viernes, 2 de septiembre de 2016

POR QUÉ LEER LA BIBLIA Y CÓMO HACERLO?

¿Por qué leer la Biblia y cómo hacerlo?
La Biblia o Sagrada Escritura ilumina nuestra inteligencia porque enseña la verdad.


Por: P. Miguel A. Fuentes, IVE. | Fuente: TeologoResponde.org 



Pregunta: 

Yo quiero saber por qué tengo que leer la Biblia (tengo una amiga que está todo el tiempo insistiéndome en esto). Y además, no sé cómo leerla, porque hay muchas cosas que no entiendo. Esta amiga estuvo participando en una iglesia evangélica y tiene miles de dudas, que después me las pasa a mí; quiero ayudarla pero sólo acepta que hablemos de la Biblia y de lo que está en ella.

Respuesta:

Esta pregunta resulta muy útil para plantear una cuestión de mucha importancia: hay que leer la Biblia, ciertamente, pero no de cualquier manera.
La Biblia es la Palabra de Dios; en esto están de acuerdo todos los cristianos. Y las palabras del Señor son palabras de vida eterna (Jn 6,68).
La Biblia o Sagrada Escritura ilumina nuestra inteligencia porque enseña la verdad. El mismo Cristo dijo: Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas (Jn 12,46). Por este motivo, no debemos silenciar la Palabra de Dios, lo cual sucede cuando vivimos con la cabeza y el corazón en las cosas del mundo; como dice el Señor: El que recibe la Palabra entre espinas, es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan y no pueden dar fruto. (Mt 13,22). Del mismo modo, la Palabra de Dios no debe traficarse, dice San Pablo: Pero nosotros no somos como muchos que trafican con la Palabra de Dios, sino que hablamos con sinceridad en nombre de Cristo, como enviados de Dios y en presencia del mismo Dios (2Co 2,17), ni falsificarse: …y nunca hemos callado nada por vergüenza, no hemos procedido con astucia o falsificación de la Palabra de Dios… (2Co 4,2).
La Palabra revelada por Dios, engendra la vida de Dios en el alma como semilla incorruptible: Las palabras que os he dicho son Espíritu y Vida (Jn 6,83). Nos alimenta, como dice Jesucristo: No sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4,4). Nos hace espiritualmente fecundos (Isaías dice: Como descienden la lluvia y la nieve de los cielos, y no vuelven allá sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y pan para comer, así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí vacía, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a lo que la envié: Is 55,10- 11). Y nos deleita: La Palabra de Dios es más dulce que la miel (Sal 19,11). Lo cual se puede ver en la experiencia que tuvieron los discípulos de Emaús, a quienes les ardía el corazón, luego que Cristo les abrió las Escrituras (Lc 24,32).
También se dice que la Palabra de Dios es capaz de conmover las piedras: ¿No es así mi palabra, como el Juego, como un martillo golpea la peña? (Jr 23,29); de defendernos, pues es como escudo de acero, como espada filosa (Ef 6,16-19).

De ahí que rechazar la Palabra de Dios sea señal de muerte espiritual (como se deduce de lo que dice Jesús en Jn 5,24).
Las Sagradas Escrituras son el tesoro donde se hallan todos los bienes. De esta Palabra se han alimentado todos los santos, ya sean misioneros, doctores de la Iglesia, etc. La hierba se seca, la flor se marchita, mas la Palabra de nuestro Dios permanece por siempre (Is 40,8).
Pero al mismo tiempo, para que produzca esos frutos, la Biblia o Palabra de Dios debe ser leída como corresponde.
Cuando el diácono Felipe, como nos relata el libro de los Hechos de los Apóstoles (cf. Hch 8,26ss), encuentra al servidor de la reina de Candaces, el cual no era ningún ignorante (sino un hombre culto que sabía leer y ocupaba un puesto administrativo en la corte), con el libro del Profeta Isaías abierto y sin comprender, le pregunta: ¿Entiendes lo que lees? Y el ministro de la reina le responde: ¿Cómo voy a entender si nadie me lo explica? Felipe inmediatamente se pone a “abrirle” el sentido oculto de los pasajes que venía recitando en voz alta aquel pagano, y termina por bautizarlo.
¿Cómo debe ser nuestra lectura de la Biblia? Como ha sido para los grandes santos de la cristiandad. Señalemos algunas características:
a) Debe ser una lectura Su autor principal es el Espíritu Santo, por tanto debe el Espíritu Santo ayudarnos a comprenderla. Él nos ayuda en la medida en que nos acercamos a la Biblia como lo que es: Palabra de Dios; y por tanto, cuando lo hacemos con espíritu de oración, de respeto.
Debemos leerla a la luz del principio de la analogía de la fe, el cual es un principio que tiene dos aspectos. Uno negativo: ningún texto de la Biblia puede contradecir realmente otro texto de la Biblia. Por eso decía san Justino: “Si alguna vez se me objeta alguna Escritura que parezca contradictoria con otra y que pudiera dar pretexto a pensarlo, convencido estoy que ninguna puede ser contraria a otra; por mi parte, antes confesaré que no las entiendo”[1]. Otro positivo: Legere Bibliam biblice, es decir, confrontar los diversos pasajes para alcanzar una mejor comprensión: lo que se dice en un lugar oscuramente, en otros pasajes puede aparecer más claro.
Asimismo, la Biblia se explica por la vida de la Iglesia. Nada más extraño al sentido dado al principio apenas expuesto, que entenderlo como una especie de “sola Scriptura”; san Agustín explicaba ya en el siglo IV, que el sentido de la Sagrada Escritura se entiende a partir de los actos de los santos, es decir, en el modo de encarnar la Palabra de Dios en sus vidas; porque el mismo Espíritu por el cual han sido escritas las Sagradas Escrituras, induce a los santos a obrar[2].
Debe ser una lectura atenta a las enseñanzas del Magisterio. Es el mismo Jesucristo, como hemos visto en su lugar, el que ha confiado a los apóstoles y sus sucesores la custodia del depósito de la fe, es decir, la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición. La función del Magisterio no limita o restringe nuestra iniciativa; la guía para que no se extravíe. El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo mismo.
b) La lectura de la Biblia debe ser también Esto significa captar todos los sentidos que tiene un texto revelado, que pueden ser muchos. Además del sentido histórico y literal, hay sentidos espirituales, pues muchas de las verdades allí contenidas tienen aplicaciones (proféticas, morales y espirituales) para la vida de la Iglesia y de cada cristiano, que no se agotan en el sentido material de las palabras. Esto lo ha entendido muy bien la Tradición -con algunos casos de abuso de los sentidos espirituales o místicos, como ocurrió con los alegoristas-.
c) Debe ser una lectura Es decir, debe tender a hacerse vida, a encarnarse en cada cristiano. Si no se transforma en la vida del cristiano queda como letra muerta. La verdadera lectura y meditación de la Biblia debe encender la caridad y santidad en cada corazón. Si no nos lleva a la práctica de las virtudes, la misma lectura de la Biblia nos condena, porque obramos contra la voluntad divina conociéndola claramente.
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NOTAS:
[1] San Justino, Diálogo con el Judío Trifón, 65,2-3.
[2] Citado por Tomás de Aquino, en Comentario a los Romanos, I, V, Edición de Marietti n° 8o.

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 2 DE SEPTIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Setiembre 2


La vida es una mezcla continua de alegrías y de dolores, de éxitos y fracasos, de mañanas llenas de luz y de noches cargadas de oscuridad.

¡Cuántos fracasos, cuántos apagones en la vida de todo hombre, aún en la vida de los héroes, aún en la vida de los santos! No hay que extrañarse, por lo tanto, de que también los tengamos nosotros, aunque no seamos ni lo uno ni lo otro.

Pero esos héroes y esos santos se hicieron tales porque supieron armonizar y equilibrar esos momentos; ni se dejaron abatir por las tinieblas ni se desubicaron por la luz de los éxitos.

Eso también tú lo puedes hacer; y, si lo puedes, lo debes.

Nunca te deslices por la cuenta de los vulgares pensamientos y de las acciones innobles.

Deberás caminar siempre con los pies en el suelo; pero que tu corazón mire hacia el cielo. Hacia allá, como estrella orientadora, fija tu ideal: hacerte cada vez mejor asemejándote a Dios.

“¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?” Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes -les preguntó- ¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16, 13-16). Muchos y muchas veces te preguntarán quién crees que es Cristo. ¿Qué les vas a responder?


* P. Alfonso Milagro

MADRE TERESA ERA CASI MAGNÉTICA PARA LOS POBRES, AFIRMA DELEGADA DE CALCUTA


Madre Teresa era casi magnética para los pobres, afirma delegada de Calcuta
Por Alvaro de Juana



ROMA, 02 Sep. 16 /  (ACI).- Sor Patrick es la delegada de la congregación de las Misioneras de la Caridad en Calcuta, y atiende a los pobres y enfermos en el primer hogar que la Madre Teresa puso en marcha.

En conversación con ACI Prensa, Sor Patrick explicó que “todos podemos ver en la Madre Teresa lo que significa ser santos y tratamos de volvernos uno”.

“La Madre nos ha mostrado que es posible ser santos si abandonamos nuestras vidas completamente a Dios. Así ella se convierte en un ejemplo para el mundo. La santidad es para todos, no para unos pocos”, afirmó.


Sor Patrick trabajó junto a la futura santa durante largos años y vivió de cerca cómo era. “Yo tuve experiencias con la Madre. Una en particular que realmente me tocó fue cuando la Madre entraba a un cuarto donde teníamos reuniones y siempre que llegaba a un lugar tenía una sensibilidad especial para encontrar a los pobres de los más pobres”.

“Era una atención casi magnética que la llevaba a los pobres de los pobres. Nunca se perdía en el ruido, en el activismo. Pero nuestro corazón siempre está atraído hacia Jesús que sufre en los pobres de los pobres”, relató.

Por otro lado, la Misionera de la Caridad cree que “la canonización del domingo, es un evento para todo el mundo”. “Es un regalo para el mundo entero y para cada persona”.


“La Madre Teresa tenía un corazón para cada uno de nosotros y sabemos que Dios es quien utilizó a la Madre para tocar a cada persona para darle su amor, para traerle su paz, para darle su alegría y ella dijo sí desde el inicio para que Dios pueda utilizarla como su instrumento, de su compasión y su misericordia”.

Así que “este evento es una oportunidad para mostrar a la Madre como un ejemplo de santidad, y la Madre Teresa siempre nos animó a orar y a continuar para alcanzar la santidad”

ORACIÓN PARA OFRECER AL CORAZÓN DE JESÚS LA COMUNIÓN REPARADORA DEL PRIMER VIERNES


Oración para ofrecer al Corazón de Jesús la comunión del primer viernes


Oh Corazón de Jesús, te ofrezco la Comunión de este (*) Viernes de mes, a gloria y honor tuyo, a fin de que cumplas en mí la Gran Promesa de la perseverancia final. Concédeme, por los méritos de tu Corazón, una buena y santa muerte y la gloria del Cielo que has prometido a tus devotos. Amén.

(*) Puede decirse primer, segundo, tercero, etc.



Recopilado por José Gálvez Krüger

ESTA ES LA NOVENA DE EMERGENCIA QUE LA MADRE TERESA DE CALCUTA REZABA EN APUROS


Esta es la “Novena de emergencia” que la Madre Teresa rezaba en apuros

 (ACI).- Ante la gran cantidad de problemas que afrontaba con frecuencia y en medio de un acelerado ritmo de vida, la Beata Madre Teresa de Calcuta inventó una manera de invocar la intercesión de la Virgen María a la que nombró “Novena de emergencia” (Flying Novena).

Mons. Leo Maasburg, amigo y consejero espiritual de la Beata, que será canonizada el 4 de septiembre, explica en su libro ‘Madre Teresa de Calcuta: Un retrato personal’, que esta era “su rápida arma espiritual”.

Las novenas son oraciones que se rezan nueve días y son bastante comunes entre la Congregación de las Misioneras de la Caridad. Sin embargo, este rezo promovido por la Madre Teresa consistía en recitar diez Memorares en un solo día, de forma rápida, con el propósito en mente.

Un Memorare es una oración de intercesión a la Santísima Virgen, comúnmente atribuida a San Bernardo de Claraval, que la Madre Teresa hacía con frecuencia.


Mons. Maasburg explicó que la Madre Teresa siempre oraba diez Memorares porque “daba la colaboración de los cielos tanto por sentado, que siempre añadía un décimo Memorares de inmediato, en acción de gracias por el favor recibido”.

Esta “Novena de emergencia” tenía una cosa en común con las novenas de nueve días e incluso con las de nueve meses: la confianza abogando por la ayuda divina, como hicieron los apóstoles durante nueve días junto con “María, la madre de Jesús, y las mujeres” (Hechos 1:14) a la espera de la ayuda prometida por el Espíritu Santo.

La Madre Teresa utilizaba esta oración constantemente para pedir por la curación de un niño enfermo, antes de conversaciones importantes, cuando los pasaportes desaparecían, para solicitar la ayuda celestial cuando las provisiones se acababan, etc.

El P. Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa de canonización de la Madre Teresa, señaló en una ocasión que la Madre Teresa enseñaba que el Memorares “expresa de manera efectiva su confianza en el poder de la intercesión de María como mediadora de todas las gracias”.

“Fluye desde el amor y la confianza que tenía en María; era una forma sencilla de presentarle sus peticiones. La rápida respuesta que recibía era su inspiración para recurrir a la Madre del Cielo cada vez con mayor confianza a través de las palabras del Memorares”, añadió.



La oración es la siguiente:

“Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando Vuestro Socorro, haya sido desamparado por Vos.

Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las Vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos.

Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas ante la necesidad, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén”.












IMÁGENES DE LA PREPARACIÓN PARA LA 
CANONIZACIÓN DE MADRE TERESA DE CALCUTA


"La Madre Teresa marcó la historia de nuestro siglo con valentía. Sirvió a todos los seres humanos promoviendo su dignidad y su respeto, e hizo sentir la ternura de Dios a quienes habían sido derrotados por la vida." - Papa Juan Pablo II


http://ewtn.com/madreteresa/coverage.asp


Fuente: EWTN en español

ESTE ES EL RETRATO OFICIAL DE LA CANONIZACIÓN DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA


Este es el retrato oficial de la canonización de la Madre Teresa de Calcuta


(ACI).- Hoy se presentó en Washington D.C., Estados Unidos, el retrato oficial de la canonización de la Madre Teresa de Calcuta.


Cortesía Caballeros de Colón

Una copia del mismo fue colocada esta mañana en la Plaza de San Pedro para la ceremonia que presidirá el domingo 4 de septiembre el Papa Francisco.

El título del retrato es "Santa Teresa de Calcuta: Portadora del Amor de Dios".

El retrato ha sido realizado por el artista de 50 años Chas Fagan, por encargo de los Caballeros de Colón, la organización laical más grande del mundo que contribuye con una gran cantidad de proyectos de ayuda en la Iglesia en todo el orbe.

Fagan realizó la obra en un lapso de cuatro meses y estará presente en la canonización de la Madre Teresa el domingo en el Vaticano.

En una nota enviada por Carl Anderson, Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, a Fagan, se comenta que “con certeza es el mejor retrato que he visto alguna vez de la Madre Teresa”.

Chas Fagan es un artista que tiene en su haber diversos retratos y estatuas de personajes históricos que incluyen al Expresidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, el astronauta Neil Amstrong, la emblemática luchadora por los derechos civiles de los afroamericanos Rosa Parks, Barbara Bush, entre otros.

Sobre la Madre Teresa, Fagan afirma que “ella fue siempre un constante recordatorio de que hay mucho más por hacer en el mundo y que si uno ayuda a alguien, de pronto los propios problemas podrán desaparecer”.

Joe Cullen, vocero de los Caballeros de Colón, explicó que el retrato pasará a ser propiedad legal de las Misioneras de la Caridad luego de la canonización. Después de Wahington estará en New Haven, pasará luego a Nueva York y después volverá a la capital estadounidense. 

Los Caballeros de Colón imprimirán 1 millón de estampas para la canonización con una breve oración en inglés, español, francés e italiano que dice lo siguiente: "Dios amó tanto al mundo que nos entregó a Su único Hijo. Dios sigue amando al mundo y nos envía a ti y a mí, a ser Su amor, Su compasión para los pobres".

PRIMER VIERNES DE MES, 2 SEPTIEMBRE, SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



PRIMER VIERNES DE SEPTIEMBRE
DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



BREVE CONSIDERACIÓN.- Jesús a su esposa Margarita María: " He aquí el Corazón, hija mía, de tu dulce Soberano. Él te enseñará todo cuanto debes hacer por mi amor, discípula predilecta de mi divino Corazón. Quiero que te me abandones sin reserva, de tal modo que no tengas voluntad ninguna, sea que te acaricie o que, para mi gloria, te castigue. Déjate estar sobre mi costado, y déjame hacer lo que me plazca, como dueño absoluto de tu persona ".




ORACIÓN
Súplica al Sagrado Corazón de Jesús

Escóndeme, dulce Salvador mío, en el Sagrario de tu Costado, fragua encendida del puro amor, y ahí estaré seguro.
Elijo tu Corazón por morada, en la firme confianza de que será mi fuerza en el combate, el báculo en las tinieblas; en fin, el reparador de todas mis faltas y el santificador de mis intenciones y obras; las uno a las tuyas, y te las ofrezco para que me sirvan de continua  preparación para recibirte sacramentalmente.

Para honrar tu condición de víctima en este sacramento de amor, vengo a ofrecerme yo también en calidad de tal, suplicándote seas mi sacrificador y me inmoles en el ara de tu Sagrado Corazón. !Ah!, pero como soy tan culpable, te ruego, Señor Jesús, tengas a bien purificarme y consumirme con las llamas de tu Divino Corazón, como un holocausto  perfecto de amor y de gracia, para obtener una vida nueva, y poder entonces decir con verdad: "Yo nada tengo que no sea mío; vivo o muerto, mi Jesús es mi todo; mi propiedad es ser yo del todo y eternamente suyo"

(De Santa Margarita María de Alacoque)




PROMESA QUE SE CUMPLE ESTE MES:
Novena Promesa: Bendeciré las casas en que sea expuesta y honrada la imagen de mi Sagrado Corazón.

(Se recitan las letanías al Sagrado Corazón)


LETANÍAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

-Señor, ten piedad de nosotros. 
-Cristo, ten piedad de nosotros. 
-Señor, ten piedad de nosotros.
-Cristo, óyenos.
-Cristo, escúchanos.
-Dios, Padre Celestial, 
-Dios Hijo, Redentor del mundo, 
-Dios, Espíritu Santo, 
-Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, 
-Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre, 
-Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo, ( SE REPITE TEN PIEDAD DE NOSOTROS)
-Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, 
-Corazón de Jesús, de infinita majestad, 
-Corazón de Jesús, templo santo de Dios, 
-Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, 
-Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, 
-Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, 
-Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor, 
-Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, 
-Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, 
-Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,
-Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, 
-Corazón de Jesús, en quien se hallan todos los tesoros de la sabiduría, y de la ciencia,
-Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la divinidad,
-Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace, 
-Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, 
-Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados, 
-Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia, 
-Corazón de Jesús, generoso para todos los que te invocan,
-Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad,
-Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,
-Corazón de Jesús, colmado de oprobios,
-Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados, 
-Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, 
-Corazón de Jesús, traspasado por una lanza,
-Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo,
-Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra,
-Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, 
-Corazón de Jesús, víctima por los pecadores, 
-Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan,
-Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, 
-Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,
Ten piedad de nosotros

-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Perdónanos Señor.
-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Óyenos Señor.
-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Ten piedad de nosotros.
-Jesús, manso y humilde de Corazón,
Haz nuestro corazón semejante al tuyo.


Oración
Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.



UNA PALABRA DE MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE A SUS HERMANOS ASOCIADOS: " No olviden que el Señor no ha querido valerse de poderosos en la propaganda del culto a su Sagrado Corazón... Y en esto ha tenido en su vista hacer resaltar la omnipotencia de esta devoción, que no necesita de créditos humanos; y además, es su voluntad terminante que todos los que le amen, grandes y pequeños, tengan una parte en el establecimiento de su reinado".

(Un Padrenuestro y Avemaría por los agonizantes y pecadores)




ACTO DE CONSAGRACIÓN
SE SOR MARÍA DEL DIVINO CORAZÓN

Amabilísimo Jesús, yo me consagro de nuevo y sin reserva a tu Divino Corazón. Te consagro mi cuerpo con todos sus sentidos, mi alma con todas sus potencias y mi ser todo entero. Te consagro mis pensamientos, palabras, obras, todos mis sufrimientos y trabajos, todas mis esperanzas, consuelos y alegrías. Especialmente te consagro mi pobre corazón para que no ame sino a Ti y se consuma como víctima en las llamas de tu amor. Acepta, !oh Corazón divino!, el deseo que tengo de consolarte y de pertenecerte para simpre. Toma de tal manera posesión de mí, que yo no tenga otra libertad que la de amarte, ni otra vida que sufrir y morir por Ti. Pongo en Ti toda mi confianza, una confianza sin límites, y espero de tu misericordia infinita perdón de todos mis pecados. Deposito en tus manos todos mis intereses, principalmente el de mi salvación eterna.

Prometo amarte y honrarte hasta el último momento de mi vida, y ayudado de tu divina gracia, prometo propagar con celo ardiente el culto de tu Sacratísimo Corazón. !Oh divino Corazón de Jesús!, dispón de mí como te agrade, no quiero más recompensa que tu mayor gloria y tu santo amor. Concédeme la gracia de hacer mi morada en tu Sacratísimo Corazón; allí es donde quiero pasar los días de mi vida y exhalar mi último suspiro.

Haz también de mi  corazón tu morada y el lugar de tu reposo, para quedarnos así íntimamente unidos, hasta que un día pueda yo alabarte, amarte y poseerte por toda la eternidad y cantar para siempre las misericordias de tu dulcísimo Corazón. Amén


Corazón Divino de Jesús, ten misericordia de nosotros (Tres veces)
Corazón Inmaculado de María, ruega por nosotros.
San José, Ruega por nosotros.
Santa Margarita María de Alacoque, ruega por nosotros.

FELIZ VIERNES!!!


jueves, 1 de septiembre de 2016

EL EVANGELIO DE HOY JUEVES 1 DE SEPTIEMBRE 2016 - REMA MAR ADENTRO Y ECHA LAS REDES


Rema mar adentro y echa las redes 
Milagros


Lucas 5, 1-11. Tiempo Ordinario. Ojalá que nosotros, como Pedro, creamos en Jesús y obedezcamos su palabra. 


Por: P. Sergio A. Córdova LC | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Lucas 5, 1-11
Estaba Jesús en cierta ocasión a orillas del lago de Genesaret, y de repente se juntó un gentío para oír la palabra de Dios. Vio entonces dos barcas a la orilla del lago; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la separara un poco de tierra. Se sentó y enseñaba a la gente desde la barca. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema hacia dentro del lago y echen las redes para pescar». Simón respondió: «Maestro, estuvimos toda la noche intentando pescar, sin conseguir nada; pero, sólo porque tú lo dices, echaré las redes». Lo hicieron y capturaron una gran cantidad de peces. Como las redes se rompían, hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Vinieron y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se postró a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador». Pues tanto Pedro como los que estaban con él quedaron asombrados por la cantidad de peces que habían pescado; e igualmente Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús dijo a Simón: «No temas, desde ahora serás pescador de hombres». Y después de arrimar las barcas a tierra, dejaron todo y lo siguieron.

Oración introductoria 
Gracias, Señor, por revelarme tu corazón misericordioso. Tu Sagrado Corazón me da la confianza de regresar a Ti cada vez que caigo en el pecado. Sé que lo que más te puede ofender es que dude de tu misericordia, por eso en esta meditación, amado y buen Jesús, ayúdame a saber escucharte y descubrir cuál es tu voluntad para este día.

Petición
Dios mío, dame la fe que me convierta en un instrumento dócil que responda con prontitud a lo que quieras pedirme.

Meditación del Papa Francisco
El evangelio de hoy narra como Pedro confía en el Señor y tira las redes obteniendo una pesca milagrosa, tras una noche de trabajo en vano. La fe es un encuentro con Jesús y me gusta pensar que Jesús pasaba la mayor parte de su tiempo en las calles, con la gente, y al anochecer se retiraba solo a rezar.
El evangelio usa la misma palabra sobre esta gente, sobre el pueblo, los apóstoles, y Pedro: se quedaron asombrados. Y el pueblo sentía este estupor y decía: Él habla con autoridad. Nunca un hombre ha hablado así.
En cambio entre los que encontraban a Jesús había otro grupo que no dejaba entrar en sus corazones al asombro. Los doctores de la Ley hacían sus cálculos, tomaban distancia y decían; 'es inteligente, dice cosas verdaderas, pero a nosotros no nos conviene'.
Los mismos demonios confesaban que Jesús era el 'Hijo de Dios', pero como los doctores de la Ley y los malos fariseos no tenían la capacidad de asombrarse, estaban cerrados en su autosuficiencia, en su soberbia. Pedro reconoce que Jesús es el Mesías, pero confiesa que es un pecador. Los demonios llegan a decir la verdad sobre él. Mientras que los doctores de la Ley si bien dicen es inteligente, es un rabino capaz, hace milagros, no dicen somos soberbios, somos autosuficientes, somos pecadores. La incapacidad de reconocerse pecadores nos aleja de la verdadera confesión de Jesucristo. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 3 de septiembre de 2015, en Santa Marta).


Reflexión
"¡Que Dios es la mar de raro!..." es el título de un libro escrito hace ya algunos años por un sacerdote, pensador y periodista mexicano llamado Antonio Brambila. Y me pareció muy acertado este título para mi reflexión del día de hoy.

El padre Brambila explica en el prólogo de su libro el porqué de ese título. Cuenta que un día, hace ya mucho tiempo, atendía en dirección espiritual a una joven religiosa que estaba pasando por un momento muy difícil en su vocación, uno de esos períodos de desolación y de sequedad espiritual en los que el alma sufre bastante interiormente, pero que Dios nuestro Señor aprovecha, de un modo misterioso, para purificarla y acercarla más a Él. Y el padre le decía que Dios juega a las escondidas con sus hijos, que se les oculta para hacerse desear y buscar; y luego se les manifiesta para volverse a esconder; y que, durante nuestra vida en este mundo, muchas veces nos muestra su amor en forma de castigos que nos desconciertan y nos hacen llorar y sufrir... La religiosa, tras un momento de silencio, concluyó: "¡pues, la verdad, Dios es la mar de raro!".

Efectivamente, ¡la mar de raro! Rarísimo. Porque Dios es misterioso. Más aún, Él mismo es un misterio que no podemos comprender y en muchísimas ocasiones su modo de actuar nos sorprende, nos confunde y nos "destantea". ¡Parece ilógico y extraño! Ya el profeta Isaías nos decía que "los pensamientos de Dios no son nuestros pensamientos, ni sus caminos son nuestros camino." (Is 55, 8).

No entendemos, por ejemplo, por qué Dios permite el sufrimiento, máxime cuando el que sufre es una persona inocente. ¿Por qué el dolor de tanta gente pobre en tantos países del África, de Asia o de América Latina, y muchísimos de ellos a veces sin lo mínimo para subsistir? ¿Por qué tantas injusticias y abusos contra los pobres y débiles? Pensemos en las guerras, en las discriminaciones, en las persecuciones y segregaciones de pueblos enteros a causa del color, la religión, la raza, la cultura o su condición social. ¿Por qué tantos abusos de niños y mujeres, usados para la trata de blancas y un comercio brutalmente indigno y escandaloso? ¿Por qué tantos niños tronchados en el vientre de su propia madre antes de ver la luz del sol?

Tal vez también nosotros tengamos experiencias de sufrimiento en nuestra vida. Es tremendamente doloroso. ¿Por qué Dios permite la enfermedad o la muerte de un ser querido, sobre todo cuando aún es necesaria su presencia en este mundo? ¿Por qué el Señor permite a veces que sintamos el dolor terrible de la depresión, la soledad, la tristeza, el abandono? ¿Por qué ciertos problemas sin resolver, después de tantos años de haber luchado en vano por superarlos? ¿Por qué fracasan a veces los matrimonios, con tanto sufrimiento para la esposa, los hijos, los familiares? ¿Y por qué no se puede rehacer la propia vida con otro hombre o con otra mujer después de haber fallado el primer matrimonio religioso?..  Éstos y muchos otros interrogantes tocan a la puerta de nuestra alma sin encontrar suficientes respuestas.

El evangelio de este día no nos habla sobre el dolor, pero sí nos puede ofrecer alguna luz para tratar de comprenderlo y de aceptarlo.

San Lucas nos presenta hoy la escena de la pesca milagrosa. Nuestro Señor se halla en el lago y, después de predicar, le dice a Simón Pedro que reme mar adentro y que eche las redes para pescar. Simón era un experto pescador –ése era su oficio- y conocía perfectamente los lugares y las horas más oportunas para ello. Él sabía de sobra que se pesca durante la noche porque las aguas están tranquilas y los peces dormidos. Es más, se habían pasado la noche entera bregando ¡y no habían cogido ni un miserable charal! Y ahora llega este Jesús -todavía no conocía bien Pedro a nuestro Señor- y, sin conocer el arte y los gajes del oficio, le dice así, tranquilamente, que eche las redes para pescar...

"¡Pero, Señor –le pudo haber dicho Pedro— no es hora de pesca, ni el lugar ni las condiciones son apropiadas!...". Y humanamente tenía toda la razón. Cuando se callan las palabras de nuestra propia experiencia, de nuestras previsiones y cálculos humanos ("nos hemos pasado toda la noche bregando"); cuando hemos probado la amargura del fracaso o de la desilusión ("no hemos cogido nada"), entonces puede brotar el milagro: "Pero, en tu nombre echaré las redes". Esto es lo más maravilloso de todo. Y ya sabemos lo que pasó después.

En realidad, éste fue el verdadero milagro: que Pedro haya creído en Cristo y que, cuando todo era ilógico, adverso y contradictorio para la razón, haya aceptado la orden del Señor y haya obedecido. La pesca sobreabundante y las redes repletas fueron ya sólo una consecuencia. Para nuestro Señor no hay imposibles porque Él es Dios. El único imposible es que nuestra voluntad no quiera adherirse a lo que Él quiere Y el milagro está precisamente aquí.

Si echamos una hojeada a todo el evangelio, nos daremos cuenta de que siempre actúa así nuestro Señor: todos los milagros comienzan con la FE y es la única condición que Él pone para poder actuar. Sólo cuando aceptamos a Jesús con el corazón y doblamos las rodillas de nuestra mente, aunque humanamente no se vea nada, aunque el llanto explote en nuestra garganta y las lágrimas arrasen nuestros ojos, aunque tengamos que esperar contra toda esperanza humana y sangre el corazón... si creemos en Él y lo aceptamos, así como Dios nos visita, ¡es entonces cuando Jesús realiza el milagro!

Propósito
No es fácil. Necesitamos una fe muy grande. Y la fe es un don de Dios. ¡Pidámosle con humildad ese grandioso don!

Diálogo con Cristo
Ojalá que también nosotros, como Pedro, creamos en Ti, Señor y obedezcamos tu palabra: "¡Rema mar adentro y echa las redes para la pesca!". Y entonces veremos otro milagro en nuestra vida.

Preguntas o comentarios al autor  P. Sergio Cordova LC

SALMO 23 - DEL SEÑOR ES LA TIERRA Y CUANTO LA LLENA


Salmo
Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

R/. Del Señor es la tierra y cuanto la llena



Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

TENGO TRES COFRECILLOS


Tengo 3 cofrecillos
La vida es un gimnasio donde se fortalecen los músculos de estas tres virtudes teologales.


Por: Carlos Abraham Ortiz, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores 





El día más importante de nuestra vida no lo recordamos la mayoría de los católicos. No, no es cuando nacimos. Es el día de nuestro Bautismo. Vestidos de blanco y en brazos de nuestra madre, recibimos un rocío purificador. Y con él, tres cofrecillos: en uno la fe, en otro la caridad y en un tercero la esperanza.

Aunque los tres aparecen a lo largo de nuestra vida, cada una brilla con especial intensidad en una etapa distinta. La leche dulce de la fe la mamamos en la niñez. En nuestra edad madura invertimos tiempo, dinero y esfuerzos en las ganancias del amor. Y al final de nuestra vida descansamos en la pensión de nuestra esperanza.

Empecemos por nuestra niñez. Todos hemos sido niños alguna vez. Cuando lo éramos, creíamos en todo con una enorme ilusión. Todo nos impresionaba. ¿Quién no creía en los Reyes Magos, en el ratoncito Pérez, en los superhéroes de las revistas y de la televisión? La lista de estas “creencias” es muy larga.

Y esto, ¿por qué nos sucede en la niñez? No es porque los niños sean ingenuos o tontos, sino que, como los superhéroes, vuelan con la capa de la sencillez, que es el trono en el que se sienta la fe. Dejamos de ser niños cuando perdemos la sencillez y nos complicamos la vida. Y esa sencillez va de la mano con la humildad, que nos ayuda a aceptar las realidades que sobrepasan nuestra corta inteligencia. Por tanto la fe brota cuando somos niños y da sus frutos en el resto de la vida.

Empezamos a crecer y nos damos cuenta de la importancia del amor. ¡Amor! Es una palabra tan maltratada y adulterada que nos dice muy poco, o sólo recuerda el aspecto sexual. Y si no es así, entonces, ¿por qué hay tantas y tan variadas respuestas a la pregunta sobre qué es el amor? La mejor respuesta nos la va dando y confirmando la experiencia de la vida. ¿Cuándo somos más felices y cuándo amamos más? Cuando en nuestro amor hay dolor. Paradójico ¿verdad?

Recomendaba la Madre Teresa de Calcuta: “ama hasta que duela y, entonces comenzarás a amar”. Esto es un reto para el ser humano. Por eso el verdadero amor atrae a muchos. Sólo en él se encuentra la felicidad verdadera. San Agustín escribió: “dilige et quod vis fac” (“Ama y haz lo que quieras”, in Ioh. Epist., Tract. VII,8) porque si verdaderamente se ama siempre se buscará el bien según Dios, para los demás y para uno mismo.

Así llegamos al final de nuestra vida, con un morral lleno de lágrimas y risas, de heridas y coronas. Nos queda la senectud para rumiar lo pasado e ir saboreando lo futuro: ¡la vida eterna! El anciano vive esperando y espera viviendo sus últimos días. Pero ¿qué espera? No una vida más larga y más fácil, sino el premio por el combate de su vida (“la vida del hombre es una batalla sobre la tierra”, Job VII,1). También es un período para prepararse bien para la muerte. En su carta 61 a Lucilio Séneca escribió: “Ante senectutem curavi ut bene viverem, in senectutem ut bene moriar” (“Antes de la vejez me preocupé por vivir bien, en la vejez por morir bien”). Además la esperanza nunca muere.

La vida es un gimnasio donde se fortalecen los músculos de estas tres virtudes teologales. Por eso no podemos perder la fe en la madurez de la vida sino que se debe fortalecer con el ejercicio diario y constante. Tampoco podemos olvidar el amor; no se nos permite dejar marchitar nuestro corazón por una envidia, rencor, o antipatía sino que debemos aprender a perdonar para amar más olvidando el mal que se nos haya hecho o que hayamos visto hacer. Nuestra esperanza siempre nos debe mantener al pie del cañón, nos debe motivar a seguir luchando hasta el final porque “el que persevera alcanza”.

Aprovechemos los tesoros de nuestros cofrecillos para formarnos y formar más personas según el pensamiento de Dios.
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