domingo, 17 de marzo de 2013

DOMINGO, DIA DEL SEÑOR

DOMINGO, DIA DEL SEÑOR...

 DOMINGO DIA DEL SEÑOR...DIOS NOS INVITA A SER BENEVOLOS CON LOS DEMAQS Y EXIGENTES CON NOSOTROS MISMOS...A NO JUZGAR NI CONDENAR ABSOLUTAMENTE A NADIE, PUES ANTE DIOS TODOS TENEMOS RESPONSABILIDADES CON EL MAL EN EL MUNDO...JESÚS PERDONA A LA MUJER ADÚLTERA...PERO PIDE EL RECHAZO DEL PECADO....TODOS, EN MENOR GRADO O MAYOR GRADO NECESITAMOS DE LA MISERICORDIA DE DIOS....HOY, DEBES MIRAR TU PROPIA VIDA ANTES DE JUZGAR A LOS DEMÁS...CON HUMILDAD Y SINCERIDAD


 

EL EVANGELIO DE HOY - LA MISERICORDIA DE DIOS

Autor: P. Sergio A. Córdova LC | Fuente: Catholic.net
La misericordia de Dios cura nuestra miseria
Juan 8, 1-11. Domingo de Cuaresma. ¡Cuánto agradecimiento y amor habrá nacido en el corazón de esa mujer. Se sintió respetada, aceptada como ella era.!
 
La misericordia de Dios cura nuestra miseria
Del santo Evangelio según san Juan 8, 1-11

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a Él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles.Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?» Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra». E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor». Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más».

Oración introductoria

Señor, gracias por este Evangelio que me confirma tu actitud ante el pecado, como dijo SS Benedicto XVI, «no te interesa las caídas sino las levantadas». Aquí estoy, arrepentido de todo lo bueno que he dejado de hacer, confío en tu misericordia, te quiero y deseo amarte con un corazón más puro, te suplico me des esa gracia.

Petición

Ayúdame, Jesús, a experimentar tu misericordia para que pueda dispensarla a los demás.

Meditación del Papa

El evangelista san Juan pone de relieve un detalle: mientras los acusadores lo interrogan con insistencia, Jesús se inclina y se pone a escribir con el dedo en el suelo. San Agustín observa que el gesto muestra a Cristo como el legislador divino: en efecto, Dios escribió la ley con su dedo en las tablas de piedra. Jesús, por tanto, es el Legislador, es la Justicia en persona. Y ¿cuál es su sentencia? "Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra". Estas palabras están llenas de la fuerza de la verdad, que desarma, que derriba el muro de la hipocresía y abre las conciencias a una justicia mayor, la del amor, en la que consiste el cumplimiento pleno de todo precepto. Es la justicia que salvó también a Saulo de Tarso, transformándolo en san Pablo.
Cuando los acusadores "se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos", Jesús, absolviendo a la mujer de su pecado, la introduce en una nueva vida, orientada al bien: "Tampoco yo te condeno; vete y en adelante no peques más". (Benedicto XVI, 21 de marzo de 2010).

Reflexión

Un grupo de judíos, capitaneados por algunos letrados y fariseos, presentan a Jesús a una mujer sorprendida en adulterio, con la intención de apedrearla.

¡Hipocresía y dureza de corazón que nos indigna! Acusan a una mujer y se amparan en la Ley de Moisés para poder condenarla a muerte y saciar en ella su sed de odio y de sangre, bajo la apariencia de "justicia ante la ley". Usan el nombre de Dios y de su santa Ley para matar, asesinar y quebrantar el mandamiento más importante, que es el de la caridad. Actitud mezquina e inmisericorde que, en vez de perdonar a quien falla y se equivoca, por los motivos que sean, se ceban en el pecador para condenarlo sin ninguna piedad ni compasión. Esto se llama fariseísmo y fanatismo. Algo de esto es lo que estamos viendo ahora todos los días en Medio Oriente y en muchas otras partes del mundo: violencia, terrorismo, kamikazes que se "inmolan" para matar, asesinar y sembrar el pánico entre la gente. ¡Matar en nombre de Dios! Eso es una contradicción.

Pero lo más lamentable y penoso de estos fariseos es que, además de acusar a esta pobre mujer, querían aprovechar esta ocasión para poder acusar y condenar a muerte al mismo Jesús. ¡Dos objetivos igualmente malvados y asesinos!

Sin embargo, el comportamiento de nuestro Señor es totalmente diferente: abre su corazón infinito, dulce y misericordioso para perdonar todas las heridas morales de esta mujer. Pero no sólo la perdona, sino que la comprende, la acoge, la defiende. Yo creo que, más que el mismo perdón -que ya es un gesto inmenso- lo más maravilloso de todo es la manera como lo ofrece: con un respeto infinito, una dulzura increíble, una comprensión inimaginable. Jesús no se escandaliza ni pone el grito en el cielo porque "esta mujer ha sido sorprendida en flagrante delito de adulterio". Palabras textuales de los fariseos. ¡Hipócritas fanáticos y asesinos!

Jesús no. Él calla. Se mantiene sereno. Finge no oír las acusaciones. Se inclina y escribe en la tierra como para hacerse el desentendido. Hace la vista gorda y parece no ver ningún mal. Perdona. Comprende las miserias humanas.

Pero como los fariseos insistían en sus acusaciones, nuestro Señor se incorpora y responde con un golpe magistral, de los suyos, como Él sabe hacerlo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra". Y después de esta sentencia, otra vez se inclina y continúa escribiendo en la tierra. No es la actitud orgullosa y desafiante del polemista que se siente ya vencedor del pleito. No. Permanece en su postura humilde, discreta, como para no humillar ni poner a nadie en evidencia, a pesar de que los acusadores sí que lo hacen. Jesús deja que sean ellos mismos quienes se desenmascaren delante de Dios y de su propia conciencia.

Y entonces -nos dice el Evangelio- "al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno". Juan añade, con un cierto tono de ironía: "empezando por los más viejos". Todos hemos pecado. Y si todos somos pecadores, ¿por qué nos empeñamos en ser tan crueles y duros con los que caen? Ya nuestro Señor nos lo había dicho en el Sermón de la Montaña: "¿Cómo puedes ver la paja del ojo de tu hermano, y no ves la viga que hay en el tuyo? ¡Hipócrita! Primero saca la viga del tuyo y luego podrás sacar la paja del ojo de tu hermano" (Mt 7, 3-5). Y, hablándonos del perdón, nos enseñó a perdonar sin condiciones a nuestro prójimo, "porque, si no perdonáis a quien os ofende, tampoco vuestro Padre Celestial perdonará a vosotros vuestras faltas" (Mt 5, 14-15; 18,35). San Pedro Crisólogo, hablando de la oración y de la misericordia, nos dice en el Sermón 43: "Es un mal solicitante el que espera obtener para sí lo que él niega a los demás". También el perdón y la compasión.

Ya cuando se han marchado todos los acusadores, entonces Jesús se incorpora y espera a que la mujer, toda temblorosa, se acerque hasta Él: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿ninguno te ha condenado?". "Ninguno, Señor" –respondió ella con grandísimo respeto, humildad y confusión. "Pues tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no peques más". ¡Qué maravillosas palabras, brotadas directamente del corazón de Dios! Jesús era el único que, en justicia, podía condenarla, porque Él no tenía pecado. Y, sin embargo, su actitud es de inmensa piedad y compasión, de ternura y misericordia hacia esa pobre mujer: "Vete y no peques más".

¿Cuánto agradecimiento y amor habrá nacido en el corazón de esa mujer? ¡Se sintió respetada, aceptada como ella era, también con sus miserias y pecados! Pero, sobre todo, se supo comprendida, perdonada, acogida y elevada a una dignidad mayor.

¡Éste es el poder y el secreto de la misericordia de nuestro Señor! Al igual que al hijo pródigo, la ternura del corazón de Dios destruye lo pasado, regenera, da nueva vida. El Papa Juan Pablo II, en su encíclica "Dives in misericordia" ("Dios, rico en misericordia"), nos dice que Él (el padre de la parábola, o sea Dios) actúa bajo el influjo de un profundo afecto y así se explica su generosidad; además, con su misericordia salva otro bien fundamental: la dignidad, la humanidad del hijo (DM, 6).

Es lo que hace Jesús al perdonar a la mujer y al perdonarnos a cada uno de nosotros. Nunca nos humilla. Nos respeta, nos eleva, nos dignifica. Y, sobre todo, nos lleva al Corazón del Padre, a la experiencia del amor infinito de Dios. Si así es la misericordia del Padre, ¿cómo no acercarnos a pedirle perdón y a reconciliarnos con Él?

Propósito

¿Qué estamos esperando para convertirnos en esta Cuaresma? ¿Por qué no volver a Dios con todo el corazón y con toda el alma, a través de la confesión y de los sacramentos? ¡No lo dejes para mañana! Hoy es el día de la salvación.

Diálogo con Cristo

Jesús, para experimentar y valorar auténticamente la misericordia necesito tomar conciencia de mi debilidad y poca correspondencia a tu gracia. Ayúdame a tener un encuentro personal contigo, como lo tuvo la mujer del Evangelio. Mi soberbia y mi sensualidad frenan mi deseo de conversión. Señor, dame el don de saber enmendar mis faltas al experimentar tu amor profundo.


Preguntas o comentarios al autor
P. Sergio Cordova LC

sábado, 16 de marzo de 2013

LO QUE LOS CARDENALES EXPRESAN DEL PAPA FRANCISCO

Autor: L´Osservatore Romano | Fuente: www.osservatoreromano.va
En el nombre, un fuerte mensaje
Lo que los cardenales expresan del Papa Francisco
 
En el nombre, un fuerte mensaje
En el nombre, un fuerte mensaje
«Nuestra Iglesia de Roma y el mundo católico han recibido del Señor al nuevo pastor. Las campanas de las basílicas y de las iglesias han tocado de júbilo para expresar la alegría de la elección. Una vez más, Dios ha visitado a su pueblo», escribe el cardenal Agostino Vallini, vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma, en un mensaje a los fieles: «La Iglesia de Roma se complace por haber recibido a su obispo, que la guiará por los caminos del Evangelio en los años venideros». «El Espíritu Santo –se lee en el mensaje– se ha manifestado de manera sorprendente. El nuevo Papa es un testimonio alegre de nuestro Señor Jesús, comunicador incansable, decidido y tranquilo del Evangelio para infundir confianza y esperanza. Él continuará y guiará a la Iglesia, purificándola de las manchas que a veces oscurecen el esplendor de su rostro: hará sentir su proximidad para que la Iglesia sea la casa de todos y nadie sienta la incomodidad de no estar bien; los pobres y los últimos se sentirán comprendidos y amados».

Según el purpurado, «el nombre del pobrecillo de Asís es de profundo mensaje y anuncia el estilo y el sello del nuevo pontificado. Roma, que siempre ha querido al Papa, será la primera en seguir a su obispo y responder a las misiones de hacer resplandecer la fe y la caridad, de manera ejemplar y con alegre vitalidad».

El cardenal Vicario también ha confiado que durante el acto de obediencia al Papa «le he prometido fidelidad y afecto también en nombre de todos vosotros: obispos auxiliares, sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos. Le he asegurado que la Iglesia de Roma estará cerca, no le hará echar de menos el calor filial, acogerá con fe y docilidad su guía y lo sostendrá mientras lleva el formidable peso que el Señor le ha puesto sobre los hombros».

Para el cardenal Giovanni Battista Re, es una persona cercana, «muy sensible a los problemas sociales y muy atento a los pobres». Así, destaca su gesto de «rezar a la Virgen y poner su propio pontificado bajo su protección».

Cuenta la agencia Fides que el cardenal prefecto Fernando Filoni comentó que «el nuevo Papa nos ha dicho que la evangelización requiere celo apostólico. Y que hay que salir, ir al encuentro de quien lo necesita, anunciar el Evangelio en las periferias».

Para el cardenal arzobispo de Nueva York, Tomothy Michael Dolan, la elección es una «piedra miliar» para la Iglesia porque representa «una figura de unidad para los católicos, residan donde residan». Así explica que ha elegido el nombre «en honor de Francisco de Asís. Y todos sabemos que el santo de Asís se ocupó de los pobres y de los humildes. Éste será su trabajo».


  • El Papa explica por qué eligió el nombre de Francisco
  • AYÚDAME A MIRAR COMO TÚ, SEÑOR...

    AYÚDAME A MIRAR COMO TÚ, SEÑOR

    A no dejarme llevar por mis juicios,interesados, duros y excesivamente crueles.
    A observar, no tanto los aspectos negativos, cuanto la bondad y lo noble de los que me rodean.

    AYÚDAME A MIRAR COMO TÚ, SEÑOR
    A no conspirar ni levantar castillos en las ruinas sufrientes de tantos hermanos.
    A no señalar defectos e historias pasadas, entre otras cosas,
    sólo sirven para causar sensación o daño

    AYÚDAME A MIRAR COMO TÚ, SEÑOR
    A ser prudente, como Tú lo fuiste con aquella mujer, que adulterada en su vida, comenzó otra vida nueva ante tu forma de mirarle y corregirle

    AYÚDAME A MIRAR COMO TÚ, SEÑOR
    A ver el lado bueno de las personas. A no recrearme con el sufrimiento ajeno. A no ser altavoz de calumnias y mentiras. 
    A ser hombre y no jugar a ser juez.

    AYÚDAME A MIRAR COMO TÚ, SEÑOR
    A no manipular ni airear las cruces de las personas que las soportan. A no enjuiciar ni condenar los defectos de tantos próximos a mi vida.
    A no hacer estandarte ni burla de los que están hundidos en sus miserias.

    AYÚDAME A MIRAR COMO TÚ, SEÑOR
    Para que, frente a la mentira, reine la verdad
    Para que, frente a la condena, brille tu misericordia
    Para que, frente a la burla, salga la comprensión
    Para que, frente a la humillación, despunte la bondad


     

    jueves, 14 de marzo de 2013

    ORACION AL SANTISIMO SACRAMENTO



    ORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

    Con el velo del Santísimo Sacramento
    sean cubiertos mis seres queridos.
    y no sean heridos, ni muertos,
    ni presos, ni cautivos,
    ni de sus enemigos vencidos.
    por la flor en que nació,
    por la cruz en que murió,
    hablen y se defiendan
    y ablanden los corazones
    que estén en su contra.


    ¡Oh! Jesús sacramentado,
    si enemigos ven venir,
    la llaga de tu costado
    siempre los ha de cubrir.
    con el velo de Maria Santísima
    sean cubiertos mis seres queridos.
    y no sean heridos, ni muertos,
    ni presos, ni cautivos,
    ni de sus enemigos vencidos.


    El poder de Dios les valga,
    la fuerza de la fe,
    la pureza de María Santísima,
    y la castidad del señor San José.
    Así sea.

    HABEMUS PAPAM FRANCISCUM

    Autor: Varios | Fuente: es.gaudiumpress.org / zenit.org
    «Habemus Papam Franciscum»
    El cardenal Jorge Bergoglio de 77 años Nuevo pontífice: Francisco I
     
    «Habemus Papam Franciscum»
    «Habemus Papam Franciscum»
    «Habemus Papam Franciscum»

    Con esta frase se vuelve a activar la cuenta de twitter @pontifex después del anuncio de que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio es el nuevo pontífice de la Iglesia católica.

    Con el nombre de Francisco I, el Cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio ha sido escogido por el Colegio de electores como el sucesor de Benedicto XVI.

    En un gesto de digna humildad, el nuevo Papa ha pedido a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro, antes de dar la bendición protocolar, que ellos imploren la bendición del cielo para él. Luego sí, según el ritual solemne, leído en latín, dio la bendición a los presentes en la Plaza de San Pedro y al mundo. Después ha retirado su estola pontifical y con serenidad y rostro de bondad recibío las aclamaciones y los saludos del pueblo.

    "Mañana voy a rezar a la Virgen para que custodie a toda Roma, buenas noches y buen reposo" ha dicho el Papa Francisco I despidiéndose de la multitud.


    Biografía del Papa Francisco I

    A continuación algunos rasgos biográficos del nuevo Papa, fundamentados en perfil realizado por la Agencia Zenit.

    El cardenal Jorge Bergoglio, 77 años, nació en el barrio argentino de Flores en el Gran Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936. Tras estudiar como técnico químico eligió el sacerdocio y entró en la Compañía de Jesús.

    Estudio filosofía y teología en ambas facultades del Colegio Máximo San José. Fue maestro de novicios y profesor universitario en teología, provincial de los Jesuitas en su país y presidente de la Conferencia episcopal del 2005 al 2011. El 13 diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote. Cumplió un postgrado en la Universidad de Alcalá de Henares y en 1986 concluyó su tesis doctoral en Alemania. Juan Pablo II lo creó cardenal en el 2001.

    Tiene una fuerte experiencia pastoral, y ha sido reconocido como un hombre de carácter. Su pagina en Facebook cuenta más de 37.000 ´me gusta´ . Viaja normalmente en subterráneo, metro o medios públicos.

    Se ha caracterizado como un firme defensor del derecho a la vida, y de la esencia familiar.

    Es conocida también su sensibilidad por las clases menos favorecidas. A los religiosos les ha pedido "salir a dar testimonio e interesarse por el hermano" porque la cultura del encuentro "nos hace hermanos, nos hace hijos, y no socios de una ONG o prosélitos de una multinacional".

    En diversas oportunidades criticó fuertemente la corrupción y la trata de personas con imágenes fuertes: "Se cuida mejor a un perro que a estos esclavos nuestros". O "la esclavitud está a la orden del día, hay chicos en situación de calle desde hace años, no sé si más o menos, pero hay muchos". Sus palabras han sido también fuertes con relación a la degradación de menores.

    Ha criticado fuertemente el "limitar y eliminar el valor supremo de la vida e ignorar los derechos de los niños por nacer". Y aseveró: "el aborto nunca es una solución". Se opuso a la liberalización de drogas y exhortó a los jóvenes a no creerles a "los mercaderes de la muerte".

    Ha advertido contra la falta de "humildad" de los gobernantes y la "veleidad" como un desvalor "que carece de toda propuesta".

    Sobre Aparecida indicó que "la inspiración del Espíritu es la gran luz que hubo ahí. Sombras son las mil y una cositas que trababan y tuvimos que superar". "Todo fue un complejo de luces y sombras y que ganó la luz".

    Siempre se mostró reacio a obtener encargos de un cierto peso en la Curia Romana, si bien fue nombrado consultor de la Pontificia Comisión de América Latina; miembro de las Congregaciones para el Culto Divino y la disciplina de los sacramentos; del Clero; de los Institutos de Vida Consagrada, del Consejo postsinodal, y de la presidencia del Pontificio Consejo para la Familia.

    La fuerza de la Iglesia -indicó el entonces purpurado en el sínodo sobre la nueva evangelización- está en la comunión y su debilidad en la división y en la contraposición.


    SEÑOR ... TE AMARÉ...


    SEÑOR ... TE AMARÉ....

     Señor te amare
    En la tristeza y alegrías,

    Señor te amare
    En la enfermedad y en la salud,

    Señor te amare
    En la pobreza y en la riqueza,

    Señor te amaré
    En el éxito y fracasos,

    Señor te amare
    En todo el caminar de mi vida,

    Señor te amare...

    UNA LAGRIMA...


    UNA LÁGRIMA...

    Una lágrima: es eso que humedece los ojos del mundo. Y que el mundo se empeña en ocultar. Es eso que nos tragamos tantas veces por soberbia, por orgullo, por demostrar fortaleza y queda atorada en la garganta, apretada en el corazón, comprimiéndonos todo. Es tan profunda, que no sabemos con certeza de donde nace, ni si podrá morir alguna vez.

    A veces una lágrima: cicatriza una herida,
    lava una pena y ablanda.

    Una lágrima: es un recuerdo, una angustia, una desesperación, un interrogante. Una lágrima: puede ser a veces el comienzo del perdón, la primera luz de la rectificación que hace estrechar una mano.

    Una lágrima: es a veces la gota mágica que hace cambiar por dentro cuando tenemos que pagar nuestra cuota de dolor, la lágrima ayuda. Cuando la derramamos en el corazón querido, o en la intimidad de la amistad, la lágrima une, estrecha, funde.

    ORACIÓN POR EL PAPA....



    ORACIÓN POR EL PAPA

    Oh Jesús, Rey y Señor de la Iglesia: renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu Vicario en la tierra, el Papa FRANCISCO. 

    En él tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir en medio de la desorientación, la inquietud y el desasosiego. Creo firmemente que por medio de él tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia: una, santa, católica y apostólica. Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas. Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu, defiéndelo de las calumnias y de la maldad. 

    Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia, y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida, firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de tu redención. Así sea.

    martes, 12 de marzo de 2013

    LUCHE CONTRA LA DEPRESIÓN


    LUCHE CONTRA LA DEPRESIÓN
    Por Monseñor Rómulo Emiliani, c.m.f.

    La depresión se define como un trastorno del estado de ánimo, como tristeza, mal humor, desaliento, lentitud al pensar, voluntad débil e incapacidad de decisión. Surge sin razón aparente o como una reacción exagerada a un aconteci­miento y produce daños en funciones físicas y mentales que afectan el trabajo, el sueño, el interés sexual, el apetito y el intelecto.

    El depresivo se impone una terrible barrera, invisible e impenetrable, que le separa del resto de las personas, le impide buscar o recibir ayuda y lo introduce cada vez más en un pozo profundo. Algunas veces no hay signos visibles de la enfermedad, ya que el individuo por pena, vergüenza o miedo oculta su depresión. Lo curioso del caso es que estas personas necesitan mucho consejo e información sobre la depresión; pero no les interesa recibirlo, porque creen que su caso no tiene remedio o que es otra cosa. Cuando sufren un ataque agudo de su enfermedad, no quieren, no pueden y no desean buscar ningún tipo de ayuda. Su problema más grande está en ellos mismos.

    La persona deprimida pierde la capacidad de gozar de la vida. En este estado de desamparo profundo desea olvidarse de todo y estar libre de cualquier compromiso o responsabilidad. ¡Sólo quiere que lo dejen en paz!

    El depresivo que ha llegado a su nivel más bajo no le importa la opinión de los demás ni el mundo a su alrededor; cae en la apatía e indiferencia. Por más que le digan, le llamen la atención, le griten y le exijan, pierde el interés por todo, se deprime más y se aísla. El deprimido se desespera y sufre, porque es incapaz de explicar lo que está sintiendo; se resiente, porque las personas más allegadas no lo entienden. La situación se convierte en un círculo vicioso de incomprensión y frustración.

    Los familiares y la gente más cercana a veces se portan injustamente al no entender que la depresión es una enfermedad. Recurren a regañar, gritar o maltratar verbalmente al deprimido exigiéndole cambiar, sonreír y hacer algo sin darse cuenta que hay algo profundo e íntimo, a nivel mental y emocional, que se lo impide. Los familiares y amigos no pueden ayudar si ignoran que está enfermo.

    El sufrimiento tiene valor cuando es por causas nobles, para beneficio del prójimo o cuando Dios permite que uno tenga algo por qué sufrir. Pero cuando el sufrimiento es por obsesión mental o traumas, hay que buscar solución. Ciertamente, es necesario acudir a un buen psicólogo o psiquiatra cuando la depresión es muy grave.

    Para vencer la depresión se deben rechazar los pensamientos negativos, los recuerdos del pasado y los sentimientos de culpa que hacen perder fuerza. La depresión se puede controlar a base de esfuerzo, constancia y concentración. Usted tiene más fuerza de voluntad y es mucho más inteligente de lo que cree. No se torture la mente por cosas que no se pueden evitar ni dependen de usted, como accidentes y desgracias. No se imponga más cruces y sufrimientos de los que la vida le da. "En vez de lamentarse por la oscuridad, encienda una vela."

    La depresión tiene raíces espirituales y religiosas y sobreviene cuando ignoramos la presencia de Dios y desoímos sus designios. Para salir de la depresión y estar sano mentalmente debemos acoger la Palabra de Dios en nuestro corazón. Ella es fuente inagotable de riqueza espiritual y la herencia más preciosa entregada por gracia de Dios a la humanidad.

    Hay que ayudar al deprimido a reforzar su auto-estima y mantener una rutina regular con tareas que le sean realmente difíciles. Aunque se resista hay que insistir, porque la inactividad es su peor enemigo. Esa persona necesita todos los estímulos positivos y excitantes que se le puedan proporcionar y no se le debe permitir apartarse de los contactos más esenciales que le rodean.

    La voluntad de Dios es que estemos mejor para servir más al prójimo. Con la ayuda de Dios, la cruel enfermedad mental de la depresión se puede vencer, por el bien de todos, ya que todos sufren cuando usted está deprimido y triste. Haga un esfuerzo por cambiar y pida ayuda y auxilio a Dios. El tiene todo el Poder para aliviar su sufrimiento, purificarlo y limpiarlo. Luche contra la depresión con todos los medios nobles y buenos que conozca; no permita que lo domine. Dios no quiere verle triste, melancólico, apagado, nostálgico y arrastrando los pies por la vida. Es parte de la vida sentirse alguna vez contrariado, perturbado con problemas y preocupado. A todos ocurre de vez en cuando, pero Dios lo quiere ver alegre, dinámico, activo, feliz, contento y lleno de vida. CON DIOS, USTED ES. . . ¡INVENCIBLE!        

    ORAR CON LA IGLESIA


    Orar con la Iglesia:

    Adoremos a Cristo, que se despojó de su rango y se hizo en todo igual a nosotros menos en el pecado.

    -Tú que al entrar en el mundo has inaugurado el tiempo nuevo anunciado por los profetas, haz que tu Iglesia se renueve sin cesar.

    -Tú que asumiste las debilidades de los hombres, dígnate ser luz para los ciegos, fuerza para los débiles, consuelo para los tristes.

    -Tú que naciste pobre y humilde, mira con amor a los pobres y dígnate consolarlos.

    -Tú que por tu nacimiento terreno anuncias a todos la alegría de una vida feliz, conforta a los que sufren y a cuantos los atienden.

    Oración: Concédenos, Señor, que ahora acojamos gozosos a tu Hijo como redentor, y que también podamos recibirlo confiados cuando venga como juez. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

    lunes, 11 de marzo de 2013

    ¿CÓMO SE ESCRIBE CUARESMA?


    ¿Cómo se escribe Cuaresma?



    "CAMBIO", "CONVERSIÓN", "CORAZÓN", se escriben con "C”, de Cuaresma. Te ofrezco, Señor, mis ganas de ser mejor, mi deseo de vivir siempre con un corazón sencillo.
    La "U" nos habla de UNIDAD, de UNIÓN.

    Te ofrezco, Señor, mi pequeño esfuerzo por ir construyendo poco a poco una familia, una comunidad cristiana, un ambiente, un mundo… más unido y el deseo de poner en práctica todos juntos el mensaje de Jesús.

    Cuaresma tiene la "A" de AMISTAD, de ALEGRÍA, de AMOR.

    Te ofrezco, Señor, mis ilusiones, el gozo de sentir que eres mi Maestro y mi guía, que me cuidas, me quieres.

    Cuaresma se escribe con "R" de REZAR.

    Que frecuente y haga asidua mi relación contigo. Quiero que en estos días mi oración sea más constante y más intensa.

    Cuaresma se escribe con "E" de ENTREGA, de ESPERANZA.

    Quiero comprometerme, Señor, a ayudar a los que a diario están a mi lado y también a los lejanos. Sólo así podremos esperar un mundo nuevo

    Cuaresma se escribe con la "S" de SILENCIO, de SOLEDAD.

    En medio de tantos ruidos, de tanta prisa, quiero dedicar, Señor, un tiempo para pensar, para reflexionar y revisar mi  vida como cristiano, para ver cómo es mi seguimiento de tu mensaje.

    Cuaresma tiene la "M" de MADRE, de MARÍA.

    Quiero, Señor, como ella, escuchar atentamente  tu Palabra para poder cumplir tu voluntad.


    ¿QUÉ PUEDES HACER EN CUARESMA?

    Abre tu vida a Dios y a los demás. Cada día puedes esforzarte por hacer una de estas cosas u otras que tú te propongas...

    CARIÑO: Al mundo le faltan besos, ternura, miradas profundas, abrazos sinceros... ponlos tú.

    UNIÓN: hay tanta desunión entre la gente, entre los hermanos, los amigos... Sé tú el lazo que une.

    AMOR: Mucho se habla de amor pero... ¿Se sienten las personas queridas?  Sé tú ese amor de Dios para los más débiles.

    RISAS: ¿Qué hemos hecho del sentido del humor? Ríe y haz reír, cuenta un chiste, tararea una canción, susurra una broma.

    ENTREGA: ¿Qué entregar? Es mejor entregarse. Date a los demás: ayuda a llevar la compra a alguien, juega un rato con un niño, escucha, dedica tiempo a acompañar, dialoga,…

    SENCILLEZ: La vida es muy complicada... Hazla sencilla, llana, transparente, luminosa...

    AMABILIDAD: Ser amable es regalar sonrisas, alegría, vida..., es hacer que el corazón de los demás se sienta feliz.

    FRESCURA: entrega con naturalidad y sencillez todo lo mucho y bueno que hay en tu interior.

    ¡Feliz camino por la Cuaresma hacia la Pascua!



    (WEB CATOLICO DE JAVIER)

    SER HIJOS EQUIVALE A SEGUIR A JESÚS...


     
    "Cada vez que rezamos el Padre Nuestro, nuestra voz se entrelaza con la de la Iglesia, porque quien ora jamás está solo"
    «No somos plenamente hijos de Dios, sino que hemos de llegar a serlo más y más mediante nuestra comunión cada vez más profunda con Cristo. Ser hijos equivale a seguir a Jesús» (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, Madrid 2007, p. 172).
     
    Cada vez que rezamos el Padre Nuestro, nuestra voz se entrelaza con la de la Iglesia, porque quien ora jamás está solo. «Todos los fieles deberán buscar y podrán encontrar el propio camino, el propio modo de hacer oración, en la variedad y riqueza de la oración cristiana, enseñada por la Iglesia... cada uno se dejará conducir... por el Espíritu Santo, que lo guía, a través de Cristo, al Padre» 
     
    (Congregación para la doctrina de la fe, Carta sobre algunos aspectos de la meditación cristiana, 15 de octubre de 1989).
     



    DIOS ME BUSCA SIN DESCANSO

    Autor: P.Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net
    Dios me busca sin descanso
    Sigues, hoy como hace muchos años, en busca de tu oveja, con una insistencia amorosa y llena de esperanza.
     
    Dios me busca sin descanso


    ¿Por qué Dios busca mi regreso? ¿Por qué sigue tras mis huellas? ¿Por qué llama de mil maneras a las puertas de mi alma?

    Cada ser humano es hijo, aunque a veces lo olvidamos, aunque a veces perseguimos sombras de grandeza o brillos de placeres vanos.

    Mientras nos encandila un espejismo, mientras dejamos que el corazón quede aprisionado en amores falsos, Dios sigue cada uno de mis pasos, Dios espera mi arrepentimiento, Dios suspira que le suplique sus cuidados.

    ¿Qué gana Dios si dejo mi pecado? ¿Cuál es el motivo de su insistencia? ¿Por qué no deja perecer a quien, ingrato, camina lejos de la casa paterna, a quien busca libertades huecas?

    El poeta preguntaba, en medio de su asombro: "¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?" Su pregunta es también la mía: ¿por qué no te rindes ante mi pecado, mi egoísmo, mis ingratitudes, mis bajezas? ¿Por qué me buscas sin descanso?

    Dios responde con la insistencia de su Hijo, con los reclamos de un Pastor que va tras la oveja rebelde. Como expresaba, en su teatro poético, Tirso de Molina, el deseo de Cristo de recuperar la oveja es tan grande que la acoge también si ha dejado de ser blanca:

    (...) mas la gran clemencia
    de mi mayoral
    dice que, aunque vuelvan,
    si antes fueron blancas,
    al rebaño negras,
    que las dé mis brazos,
    y sin extrañeza
    requiebros las diga
    y palabras tiernas
    (Tirso de Molina, "El condenado por desconfiado").

    Sigues, hoy como hace muchos años, en busca de tu oveja, con una insistencia amorosa y llena de esperanza. Como si tu dicha dependiese de mi regreso, de mis lágrimas, de mi conversión sincera.

    No puedo seguir con mi respuesta dura, indiferente, distraída. Llega la hora de darte la alegría de permitirte celebrar la fiesta. Descubriré, entonces, que ese gozo tuyo, inmenso, divino, es también el mío...


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  • P. Fernando Pascual LC

    domingo, 10 de marzo de 2013

    NOVENA A SAN JOSE - DIA 9

    NOVENA A SAN JOSÉ

    DIA 9º

     

    Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para empezar todos los días

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.





    Oración del día Noveno
    Oh benignísimo Jesús, así como has elegido por medio de tu Vicario en la tierra a tu amado padre para protector de tu Santa Iglesia Católica, así te suplicamos humildemente por intercesión de San José, nos concedas el que seamos verdaderos y sinceros católicos, que profesemos sin error la fe católica, que vivamos sin miedo una vida digna de la fe que profesamos, y que jamás puedan los enemigos ni aterrarnos con persecuciones, ni con engaños seducirnos y apartamos de la única y verdadera religión que es la Católica.

    Oración final para todos los días
    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús José y María
    os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María
    asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María
    con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria

    Antífona

    Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración
    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén. 

    NOVENA A SAN JOSÉ - DIA 8

    NOVENA A SAN JOSÉ

    DIA 8º

     

    Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para empezar todos los días

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.





    Oración del día Octavo
    Oh benignísimo Jesús, que en la hora de su muerte consolaste a tu glorioso padre, asistiendo juntamente con tu Madre su esposa a su última agonía, te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas una muerte semejante a la suya asistido de tu bondad, de tu Santísima Madre y del mismo glorioso Patriarca protector de los moribundos, pronunciando al morir vuestros santísimos nombres, Jesús, María y José.
     



    Oración final para todos los días
    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús José y María
    os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María
    asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María
    con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria

    Antífona

    Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración
    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén. 

    NOVENA A SAN JOSÉ - DIA 7

    NOVENA A SAN JOSÉ

    DIA 7º

     

    Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para empezar todos los días

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.





    Oración del día Séptimo
    Oh benignísimo Jesús, así como por seguir la voluntad de tu padre celestial permitiste que tu amado padre en la tierra padeciese el. vehementísimo dolor de perderte para tres días, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que antes queramos perder todas las cosas y disgustar a cualquier amigo, que dejar de hacer tu voluntad; que jamás te perdamos a ti por el pecado mortal, o que si por desgracia te perdiésemos te hallemos mediante una buena confesión.
     



    Oración final para todos los días
    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús José y María
    os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María
    asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María
    con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria

    Antífona

    Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración
    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén. 

    NOVENA A SAN JOSÉ - DIA 6

    NOVENA A SAN JOSÉ

    DIA 6º

     

    Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para empezar todos los días

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.





    Oración del día Sexto
    Oh benignísimo Jesús así como tu padre amado te sustentó en Nazaret, y en cambio tú le premiaste en tu santísima compañía tantos años, con tu doctrina y tu dulce conversación, así te rogamos humildemente, por intercesión de San José nos concedas el sustento espiritual de tu gracia, y de tu santa comunión, y que vivamos santa y modestamente, como tú en Nazaret.
     



    Oración final para todos los días
    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús José y María
    os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María
    asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María
    con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria

    Antífona

    Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración
    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén. 

    NOVENA A SAN JOSÉ - DIA 5

    NOVENA A SAN JOSÉ

    DIA 5º

     

    Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para empezar todos los días

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.





    Oración del día Quinto
    Oh benignísimo Jesús, así como tu amado padre te condujo de Belén a Egipto para librarte del tirano Herodes, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos libres de los que quieren dañar nuestras almas o nuestros cuerpos, nos des fortaleza y salvación en nuestras persecuciones, y en medio del destierro de esta vida nos protejas hasta que volemos a la patria.

    Oración final para todos los días
    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús José y María
    os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María
    asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María
    con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria

    Antífona

    Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración
    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén. 

    NOVENA A SAN JOSÉ - DIA 4

    NOVENA A SAN JOSÉ

    DIA 4º

     

    Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para empezar todos los días

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.





    Oración del día Cuarto
    Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado de la pena que le causó la profecía de Simeón, mostrándole el innumerable coro de los Santos, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José que nos concedas la gracia de ser de aquellos para quienes tu sirves, no de ruina, sino de resurrección, y que correspondamos fielmente a tu gracia para que vayamos a tu gloria.
     



    Oración final para todos los días
    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús José y María
    os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María
    asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María
    con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria

    Antífona

    Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración
    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén. 

    NOVENA A SAN JOSE - DIA 3º

    NOVENA A SAN JOSÉ
    DIA 3º
     
    Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para empezar todos los días

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.


    Oración del día Tercero
    Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu amado padre en el doloroso misterio de la Circuncisión, recibiendo de él el dulce nombre de Jesús, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas pronunciar siempre con amor y respeto tu santísimo nombre, llevarlo en el corazón, honrarlo en la vida, y profesar con obras y palabras que tú fuiste nuestro Salvador y Jesús.

    Oración final para todos los días
    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús José y María
    os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María
    asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María
    con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria

    Antífona

    Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración
    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén. 

    NOVENA A SAN JOSÉ - 2 DIA


    NOVENA A SAN JOSÉ
    DIA  2º
    Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para empezar todos los días

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.


    Oración del Día Segundo

    Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado en la pobreza y desamparo de Belén, con tu nacimiento, y con los cánticos de los Angeles y visitas de los pastores, así también te suplicamos humildemente por intercesión de San José, que nos concedas llevar con paciencia nuestra pobreza y desamparo en esta vida, y que alegres nuestro espíritu con tu presencia y tu gracia, y la esperanza de la gloria.

     

    Oración final para todos los días
    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús José y María
    os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María
    asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María
    con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria

    Antífona

    Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración
    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén. 





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