domingo, 19 de junio de 2016

PAPA FRANCISCO EXPLICA QUÉ SIGNIFICA CARGAR LA CRUZ Y SEGUIR A CRISTO


Ángelus: Papa Francisco explica qué significa “cargar la cruz” y seguir a Cristo



VATICANO, 19 Jun. 16
(ACI/EWTN Noticias).- “¿Quién es Jesús para cada uno de nosotros?”, invitó el Papa Francisco a reflexionar en sus palabras previas al rezo del Ángelus dominical, donde explicó a los fieles qué significa cargar con la cruz personal para seguir al Señor y llevarlo a un mundo que “tiene más que nunca necesidad de Cristo”.

Desde el balcón del Palacio Apostólico, el Santo Padre reflexionó sobre el Evangelio del día para explicar a los fieles las palabras de Jesús cuando dice “el que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga”.

“No se trata de una cruz ornamental, o ideológica –señaló Francisco-, sino es la cruz de la vida, es la cruz del propio deber, la cruz del sacrificarse por los demás con amor, por los padres, por los hijos, por la familia, por los amigos, también por los enemigos; la cruz de la disponibilidad a ser solidario con los pobres, a comprometerse por la justicia y la paz”.

El Pontífice señaló que “en el asumir esta actitud, estas cruces, siempre se pierde algo. No debemos olvidar jamás que ‘el que pierda su vida – por Cristo – la salvará’. Es perder, para ganar. Y recordemos a todos nuestros hermanos que todavía hoy ponen en práctica estas palabras de Jesús, ofreciendo su tiempo, su trabajo, sus fatigas e incluso su propia vida para no negar su fe a Cristo”.


El Papa recordó a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro que “Jesús, mediante su Santo Espíritu, nos dará la fuerza de ir adelante en el camino de la fe y del testimonio: hacer aquello en lo cual creemos; no decir una cosa y hacer otra. Y en este camino siempre está cerca de nosotros y nos precede la Virgen: dejémonos tomar de la mano por ella, cuando atravesamos los momentos más oscuros y difíciles”.

En su reflexión, el Papa Francisco dijo que el Evangelio de este domingo también “nos llama una vez más a confrontarnos, por así decir, ‘cara a cara’ con Jesús”.

El Santo Padre explicó que en aquel tiempo la gente “tenía estima por Jesús y lo consideraba un gran profeta, pero aún no eran conscientes de su verdadera identidad, es decir que Él fuera el Mesías, el Hijo de Dios enviado por el Padre para la salvación de todos”.

Por ello, ante la pregunta que hace a los apóstoles: “¿Quién dice la gente que soy yo?”; estos le responden: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los antiguos profetas que ha resucitado”.

Sin embargo, lo que más interesa a Cristo es qué piensan los apóstoles y por ello les pregunta: “Pero ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”. “Enseguida, a nombre de todos, Pedro responde: ‘Tú eres el Mesías de Dios’, es decir: Tú eres el Mesías, el Consagrado de Dios, enviado por Él a salvar su pueblo según la Alianza y la promesa”.

“Así Jesús se da cuenta que los Doce, y en particular Pedro, han recibido del Padre el don de la fe; y por esto inicia a hablar con ellos abiertamente – así dice el Evangelio: ‘abiertamente’ – de aquello que le espera en Jerusalén: ‘El Hijo del hombre – dice – debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día’”.

Francisco dijo que “aquellas mismas preguntas hoy son propuestas a cada uno de nosotros: ¿Quién es Jesús para la gente de nuestro tiempo? Pero la otra es más importante: ¿Quién es Jesús para cada uno de nosotros? ¿Para mí, para ti, para ti, para ti, para ti…? ¿Quién es Jesús para cada uno de nosotros?”.

El Papa señaló que “estamos llamados a hacer de la respuesta de Pedro nuestra respuesta, profesando con alegría que Jesús es el Hijo de Dios, la Palabra eterna del Padre que se ha hecho hombre para redimir la humanidad, vertiendo sobre ella la abundancia de la misericordia divina. El mundo tiene más que nunca necesidad de Cristo, de su salvación, de su amor misericordioso”.

“Muchas personas experimentan un vacío a su alrededor y dentro de sí – tal vez, algunas veces, también nosotros –; otras viven en la inquietud y en la inseguridad a causa de la precariedad y de los conflictos. Todos tenemos necesidad de respuestas adecuadas a nuestras interrogantes, a nuestras preguntas concretas. En Cristo, solo en Él, es posible encontrar la paz verdadera y el cumplimiento de toda humana aspiración. Jesús conoce el corazón del hombre como ningún otro. Por esto lo puede sanar, dándole vida y consolación”, afirmó.

BIENVENIDOS!!


sábado, 18 de junio de 2016

EL EVANGELIO DE HOY SÁBADO 18 DE JUNIO DEL 2016


Dios y las riquezas
Tiempo Ordinario


Mateo 6, 24-34. Tiempo Ordinario. Preocupate por Dios y todos los demás bienes se nos darán por añadidura: ¡Lo ha prometido Cristo! 


Por: Buenaventura Acero | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Mateo 6, 24-34
Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero. «Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal.

Oración introductoria
Señor, creo en Ti y en tu Palabra, confío y espero porque tengo la certeza que me amas. Te quiero sobre todas las cosas y anhelo, con tu gracia, corresponder a tu amor. Concédeme abandonarme con espíritu filial en tu Providencia, que cuida de mis más pequeñas necesidades.

Petición 
Dame la gracia de vivir más confiado en tu gracia.

Meditación del Papa
En nuestra oración, la petición, la alabanza y la acción de gracias deberían darse unidas, incluso cuando parece que Dios no responda a nuestras esperanzas concretas. El abandonarse en el amor de Dios, que nos precede y nos acompaña siempre, es una de las actitudes fundamentales en nuestro diálogo con Dios. El Catecismo de la Iglesia Católica comenta de esta manera la oración de Jesús en el relato de la resurrección de Lázaro: "Así, apoyada en la acción de gracias, la oración de Jesús nos revela cómo pedir: antes de que lo pedido sea otorgado, Jesús se adhiere a Aquél que da y que se da en sus dones. El Dador es más precioso que el don otorgado, es el -tesoro-, y en Él está el corazón de su Hijo; el don se otorga como -por añadidura-". También para nosotros, más allá de lo que Dios nos da cuando le invocamos, el don más grande que nos puede dar es su amistad, su presencia, su amor. Él es el tesoro precioso que hay que pedir y custodiar siempre. Benedicto XVI, 14 de diciembre de 2011.

Reflexión
Jesús contrapone la actitud de quien se afana por el dinero y las cosas de aquí abajo, con la de quien vive desprendido y confiado en la providencia de Dios. Aquellos al poner sus esperanzas e ilusiones en el mundo y sus cosas viven en el ansia y la intranquilidad. Esto es porque en último término los éxitos y satisfacciones, tan anhelados, vienen determinados por factores que no siempre pueden controlar. ¿Quién puede predecir el futuro siempre incierto?

Hay bienes tan frágiles como la salud, tan inexplicables como el amor o la amistad sincera. Aspectos, éstos últimos, que son decisivos para la felicidad humana. Además la fugacidad de la vida limita las satisfacciones que estos bienes nos reportan... Desde este punto de vista ¡qué pobres parecen estas aspiraciones! En cambio, los otros, logran superar esa visión materialista para alcanzar, una dimensión espiritual.

Seguir el consejo de Jesús no es fácil, pero reporta tranquilidad, paz y verdadera alegría interior. Saberse en las manos de un Padre bondadoso que nos invita a no preocuparnos de las cosas de este mundo, es una seguridad mejor fundada que las mejores predicciones de negocios. Esto no significa que debemos negar el valor a las cosas de este mundo, pues a todos nos son necesarias. Sin embargo, podemos discernir, con ayuda de Dios, dónde, cuando y cómo poner los cauces a todo ello. Si lo primero en nuestra vida son las cosas de Dios, seguimos viviendo en el mundo, pero todo lo que hagamos será con la intención de construir el Reino, de ayudar a los hermanos y de ganarlos para Cristo con nuestro testimonio, y no por afanes o lucros personales. Además, según la misma promesa, todos los demás bienes se nos darán por añadidura: ¡Lo ha prometido Cristo!

Propósito
Analizar la dificultad más grande de mi vida para ver en qué tengo que tener más confianza en Dios.

Diálogo con Cristo 
Padre providente, tu doctrina es sencilla y clara, concreta y amorosa, no vale la pena desgastarse inútilmente por lo pasajero de este mundo, cuando hay un Reino que puedo empezar a gozar desde ahora. Las cosas no cambian por más que uno se preocupe por ellas, por eso te pido, Señor, tu gracia para vivir abandonado a tu Providencia, poniendo todos los medios a mi alcance para extender tu Reino.

ORAR CON LA BIBLIA


Orar con la Biblia


Hay un modo de orar con la Biblia que se llama “responsorial”. Son frases breves pero selectas, casi siempre de los salmos. Estos responsorios se llaman así porque a la frase enunciada por el solista, el coro responde (responsum) con la misma u otra distinta. A modo de novedad te ofrezco hoy el primero para que lo repitas a lo largo del día: es denso y bello. Es muy fácil memorizarlo.

V. Por la mañana, sácianos de tu misericordia, Señor.
R. Por la mañana, sácianos de tu misericordia, Señor.
V. Y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
R. Sácianos de tu misericordia, Señor.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Por la mañana, sácianos de tu misericordia, Señor.

La repetición de la idea principal: “la misericordia y ternura de Dios”, es un elemento que ayuda a una oración muy simple, impulsándonos a tener sed y hambre (¡Sácianos!) del bien infinito,  anhelo del corazón. Si bien los responsorios han sido elaborados para la oración comunitaria, son excelentes para una oración personal, sólida y rica, por sus contenidos bíblicos.


* Enviado por el P. Natalio

JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS - DÍA 18 - SEDIENTO DE AMOR



Nardo del 18 de Junio
!Oh Sagrado Corazón, sediento de amor!

Meditación: Jesús, Jesús...ya sobre la tierra te han elevado, no puedes sostener Tu Cabeza, de Ella Sangre gotea...de Tu Santa Boca salen hilos de Sangre. Señor, te escucho decir: "tengo sed...", pero me miras a mi, ¿Señor, tienes sed de mí?, ¿de esta pobre criatura?. Repites "tengo sed...", sí, Señor, sed de amor, sed de éste pobre amor que te niego yo...perdón Señor, ¡perdón Mi Dios!. Mi Cristo, mi amado, escúchame bien, ya que te lo digo de corazón: "Jesús en Ti confío, perdona todos mis olvidos, "Jesús en Ti confío", perdona porque te he hecho un "mendigo", un mendigo de amor, que espera a mi pobre corazón.
Padre, míralos. Mira a Tu Hijo aún mancillado, mira a Su Madre también Crucificada, cambia nuestro corazón para que siendo hijos Tuyos, te llenemos de orgullo.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!

¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.

Florecilla: Hagamos una Hora Santa de Adoración Eucarística.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, SÁBADO 18 DE JUNIO


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Junio 18


El otro día entré en una iglesia e hice la oración que ahora te presento por si te es útil. Le dije a Dios:

"Señor, que este mundo cansado y viejo con sus problemas, chorreando sangre y odio, me abofetee el alma. Frente al egoísmo de todas las cosas y de todas las horas, dame la responsabilidad y disponibilidad; líbrame del subjetivismo de los ojos cerrados; haz que abra bien mis ojos, para que vean el odio, la violencia, la injusticia, el hambre que hay en el mundo.

Haz, Señor, que me duela el egoísmo; que me queme el estar en la butaca del espectador en un mundo hambriento de verdaderos valores, de hombres auténticos; haz que el vaho de lo vulgar, de lo mediocre, no me mancille; que el número de los amorfos no me anegue, ni el de los conformistas coarte mis decisiones."

Creo que deberías repetir esta oración con frecuencia, pues muy bien puede constituir para tí y para mí un plan de acción y de vida.
“Todo el que odia a su hermano es un homicida” (1 Jn 3,15).
“Hemos de llenarnos de un sano optimismo, tender nuestros brazos a quien nos hirió; y abrazar a todos nuestros enemigos en un dulce abrazo de amor y perdón”


* P. Alfonso Milagro

TARJETAS DE FELIZ DÍA DEL PADRE





QUIERO SER COMO TÚ, PAPÁ!!


¡Quiero ser como tú, Papá!
¿Me gustaría que mi hijo fuera como yo?


Por: Por Valentín Araya 




Seguramente, muchos padres han escuchado a su hijo pequeño decir “¡Cuando sea grande, quiero ser como tú!”. Esta frase, viniendo de aquella persona a la cual tanto se ama, puede sonar como música para los oídos de muchos padres. Más para un padre atento, esa música se podría convertir también en una fuerte llamada de atención al crecimiento personal.

“¡Quiero ser como tú, papá!”, pronunciada por los labios inocentes de un niño, tiene el poder de cambiar la vida de papá. Debería llevar al padre a examinar, no solamente su papel de padre y esposo, sino también su propia persona en los seis aspectos de vida: físico, espiritual, familiar, laboral, económico y social.

Para muchos padres, la primera pregunta que podría brotar en su mente y en su corazón es: ¿me gustaría que mi hijo fuera como yo? Y la siguiente: ¿Cuándo mi hijo tenga mi edad, cómo me gustaría que fuera? Esas dos preguntas, contestadas sinceramente, pueden convertir la suave música de la voz inocente de su hijo en tambores que marcan el paso en la marcha hacia la excelencia personal, garantizando la eficacia en la crianza de un hijo. 

“¡Quiero ser como tú, papá!” es la llave maestra que en su inocencia el niño pone en las manos de papá para que abra la puerta a un arcoíris infinito de posibilidades y puedan convertirse ambos en una obra maestra para el mundo. Esa obra maestra debe irse cincelando primero en papá, pues el hijo requiere de un buen modelo a seguir y de un buen maestro que le enseñe a usar el cincel a medida que se va adentrando en la ardua tarea de confeccionar su propia obra maestra.

Porque no es buen padre aquel que forma al hijo a su antojo, sino aquel que le va indicando cómo manejar el cincel para que éste quite la arcilla sobrante y surja su propia obra de arte.  Tampoco es buen padre aquel que lleva siempre a su hijo en brazos, sino aquel que le enseña a caminar con dirección y propósito. El hijo va conduciéndose por la vida guiado por las huellas que va dejando su padre, más dando sus propios pasos y bailando sus propios ritmos.


La madre Teresa de Calcuta, expresaba esta misma realidad de una manera poética cuando escribía a los padres y maestros: “Les enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. Les enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño. Les enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo… en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado”.

“¡Quiero ser como tú, papá!” es el trampolín que debe impulsar al padre, con fuerza y valentía a las alturas eternas. El hijo necesita conocer las dos caras de la moneda: la material y la espiritual, la visible y la invisible, el mundo real y el mundo divino. Y va a creer y llenarse de fe solamente cuando pueda ver la realidad divina, reflejada en el ser, la actitud, el comportamiento y el rostro de su propio padre. Solamente así el hijo, al mirar al padre, levantará su rostro, mirará hacia arriba e irá por la vida con la frente en alto. Porque como dice Perry Garfinkel: "Para un niño, el padre es un gigante desde cuyos hombros puede divisar el infinito".

“¡Quiero ser como tú, papá!” es el reto que el hijo lanza al padre para que éste haga un alto en el camino, reflexione, tome consciencia, haga sus propios ajustes y actúe en conformidad con el amor que siente por su hijo. Es una aclamación fuerte y enfática envuelta en una suave música que le recuerda al padre su papel, su responsabilidad y su amor.

Y como sé que tú amas a tu hijo y vas haciendo una obra maravillosa en ti que va sirviendo de modelo a tu hijo, quiero enviarte una gran felicitación. Y si ya tus hijos son papás, felicidades también, pues sé que en ellos perdurará por siempre la huella del camino que tú les has enseñado. Y recuerda que aunque tu hijo no haya dicho con sus labios “¡Quiero ser como tú, papá!”, sé que tú lo has escuchado de su corazoncito de niño, y sé también que tu hijo quiere ser como tú, papá.

PAPA FRANCISCO HACE FUERTE LLAMADO A CAMBIAR EL CORAZÓN Y LOGRAR LA VERDADERA ALEGRÍA


Papa Francisco hace fuerte llamado a cambiar el corazón y lograr la verdadera alegría
Por Alvaro de Juana


VATICANO, 18 Jun. 16  (ACI).- El Papa Francisco reflexionó sobre la “conversión” en la catequesis de la nueva Audiencia Jubilar que celebró este sábado en la Plaza de San Pedro y señaló que también el perdón de los pecados es otro de los aspectos fundamentales de la misericordia de Dios.

La conversión “está presente en toda la Biblia, de modo particular en la predicación de los profetas, que invitan continuamente al pueblo a ‘volver al Señor’ pidiéndole perdón y cambiando de estilo de vida”.

“Convertirse según los profetas –continuó el Papa- significa cambiar de dirección de marcha y dirigirse de nuevo al Señor, basándose en la certeza de que Él nos ama y su amor es siempre fiel”.

El Pontífice recordó que el mismo Jesús se dirigió a la gente diciendo “conviértanse y crean en el Evangelio”. “Con este anuncio Él se presenta al pueblo, pidiendo acoger su palabra como la última y definitiva que el Padre dirige a la humanidad”.

“Cuando Jesús llama a la conversión no se erige en juez de las personas, sino que lo hace a partir de la cercanía, del compartir la condición humana, y entonces del camino, de la casa, de la mesa”.

El Papa añadió que “la misericordia hacia los que tenían necesidad de cambiar de vida llegaba con su presencia amable, para envolver a cada uno en la historia de salvación”.

De esta manera, Jesús “tocaba en lo profundo del corazón de las personas y ellas se sentían atraídas por el amor de Dios y los animaba a cambiar de vida”.

Como ejemplo puso las conversiones de Mateo y de Zaqueo, quienes “se sintieron amados por Jesús y, a través de Él, por el Padre”.

En su opinión, “la verdadera conversión llega cuando acogemos el don de la gracia”. “Un claro signo de su autenticidad es que nos acordemos de la necesidad de los hermanos y estemos listo para ir a su encuentro”.

Al terminar, el Papa invitó a acoger la invitación de Dios a la conversión y a “no poner resistencias, porque solo si nos abrimos a su misericordia encontramos la verdadera vida y la verdadera alegría”. 

FELIZ FIN DE SEMANA


viernes, 17 de junio de 2016

MEDITACIÓN Y EL EVANGELIO DE HOY VIERNES 17 DE JUNIO DEL 2016


Día litúrgico: Viernes XI del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 6,19-23): 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. 

»La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso; pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará a oscuras. Y, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué oscuridad habrá!».

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«Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben»
Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés 
(Tarragona, España)



Hoy, el Señor nos dice que «la lámpara del cuerpo es el ojo» (Mt 6,22). Santo Tomás de Aquino entiende que con esto —al hablar del ojo— Jesús se refiere a la intención del hombre. Cuando la intención es recta, lúcida, encaminada a Dios, todas nuestras acciones son brillantes, resplandecientes; pero cuando la intención no es recta, ¡que grande es la oscuridad! (cf. Mt 6, 23).

Nuestra intención puede ser poco recta por malicia, por maldad, pero más frecuentemente lo es por falta de sensatez. Vivimos como si hubiésemos venido al mundo para amontonar riquezas y no tenemos en la cabeza ningún otro pensamiento. Ganar dinero, comprar, disponer, tener. Queremos despertar la admiración de los otros o tal vez la envidia. Nos engañamos, sufrimos, nos cargamos de preocupaciones y de disgustos y no encontramos la felicidad que deseamos. Jesús nos hace otra propuesta: «Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben» (Mt 6,20). El cielo es el granero de las buenas acciones, esto sí que es un tesoro para siempre.

Seamos sinceros con nosotros mismos, ¿en qué empleamos nuestros esfuerzos, cuáles son nuestros afanes? Ciertamente, es propio del buen cristiano estudiar y trabajar honradamente para abrirse paso en el mundo, para sacar adelante la familia, asegurar el futuro de los suyos y la tranquilidad de la vejez, trabajar también por el deseo de ayudar a los otros... Sí, todo esto es propio de un buen cristiano. Pero si aquello que tú buscas es tener más y más, poniendo el corazón en estas riquezas, olvidándote de las buenas acciones, olvidándote de que en este mundo estamos de paso, que nuestra vida es una sombra que pasa, ¿no es cierto que —entonces— tenemos el ojo oscurecido? Y si el sentido común se enturbia, «¡qué oscuridad habrá!» (Mt 6,23).

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, VIERNES 17 DE JUNIO


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Junio 17



Hay que saber dialogar con los que nos rodean; es muy triste no conocer otra cosa que el monólogo; y dialogar es saber escuchar y es ponerse en disposición de comulgar con el otro.

Hablar y escuchar son dos actos de idéntico valor humano, son en realidad un mismo acto.

Quien no sabe escuchar, ni siquiera hablará con plenitud: buceará, gritará, monologará. Pero nada de esto es positivo. Cuando no se sabe dejar hablar terminará uno escuchando sus propios gritos.
Solo los humildes son capaces de dialogar; sin un sincero espíritu de acogida, no es posible el diálogo; hay que acoger al prójimo llámese esposo, hijos, empleados, amigos, etc. para poder dialogar.
Hay silencios o monólogos que huelen a muerto: ha muerto el amor. Si hay amor surgirá el diálogo, pues el amor hace milagros. ¡Cuántos silencios hostiles entre esposos, hermanos, amigos...  y cuánta carga de agresividad en esos silencios!

“La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. Desde su mismo nacimiento, el hombre es invitado al diálogo con Dios” (GS 19). Dios nos habla por la Sagrada Escritura y por medio de sus inspiraciones; nosotros le hablamos por medio de la oración.


* P. Alfonso Milagro

DEJA UN MOMENTO TUS OCUPACIONES HABITUALES Y DEDÍCATE ALGÚN RATO A DIOS


Deja un momento tus ocupaciones habituales y dedícate algún rato a Dios


Ea, hombrecillo, deja un momento tus ocupaciones habituales; entra un instante en ti mismo, lejos del tumulto de tus pensamientos. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes; aparta de ti tus inquietudes trabajosas. Dedícate algún rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia. Entra en el aposento de tu alma; excluye todo, excepto Dios y lo que pueda ayudarte para buscarle; y así, cerradas todas las puertas, ve en pos de él. Di, pues, alma mía, di a Dios: «Busco tu rostro; Señor, anhelo ver tu rostro».

Y ahora, Señor, mi Dios, enseña a mi corazón dónde y cómo buscarte, dónde y cómo encontrarte.

Señor, si no estás aquí, ¿dónde te buscaré, estando ausente? Si estás por doquier, ¿cómo no descubro tu presencia? Cierto es que habitas en una claridad inacce­sible. Pero ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?, ¿cómo me acercaré a ella? ¿Quién me conducirá hasta ahí para verte en ella? Y luego, ¿con qué señales, bajo qué rasgo te buscaré? Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro.

 ¿Qué hará, altísimo Señor, éste tu desterrado tan lejos de ti? ¿Qué hará tu servidor, ansioso de tu amor, y tan lejos de tu rostro? Anhela verte, y tu rostro está muy lejos de él. Desea acercarse a ti, y tu morada es inacce­sible. Arde en el deseo de encontrarte, e ignora dónde vives. No suspira más que por ti, y jamás ha visto tu rostro.

Señor, tú eres mi Dios, mi dueño, y con todo, nunca te vi. Tú me has creado y renovado, me has concedido to­dos los bienes que poseo, y aún no te conozco. Me creaste, en fin, para verte, y todavía nada he hecho de aquello para lo que fui creado.


Entonces, Señor, ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo te olvidarás de nosotros, apartando de nosotros tu rostro? ¿Cuándo, por fin, nos mirarás y escucharás? ¿Cuándo llenarás de luz nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro? ¿Cuándo volverás a nosotros?

Míranos, Señor; escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros. Manifiéstanos de nuevo tu presencia para que todo nos vaya bien; sin eso todo será malo. Ten piedad de nuestros trabajos y esfuerzos para llegar a ti, porque sin ti nada podemos.

Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca; porque no puedo ir en tu busca a menos que tú me ense­ñes, y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. De­seando te buscaré, buscando te desearé, amando te hallaré y hallándote te amaré.

QUÉ SENTIDO TIENE LA VIDA?


¿QUÉ SENTIDO TIENE LA VIDA?



"El hombre está en el mundo porque alguien lo amó: Dios. El hombre está en el mundo, para amar y para ser amado".

A menudo me pregunto qué sentido tiene la vida. Los años pasan, envejecemos, algunos muy queridos se han marchado. Miras a tu alrededor y te dices: “¿Qué sentido tiene todo esto?”

Suelo reflexionar y me pregunto tantas cosas.

Dios le da sentido a todas las cosas que hago. Su Amor me motiva a continuar, y a tratar de ser una mejor persona, para Él y por Él. Y aunque no siempre lo consigo, sé que valora nuestros esfuerzos y sonríe complacido cada vez que lo intentamos.

A menudo siento que nos ve como a niños. Somos sus pequeños. Se ilusiona al vernos crecer, le alegran nuestros triunfos, está a tu lado cuando fracasas. Siempre está contigo.

He descubierto que experimentar su presencia amorosa te transforma la vida. Después de esta experiencia, de este fuego que te quema el alma, ya no puedes ser el mismo.

Algo en ti ha cambiado, muy profundamente. Ves todo tan diferente. Tu corazón encuentra el sentido de las cosas. Se enciende, se inflama con su Amor.

A partir de ese momento sólo puedes amar y te das cuenta que es verdad:

“El hombre está en el mundo porque alguien lo amó: Dios. El hombre está en el mundo, para amar y para ser amado”.

PAPA FRANCISCO, MAYORÍA DE MATRIMONIOS SACRAMENTALES SON NULOS

Papa Francisco: Mayoría de matrimonios sacramentales son nulos




VATICANO, 16 Jun. 16 / 05:28 pm (ACI).- “Una gran mayoría de nuestros matrimonios sacramentales son nulos”, señaló este jueves el Papa Francisco durante la apertura de un congreso diocesano en Roma (Italia), donde denunció que la “cultura de lo provisorio” está dañando la vidamatrimonial, y enfatizó la importancia que se debe dar a la preparación de los novios.
El Santo Padre respondió de esta manera a la pregunta de un laico que se refirió a la crisis matrimonial.
“Vivimos también una cultura de lo provisorio”, advirtió Francisco, quien señaló que este es un fenómeno que no solo afecta la vocación almatrimonio, sino también a la vida sacerdotal y religiosa.
“A un obispo le he oído decir hace unos meses que se presentó un joven que ha terminado los estudios universitarios y que ha dicho ‘yo quiero ser sacerdote, pero solo por diez años’. ¡Es la cultura de lo provisorio! Y esto sucede en todos lados, también en la vida sacerdotal, en la vida religiosa. Lo provisorio”, señaló.
“Y por esto una gran mayoría de nuestros matrimonios sacramentales son nulos. Porque ellos (los novios) dicen ‘sí, para toda la vida’, pero no saben qué cosa dicen, porque tienen otra cultura”, advirtió.
El Papa recordó que una vez en Buenos Aires (Argentina), una señora “me reprendió: ‘pero ustedes sacerdotes son despiertos, porque para ser sacerdote estudian ocho años. Después, si las cosas no van, el sacerdote encuentra una joven que le gusta y comienzan a… y al final le dan la licencia para casarse y hacer una familia”.
“’Los laicos –continuó la señora- que debemos hacer el sacramento para toda la vida, e indisoluble, a nosotros los laicos nos dan cuatro conferencias, y esto para toda la vida’. Para mí uno de los problemas es la preparación al matrimonio”, indicó el Pontífice.
Sin embargo, señaló que otro problema es que al matrimonio se lo ha ligado “al hecho social”.
“Recuerdo que he llamado aquí en Italia, el año pasado. He llamado a un joven que he conocido hace tiempo en Ciampino y se casaba. Le he llamado ‘me ha dicho tu mamá que te casarás el próximo mes’, ‘sí, sí, sí,’, ‘¿pero dónde lo harán?’; ‘no lo sabemos –respondió el muchacho- porque estamos buscando la iglesia que se adapte al vestido de mi novia y después debemos hacer tantas cosas, los recuerdos y después buscar un restaurante que no sea lejos’”.
“¡Estas son las preocupaciones!”, lamentó el Papa. El matrimonio ligado a “un hecho social, pero ¿cómo cambiar esto?, no lo sé”, expresó.
Luego, el Pontífice reiteró su consejo a los jóvenes de no casarse solo porque la novia salió embarazada. “Viene el niño, entonces hagamos el matrimonio”, criticó.
Francisco dijo que esto no se debe hacer “porque tal vez no son libres”. Indicó que es mejor esperar, pues “he visto parejas que luego de dos o tres años se han casado y yo los he visto entrar a la iglesia: papá, mamá, con el niño de la mano, pero sabían bien lo que hacían”.
“La crisis del matrimonio es porque no se sabe qué cosa es el sacramento, la belleza del sacramento. No se sabe que es indisoluble, no se sabe que es para toda la vida”, señaló.

EL SALMO DE HOY VIERNES 17 DE JUNIO DEL 2016 - 131, EL SEÑOR HA ELEGIDO A SIÓN


Salmo
Sal 131,11.12.13-14.17-18



R/. El Señor ha elegido a Sión, 
ha deseado vivir en ella

El Señor ha jurado a David 
una promesa que no retractará: 
«A uno de tu linaje 
pondré sobre tu trono.» R/. 

«Si tus hijos guardan mi alianza 
y los mandatos que les enseño, 
también sus hijos, por siempre, 
se sentarán sobre tu trono.» R/. 

Porque el Señor ha elegido a Sión, 
ha deseado vivir en ella: 
«Ésta es mi mansión por siempre, 
aquí viviré porque la deseo.» R/. 

«Haré germinar el vigor de David, 
enciendo una lámpara para mi Ungido. 
A sus enemigos los vestiré de ignominia, 
sobre él brillará mi diadema.» R/.

ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


Señor Jesús, aquí estoy de nuevo, comenzando este nuevo día que por tu misericordia me has permitido vivir. 

Te quiero pedir que me des la capacidad de liberarme de aquello que me ata, me ancla y no me deja crecer. 

Quiero ser libre frente a recuerdos, amores, amistades, vicios, que me están haciendo daño y que no puedo quitar de mi vida.

 Hoy quiero solicitarte tu ayuda poderosa, quiero que actúes con todo el poder que hay en Ti y me hagas libre de esas situaciones.
 Que pueda vivir para Ti, amarte y abrirme a nuevas experiencias de bendición que la vida está trayendo. No quiero, Señor mío, seguir inmóvil mientras la vida pasa y suma más días y más experiencias. 

Quiero vivir comprometido con el bien y hacer lo que Tú quieres que  haga. Te suplico que hoy pueda dar testimonio de libertad y de fortaleza, y confiar plenamente en tu amor misericordioso. Amén.

VERSE SALUDABLE


Verse saludable



Para tener una imagen saludable de tu propio cuerpo es importante tener en consideración los siguientes principios:

• Acepta que el cuerpo viene en una variedad de formas y tamaños. Esto es lo que nos hace interesantes.

• Recuerda que tú puedes ser tu peor crítico. Otros pueden encontrarte realmente atractivo/a.

• Siempre espera cambios semanales y mensuales en peso y forma.

• Explora tu ser interior, emocionalmente y espiritualmente. También mírate a ti mismo como creces, eres un ser humano que está cambiando.

• Explora todas las cosas que tienes para ofrecerle a los otros, reconoce tus cualidades positivas.

• Decide cómo tú deseas gastar tu energía: persiguiendo la imagen perfecta o disfrutando a las personas y las cosas positivas en tu vida.

• Debes estar consciente del peso de tus propios prejuicios. Explora cómo esos sentimientos pueden afectar tu auto estima.

• No dejes que tu cuerpo defina quién o qué eres. Tú eres más importante que solo un cuerpo.

• No dejes que la obsesión con tu cuerpo evite que te acerques a otros o tomes riesgos.

• No juzgues a otros en base a la apariencia, cuerpo, tamaño o forma.

• No olvides que la sociedad cambia sus ideas de belleza con los años.

• No creas que todas las personas delgadas son felices con ellos mismos.

• No olvides que tú no estás solo en tu búsqueda de la auto aceptación. Es un proceso de vida largo y muchas personas luchan con él.

• No tengas miedo de que de verdad te agrade tu cuerpo. No tiene que ser algo con lo que te quedes pegado

JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, DÍA 17


Nardo del 17 de Junio
!Oh Sagrado Corazón, taladrado por clavos!

Meditación: Llegaste Señor...es la cima del Gólgota, la montaña de nuestra maldad y miserias. La regaste con Tu Preciosísima Sangre, y ahora Señor, en la hora en que el infierno todo te destroza, es el momento de Tu Victoria, el supremo misterio que comenzaste en el Huerto. La mañana se pone oscura, parece que el cielo ha perdido toda hermosura. El Madero, Tu Madre, Juan, y algunas pocas mujeres y discípulos te acompañan en Tu momento final. Los soldados han comenzado su trabajo y taladran en Tu Santo Cuerpo los clavos, te han desnudado. Pobre mi Señor, pobre mi Amor, se desgarra aún más Tu Corazón, y el de Tu Santa Madre despedazándose está...quisiera gritar "¡basta ya!", pero al igual que hoy, ya nadie detendrá Tu Pasión. ¡No quieren parar, no quieren escuchar!.

¿Y saben, hermanos?, el Calvario de ayer y hoy es parte del plan más sublime de Amor que hizo nuestro Dios para nuestra salvación, es el Triunfo del Corazón. Si, del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Y así ayer como hoy, mi Señor, quiero bajarte de la Cruz, quiero sacarte los clavos que yo mismo te he clavado con mi pecado. Permíteme morir por Ti para resucitar en Ti.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!

¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.

Florecilla: Que podamos morir a nuestra voluntad, sacando afuera todo lo que no es de Dios, y viviendo cada instante como lo haría el Señor .

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.


FELIZ DÍA!!


jueves, 16 de junio de 2016

EL EVANGELIO DE HOY JUEVES 16 DE JUNIO DEL 2016


Dios sabe lo que necesitamos

Tiempo Ordinario




Tiempo Ordinario. La oración que elevemos a Dios tiene que ser sencilla,hecha con el corazón. 



Por: Carlos Llaca | Fuente: Catholic.net 




Del santo Evangelio según san Mateo 6, 7-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo. Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas. 

Oración introductoria
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, ven a esta oración para que sea el medio para crecer en el amor que perdona, libra del mal y de la tentación.

Petición
Ayúdame a hacer verdadera oración, Señor.

Meditación del Papa Francisco
Si por tanto hay alguno que puede explicar hasta el fondo la oración de “Padre nuestro”, enseñada por Jesús, estos son precisamente quienes viven en primera persona la paternidad. Sin la gracia que viene del Padre que está en los cielos, los padres pierden valentía y abandonan el campo. Pero los hijos necesitan encontrar un padre que les espera cuando vuelven de sus fracasos. Harán de todo para no admitirlo, para no mostrarlo, pero lo necesitan: y el no encontrarlo abre en ellos heridas difíciles de sanar.
La Iglesia, nuestra madre, está comprometida con apoyar con todas sus fuerzas la presencia buena y generosa de los padres en las familias, porque ellos son para las nuevas generaciones cuidadores y mediadores insustituibles de la fe en la bondad, en la fe y en la justicia y en la protección de Dios, como san José. (S.S. Francisco, audiencia del 4 de febrero de 2015,).
Reflexión
Jesús, cuando enseña el Padre Nuestro a sus discípulos, y a nosotros a través de ellos, nos da la pauta y el camino para que nuestra oración sea escuchada por Dios: "No charléis mucho con los gentiles que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados..."

Quiere decir que la oración que elevemos a Dios tiene que ser sencilla, hecha con el corazón, pensando en Dios y sus intereses, no en nosotros mismos.

Por ejemplo, Es diferente orar pidiendo que me vaya bien en los negocios, aunque haya que pasar por encima de mi prójimo, a decirle a Dios en la oración que me dé la fuerza para superar esa actitud de odio o disgusto contra el tipo que ayer me gritó en la tienda cuando fui a comprar algo de despensa.

En el primer ejemplo la petición está hecha en base a mis propios intereses y nada más. En el segundo, en cambio, la petición es justa porque se quiere superar un defecto propio por amor a Dios y el prójimo y no por amor a mí mismo ni mis cosas.

Ahora, Dios es infinitamente misericordioso. Pero también infinitamente justo. Por eso Jesús nos advierte que cuando queramos ser perdonados tenemos que perdonar a los que nos ofenden, si es que queremos ser perdonados por Dios. Cada vez que vamos al confesionario le pedimos perdón a Dios por haberle ofendido en la persona de nuestro hermano. Y nos lo da. ¿Es que acaso no vamos a perdonar las ofensas que recibimos siendo nosotros perdonados por lo que hacemos contra Dios, que siempre es más grave? ¿Es justo que seamos siempre perdonados sin nosotros perdonar ni una vez?

Por tanto, vivamos hoy y siempre coherentemente con Dios y nuestros hermanos en Cristo.

Propósito
Cuando se me presente una tentación para hacer o consentir el mal, rezaré de inmediato un padrenuestro.

Diálogo con Cristo
Jesucristo, ¡Venga tu Reino! Ésta es la aspiración de mi vida, que tu Reino se establezca y se realice en este mundo, iniciando en mi propia persona. Por eso te doy gracias por esta oración, permite que sepa escucharte, sentirte y seguirte.
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