertad. 

      El pecado mayor de que habla Jesús en el Evangelio no es otro que la renuncia a la libertad. La libertad es el don mayor que Dios nos ha regalado. Renunciar a él significa renunciar a ser hijos, renunciar a ser personas. Hoy el Evangelio nos invita a seguir nuestro camino. Seguir a Jesús no es otra cosa que vivir a fondo nuestra libertad y tomar nuestras decisiones conscientes de que no hay más que una realidad: que todos somos hermanos y hermanas, hijos del mismo Padre. Y asumir la responsabilidad de nuestras acciones que deben orientarse a construir fraternidad y no a destruirla. Porque la gloria de Dios no es sino el bien del hombre. Esa es la voluntad de Dios. Ese es el mensaje que Pablo predicó siempre: liberarnos de todas las opresiones para vivir en la libertad de los hijos. ¡Que nunca pequemos contra el Espíritu de la libertad!



Para la reflexión

      ¿Qué significa para mí la libertad? ¿Cuáles son las esclavitudes que me atan? ¿Asumo responsablemente las consecuencias de mis actos? ¿Pongo mi libertad al servicio de la fraternidad, de la libertad de los demás?

FELIZ DOMINGO





viernes, 8 de junio de 2018

QUÉDATE, SEÑOR, CONMIGO


QUÉDATE, SEÑOR, CONMIGO...


Señor, quédate conmigo durante este día, y guía mis pensamientos y deseos, mis acciones y proyectos. Guía mis pasos para que caminen ligeros al encuentro del cansado y desanimado. Guía mis manos para que acompañen al que ha perdido el camino. Abre mis brazos, para que yo pueda abrazar al que se siente solo y sin esperanza. Ilumina mis ojos y haz mis oídos atentos al clamor de mis hermanos. Regálame un corazón tierno, capaz de amar sin distinción.

Padre nuestro, pongo en tu protección mi descanso y el de todos mis seres queridos. Pongo en tus manos nuestra tierra, nuestra ciudad, nuestro mundo tan golpeado por la violencia, las guerras, las injusticias... Ilumina, señor, la mente y el corazón de los poderosos de la tierra.

Que yo siempre pueda, con tu gracia, abrir las manos para compartir lo que soy y lo que tengo y con tu ayuda pueda ver despuntar el alba de un mundo nuevo.
Gracias, Señor. Amén.



IMÁGENES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS








HOY 8 DE JUNIO LA IGLESIA CELEBRA LA SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


Hoy  8 de junio la Iglesia celebra al Sagrado Corazón de Jesús
Redacción ACI Prensa






La Iglesia universal celebra hoy la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, a pedido explícito del mismo Cristo a Santa Margarita María de Alacoque.

San Juan Pablo II decía que “esta fiesta recuerda el misterio del Amor que Dios alberga por los hombres de todos los tiempos”.

“Te pido que el primer viernes después de la octava del Corpus se celebre una fiesta especial para honrar a mi Corazón, y que se comulgue dicho día para pedirle perdón y reparar los ultrajes por él recibidos durante el tiempo que ha permanecido expuesto en los altares”, expresó el Señor a Santa Margarita en junio de 1675.

“También te prometo que mi Corazón se dilatará para esparcir en abundancia las influencias de su divino amor sobre quienes le hagan ese honor y procuren que se le tribute”, añadió.


Más adelante Santa Margarita con el jesuita San Claudio de la Colombiere, su director espiritual, propagarían los mensajes del Sagrado Corazón de Jesús.

Posteriormente, el Beato Pío IX en 1856 extendió oficialmente la Fiesta del Sacratísimo Corazón de Jesús a toda la Iglesia. En 1899, el Papa León XIII publicó la encíclica “Annum Sacrum” sobre la consagración del género humano al Sagrado Corazón de Jesús, que se realizó ese mismo año.

Asimismo Pío XI en 1928 escribió la “Miserentissimus Redemptor”, encíclica que trata de la reparación que todos debemos al Sagrado Corazón. Mientras que el Papa Pío XII en 1956 publicó la encíclica “Haurietis Aquas” en referencia al culto al Sagrado Corazón.

San Juan Pablo II en su pontificado estableció que en la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se realice la Jornada Mundial de Oración por la santificación de los sacerdotes.

Muchos grupos, movimientos, órdenes y congregaciones religiosas, desde antiguo, se han puesto bajo la protección del Sagrado Corazón de Jesús. En Roma se encuentra la Basílica del “Sacro Cuore” (Sagrado Corazón) construida por San Juan Bosco por encargo del Papa León XIII y con donaciones de fieles y devotos de varios países.

CÓMO ES EL AMOR DE DIOS? PAPA FRANCISCO LO EXPLICA


¿Cómo es el amor de Dios? El Papa Francisco lo explica
Redacción ACI Prensa
 Foto: Vatican Media



Durante la Misa celebrada en la Casa Santa Marta este viernes 8 de junio, Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el Papa Francisco destacó en su homilía que “se podría decir que hoy es la fiesta del amor de Dios”, un amor que es como “un mar sin fondo”.

El Santo Padre destacó que antes de que ningún hombre pudiera haber amado a Dios, “fue Él quien nos amó en primer lugar. Él es el primero en amar”. “Dios es así: siempre es el primero en actuar. Es el primero en esperarnos, el primero en amarnos, el primero en ayudarnos”.


Este amor de Dios encierra un gran misterio: “Es un amor que no se puede comprender. Un amor que supera toda conciencia. Lo supera todo. Así de grande es el amor de Dios. Un poeta decía que era como ‘el mar sin orillas, sin fondo…’, un mar sin límites. Esto es el amor que debemos entender, el amor que recibimos”.

En la homilía, el Pontífice puso de relieve la forma en que Dios se fue revelando a la humanidad a lo largo de la historia, avanzando paso a paso para dar a entender la grandeza de su amor: “Ha sido un gran pedagogo”, dijo el Papa, que también destacó que ese amor lo reveló en las pequeñas cosas.

“¿De qué forma manifiesta Dios su amor? ¿Con las cosas grandes? No: mediante las pequeñeces, con gestos de ternura, de bondad. Se hace pequeño. Se acerca. Con esa cercanía, con ese empequeñecerse, Él nos hace entender la grandeza del amor. El grande se hace entender por medio del pequeño”.

Ese amor mostrado en lo pequeño se materializa en Jesucristo. “Cuando Jesús quiere enseñarnos cómo debe ser el comportamiento cristiano, nos dice pocas cosas. Nos hace ver aquel famoso protocolo según el cual todos seremos juzgados. ¿Y qué dice? No dice: ‘Creo que Dios es así. He entendido el amor de Dios’. No, no…, el amor de Dios se muestra en lo pequeño. He dado de comer al hambriento, he dado de beber al sediento, he visitado al enfermo, al encarcelado”.

“Las obras de misericordia son el camino de amor que nos enseña Jesús en continuidad con el amor de Dios”. Las obras de misericordia “son la continuidad del amor de Dios que se empequeñece, llega a nosotros y nosotros lo llevamos adelante”, finalizó el Santo Padre.

TRES ARMAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS PARA LA LUCHA ESPIRITUAL


Tres armas del Sagrado Corazón de Jesús para la lucha espiritual
Redacción ACI Prensa





Tres armas del Sagrado Corazón de Jesús para la lucha espiritual
Santa Margarita María de Alacoque, la vidente del Sagrado Corazón de Jesús, recibió del Señor “tres armas” para la lucha espiritual en este mundo. Aquí te las presentamos.



Primer arma: Que las intenciones sean rectas para rechazar la tibieza y cobardía

Santa Margarita confesó que nada le era más doloroso que ver a Jesús incómodo por alguna falta que ella había cometido.

Cierto día Jesús le dijo: “Sabed que soy un Maestro santo, y enseño la santidad. Soy puro, y no puedo sufrir la más pequeña mancha. Por lo tanto, es preciso que andes en mi presencia con simplicidad de corazón en intención recta y pura”.

“Pues no puedo sufrir el menor desvío, y te daré a conocer que si el exceso de mi amor me ha movido a ser tu Maestro para enseñarte y formarte en mi manera y según mis designios, no puedo soportar las almas tibias y cobardes, y que si soy manso para sufrir tus flaquezas, no seré menos severo y exacto en corregir tus infidelidades”.

Segunda arma: 
Ser obediente para rechazar la acción del demonio

Jesús reprendía severamente a Santa Margarita por sus faltas a la obediencia a sus superiores o a su regla.

Una vez, al corregirla le dijo: “Yo rechazo todo eso como fruto corrompido por el propio querer, el cual en un alma religiosa me causa horror, y me gustaría más verla gozando de todas sus pequeñas comodidades por obediencia, que martirizándose con austeridades y ayunos por voluntad propia".

En otra ocasión Cristo le reveló la acción del demonio con los indisciplinados. “Oye hija mía, no creas a la ligera todo espíritu, ni te fíes, porque Satanás está rabiando por engañarte. Por eso, no hagas nada sin permiso de los que te guían, a fin de que, contando con la autoridad de la obediencia, él no pueda engañarte, ya que no tiene poder alguno sobre los obedientes".

Tercer arma: Aferrarse al amor y a la cruz de Cristo

Un día la santa vio una gran cruz cubierta de flores y Jesucristo le manifestó que “poco a poco irán cayendo esas flores, y solo te quedarán las espinas, ocultas ahora a causa de tu flaqueza, las cuales te harán sentir tan vivamente sus punzadas, que tendrás necesidad de toda la fuerza de mi amor para soportar el sufrimiento”.

Más adelante, la santa llegaría a decirle: “Nada quiero sino tu Amor y tu Cruz, y esto me basta para ser Buena Religiosa, que es lo que deseo”.

Estas armas espirituales permitieron que la santa fuera creciendo en santidad y que poco a poco Jesucristo le revelara algunos deseos de su corazón.

En sus escritos, ella dejaría como legado el siguiente mensaje: “Solo el corazón humilde puede entrar en el Sagrado Corazón de Jesús, conversar con Él, amarle y ser amado de Él”.

7 CURIOSIDADES DE LA DEVOCIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


7 curiosidades de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús
Redacción ACI Prensa





Desde los primeros tiempos y en la actualidad, el Sagrado Corazón de Jesús es venerado y honrado por los fieles.

Especialmente en junio, millones de personas se acercan con especial cariño y devoción, confiando en que el Sagrado Corazón de Jesús derramará su gracia en aquellos corazones humildes que lo veneren.

A continuación siete curiosidades sobre la gran devoción al Sagrado Corazón de Jesús:

1.- La Jornada Mundial de Oración por la Santificación por los Sacerdotes se realiza el mismo día del Sagrado Corazón de Jesús

San Juan Pablo II que tenía gran cariño por el Sagrado Corazón de Jesús ordenó que el día de su fiesta se realice la Jornada Mundial de Oración por la Santificación por los Sacerdotes. Asimismo, declaró la fiesta del Inmaculado Corazón de María como obligatoria para toda la Iglesia.


2.- La Fiesta del Inmaculado Corazón de María es celebrada al día siguiente

El Papa Pío XII estableció en 1944 que la Fiesta del Inmaculado Corazón de María se celebre al día siguiente de la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, ya que estos dos corazones son inseparables.

3.- Varias encíclicas tratan del Corazón de Jesús

En 1856, a partir de la extensión oficial para toda la Iglesia de la fiesta del Sagrado Corazón se han escrito las siguientes encíclicas que hablan del Corazón de Jesús: “Annum Sacrum” con León XIII, “Miserentissimus Redemptor” de Pío XI y “Haurietis Aquas” por Pío XII.

4.- El himno más antiguo al Sagrado Corazón  se llama “Summi Regis Cor Aveto”

El himno más antiguo al Sagrado Corazón de Jesús es el “Summi Regis Cor Aveto”, que en sus primeras letras habla sobre el saludo que uno hace al corazón del rey altísimo. Se considera que es obra de Herman Joseph, norbertino de Colonia, Alemania.

5.- Santa Margarita María de Alacoque se consagró desde pequeña a Cristo y recibió revelaciones

A los cuatro años Santa Margarita rezó inspirada al Señor. "Oh Dios Mío, os consagro mi pureza y hago voto de perpetua castidad”.  Cuando llevaba solo 14 meses de profesa, con 26 años, y arrodillada ante el Santísimo Sacramento recibió un mensaje de Jesús.

“Te pido que el primer viernes después de la octava del Corpus se celebre una fiesta especial para honrar a mi Corazón y que se comulgue dicho día para pedirle perdón y reparar los ultrajes por él recibidos durante el tiempo que ha permanecido expuesto en los altares”.

6.- Otros santos también tuvieron visiones de esta devoción

Otros santos que han tenido visiones sobre el Corazón de Jesús son: Santa Lutgarda, Santa Matilde, Santa Angela de Foligno, Santa Juliana de Norwich, Santa Verónica Giuliani.

7. Es una tradición muy antigua

La tradición apostólica del Corazón de Cristo proviene desde los primeros tiempos. San Agustín, Padre y Doctor de la Iglesia, un día escribió que San Juan, el que reclinó la cabeza sobre el pecho de Cristo en la última cena, bebió de los "secretos sublimes de las profundidades más íntimas del Corazón de Nuestro Señor".

EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE


El Sagrado Corazón de Jesús 
Santa Margarita María de Alacoque



  Margarita nació en Borgoña el 22 de julio de 1647 y murió el 17 de octubre de 1690. Pasó su infancia en una pensión de religiosas Clarisas. Siendo muy joven hizo voto de castidad y recibió la Primera Comunión a los 9 años. A los diez años tuvo una enfermedad reumática que le obligó a guardar cama hasta los 15 años. Estando muy enferma hizo una promesa a la Virgen de ser “hija suya” si le curaba; al poco tiempo se curó milagrosamente.

A pesar de la promesa realizada a la Virgen, Margarita se olvidó de sus palabras y comenzó a llevar una vida “tras la vanidad y afecto de las criaturas”. Pasaron de esa forma varios años, en los que el Señor no cejaba de llamarla a la vocación religiosa y ella daba largas. Fue definitivo que le apareciera Jesucristo flagelado haciéndole ver que esas llagas las había sufrido para ganar su corazón.

Aquella visión, sumada a la recepción del sacramento de la Confirmación, fue un punto de inflexión para santa Margarita María, la cual cambió su vida a partir de una conciencia limpia y delicada y un odio y dolor por cualquier pecado. Pido la admisión en el monasterio de La Visitación de Paray-le-Monial, con la oposición de su familia.

Durante su vida en el convento, el Señor la favoreció con muchas gracias y revelaciones. Allí dio ejemplo de caridad y humildad. Hizo su voto de profesión en 1672.


Santa Margarita y el Sagrado Corazón de Jesús

La primera de las Revelaciones fue el 27 de diciembre de 1673, estando arrodillada ante el Santísimo, se le apareció en persona Jesucristo con el corazón, literalmente ardiendo, a la vista y le dijo lo siguiente:

“Mi Divino Corazón, está tan apasionado de amor a los hombres, en particular hacia ti, que, no pudiendo contener en el las llamas de su ardiente caridad, es necesario que las derrame valiéndose de ti y se manifieste a ellos para enriquecerlos con los preciosos dones que te estoy descubriendo los cuales contienen las gracias santificantes y saludables necesarias para separarles del abismo de perdición”.

A continuación cuenta Santa Margarita que el Señor “sacó una llama de su adorable corazón” y lo puso junto al suyo, en el costado diciéndole lo siguiente:

 “He ahí, mi bien amada, una preciosa prenda de mi amor, que encierra en tu costado una chispa de sus más vivas llamas, cuyo ardor no se extinguirá ni enfriará, para que te consumas hasta el último instante. Y como prueba de que la gracia que te acabo de conceder no es nada imaginario, aunque he cerrado la llaga de tu costado, te quedará para siempre su dolor y, si hasta el presente solo has tomado el nombre de esclava mía, ahora te doy el de discípula muy amada de mi Sagrado Corazón”.

A partir de aquel momento Santa Margarita tuvo, en su costado una reproducción de la Sagrada Llaga, que, inexplicablemente, se abriría todos los primeros viernes de cada mes, precisamente cuando el Santísimo se le revelaba.

La segunda revelación fue tres meses después. Se le apareció el Sagrado Corazón “en un trono de llamas, mas brillante que el sol, y transparente como el cristal, con la llaga adorable, rodeado de una corona de espinas”. Allí fue cuando el Sagrado Corazón empezó descubrir sus intenciones y promesas, como por ejemplo, que “esparciría sus gracias dondequiera que estuviese expuesta su santa imagen”.

La tercera revelación que se conoce fue en la fiesta del Corpus Christi de 1674 y allí, después de un “recogimiento extraordinario de todos mis sentidos y potencias”, como lo cuenta ella, se le apareció el Señor “resplandeciente de gloria, con sus cinco llagas brillantes, como cinco soles y despidiendo de su sagrada humanidad rayos de luz de todas partes pero sobre todo de su adorable pecho, que parecía un horno encendido; y, habiéndose abierto, me descubrió su Sagrado Corazón”. Allí el Señor le hace unas peticiones.



Entre las palabras que el Señor dirigió a santa Margarita María de Alacoque, le dijo que anunciara que daría multitud de beneficios a los devotos a su Sagrado Corazón. Las promesas que hizo son las siguientes:

1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado.

2. Daré paz a sus familias.

3. Los consolaré en todas sus aflicciones.

4. Seré su amparo y refugio seguro durante su vida, y principalmente en la hora de la muerte.

5. Bendeciré abundantemente sus obras que redunden en mi mayor gloria.

6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.

7. Las almas tibias se harán fervorosas.

8. Las almas fervorosas se elevarán con rapidez a gran perfección.

9. Daré a los sacerdotes la gracia de mover los pecadores más endurecidos.

10. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Corazón sea expuesta y honrada.

11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás serán borrados de él.

12. Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso otorgará a cuantos comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán privados de mi gracia ni de recibir los sacramentos, pues mi divino Corazón se convertirá para ellos en seguro asilo en aquella hora postrera.

Ante las revelaciones que santa Margarita decía recibir la Superiora no le creía, siendo eso de gran prueba para la Santa. Todo cambiaría cuando llegó el Padre Claudio La Colombiere. Nada más verlo Santa Margarita oyó en su interior “He aquí al que te he enviado”. Santa Margarita le contó todo al Padre La Colombiere y él la creyó, estaba convencido de que era una señal divina frente al Jansenismo y un don de Dios. Por fin, Santa Margarita María no sería incomprendida por sus superiores.

Entonces, el 16 de julio de 1675 se le apareció el Señor en persona por última vez y dijo lo siguiente:

“He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombre y que no ha ahorrado nada hasta el extremo de agotarse y consumirse para testimoniarles su amor. Y, en compensación, sólo recibe, de la mayoría de ellos, ingratitudes y desprecios. Pero lo que más me duele es que se porten así los corazones que se me han consagrado. Por eso te pido que el primer viernes después de la octava del Corpus se celebre una fiesta especial para honrar a mi Corazón, y que se comulgue dicho día para pedirle perdón y reparar los ultrajes recibidos. También te prometo que mi Corazón se dilatará para esparcir en abundancia su divino amor sobre quienes le hagan ese honor y procuren que se le tribute.”

Santa Margarita, por orden de la Superiora, puso por escrito todo lo que le había sucedido.

EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y NUESTRO CORAZÓN


El Sagrado Corazón de Jesús y nuestro corazón
Durante este mes de junio nos llama nuevemente a nosotros: ¡Mirad cómo os he amado! ¡Sólo os pido una cosa: que correspondáis a mi amor!


Por: Padre Nicolás Schwizer | Fuente: Catholic.net 




Todo este mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Por eso vamos a meditar, sobre el significado y la actualidad de la devoción al Corazón de Jesús.

Este culto se basa en el pedido del mismo Jesucristo en sus apariciones a Santa Margarita María de Alacoque. Él se mostró a ella y señalando, con el dedo, el corazón, dijo: “Mira este corazón que tanto ha amado a los hombres y a cambio no recibe de ellos más que ultrajes y desprecio. Tú, al menos ámame”. Esta revelación sucedió en la segunda mitad del siglo diecisiete.

Hoy en día, tenemos que preguntarnos: ¿es popular entre los jóvenes esta devoción? ¿La devoción al Sagrado Corazón de Jesús es de interés palpitante para nuestro tiempo actual?

Cuando hablamos del Corazón de Jesús, importa menos el órgano que su significado. Y sabemos que el corazón es símbolo del amor, del afecto, del cariño. Y el corazón de Jesús significa amor en su máximo grado; significa amor hecho obras; significa impulso generoso a la donación de sí mismo hasta la muerte.

Cuando Cristo mostró su propio corazón, no hizo más que llamar nuestra atención distraída sobre lo que el cristianismo tiene de más profundo y original; el amor de Dios. También durante este mes nos llama nuevemente a nosotros: ¡Mirad cómo os he amado! ¡Sólo os pido una cosa: que correspondáis a mi amor!

Nuestra respuesta del amor, en general, no es muy adecuada a su llamada. Porque sufrimos una grave y crónica afección cardíaca, que parece propia de nuestro tiempo: está disminuyendo e incluso muriendo el amor; el corazón se enfría y ya no es capaz de amar ni de sentirse amado.
Es una característica de los últimos tiempos - como nos indica la Santa Escritura – de que se “enfriará la caridad de muchos” (Mt 24,12).

¿Quién de nosotros no sufre bajo esta enfermedad del tiempo actual? ¿Quién de nosotros no sufre bajo esta falta de amor desinteresado hacia Dios y hacia los demás? ¿Quién de nosotros no se siente cautivo de su propio egoísmo, el cual es el enemigo mortal de cada amor auténtico? ¿Y quién de nosotros no experimenta, día a día, que no es amado verdaderamente por los que lo rodean?

Cuántas veces nuestro amor es fragmentario, defectuoso, impersonal, porque no encierra la personalidad total del otro. Amamos algo en el otro, tal vez un rasgo característico, tal vez un atributo exterior (- su lindo rostro, su peinado, sus movimientos graciosos -) pero no amamos la persona como tal, con todas sus propiedades, con todas sus riquezas y también con todas sus fragilidades.

Tampoco amamos a Dios tal como Él lo espera: “con todo nuestro corazón. Con toda nuestra alma. Con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas” (Mc 12,30).

He aquí, pues, el sentido y la actualidad de nuestra devoción al Sagrado Corazón de Jesús. A este tan enfermo corazón moderno contraponemos el corazón de Jesús, movido de un amor palpable y desbordante. Y le pedimos que una nuestro corazón con el suyo, que lo asemeje al suyo. Le pedimos un intercambio, un transplante de nuestro pobre corazón, reemplazándolo por el suyo, lleno de riqueza.

¡Que tome de nosotros ese egoísmo tan penetrante, que reseca nuestro corazón y deja inútil e infecunda nuestra vida! ¡Que encienda en nuestro corazón el fuego del amor, que hace auténtica y grande nuestra existencia humana!

Debiéramos juntarnos también con la Santísima Virgen María. Ella tiene tan grande el corazón que puede ser Madre de toda la humanidad. ¡Que, con cariñoso corazón maternal, ella nos conduzca en nuestros esfuerzos hacia un amor de verdad, sin egoísmo y sin límites!

¡Qué así sea!

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

HOY 8 DE JUNIO ES LA JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES


Hoy 8 de junio es la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes





En la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, la Iglesia también celebra la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes, convocada por el Santo Padre a través de la Congregación para el Clero.

“Pidamos también sacerdotes santos, formados ‘según el Sagrado Corazón de Cristo’”, decía San Juan Pablo II, quien estableció que esta jornada de oración se realice en el día del Corazón de Jesús.


Foto: Oblatos de San José - Provincia del Perú


Oración por la Santificación de los Sacerdotes
 (de Santa Teresita del Niño Jesús)

Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra
la obra divina de salvar a las almas
protege a tus sacerdotes (especialmente a: ..............) 
en el refugio de tu SAGRADO CORAZÓN.
Guarda sin mancha sus MANOS CONSAGRADAS,
que a diario tocan tu SAGRADO CUERPO,
y conserva puros sus labios teñidos con tu PRECIOSA SANGRE.
Haz que se preserven puros sus Corazones,
marcados con el sello sublime del SACERDOCIO,
 y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.
Aumenta el número de tus apóstoles,
y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro.
Bendice Sus trabajos y fatigas,
 y que como fruto de Su apostolado obtenga la salvación de muchas almas
que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo. Amén.
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